El cáncer de la Presidenta Dilma Rousseff

Desde cuando la economista Rousseff era ministra del ex-presidente Lula, hasta hoy, una institución fundamental de la democracia, la opinión pública, ha recibido sin mayores aspavientos todos los pormenores de la evolución de su enfermedad.

Desde cuando la economista Rousseff era ministra del ex-presidente Lula, hasta hoy, una institución fundamental de la democracia, la opinión pública, ha recibido sin mayores aspavientos todos los pormenores de la evolución de su enfermedad.


La operación a la presidenta Rousseff fue realizada en un hospital de su país


Baldomero Vásquez
/ Soberania.org

Baldomero_Vasquez_1La verdad es que no se puede sino sentir envidia del pueblo brasileño por el trato respetuoso y transparente con el que ha sido informado sobre el cáncer linfático que en 2009 se le diagnosticó a la Presidenta del país, Dilma Rousseff.

Desde aquella fecha, cuando la economista Rousseff era ministra del ex-presidente Lula, hasta hoy, una institución fundamental de la democracia, la opinión pública, ha recibido sin mayores aspavientos todos los pormenores de la evolución de su enfermedad. Reseñemos algunos:

La operación para extraerle el nódulo de un ganglio linfático fue realizada en un hospital de su país, el Hospital Sirio Libanés, famoso centro de salud de Sao Paulo fundado en 1921 y que anualmente brinda atención a unos 350 mil pacientes (allí se les trató el cáncer a los ex-presidentes Fernando Lugo y Lula da Silva).

El Parte Médico sobre su enfermedad siempre ha sido ofrecido por un doctor del equipo que labora en el hospital. Nunca ha sido emitido por el Vicepresidente de Brasil, Michel Temer, ni por el Presidente del Congreso Nacional, José Sarney, ni muchísimo menos por el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, el físico Marco Antonio Raupp.

Tampoco se ha presentado la increíble y humillante situación que tenemos en Venezuela: los presidentes de otros países aparecen informando sobre el estado de salud del Presidente venezolano (peor aún es que hasta la esposa de uno de ellos se permite la licencia de hacerlo).

Finalmente, es importante resaltar el respeto a la dignidad humana y a las creencias religiosas del pueblo brasileño. Nadie, incluyendo a la Presidenta y al PT, afirmó que la curación del cáncer fue “un milagro” de Dios realizado a petición de los pobres en sus oraciones. La promoción de tan grotesca manipulación para obtener beneficios políticos habría sido repudiada por todas las órdenes religiosas del país.

Afortunadamente para Brasil, los resultados de últimos exámenes de control realizados en diciembre pasado a la Presidenta Rousseff estuvieron dentro la normalidad, según declaró el Dr. Ricardo Kalil, miembro del equipo médico tratante.


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