Venezuela, el mayor cementerio de cooperativas del mundo

Venezuela obtuvo dos logros mundiales en menos de diez años: el de mayor número de cooperativas constituidas y el de poseer el mayor cementerio de cooperativas del mundo.

Venezuela obtuvo dos logros mundiales en menos de diez años: el de mayor número de cooperativas constituidas y el de poseer el mayor cementerio de cooperativas del mundo.

Anteriormente, el récord en América Latina lo tenía Nicaragua y, a nivel mundial, China.

Oscar_Bastidas_Delgado_1En artículo anterior nos referimos a las cooperativas de maletín que, con «viveza criolla» y afán de enriquecimiento fácil, constituyeron miles de venezolanos ante el llamado del Tte. Coronel (r) Hugo Chávez, como primer mandatario del país en marzo de 2002, a constituir cooperativas que supuestamente serían las puntas de lanza de su proceso dizque revolucionario. No negamos que numerosos venezolanos de buena fe constituyeron las suyas, como también lo hicieron numerosos militantes de los círculos bolivarianos, comités de base de sus seguidores políticos, y quienes observaron la posibilidad de obtener dinero fácil y a fondo perdido, o créditos impagables a la larga; en todos esos casos, sin mayor orientación económica-administrativa sobre el cooperativismo y, en los últimos dos, con la clara intención de no pasar de tener una cooperativa de maletín que facilitara la consecución de ese dinero.

De las constituidas, unas cuantas se pusieron en marcha y hoy se dividen entre genuinas y exitosas, las menos, y falsas, las más; éstas realizan lucro con terceros, por lo que deberían ser suspendidas como cooperativas y pagar impuestos por rentas percibidas. Nadie les explicó a los «asociados» de estas «nuevas cooperativas», como las denominó el gobierno, que el Acto Cooperativo está reñido con el Acto de Comercio. A ellas dedicaremos nuestro próximo artículo.

El mayor cementerio mundial de cooperativas: Venezuela 

Como consecuencia del impulso dado por el gobierno a la constitución de cooperativas, impulso sin claridad y haciendo uso indiscriminado de los términos economía social y cooperativismo, incluidos al igual que el de mutuales por el cooperativismo venezolano organizado en federaciones y centrales regionales lideradas por la Central Cooperativa Nacional de Venezuela (Ceconave) en la Constitución Nacional actual, Venezuela obtuvo dos logros mundiales en menos de diez años: el de mayor número de cooperativas constituidas y el de poseer el mayor cementerio de cooperativas del mundo, pasando de casi 1.000 cooperativas en 1999 a un total de 306.792 cooperativas a finales de 2011 (primer récord) que, al restarle unas 20.000 que presumiblemente funcionaban a la fecha, daría un total de 286.000 en el cementerio (segundo récord).

El récord mundial lo tenía China que, en los noventas, perdió 33.000 cooperativas de las 52.000 resultantes de la conversión, en los ochentas, de igual número de comunas en cooperativas agrícolas, industriales y artesanales. Nicaragua poseía el récord del mayor cementerio de América Latina, al pasar de 3.500 agrícolas constituidas en el primer gobierno sandinista a menos de 300 para el mismo 2011.

Es de observar que las cifras acerca de las cooperativas registradas en la Superintendencia Nacional de Cooperativas (Sunacoop) no ofrecieron confianza alguna o no las proporcionaron para el período señalado, por lo que el autor debió asumir como válidas las de un reportaje periodístico acerca de las cooperativas legalizadas hasta el año 2008 (Diario 2001. ¿Las cooperativas? Bien gracias. 23 de mayo de 2011), complementadas con una entrevista periodística a la entonces ministra de las Comunas (las cifras de Reservas de Denominación y de Cooperativas Registradas son llevadas por el Ministerio de las Comunas, a través de la Dirección de Taquilla Única. ¡Insólito que Sunacoop no monitoree esas cifras!). Aún hoy, Sunacoop no posee cifras y su web tiene algo más de dos años «en construcción».

Sin cifras oficiales y a vuelo de pájaro, varios expertos en cooperativismo del país coincidimos en que no deben funcionar actualmente más de 20.000, concediendo en esa cifra el derecho a la duda de la existencia a las últimas 8.000 constituidas. Sin embargo, las cifras son tan altas que infunden el temor a equívocos por lo que, para que no se acuse el cementerio como exagerado, en el Cuadro N° 1 se asumen 40.000 como existentes.

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¡Aún así, lo «tenebroso» asusta!: Desaparecieron 267.796 cooperativas con un total de 5.061.973 «asociados», lo que además de los récords mencionados, hace de Venezuela el país poseedor del gobierno con el mayor fracaso mundial y eso, luego de considerar las cooperativas como ¡las puntas de lanza de su proceso!

Frustración de más de 15 millones de venezolanos 

Sin negar la existencia de vivos que se enriquecieron con uno o más créditos y que pudiesen ser contabilizados varias veces como cooperativistas por Sunacoop, la sinergia frustrante del fracaso de los 5.061.973 ciudadanos que intentaron reconducir sus vidas alentados por las promesas gubernamentales es mayúscula. Las cifras del Cuadro N° 2 proporcionan una imagen del Radio de Frustración de quienes se ilusionaron con las propuestas gubernamentales ante el desempleo y otros problemas. Si ese número se multiplica por tres (el frustrado, su cónyuge y un descendiente o amigo), tendremos no menos de 15.185.919 de personas que, casi con seguridad, hoy descartan el cooperativismo como opción ante sus problemas.

Venezuela_cementerio_de_cooperativas_2El cuadro señala, entonces, la existencia de no menos de 15 millones de venezolanos que abordaron el barco cooperativo sin llegar a destino alguno, cifra también tenebrosa pero insuficiente para mostrar el verdadero Radio de Frustración o Radio de Negatividad generado por una acción gubernamental improvisada y sin claridad cognoscitiva y política.

Si a las cifras anteriores se suman quienes reservaron nombre o denominación de cooperativas y no llegaron a legalizarlas, el total aumentaría. Un ejemplo: si entre 2002 y 2004 apenas legalizó el 11% de quienes reservaron, pudiera pensarse, por regla de tres, que si 306.792 cooperativas legalizadas representan el 11% de los nombres reservados, entonces se reservaron 2.789.018 nombres de cooperativas. Si para reservar un nombre se necesitaba un mínimo de 5 solicitantes, se obtendría un total de 2.789.018 x 5 frustrados adicionales.

Impulso al cooperativismo sólo para ganar adeptos 

La Ley Especial de Asociaciones Cooperativas (LEAC) eliminó a Sunacoop como instancia de registro de las cooperativas y estableció la obligatoriedad de registrarlas «en la oficina subalterna de registro de la circunscripción judicial del domicilio de la cooperativa». «Una vez constituida, la cooperativa deberá enviar a la Superintendencia Nacional de Cooperativas dentro de los quince (15) días siguientes al registro, una copia simple del acta constitutiva y del estatuto, a los efectos del control correspondiente».

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Si a las cifras anteriores se sumasen las constituidas y legalizadas sin recaudos enviados, el Radio de Frustración se elevaría considerablemente. Obsérvese que estas cooperativas si fueron registradas, están asentadas en los registros respectivos. Sunacoop, luego de constatar la inexistencia de ellas, debería buscar una fórmula para su liquidación y disolución y notificar a los respectivos registros esa inexistencia. ¡Tarea nada fácil!

Sin dudas, el impulso a la constitución de cooperativas por un gobierno que desconoce la identidad de ellas solo con la intención de ganar adeptos no fue sino simple manipulación, y nadie mejor que Kliksberg («Seis tesis no convencionales sobre participación». Cepac-UCV) para explicar esta realidad cuando habla de la tendencia a la manipulación de las comunidades. El fracaso fue del gobierno: son sus cooperativas. Algunas interrogantes siguen abiertas: ¿Cuál fue la actitud de los organismos cooperativos de integración, particularmente de la Central Cooperativa Nacional de Venezuela (Ceconave), ante tan obvio mal uso y desprestigio de la figura cooperativa? Un esfuerzo colectivo de reflexión en esas instancias se hace necesario. (Artículo publicado en la revista peruana Cooperativismo Número de Dic 2012. / LinkRevista Cooperativismo)

Autor: Óscar Bastidas Delgado (Licenciado en Administración, DEA en Ciencias Sociales del Desarrollo de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París. Ha sido profesor de la Universidad Central de Venezuela y miembro del Consejo Consultivo de ACI-Américas. Consultor en Gerencia, Responsabilidad Social y Balance Social. Autor del libro “Economía Social y Cooperativismo: Una visión organizacional”, con prólogo de Bernardo Kliksberg) . Twitter: @oscarbastidas25 / E-mailoscar.bastidasdelgado@gmail.com

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