“Si no resistimos hoy, mañana tendremos una dictadura completa”

Vilcar Fernández es un estudiante de 5° año de Ciencias Políticas de la Universidad de Los Andes. Tiene 30 años de edad.

Vilcar Fernández es un estudiante de 5° año de Ciencias Políticas de la Universidad de Los Andes. Tiene 30 años de edad.


Vilcar Fernández, estudiante de la Operación Soberanía, cree que es imposible estar metido en un aula en este momento histórico, en el que, en su criterio, hay una ruptura del hilo constitucional

Diana Lozano Perafán / El Nacional

Hoy se cumplen seis días desde que un grupo de 41 estudiantes de varios estados del país se encadenaron en las adyacencias de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura, en Chacao, para exigir que el presidente Hugo Chávez se pare y gobierne o que, en caso de estar imposibilitado para ello, se declare su falta y se llame a elecciones presidenciales. Vilcar Fernández es uno de ellos. Explica que no es ningún “burguesito”, como insisten desde algunos sectores del Gobierno con respecto a quienes integran la Operación Soberanía. Cuenta que vive en una zona rural de Mérida, en el Vallecito Alto, y que no es de esos alumnos que se pasan la vida estudiando.

“El ministro Néstor Reverol dijo que no estudiamos y que nos dedicamos a protestar. Lo invito a que vaya a la ULA y averigüe. Yo estoy en 5° año de Ciencias Políticas y tengo seis años en la universidad. Me gradúo en julio”, dijo. Para Fernández es imposible estar metido en un aula en este momento histórico, en el que, en su criterio, hay una ruptura del hilo constitucional. “No se puede estudiar si no hay democracia y hagan lo que hagan desde el Gobierno los estudiantes no tenemos miedo”, aseveró. Advirtió que ahora intentan equiparar al movimiento estudiantil con grupos delictivos.

—¿Cómo decidió unirse a esta protesta? 

—Nos dimos cuenta de que había que llevar a cabo acciones más contundentes y después de algunos análisis y de ver cómo estamos perdiendo nuestra democracia entendimos y estamos convencidos de que este es un tema de resistencia. Si no resistimos hoy, mañana tendremos una dictadura completa, pero si resistimos conquistaremos la democracia en la que nacimos.

—¿Hasta cuándo van a resistir?

—El tiempo que sea necesario. Ya antes estuvimos en la Embajada de Cuba y en cinco días logramos que trajeran el presidente Chávez a Venezuela. Es más, la única foto que han mostrado de Chávez fue publicada dos días después de que llegamos a la embajada.

—El martes cuando intentaron encadenarse frente a la DEM los uniformados lo impidieron con bombas lacrimógenas, peinillazos y perdigones ¿No tiene miedo de mantenerse en la protesta?

—Más miedo me da ver a nuestro pueblo arrodillado ante un régimen que en la medida en que avanza centraliza el poder. El miedo que puedo sentir lo reproduzco en valentía, en aferrarme a la democracia. El movimiento estudiantil venció el miedo para enfrentar el totalitarismo de un régimen al que no le importan los venezolanos, que sólo le importa mantenerse en el poder cueste lo que cueste.

—¿Tampoco le da miedo que el Gobierno juegue al desgaste, sobre todo después de precedentes como el de Franklin Brito?

—Sabemos cómo es este régimen y sabemos que puede jugar al desgaste, pero contra eso está la convicción de que no negociamos la democracia. Estamos dispuestos a dar la vida por nuestro país. El movimiento estudiantil es más fuerte que cualquier desgaste al que pueda jugar el Gobierno nacional.

—Al estudiante Andrés Peralta lo imputaron por instigación al odio y asociación para delinquir debido a un incidente ocurrido en la Embajada de Cuba. ¿No teme que traten de generar algún hecho similar en esta protesta para luego llevarlos a tribunales?

—El compañero Peralta fue acosado y expuesto al escarnio público por parte de Diosdado Cabello y de algunos otros representantes del Gobierno y es ahora un preso político. En la audiencia el señor supuestamente agraviado (Román Toplac) negó que haya sido agredido, y explicó que no tenía ningún marcapasos, como se dijo al principio, sino un holter. ¿Entonces de qué se acusa a Peralta? Se le acusa de ser miembro de una organización terrorista porque estuvo en la Embajada de Cuba. Es decir, ahora los estudiantes corremos el riesgo de ser juzgados por terrorismo. A la gente le digo que no se deje convencer por matrices generadas desde el Gobierno. El video de lo que ocurrió en la embajada está en You Tube.

—¿Cree que el Gobierno intenta enviarles un mensaje con el juicio a Peralta?

—Claro, buscan meternos miedo, tratar de amedrentarnos, pero quiero decirle al régimen que los estudiantes que tengamos que ir presos vamos a ir presos, no nos importa que nos persigan. A Reverol, que dijo que candelita que se prendiera, candelita que iban a apagar, le digo que aquí estamos los estudiantes en la calle pidiendo justicia y libertad. Cabello y Maduro tienen que entender que el mensaje de meternos miedo no nos va a hacer retroceder porque no tenemos miedo.

—¿Qué dice su familia de que haya decidido venir a encadenarse?

—Mi papá siente un gran dolor, pero me apoya siempre. Él es peruano y vivió la dictadura de Juan Francisco Velasco Alvarado en Perú en 1968, así que entiende que esta batalla que estamos dando hay que darla. Mi mamá sufre mucho, sólo me pide que me cuide. Ella entiende que no voy a retroceder. Desde esa perspectiva esto no es nada fácil: no es fácil uno tener que ponerse en estas condiciones para poder lograr un derecho, para que se respeten las libertades y para poder vivir en paz.

Huevos e insultos 

Encadenados unos a otros, acostados en colchonetas y bajo toldos se encuentran los 41 estudiantes universitarios que protestan a menos de una cuadra de la avenida Francisco de Miranda, en Chacao. Niños que salen de clases llegan a darles la mano y a fotografiarse con ellos. Señoras de la tercera edad que viven en la zona pasan a dejarles agua, y los curiosos abundan alrededor de los toldos. Sin embargo, no todo es apoyo para el movimiento estudiantil. “Viva Chávez, carajo”, grita de vez en cuando algún transeúnte afecto a la gestión de gobierno que desaprueba la protesta de los jóvenes.

“El primer día nos lanzaron huevos y algunas latas. Nos insultaron: escuálidos de la derecha, estudiantes hijos de puta, vayan a estudiar, vagos, pagados por la CIA. El edificio que está justo enfrente está invadido. Ya después se han calmado. Aunque exigimos respeto, la pluralidad de pensamiento es precisamente uno de los principios que defendemos”, afirma Vilcar Fernández. El estudiante no dudó en afirmar que habrá personas mandadas por ciertos sectores para intentar generar violencia, pero advirtió que no caerán en provocaciones, que les sobra paciencia y que no son violentos. “Nuestro lema es la resistencia pacífica. Nos vamos a mantener acá pacíficamente, pero con gran resistencia”, dijo.

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