Dinero chino mete más combustible a pugnas en empresas básicas de Guayana

Rafael Gil Barrios, presidente de la CVG.

Rafael Gil Barrios, presidente de la CVG.


El manejo de los recursos del Fondo Chino es uno de los detonantes de los enfrentamientos entre facciones


Carmen Carillo
/ El Mundo

En medio de anuncios de que el vicepresidente de la república, Nicolás Maduro estaría en Ciudad Guayana este lunes para tratar de cerrar el conflicto que mantiene paralizada hasta ahora sólo a la empresa Venalum, los trabajadores del sector aluminio salieron a la calle y tomaron por varias horas los accesos a las plantas de Alcasa, Bauxilum, Carbonorca y Venalum. Hasta los trabajadores provenientes de Ciudad Bolívar se sumaron a la protesta al cerrar las salidas de la capital del estado en dirección a Ciudad Guayana, en una acción de fuerza para reclamar el pago pendiente de la quincena.

En Alcasa, el sindicato en manos de la oposición, a través de su presidente Diego Castro, anunciaron el apoyo a la protesta por los recursos aprobados la semana pasada provenientes del Fondo Chino, “dinero que debe ser solo para inversión”, como precisara Castro. En el caso de Venalum, la pelea es sin cuartel. Desde el domingo en la noche, sus portones están tomados por la dirigencia sindical de Sutralum, que aunque ligada al chavismo, adversa al presidente actual Franco Díaz y exige como respuesta la presencia de Ricardo Menéndez, ministro de Industria, en Ciudad Guayana, el único con quien se sentarían a dialogar para buscar una salida al conflicto.

Las otras empresas 

En cuanto a Carbonorca, la productora de ánodos para Alcasa, sufre de serios problemas de flujo de caja , debido a que no recibe pagos y como medida de presión, suspende la producción. Eso mismo sucede entre Ferrominera y Sidor, ya que ésta última tiene un pasivo de más de1.500 millones de bolívares fuertes con Ferrominera por concepto de materia prima , por lo que el sindicato, cada cierto tiempo, y como medida de presión suspende el envío de mineral a Sidor hasta que paga algo.

El detalle de este conflicto es que aunque en Alcasa es la oposición la que dirige el sindicato, Castro y compañía juegan cuadro cerrado con el Frente Bolivariano de Trabajadores, corriente política que dirige el gobernador del estado Bolívar, Francisco Rangel Gómez.

El FBT está enfrentado a los dos o tres funcionarios que el ministerio de Industria tiene en Guayana, cuyo único cargo relevante es la presidencia de Venalum, sólo que como ya fueron aprobados los recursos del Fondo Chino que deben llegar en corto plazo, la situación se ha llevado a los extremos para que el FBT pueda controlar Venalum y por ende los recursos que en dólares y en bolívares, se esperan para las plantas. Los sindicatos, por cierto, en esta onda de apertura democrática, tienen poder de firma en el manejo de esos recursos y por eso la presión.

Fiscalía negó amparo 

En medio de esta realidad, el domingo en la noche, los sindicalistas junto a personal de vigilancia de Venalum, secuestraron a los miembros de la mesa de negociación en la que se estaba informando la incorporación de la milicia para custodiar las instalaciones de la empresa, ante “el permanente sabotaje y el robo de cables y daños a equipos en la planta”. Tanto el sindicato como los vigilantes se niegan al ingreso de la milicia que ya realiza labores de custodia en Ferrominera Orinoco.

Por ello hicieron que los milicianos se subieran a los autobuses y los expulsaron de la empresa mientras al mayor jefe de la comisión de seguimiento de apellido Hidalgo, lo “acompañaron” hasta la puerta de Venalum y lo sacaron también. Pero además el lunes en la mañana, se conoció que habían asaltado el Sispa (Sistema de Seguridad Patrimonial) que permite el ingreso a planta a través de sistemas magnéticos y que funcionan para impedir ingresos no autorizados dentro de la misma planta en áreas álgidas.

La directiva de la empresa ante las acciones desarrolladas por el sindicato y un grupo de vigilantes afectos al FBT pidió un Recurso de Amparo y la actuación de la Fiscalía en el estado Bolívar. En ambos casos, se negó el amparo y los fiscales nunca llegaron. Se trata de una lucha de poder entre facciones del oficialismo, el FBT y los que no son de este grupo sindical, en donde la oposición trata de colarse.

Cobraron en Bauxilum 

Debido a que era cierto que los trabajadores de Bauxilum no habían cobrado su quincena, el gobierno central transfirió 6,5 millones de bolívares fuertes a fin de cancelar el sueldo de los trabajadores de Bauxilum. Así concluyó el conflicto en la refinería de bauxita.

En Venalum el sindicato no permitió el ingreso de ningún trabajador a las áreas operativas pero además dejó “pegado” al turno de 11 a 7, aunque después comenzó a desalojar y sólo permitió que se quedarán aquellos que deben controlar el proceso de producción de aluminio primario, de forma automática.

Funcionarios del oficialismo señalaron que los sindicalistas y el FBT tienen la vista fija en los recursos del Fondo Chino y ni siquiera la llegada al país del presidente Chávez, los hizo bajar el tono de la acción. Pedro Perales, presidente del sindicato que agrupa a los obreros y trabajadores de Venalum, desde los portones anuncia despidos masivos por decisión del gobierno nacional.

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