4F: un golpe auspiciado

Hay elementos para concluir que aquella fue una conspiración anunciada y auspiciada por los factores de poder en Venezuela, entre ellos la embajada norteamericana, los famosos Notables, medios de comunicación, líderes políticos del sistema e incluso sectores del seno de Acción Democrática.

Hay elementos para concluir que aquella fue una conspiración anunciada y auspiciada por los factores de poder en Venezuela, entre ellos la embajada norteamericana, los famosos Notables, medios de comunicación, líderes políticos del sistema e incluso sectores del seno de Acción Democrática.


Medios de comunicación y los “notables” estimularon la intentona golpista


Fernando Olivares Méndez
/ Semanario La Razón

Sobre la insurrección militar del 4  de Febrero de 1992 se han escrito decenas de textos; igualmente, los testimonios son múltiples. La versión de sus protagonistas es harto conocida, igualmente de quienes enfrentaron la asonada. Unos han sido percibidos como héroes, otros, como villanos; pero la historia no es lineal, no transcurre por una sola vía, siempre encontramos, tarde o temprano, al transcurrir de los años, los atajos donde se descubren hechos inéditos, desconocidos. Luego de investigar en informes y documentos que describen aquella insurrección como un “golpe permitido”, decidimos realizar este trabajo de investigación con un  objetivo es meramente periodístico, informativo; queda al lector evaluarlo.

En todos los golpes o insurrecciones perpetradas en América Latina,  es un hecho constatable que se han producido con el apoyo o no de la embajada de Estados Unidos, pero jamás sin el conocimiento de los organismos de inteligencia del gobierno norteamericano. Es imposible que durante  los diez años que el MBR-200 estuvo conspirando, el Pentágono no tuviese conocimiento de ello; era inaudito  que en el país donde se asienta el principal yacimiento petrolero del hemisferio occidental – que fue controlado por Estados Unidos por lo menos desde los años 20 del siglo pasado-, en el país desde donde esa potencia recibía  más  de millones de barriles de petróleo diariamente, no sabían que se estaba gestando una asonada.

“Una mano peluda”

En diversas entrevistas realizadas a los comandantes y personajes participantes en el alzamiento militar del 4-F, hay elementos para concluir que aquella fue una conspiración anunciada y auspiciada por los factores de poder de Venezuela, entre ellos la embajada norteamericana, los famosos Notables, medios de comunicación, líderes políticos del sistema  e incluso  sectores del seno de Acción Democrática. Muchos de quienes tenían información y conocimiento de la insurrección, hoy forman parte de la enconada oposición que adversa al Presidente Chávez, son las vueltas que da la vida.

Al respecto, en cierta oportunidad, el historiador e investigador Agustín Blanco Muñoz, señaló, “se ha manejado que quizás detrás de toda esta conspiración, que era prácticamente abierta, y estaba casi delatada, había como una mano peluda que trataba de que ese objetivo se cumpliera, quizás para un contragolpe esa noche, qué se yo…”. También, Pablo Medina, que era parte de la conspiración, dijo que “algo indicaba que, más allá de Joel, de Arias, de Urdaneta, de Chávez,  había una mano invisible que actuaba colocando con mando de tropa a estos oficiales que ya habían alcanzado el grado de comandantes… Yo creo que alguien estaba trabajando para tener ‘el mango bajito’, para agarrarlo sin hacer ningún esfuerzo”.

Por otra parte, desde 1982 y aun antes, había planes para un  golpe de derecha del cual formaban parte varios generales de diversos componentes. Tanto es así que el propio General Visconti Osorio, jefe del levantamiento del 27 de noviembre de 1992, en una entrevista que le hace el periodista Enrique Contreras Ramírez en el año 2000 confirma esa conspiración, “cuando estuve trabajando con (el comandante)  William Izarra en (el movimiento) A.R.M.A.  (predecesor del MBR-200) él había hecho contactos con unas personas (oficiales)  que trataban de insurgir contra el gobierno de Luís Herrera… estaban organizándose aparentemente para alzarse contra el gobierno copeyano porque ellos eran de tendencia adeca y pensaban que los iban a marginar en los ascensos y no por otra razón, entonces William Izarra habían sostenido cierto vinculo de comunicación con estos”.

Pablo Medina:“...algo indicaba que, más allá de Joel, de Arias, de Urdaneta, de Chávez,  había una mano invisible que actuaba colocando con mando de tropa a estos oficiales que ya habían alcanzado el grado de comandantes… Yo creo que alguien estaba trabajando para tener 'el mango bajito', para agarrarlo sin hacer ningún esfuerzo”.

Pablo Medina:“…algo indicaba que, más allá de Joel, de Arias, de Urdaneta, de Chávez, había una mano invisible que actuaba colocando con mando de tropa a estos oficiales que ya habían alcanzado el grado de comandantes… Yo creo que alguien estaba trabajando para tener ‘el mango bajito’, para agarrarlo sin hacer ningún esfuerzo”.


Captación

Son aquellos  oficiales generales  quienes captan a los comandantes del 4-F;  la táctica ordenada a los comandantes por los generales y factores de poder que estaban detrás de la asonada, fue fraguar la conspiración con el apoyo de los COMACATES toda vez que otros  oficiales comprometidos, en especial tenientes y capitanes, no querían saber nada de los  generales. Pero la participación de estos, que ocupaban cargos de envergadura, fue un hecho. Sin embargo, los generales Heinz Azpúrua y Herminio Fuenmayor, por ejemplo, conocían perfectamente los pormenores del golpe que se preparaba; aún así, los comandantes que liderarían al alzamiento continuaban en sus unidades sin mayores contratiempos.

Así mismo, no hay que desestimar el papel de “Los Notables”  en la conspiración, que también era conocido por muchos. El famoso discurso del ex presidente Caldera en la sesión conjunta del Congreso de la República aquél el 4 de febrero de 1992 fue la coronación del golpe y el principio del fin de CAP. En ese sentido, la del 4 de febrero no solo fue una insurgencia militar permitida  y anunciada, sino enarbolada  por los “Notables”.

Empezando el mes de noviembre,  Rafael Caldera alertó: “cuando hay una situación de anarquía en cualquier país, se está en la antesala de una reacción drástica” y  el mismo mes Oswaldo Álvarez Paz declaró que  “los venezolanos estamos comprando todos los boletos de una  asonda” y agregó que “por las acciones de algunos políticos, el golpe estaría más que merecido desde hace tiempo”. Cuando se cumplían cuarenta y tres  años del derrocamiento del presidente Rómulo Gallegos, el general Ochoa Antich, ministro de Defensa, propone  un acuerdo nacional ante la crisis y agregó que “nos entendemos o estamos al borde de una violencia impredecible”;  el primer día de diciembre de 1991 en  el programa “Primer Plano”  el doctor Arturo Uslar Pietri dijo, “sería idiota negar  la posibilidad de un golpe”.

Confesiones: el papel de EEUU 

El Presidente Chávez, en enero del 2012, hizo una histórica confesión ante la Asamblea Nacional, “ yo a veces oigo algunos generales retirados de aquellos que conocimos nosotros muy bien, que salen por ahí a hablar y me río muchas veces, salen algunos, la democracia, la democracia, la democracia, y resulta que algunos de ellos nos llamaron a nosotros para dar un golpe, el golpe de derecha pues estaba montadito, sobre todo después del Caracazo y algunos sectores civiles aupando, sobre todo sectores de la alta burguesía y algunos sectores incluso de los United States, a mi me abordaron en muchas ocasiones oficiales norteamericanos”.

Otra confesión del  jefe de Estado, “hace poco estaba yo contándole a alguien no sé, a José Vicente en una entrevista, cuando yo ascendí a teniente coronel, allá a Barinas llegó el avión de la embajada de los Estados Unidos full de oficiales, a celebrar mi ascenso y recuerdo al coronel agregado militar y un grupo de oficiales con sus familiares y amanecimos hablando bajo una mata de totumo por allá en la costa de Paguey, y me preguntaban y qué es lo que hay y qué pasa por aquí, qué pasa por allá, ellos andaban detrás oliendo que ya el sistema político aquí no daba más y que algo iba a ocurrir y querían asegurarse que ocurriera algo en función de sus intereses y andaban buscando información y no sólo a mi Ortiz Contreras me dijo un día: oye me invitaron a un cena, que en paz descanse mi compadre Ortiz, Arias Cárdenas pero nosotros no éramos los jefes de ese golpe, no, eran generales y fuimos llamados varias veces. Cálmate Chávez, cálmate esto tiene su tiempo llegará el momento, tranquilo y yo a veces decía: entendido mi general”.

Esta confesión del Presidente  Chávez es una ratificación de quiénes conocían y seguramente aupaban a los comandantes; el papel del gobierno de EEUU, de acuerdo a ello, fue determinante y explica muchos de los hechos desconocidos que rodearon al 4 de febrero. Pero lo más sorprendente es que por primera vez en la historia de las conspiraciones en Venezuela, la Misión Militar yanqui, o sus agregados militares de la embajada, felicitan públicamente al líder de la insurrección que como se sabía en la estrategia de la conspiración ésta solo era posible cuando los involucrados tuvieran mandos de tropa. En noviembre de 1998 los EEUU tenía un perfecto conocimiento de la situación en Venezuela.

Steve Elner, citando una reunión de analistas políticos del Departamento de Estado norteamericano señala: algunos analistas políticos cercanos al Departamento de Estado señalaron que, como consecuencia de la victoria electoral de Chávez, los partidos tradicionales del país colapsaron como castillos de naipes. En un encuentro a puertas cerradas realizado en Miami en noviembre último, cuyo tema era Predicciones sobre Venezuela, un analista político que ayudó a preparar la reunión dijo: pese a que es un revoltoso, Chávez es lo que separa a Venezuela del caos político”. Se deduce que, ya en 1998, para el gobierno norteamericano era perfectamente claro el papel de apaga fuegos del comandante Chávez en la solución a la crisis de gobernabilidad abierta en Venezuela desde los sucesos del febrero marzo de 1989.

Por primera vez en la historia de las conspiraciones en Venezuela, la Misión Militar yanqui, o sus agregados militares de la embajada, felicitan públicamente al líder de la insurrección que como se sabía en la estrategia de la conspiración ésta solo era posible cuando los involucrados tuvieran mandos de tropa.

Por primera vez en la historia de las conspiraciones en Venezuela, la Misión Militar yanqui, o sus agregados militares de la embajada, felicitan públicamente al líder de la insurrección que como se sabía en la estrategia de la conspiración ésta solo era posible cuando los involucrados tuvieran mandos de tropa.


Como se ve, la acción y el trabajo de los militares gringos era abierto y público, y de esto jamás han dicho nada muchos de quienes han escrito sobre el 4 de Febrero de 1992; el Presidente Chávez Chávez ha insistido sobre la participación de generales en ese movimiento quienes, según se deduce, eran los jefes, los comandantes fueron los ejecutores.  Si triunfaban, lo más probable es que  los generales se adueñarían del gobierno en beneficio de los factores de poder: banca, compañías petroleras e importadores. Esto explica por qué el 17 de diciembre de 1991 el golpe es pospuesto por Chávez y Arias Cárdenas. Esta decisión crea tensiones dentro de los oficiales subalternos de la asonada, especialmente en los casos de los capitanes Ronald Blanco La Cruz y Antonio Rojas Suárez, éste último rompió con el gobierno hace varios años.

La conspiración y la izquierda

No obstante que se insiste en la participación de generales de derecha en la sonada del 4-F, también, en esas no tan extrañas mezcolanzas ideológicas de movimientos insurreccionales, la izquierda se coló. Un ejemplo puntual es Pablo Medina; él militó en la izquierda, Partido Comunista, a los dieciséis años, viajó a la extinta Unión Soviética a los 22 años como miembro del Comité Central de la Juventud Comunista y se preparó en Filosofía, Economía, Movimiento Obrero e Historia del Partido Comunista. Se le atribuye participación en el ala civil de izquierda en el fallido intento de golpe de 1992; ¿es cierta esa versión?.

Bien,  Medina estaba al tanto de la conspiración, y se reunió con el comandante Hugo Chávez; a partir de 1986, Pablo, Chávez y Arias Cárdenas enviaban documentos y escritos dirigidos a oficiales de la FAN a fin de mantener viva la agitación militar. Un día antes de la insurgencia, Pablo Medina y un grupo de civiles se reúnen con los militares de la conspiración para discutir los primeros decretos del nuevo gobierno así como la conformación de una Junta Cívico Militar integrada, además de los líderes, por cinco civiles y cuatro militares retirados. Además de Medina Causa R, también el MAS, Tercer Camino, Liga Socialista y Bandera Roja participaron. Según consta en documentos,  se le atribuye al hoy severo adversario del gobierno haber solicitado armas para los civiles, a los comandantes, con el objetivo de tomar Caracas, solicitud que fue rechazada.

Otro aliado de izquierda  de los comandantes fue Bandera Roja, liderado por Gabriel Puerta Aponte; para el primer trimestre de 1991 comienzan las conversaciones  con  el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200); las reuniones se celebraban inicialmente entre él, en representación de BR, y el MBR-200 siendo las caras visibles del sector  militar los capitanes Ronald Blanco La Cruz (ex gobernador del Táchira), Antonio Rojas Suárez (ex gobernador del estado Bolívar) y el teniente Diosdado Cabello. El día antes, el 3 de Febrero de 1992, la  operación ya estaba en marcha  con unas seiscientas personas entrenadas para ello, dando así inicio al alzamiento cívico militar que hoy arriba a veinte y un años. Sin embargo, posterior al 4F,  Bandera Roja decidió deslindarse de los comandantes pues, según los voceros del partido, no cumplieron con las expectativas del país. Para los militares, Bandera Roja estaba infiltrada por elementos de la derecha.

Fernán Altuve y el general Santelíz 

Así narra el teniente coronel Hugo Chávez su rendición en las instalaciones militares de “La Planicie”:

“Ese 4 de febrero fueron hasta el Cuartel de la Montaña Fernán Altuve Febres, un viejo conspirador, que era asesor del ministro de Defensa, y Santeliz Ruiz, en un carro civil, pero Hermes Carreño le echó una ráfaga y casi se raspó ahí a Altuve y a Santeliz. Yo, ya como tigre enjaulado ahí, no tenía comunicaciones y finalmente los mando a pasar. Estaba rodeado, sin conexión con los tanques, sin conexión con el Zulia, ni con la base de La Carlota. Recuerdo que yo cargaba una granada de mano aquí, guindada en mi arnés, una granadita de mano defensiva. Cuando Altuve vio que ya tomé la decisión de rendirme, me dijo: ‘Comandante, este es un día histórico, regáleme esa granada’. Yo pelé por la granada y se la di, y creo que un pequeño radio que nunca sirvió para nada; él debe tener eso guardado. Altuve fue testigo de aquel momento en que yo reuní a las tropas que tenía bajo mi mando allí en el cuartel, oficiales y tropa y es lo que él llama ‘el primer por ahora’. Eso fue amaneciendo ya, el sol estaba levantando. Les di un saludo a mis tropas y oficiales y mandé: ‘Pabellones, armen, y a la izquier… Quedan a la orden del coronel del Museo Histórico y sus oficiales’. Entregué las tropas y pedí respeto para ellos, y es cuando me dice Santeliz: ‘Chávez, ahora hay que tener cuidado porque la orden es que salga de aquí muerto’. Santeliz, Altuve y el mismo Coronel del Museo ayudaron a simular, porque había francotiradores rodeando aquello, con orden de que yo no saliera vivo. Cuando me dicen que la orden es matarme y los F-16 pasaban muy bajito, entonces ahí me llegó la idea de la muerte. Yo dije: ‘¿Y por dónde vamos a salir para que no me cacen los francotiradores que ya han matado a por lo menos tres soldados de los míos?’. Me llegó la noción de la muerte, y ¿saben qué recuerdo? Un pensamiento rápido: ‘Rosita, María, Huguito, yo hoy no muero’”.

General Santeliz: “Chávez, ahora hay que tener cuidado porque la orden es que salga de aquí muerto”

General Santeliz: “Chávez, ahora hay que tener cuidado porque la orden es que salga de aquí muerto”


Protagonistas del 4-F

Teniente Coronel Hugo Rafael Chávez Frías

• Comandante de la Brigada de Paracaidistas “Coronel Antonio Nicolás Briceño”, uno de los principales fundadores del MBR-200, lideró la insurrección del 4-F de 1992. Estuvo conspirando durante diez años con un numeroso grupo de oficiales del Ejército. Como oficial de planta de la Academia Militar de Venezuela, sus arengas a los cadetes le valieron no pocas llamadas de atención. Redactó secretamente el “Proyecto de gobierno de transición” y el “Anteproyecto Nacional Simón Bolívar”. Fundador del MVR y del PSUV, triunfó sucesivamente en las elecciones presidenciales de 1998, 2000, 2007 y 2012, igual en el referéndum del 2004. Fue derrocado en abril del 2002 a través de un golpe militar con la participación de sectores empresariales, sindicales, eclesiásticos y partidistas. En el año 2011 le fue detectada una dolencia cancerígena que ha ameritado duros tratamientos y operaciones. Actualmente convalece en Cuba ante una larga operación en diciembre del 2012; según los últimos informes el Presidente se recupera y se espera un eventual regreso al país en corto plazo.

Teniente Coronel Francisco Arias Cárdenas

Comandante del grupo de Artillería Misilística “José Tadeo Monagas”, estado Zulia, miembro fundador del MBR-200. Se proclamó gobernador militar de la región y comunicó por radio los motivos de su insurgencia. Luego de ser sobreseído por el Presidente Caldera, formó parte de su gobierno. Fue contrincante del Presidente Chávez para las elecciones  del año 2000, fue derrotado. Después de romper por un tiempo con Chávez, regresó a las filas del gobierno, hoy es el gobernador del estado Zulia y miembro de la dirección nacional del PSUV.

Teniente Coronel Joel Acosta Chirinos

Comandante del Batallón de Paracaidistas “José Leonardo Chirinos”. Después del golpe aseguró que aunque fueron derrotados militarmente, obtuvieron una contundente victoria política. A comienzos del gobierno del Presidente Chávez, él, y los comandantes Arias y Urdaneta denunciaron las deviaciones y errores del Ejecutivo y el no cumplimiento de la Agenda Alternativa Bolivariana. Acosta Chririnos ha mantenido una posición, para muchos ambivalente, en referencia al gobierno del jefe de Estado, es considerado, a su vez, un disidente.

Teniente Coronel Jesús Urdaneta Hernández

El 4-F era comandante del Batallón de Infantería “De Sena”, miembro fundador del MBR-200 junto con el Presidente Chávez y el general Raúl Baduel. Después de su libertad es designado como cónsul en España por el Presidente Caldera; a su regreso y luego del triunfo electoral de Chávez es nombrado director de la Disip. En el 2000 denuncia corrupción y relaciones del gobierno con la guerrilla colombiana. Desde entonces ha sido un fiero opositor a su gran amigo de otros tiempos.

Teniente Coronel Jesús Ortiz Contreras

Comandante del “Batallón de Cazadores Genaro Vásquez”; perteneció al MBR-200; después de ser indultado por el gobierno de Caldera, le asignó la responsabilidad del Programa Alimentario Materno Infantil (PAMI) donde ingresó junto al comandante Arias Cárdenas Cárdenas; sin embargo, la muerte le sorprendió en un accidente automovilístico en Francia. Era considerado, para 1991,  un oficial brillante, muy inteligente, estudioso; con curriculum para comandar el primer batallón del país, el Batallón Bolívar, pero, según sus compañeros, no respetaron su trayectoria. Hasta el último momento siempre expresó afecto por el comandante Chávez.

• Capitán Ronald Blanco La Cruz

Capitán retirado, formó parte de un amplio grupo de oficiales subalternos a la orden de Chávez el 4-F de 1992. Egresa de la Academia Militar de Venezuela en la Promoción “Teniente Pedro Camejo” de 1.981; fue  primero en su promoción con el grado de Alférez Mayor de un total de 73 alfereces graduados. Blanco La Cruz fue electo en 1998 constituyentista por el estado del Táchira, junto con la abogada María Iris Varela, el profesor Temístocles Salazar y el profesor Samuel López todos representantes de la Revolución Bolivariana. En el 2000 es candidato a la gobernación del estado Táchira y triunfa. Durante el gobierno de facto de Pedro Carmona Estanga es sacado por la fuerza por una turba  de la residencia de gobernadores; a ese grupo de personas después se les imputó cargos de rebelión civil, cuando anunció en vivo y para todo el país a través de los medios de comunicación: “Esto es un golpe de Estado”.


Fernando Olivares Méndez, Teniente de Fragata (R)es un periodista de dilatada experiencia en Venezuela; actualmente labora para el Semanario La Razón / E-mailolivaresmendez@yahoo.com 

6 Comments

  1. el presidente emitio un decreto 8796 y gaceta 39.858 para las tropas del 4f como los artilleros del 103 monagas y paracaidista y hoy 4/3/2013 no le han cumplido ha esta tropas que fueron la punta de lanza de la revolucion ni casa ,ni credito para un taxi nada en nombre de esa tropas de los cuales yo conosco y son amigos le pido al gobierno que no las deje en el olvido solo los oficiales no fueron los que participaron.

  2. Ricardo,en esta misma página encontraras un intento de explicación a tus preguntas. Es un tema que lo vengo trabajando desde hace unos años. Un resumen de lo que hasta ahora es mi hipótesis central lo encontraras en :
    http://www.soberania.org/Articulos/articulo_7989.htm. Y http://www.soberania.org/Articulos/articulo_7560.htm.
    En ellas encontraras mi correo. Saludos

  3. Ricardo Courleander dice:

    Excelentes articulo.
    En su opinion ¿Por que la derecha queria dar un golpe de estado? Si se estaba implementado un paquete neoliberal que tanto la favorecia.
    ¿Porque EEUU apoyaba el golpe si desde hacia tiempo tenian el control ideologico de los dirigentes del pais y nada parecia que iba a cambiar?
    La intligencia (?) norteamericana no tenia claridad sobre la linea idelogica de Chavez? Teniendo un tutor ideologico de reconocida trayectoria izquierdista como lo es su hemano Adam.
    Agradeciendo de antemano sus interesantes comentarios

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