…y la renta petrolera, ¿de quién es?

Petra María poco o nada entiende acerca del origen de su pobreza y de cómo se la quiere pobre para perpetuarla en un proyecto político habanero.

Petra María poco o nada entiende acerca del origen de su pobreza y de cómo se la quiere pobre para perpetuarla en un proyecto político habanero.


Infelizmente Venezuela fue privada de un combustible termoeléctrico que pudo ser su mejor instrumento para viabilizar la integración energética en Latino América


Víctor J. Poleo Uzcátegui
/ Soberania.org

Victor_Poleo_1La renta petrolera es una aleatoria riqueza contenida en la factura petrolera y la factura petrolera es el producto de los precios internacionales del barril de petróleo[1] multiplicados por sus volúmenes de exportación.

La renta petrolera no es propiedad de los gobiernos, es propiedad de la Nación. Y los gobiernos no son la Nación, ni la República ni el Estado. Los gobiernos son apenas una de las varias instituciones que configuran el Estado. La Nación somos los nacionales, nosotros todos. Los nacionales titularizamos el dominio de la cosa pública, de la República. No hay mandato fundacional de la República que otorgue a los gobiernos la propiedad de la renta petrolera.

Dice Bolívar (Simón): “todo tipo de minas pertenece a la República”  (Quito, octubre 24, 1829). En consecuencia, si el barril bajo tierra pertenece a la República, así también le pertenece a la República su riqueza devenida que es la renta petrolera.  De nuevo: los gobiernos no son la Nación, ni el Estado ni la República. 175 años más tarde dice Bolívar II (Hugo Rafael): la renta es del pueblo, yo soy el pueblo, luego la renta es mía.

¿Cómo nos pudo ocurrir tan aberrante mutación en nuestro “pensamiento petrolero”? Bien vale indagar: allí anidan nuestros males y tal vez sus soluciones. La renta petrolera es para serle expropiada a los gobiernos porque, de facto y con artificios de iure, los gobiernos nos expropiaron la renta petrolera. Y expropiándonos la renta hubo gobiernos que se intoxicaron de poder y fabularon grandes venezuelas, seguidas de grandes virajes, proyectos políticos  enfermizos que lesionaron la Nación cuando el Embargo Petrolero (1973) y la guerra Irán-Irak (1980-1988).

Hoy, ante la oleada rentista del siglo XXI, atestiguamos el zenit de experiencias lesivas a la Nación. El taita de ocasión es nadie sin renta petrolera y sin el taita su revolución es nada [2]. Pero la inédita asignación de la renta petrolera para destruir la Nación no es asunto que concite la curiosidad de Petra María, seducible por misiones habaneras y tarjetas Mi Negra[3].

Nos ocupan las clases políticas que pugnan por gobernarnos y a ellas queremos explicar el porqué desfiscalizar la renta petrolera, el porqué desgobiernizar la renta petrolera. Bien puede Ud., lector, disentir en desgobiernizar la renta petrolera y, en defecto -como aquí proponemos-, titularizar su propiedad en un Consejo de Estado de la Energía. Si así fuera, preguntamos entonces: ¿cómo haría Ud., lector, para lidiar con los demonios de la renta? De igual importancia: ¿cómo haría Ud., lector, para lidiar con el legado de transgresiones rentistas hechas en el socialismo sXXI?

… y la renta petrolera, ¿qué es?

Marx, Ricardo, Smith teorizaron sobre la renta de la tierra. La Economía Política fertilizó luego mil y un territorios de “pensamiento petrolero”. Hubo y hay no pocas teorías del “capitalismo rentístico”[4] , eruditos tratados en  economía descriptiva. Pero en Bizancio no se discute la propiedad de la renta petrolera en Venezuela. No otro bien como el petróleo exhibe un precio que es varias veces su costo: he allí la renta, renta que capturan las naciones que exportan, los gobiernos de las naciones que importan y las corporaciones petroleras globales.[5]

Petroleo_Renta_Petrolera_1

Petroleo_Renta_Petrolera_2


La renta petrolera es  aleatoria en su tamaño y en sus ocurrencias en el tiempo. La formación de la renta petrolera ocurre en las economías que necesitan petróleo y no lo tienen.  La renta petrolera, en fin, es ajena a la economía venezolana que no la trabaja y es, paradójicamente, su irrenunciable savia.

No hay lugar aquí para tratar los procesos de formación de los precios del petróleo y de la energía en los mercados internacionales. Si hay lugar aquí para establecer que Venezuela no dicta el nivel mundial de los precios del petróleo[6], ni ostenta desde al menos tres décadas los atributos [7] para influir  políticamente en el colegiado OPEP. Por demás, ya desde 2008[8] la OPEP no carteliza los mecanismos de precios del petróleo como lo hiciera durante la égida de Ahmed Zaki Yamani.

Reyes, regalías y leyes petroleras

Considere la siguiente breve incursión en cómo se legitima la expropiación de la renta a la Nación por los gobiernos.

Cien años hace Juan Vicente Gómez licenció a las compañías anglosajonas para “hacer nuestras leyes petroleras”. En su singular lógica de Royal Dutch Shell, las compañías petroleras replicaron su relación tributaria con la Corona y establecieron así, en nuestro patio republicano, el  royalty o regalía como tributo fiscal. El capital petrolero internacional, súbdito usufructuario de la tierra, tributa al Rey …. y desde entonces el gobierno venezolano se hizo Rey por gracia de su Majestad Británica.

Desde entonces -pre y post nacionalización de las compañías anglosajonas en 1976- cultivamos acríticamente una tradición de capoeira entre las compañías petroleras y los gobiernos-reyes, un histórico forcejeo por subir/bajar la regalía como impuesto fiscal, por subir/bajar la repartición de la factura petrolera.

La Ley petrolera de 1943 (Medina Angarita) estableció la regalía en 16.66% (del precio del barril a boca de pozo). Ya para entonces la renta se hizo propiedad del fisco y, por ende, de los gobiernos. Los gobiernos-reyes disputaron a los capitales petroleros más y más participación en la factura petrolera mediante la dupla [regalía:ISLR petrolero]. Un par de décadas más tarde, algún gobierno logró para sí  un 50:50 en la repartición de la factura petrolera.

En 2000 la gloriosa revolución socialista elevó a 30% la regalía, una “derrota para el imperio”, pero bajó a 50% el ISLR petrolero, ¡antes 80%! Se ha preguntado Ud., lector, ¿por qué la regalía “revolucionaria” no fue establecida en 31%?, ¿o en 70%? [9]

No es el caso incursionar en el galimatías numérico de los tributos fiscales petroleros ni en sus sobresaltos ante “ganancias súbitas y precios exorbitantes”. En su conjunto configuran un parapeto acientífico que ha empantanado el “pensamiento petrolero” durante un siglo. Y así, desubicados por la aritmética fiscalista, las leyes petroleras forjaron en el tiempo la expropiación de la renta petrolera a la Nación a manos de los gobiernos.

… y la renta petrolera, ¿cómo se cuantifica?

Sea $100 el precio del barril en los mercados internacionales y sea $20 el costo del barril en su sitio de extracción (actividades primarias), entendiendo así el entero universo de costos e  incluyentes de los costos de capital, de las tecnologías asociados y de las ganancias. Cuantificamos la renta petrolera como la diferencia entre el precio del barril en los mercados internacionales  y sus costos todos en sitio, valga decir: $80 en el ejemplo numérico.

Tal concepto es viable si y sólo si la Nación-propietaria establece una relación de dominio con el capital petrolero. Una relación de dominio precisa de un Estado fuerte y regulador[10], justamente la institución que no tenemos. En oposición histórica, y bajo relación de sumisión, los usos y costumbres para la cuantificación de los tributos fiscales petroleros son función de la dupla [regalía:ISRL petrolero].

Dados un precio y un costo asociados a un cierto barril, se tiene una función lineal que cuantifica su ingreso fiscal. Es el caso que existen infinitas combinaciones de la dupla [regalía:ISRL petrolero] y, por ende, infinitas combinaciones que cuantifican un mismo ingreso fiscal para el barril en cuestión[11].  Utilizando un modelo de experimentación numérica[12] es dado cuantificar que, por ejemplo, las dos duplas [regalía:ISRL petrolero] = [50:40] y [44:50] rinden un mismo tributo fiscal de 62%. Válido concluir, en consecuencia, que la atávica disputa por una mayor/menor regalía ha sido un ejercicio políticamente estéril durante décadas.

Modos de relación entre la Nación-propietaria y el capital petrolero

En la ley petrolera del 2000 el “legislador” consagró para la República el más lesivo modo de relación con el capital petrolero cuando instituyó la co-propiedad del barril en tierra y de la renta: las empresas mixtas[13]. El erudito “legislador” desdibujó la historia en su mismo origen.

Justamente, en 1854 nace el “pensamiento petrolero” venezolano adversando relaciones de la clase empresas mixtas. Veamos: “la propiedad de las sustancias corresponde al Estado y ninguno podrá beneficiarse sin concesión del Poder Ejecutivo”[14]. Se prefigura entonces la concesión y sus dos opciones para la extracción y comercialización del barril en tierra: (a) por el Estado y/o (b) por terceros mediante convenios de servicios[15].

Si la relación de servicio es del tipo “criada”, la relación de empresa mixta es del tipo “concubinato”. Las empresas mixtas conllevan la implícita transferencia de derechos de propiedad. En el tiempo, ya desde 1960, las concesiones y los contratos de servicio fueron foco de disputas y controversias entre clases políticas[16].

Creando PDVSA[17] creímos desanudar los nudos de relación entre el Estado y el Capital Petrolero. Hoy PDVSA se hizo Gobierno-Rey, suerte de Estado paralelo, desnaturalizando su ser corporación petrolera.  En buena teoría, PDVSA ha de ser  una más entre las petroleras nacionales (que las tuvimos: Petrolia del Táchira y Mito Juan) y las internacionales.

Dicho de otra forma: los nudos por desanudar están intactos. PDVSA que compita en buena ley con Shell y BP y Mito Juan, pero no que titularice la co-propiedad del barril en tierra y de la renta.  La renta, dicha está, ha de desgobiernizarse.

El nudo está en las carencias de un Estado fuerte y regulador, muy distinto a un Ejecutivo propietario y a un Estado rehén del Ejecutivo, un Estado que devino en fallido y forajido [18], un Estado inhábil para construir su propio futuro, un Estado vergonzosamente entregado a La Habana. Un Estado fuerte y regulador jamás hubiese tolerado exabruptos de política petrolera como los hechos en socialismo.  Y los tres siguientes ejemplos son relevantes.

1.- Orimulsión no da renta

Orimulsión no da renta, diría un cierto B. Mommer[19] en 2003. Alí Rodríguez, ya trepado a la presidencia de PDVSA, ejecutó de inmediato el asesinato del proyecto.  Bolívar II (Hugo Rafael), ducho en falsificaciones y auto-engaños, sentenciaría que una vez más “el imperio nos engañó”.

En marzo 2005, Power Seraya (Singapur) ofertó $21.86 FOB-Jose por barril de Orimulsión [20] (70% de bitumen y/o extra-pesado). El costo en igual puerto era de $3.50 [21]. Renta = $18.36 por barril. Sin estudios ni debate de Estado, se  causaron daños a la Ciencia y Tecnología venezolanas y a un mercado incipiente de 100.000 bd de Orimulsión comprados por empresas termoeléctricas sitas en 8 naciones, entre ellas Canadá y Dinamarca [22].

Predeciblemente, la decisión de abortar el proyecto Orimulsión fue celebrada por las empresas globales del gas y del carbón termo eléctricos [23] (¿sicariato?). Infelizmente Venezuela fue privada de un combustible termoeléctrico que pudo ser su mejor instrumento para viabilizar la integración energética en Latino América. Transcurrida media década de crisis eléctrica inducida, bien vale enjuiciar la capacidad moral e intelectual de Mommer y Rodríguez.

2.- La renta es para ser hipotecada a futuro

Sergio Sáez[24] (2013), analista de la renta, presenta el siguiente inventario de volúmenes de exportación y sus implicaciones en la factura y en la renta:

Pdvsa_exportaciones_destino_1

Cerca de 1 millón 400 mil bd califican entonces como transferencia de renta y de su hipoteca a futuro.

A la par, en 2013 las importaciones de gas (Colombia) se ubicaron en 200 mmpcd (15% de la producción nacional) y las importaciones de combustibles (EEUU y mercados abiertos) se ubicaron en 83 mil bd (GLP, MTBE, gasolinas, diesel). Ante un creciente mercado interno de 612 mil bd, el analista concluye que el saldo real de caja PDVSA en 2014 oscilaría entre $400 millones (si la producción fuese de 2.3 millones de bd) y $20 mil millones (si la producción fuese de 2.8 millones de bd).

Dicho de otra forma: no hay renta, aun antes de la llegada de la era post-rentista. Un Estado fuerte y regulador es necesario para bloquear y revertir el suicidio de la Nación, suicidio engatillado por un demencial proyecto político del gobierno-rey.  Irónicamente, sin renta no hay gobierno-rey ni supervivencia de La Habana, su metrópolis enana.  Doble suicidio, apenas agonía.

3.- Demonios de la renta petrolera

Agazapados y  expectantes ante toda riqueza súbita (windfall profits en argot), los demonios de la renta se desatan y se han desatado cuando quiera que los decisores del gobierno-rey suman indigencia intelectual y carencias éticas. La llamada Doctrina Araque  [25] es su manual de uso.

Demonios de la renta… ¿cuáles?: múltiple sistema de precios de la moneda nacional; inflación y devaluación que engatillan pobreza; descapitalización de bienes y fuga de capitales que engatillan desempleo; endeudamiento interno y externo; despilfarro y corrupción engatillados por  resentimientos, venganzas diferidas y grietas éticas.

Los demonios de la renta están hoy exhaustivamente descritos y tipificados [26]. El nudo lo focaliza Alexander Guerrero en los derechos de propiedad: toda la renta para el fisco[27]. D. B. Urbaneja incursiona en categorías (no excluyentes) de “reclamadores” de renta (claimants) y “predadores” de renta (seekers)[28]. Todo está y estuvo dicho, salvo opciones político-institucionales[29] para encorralar de por vida a los demonios de la renta y erradicar el gobierno-rey, el monstruo rentista-presidencialista de la Constitución del 99.

Pero Petra María poco o nada entiende acerca del origen de su pobreza y de cómo se la quiere pobre para perpetuarla en un proyecto político habanero. Desmontar este criminal paradigma es el reto comunicacional de las clases pensantes (¿se dice así?), atrapadas en nuestro discurso elitesco y en la crucial asfixia en progreso de los medios.

Añadimos aquí que nunca antes en nuestra historia republicana, como ahora, algún gobierno-rey haya utilizado la renta para destruir la Sociedad y la Economía, para entregarla a intereses ajenos y antagónicos a la Nación. Resta preguntarnos si el futuro según PDVSA, en la lámina a continuación, es dibujado en la creencia de una renta infinita y de una Faja del Orinoco que, sin Orimulsión y con “mejorados”, tendrían  porvenir en los mercados mundiales del petróleo y de la energía.

Pdvsa_produccion_petrolera_proyeccion_2012-2018


Consejo de Estado para la Energía

¡Ha muerto el gobierno-rey, viva el gobierno-rey!: tal es la previsible objeción a un Consejo de Estado para la Energía. La propiedad de la renta es de la Nación y queremos que la titularice un Consejo de Estado, una institución que no tenemos y es la que más nos importa. Resta disuadir que derive en un ensayo político para un travesti nuevo gobierno-rey.

No se trata del Consejo de Estado gatopardiano figurado en la Constitución del 99[30], gatopardiano por presidencialista. Es una institución supra-gobierno y de elección popular. Es una institución ajena a las clases políticas en el poder[31]. Es una institución que conjugue conocimientos y ética. Es una institución que, a manera referencial, integren una docena de venezolanos de la clase Rafael Alfonzo Ravard y Rafael De León, que los hubo y los hay. Es una institución, en definitiva, con capacidad de para frenar a decisores enfermos del gobierno-rey de turno.

Son tiempos de cambios en la matriz energética mundial y, para una Nación que descansa en el barril Energía, urge planificar[32] su futuro energético, casi tanto como planificar la Nación a largo plazo. Son tiempos de reivindicar la relación de dominio con el capital petrolero internacional. Son tiempos de convocar las fuerzas creadoras del capital petrolero nacional. Son tiempos de vetar toda asignación de la renta petrolera que maximice daños a la Sociedad y a la Economía.

Existen múltiples formas de asignar la renta, que es indivisible, pero una de ellas minimiza daños: hay que encontrarla[33]. Son tiempos, en fin, de re-institucionalizar Venezuela en función de su riqueza energética.  Ni olvidar ni perdonar: un Consejo de Estado es también para ajusticiar a la nomenklatura responsable de los crímenes del socialismo XXI, renta mediante.


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Referencias:

[1] Referimos a cerca de 150 variedades químicas de crudos y de sus 12 productos de refinería transados en los mercados internacionales.
[2] Ver: http://www.soberania.org/2013/02/23/esteban-sin-renta/
[3] Tal es la barrera psicosocial que disuade “distribuir la renta entre sus propietarios”.
[4] A. Baptista (1997), Teoría Económica del Capitalismo Rentístico.  Segunda Edición – Caracas, Banco Central de Venezuela (BCV), 2010.
[5] Ver: http://www.opec.org/opec_web/static_files_project/media/downloads/publications/WGW2012.pdf
[6] Ali Rodríguez debutó en Enero 1999 (Ministerio de Energía) creyendo que Venezuela “dicta precios hacia arriba”, un nivel de precios ubicado entonces en $10 el barril, secuela de la indisciplina corporativa de PDVSA.  Suficiente fue vocear la intención por Venezuela de ajustar su  sobreproducción para que sauditas y aliados del Golfo Arabe retirasen significativos volúmenes de sobreoferta en el Golfo de México y en el Caribe y, por ende, para que los precios escalaran.
[7] Atributos: los más bajos costos de extracción; las mayores reservas fungibles; no restricciones financieras; capacidad para quebrantar en tiempo real la ecuación oferta = demanda.
[8] Conferencia de Jedah, convocada por Arabia Saudita con participación de los gobiernos G8, los think tanks de la Energía y las corporaciones petroleras y energéticas globales.
[9] La respuesta no la encontrará en Alvaro Silva Calderón  (MEM, 1999-2004), cuya autoría de la ley petrolera del 2000 devela la bizarra hazaña de un “combatiente legislador” que pudo frasear una ley petrolera  sin entender ni la industria ni el sistema petrolero mundial.
[10] Carlos Fuentes, Discurso ante los Poderes.
[11]  V. Poleo, Ingresos Fiscales Petroleros por Actividades Primarias, a propósito del Proyecto de Ley Orgánica de Hidrocarburos formulado por el Ministerio de Energía bajo el segundo mandato habilitante de Marzo-Octubre 2001 (modelo matemático).  Caracas, 8 de Septiembre 2001.
[12] V. Poleo, idem supra.
[13] Impugnamos las empresas mixtas ante el Tribunal Supremo de Justicia en 2001: Acción Popular por Inconstitucionalidad y petición de Amparo y Nulidad de las Empresas Mixtas.  En 2005 se amplía la impugnación contra las Empresas Mixtas y se requiere la nulidad de los Acuerdos de Transferencia de la Renta por ser de inconveniencia nacional.
[14] Artículo 2, Reglamento del Código de Minas, 1854.
[15] Régimen de concesiones ratificado en la Ley de Hidrocarburos de 1943.
[16] Ver Salvador de la Plaza, Breve Historia del Petróleo en Venezuela. Caracas, 1969.
[17] Y antes, en 1960, la Corporación Venezolana del Petróleo …
http://es.wikipedia.org/wiki/Corporaci%C3%B3n_Venezolana_del_Petr%C3%B3leo
[18] Ver: http://www.soberania.org/2013/10/09/venezuela-estado-fallido-y-crisis-energetica/
[19] Mercenario. Co-autor con A. Baptista de El Petróleo en el pensamiento económico venezolano. Caracas, 1987.
[20] Ver: http://www.soberania.org/Articulos/articulo_2656.htm
[21]
Ver: http://www.soberania.org/Articulos/articulo_1314.htm
[22] Saúl Guerrero (2005), Cuentas y cuentos de la Faja: http://www.soberania.org/Articulos/articulo_1371.htm
[23] Ver: http://www.soberania.org/Articulos/articulo_4085.htm
[24] S. Sáez, ¿Cuál será el aporte de PDVSA al presupuesto nacional 2014?. Caracas, 24 de Octubre 2013. 9 pp.
[25] Ver: http://www.soberania.org/2013/08/04/doctrina-araque-licencia-para-robar/
[26] Ver: http://www.soberania.org/2014/01/31/crisis-cambiaria-petroleo-y-deterioro-socioeconomico/
[27] A. Guerrero, La Economía Política del Petróleo: toda la renta para el fisco. Caracas, 2010?. 6 pp.
[28] Véase síntesis por D. González del libro de Diego Bautista Urbaneja (2014) en: http://www.soberania.org/2014/01/24/sobre-la-renta-y-el-reclamo-de-diego-bautista-urbaneja/
[29] Distintas a opciones del tipo Fondo de Inversión/Ahorro de la Renta o a la “repartición de la renta/ dividendos entre sus accionistas” (Alaska, Alberta) y ello por teorema de lógica: la agregación de los sub-óptimos de las partes nunca es mayor que el óptimo del conjunto.  El conjunto es la Nación, sus partes somos los nacionales.
[30] Artículo 251: El Consejo de Estado es el órgano superior de consulta del Gobierno y de la Administración Pública Nacional. Será de su competencia recomendar políticas de interés en aquellos asuntos a los que el Presidente de la República reconozca de especial trascendencia y requiera de su opinión.
[31] Artículo 252: El Consejo de Estado lo preside el Vice-Presidente y estará conformado, además, por cinco personas designadas por el Presidente de la República, un representante designado por la Asamblea Nacional, un representante designado por el Tribunal Supremo de Justicia y un Gobernador designado por el conjunto de mandatarios estadales.
[32] El domingo 9 de Enero 2014 J. V. Rangel entrevista a R. Ramírez, dos conspicuos ejemplares del lumpen político.  Dice Ramírez: “Lo que estaba sucediendo antes (con referencia a CADIVI) es que veíamos cuántas divisas teníamos pero su utilización estaba sin una planificación (sic), no quiero decir ni siquiera adecuada, sino que no existía planificación”.  Mientras tanto J. Giordani leía a Istvan Metzaros y su post-capitalismo.
[33] De cómo hacerlo existen teorías, métodos y modelos.  Véase Piero Sraffa, Producción de bienes a partir de bienes, Cambridge 1960; véase como anclaje fundamental a V. Kantorovich, Asignación Óptima de Recursos Económicos, Leningrado 1938.

Víctor J. Poleo Uzcátegui / E-mail: vpoleo@gmail.com
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