Exigen que se informe sobre lo ocurrido en Amuay

Larrañaga y González reiteraron que el Centro Refinador Paraguaná opera a 60% de su capacidad nominal.

Larrañaga y González reiteraron que el Centro Refinador Paraguaná opera a 60% de su capacidad nominal.


Afirman que daños en refinerías obligan a importar derivados y componentes


Ernesto J. Tovar
/ El Universal

Las dudas persisten sobre las causas técnicas de lo sucedido en la refinería Amuay el 25 de agosto de 2012, cuando una nube de gas de olefinas acumulada sobre la zona de tanques en el bloque 23 explotó, ocasionando la muerte a más de 40 personas, dejando más de 150 heridos, afectando varias unidades de procesamiento de la refinería, y además, destruyendo total o parcialmente cientos de viviendas en los alrededores de la refinería Amuay. Ayer, cuando se cumplieron seis meses del siniestro en Amuay, los miembros del Centro para la Orientación de la Energía (Coener), ofrecieron sus percepciones sobre las investigaciones anunciadas por el Gobierno nacional a raíz de la explosión en la refinería.

Javier Larrañaga, exsubgerente del Centro Refinador Paraguaná y miembro de Coener, indicó que no se conocen los resultados de las investigaciones que el Gobierno nacional indicó se iniciarían de forma autónoma por parte de Pdvsa, el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) y el Ministerio Público. “Pdvsa se caracteriza por no difundir los resultados de estas investigaciones, tal y como sucedió con el derrame de hidrocarburos en el río Guarapiche en Monagas. Los resultados de esa investigación, tras un año del evento, tampoco han sido informados”, afirmó.

Diego González, exdirector del Ministerio de Energía y Minas y también miembro del Coener, afirmó que es preocupante que haya una amplia desinformación sobre las cifras de producción, reservas, compra de productos y otros resultados de la industria petrolera y energética en general; y recalcó que desde el año 2008 el despacho de Petróleo dejó de publicar el anuario estadístico con la información del sector.

Refinerías con fallas 

El comunicado de Coener resalta que “es paradójico” que Venezuela, con tantas riquezas energéticas, “tenga que importar componentes de gasolina, destilados y bases para lubricantes para abastecer el mercado interno”. Según Larrañaga el CRP trabaja a solo 60% de su capacidad nominal (equivalente a 573 mil barriles sobre una capacidad de 955 mil barriles diarios), y en ello incide que hay “grave afectación sobre las unidades de conversión media y profunda, donde se producen los componentes de alto octanaje para abastecer de gasolinas el mercado interno”.

Asimismo, se resalta que varias de las unidades de hidrotratamiento, el complejo de lubricantes de Cardón, y la unidad de Destilación Atmosférica n° 5 de Amuay están paralizadas, ésta última a causa de la explosión de agosto de 2012. También resaltan que la paralización del flexicoquer impide una mayor obtención de productos refinados de alto valor como destilados.

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