Amuay, caso archivado

Al día siguiente de la explosión se ordenó un cierre informativo y se impidió el ingreso de trabajadores con celulares.

Al día siguiente de la explosión se ordenó un cierre informativo y se impidió el ingreso de trabajadores con celulares.


Informe del Comité de Manufactura rechazó el criterio de que el accidente fue fortuito


José Suárez Núñez
/ Tal Cual

El comité de Manufactura de Coener (un think thank sin fines de lucro), que reúne a medio centenar de petroleros y en su mayoría de refinación incluyendo varios gerentes del Centro de Refinación de Paraguaná, exige más transparencia de aspectos desconocidos del accidente de la refinería de Amuay. El más importante cuestionamiento es que hace más de seis meses que se produjo el accidente, y Petróleos de Venezuela no sabe o no quiere decir, dónde y cuándo fue el origen de la explosión.

Según las normas y procedimientos de Pdvsa, la empresa debe presentar a la junta directiva el informe de la investigación y no lo ha hecho, y las autoridades energéticas dijeron que abrirían “tres investigaciones por la explosión de la refinería de Amuay, y ninguna ha trascendido”, afirma Coener. El informe del Comité de Manufactura rechazó el criterio de Pdvsa, de que el accidente fue fortuito, y la empresa tiene una importante cuota de responsabilidad en el accidente por la mala práctica del negocio.

Situación de cuidado

Consideran la situación actual de la refinación en el país, en los siguientes términos: Las refinerías de Amuay y Cardón tienen una capacidad conjunta de 955.000 barriles diarios (Amuay destila 645.000 barriles diarios y 31% de gasolinas y Cardón 310.000 barriles diarios y 38% de gasolinas) y están trabajando al 60 por ciento de su capacidad nominal. Agrega el informe que están gravemente afectadas las importantes unidades de conversión media y profunda, donde se producen los componentes de alto octanaje (gasolina).

Varias de las unidades de hidrotratamiento y el complejo de lubricantes de Cardón están fuera de servicio. La principal planta de destilación atmosférica de Amuay, la número 5, cuya capacidad es de 185.000 barriles, aún no ha entrado en servicio, debido a que su horno y otras instalaciones fueron afectados por la explosión del 25 de agosto del 2012. Esta situación ha creado una tendencia creciente de paradas no programada y en la injustificable extensión de paradas programadas, que conjuntamente con otros accidentes de la infraestructura refinadora de Pdvsa, revelan que el sector es estructuralmente inestable y está peligrosamente vulnerable.

Coemer recomienda a Pdvsa a cumplir con todos los planes y programas de contingencia y seguir las normas y procedimientos, para proteger todas las refinerías del país. Al margen de la posición fijada por los expertos de Coener, hay comentarios, opiniones y hasta rumores continuamente, que se justifican por la muerte de 52 personas, 150 heridos y muchos desaparecidos, pero el origen de la explosión sigue siendo un misterio. Un comisario policial diría “no se ha detectado la escena del crimen, ni el arma del homicida”.

Al día siguiente de la explosión se produjo un cierre informativo y a los trabajadores se les prohibió el acceso a determinadas áreas de la planta y se les impide entrar con sus celulares. La primera versión divulgada de la explosión fue que una de las válvulas de las esferas de propano y butano, y con un viento a favor, desde las esferas salió una masa de fuego hacia el área de la planta junto a donde están situados los tanques de almacenamiento. Esa masa de fuego arrasó el cuartel del destacamento 44 de la Guardia Nacional y la urbanización Alí Primera.

La respuesta de Pdvsa fue muy frágil, porque durante semanas previas a través de largos documentos, los trabajadores exigían que se corrigieran las fallas de seguridad. Otra opinión que circulaba que una explosión de vapor “boiling liquid expansion” ocurrida en las esferas de GLP al no abrirse liberaron una sobrepresión interna. También dijeron que la falta de mantenimiento a las válvulas de alivio, o que era la corrosión de las paredes del recipiente de la esfera.

Ya había antecedentes 

Desde el 2003 los medios de comunicación habían registrado previamente 79 accidentes graves en Cardón y Amuay con saldos de 19 trabajadores muertos y 67 lesionados. La situación fue más preocupante a partir de diciembre de 2011 cuando se registró una parada de emergencia en la unidad de coquización retardada, y casi de inmediato otra parada en una unidad destiladora de Amuay. El 6 de diciembre de se paró también otra unidad de coquización retardada de Cardón.

Desde el 3 de enero de 2012 en adelante se produjeron paradas de la planta de craqueo catalítico de El Palito, el día 6 de ese mes se registró una explosión del reformador de Cardón. El mantenimiento del “crack” de Amuay fue diferido para el 8 de enero.

En algunas ocasiones han estado paralizadas 2 y 3 refinerías y eso explica que ha sido necesario importar gasolina terminada, y con más frecuencia importación de “componentes” que para los efectos económicos, no hay gran diferencias de precios a los de la gasolina terminada.

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