PDVSA y el daño patrimonial en “Meritocracia” vs. Revolución

La producción de crudo seguía su carrera descendente iniciada a partir de 2008, precisamente luego de la llegada de Eulogio del Pino a la vicepresidencia de exploración y producción.

La producción de crudo seguía su carrera descendente iniciada a partir de 2008, precisamente luego de la llegada de Eulogio del Pino a la vicepresidencia de exploración y producción.

 

La directiva de PDVSA leyó erróneamente tanto la dirección de cambio de los mercados, como la nueva correlación de fuerzas que se estaba gestando ante sus propios ojos

 

Einstein Millán Arcia / Soberania.org

einstein_millan_arcia_1Algunos expertos han estimado la magnitud del daño patrimonial a la nación producto del Sabotaje Petrolero, en cifras cercanas a los 20 millardo de dólares. Y digo Sabotaje Petrolero y no rebelión de técnicos y gerentes como algunos optan por llamarlo, porque no existe razón alguna que justifique, ni antes, ni mucho menos ahora, la destrucción de un bien de la nación como excusa para defender una posición política o reivindicar una postura personal o gremial determinada. Como decía Jean Monnet; “Los hombres pasan, las instituciones quedan”.

Sin embargo, aquellos que en aquel momento se aventuraron a acusar de apátridas a los que defendían su posición particular en 2002, hoy quizá sean los artífices de un daño patrimonial incluso superior al de aquel de entonces.

He consultado la opinión de algunos colegas con el fin de evaluar las razones por las cuales PDVSA ha sido y está siendo llevada por tan mal camino, particularmente a partir de 2008. Hago énfasis en 2008 porque ha sido a partir de entonces, y no con la llegada de la revolución, que PDVSA ha dado al traste con sus resultados, viniéndose al suelo tanto operacional, como técnica y financieramente. Hablo en consecuencia de resultados, sin negar lo que en esencia se podría haber estado tejiendo “tras bastidores” con la llegada de Rafael RamírezEulogio del Pino a la directiva de PDVSA en 2005. Muchos de ellos coinciden en mencionar una o varias de las siguientes razones:

  1. Limitación financiera/imposición política.
  2. Pérdida del norte del negocio hacia áreas no medulares.
  3. Escasa visión de conjunto/poco idóneo portafolio de negocios.
  4. Corrupción/incompetencia/baja moral.

PDVSA hasta 2008 no solo logró remontar la crisis devenida como producto del Sabotaje Petrolero de 2002, sino que superó récords de producción histórica como lo fue el caso de PDVSA GAS ANACO, con una producción de más de 1.700 MMPCD. PDVSA GAS ANACO también batió por dos veces consecutivas récords de venta entre 2005-2006. La nueva PDVSA llevó la producción de crudo a niveles muy similares al mayor volumen producido por la PDVSA anterior en 1998, al promediar unos 3.26 MMBD en 2008, aun a pesar de que sus yacimientos aparte de ser unos activos más maduros y más agotados en comparación con 1998, fueron sujetos a cierres abruptos durante el Sabotaje Petrolero, que hirieron de gravedad la productividad natural de esos activos y causaron de hecho un daño irreversible a los mismos.

Ni el hecho de que la nueva PDVSA haya sido definida como empresa social a partir de 2004-2005, ni lo que haya sucedido después de 2008, empaña los logros alcanzados en nuestra industria entre 2002 y 2008.

Fue entonces a partir de 2008 cuando la nueva PDVSA se desvía de su norte natural, al ponerse al servicio de intereses meramente personalistas del gobernante de turno y no de la nación, al catapultar innecesariamente su nivel de endeudamiento, al diversificar nocivamente su estructura y razón de ser hacia “negocios” no medulares que atentan contra su propia subsistencia, al permitir tomar cuerpo a la corrupción expresada a través de múltiples formas, al súper poblarse perniciosamente y al promover en consecuencia su propia destrucción. Fue también a partir de 2008 cuando se inicia la ejecución de los proyectos bandera contenidos en el Plan Siembra Petrolera.

 

pdvsa_deuda_financiera_2006-2014

 

PDVSA galopó sobre un barril “in crescendo” por lo menos hasta mediados de 2014, con un breve y fugas periodo de debilitamiento de precios en el entorno de 2009. A pesar de dicha alza de precios, la producción de crudo seguía su carrera descendente iniciada a partir de 2008, precisamente luego de la llegada de Eulogio del Pino a la vicepresidencia de exploración y producción.

Mientras el precio del barril se elevaba, también lo hacían las emisiones de bonos, embriagados y enceguecidos por unos precios del crudo que parecían evolucionar sin parar. En el ínterin, el costo del endeudamiento para el país se hacía cada vez más pesado, mientras que la producción, la eficiencia en las operaciones regulares de PDVSA y su rendimiento económico caían drásticamente, catapultando con ello el costo del barril en más de 400% y reduciendo por ende el retorno económico para la nación. Es decir, PDVSA en su negocio medular, en su razón de ser, estaba dando traspiés.

 

Pdvsa_producion_vs_opep_2002-2016

 

A los niveles de precios del barril experimentados hasta mediados de 2014, si PDVSA se hubiera enfocado en mantener la producción alcanzada en los activos tradicionales, a la par de continuar generando barriles frescos producto de nuevas campañas tanto de exploración como de perforación y de haber orientado la empresa hacia una cultura de mantenimiento preventivo de sus activos e infraestructura, el influjo de capital habría sido suficiente hasta 2014 y más allá con el fondo de compensación, para satisfacer las exigencias de divisas de la nación. Sin embargo, la realidad indica que mientras la sed de divisas crecía, también los hacían la corrupción e ineficiencia dentro de PDVSA y en el gobierno en general, se deterioraba de manera exponencial la producción y con ello el flujo neto de caja. La corrupción e ineficiencia se establecían haciendo metástasis.

Entre 2008 y 2013 Venezuela vivió una considerable “densificación” en materia electoral: regionales en 2008, Referéndum Constitucional 2009, parlamentarias 2010, gobernadores 2012, presidenciales 2012/2013 y alcaldes 2013. A lo largo de dicho período e incluso pasadas las elecciones de 2013, el crudo se mantenía a niveles saludables, que en concepto debían haber satisfecho el hambre de divisas promovido por un galopante gasto “político”. Por el contrario, PDVSA seguía endeudándose a la par que su producción continuaba cuesta abajo.

Todo parece indicar que incluso antes de 2008 el mal ya estaba hecho. El ideólogo del Plan Siembra Petrolera, Eulogio del Pino, junto a Rafael Ramírez ya habían vendido estos proyectos que más adelante decretarían el final tanto del crecimiento volumétrico como financiero de PDVSA. Fue basado en las expectativas creadas alrededor de estos proyectos, que el ejecutivo se adentró en una espiral imparable de endeudamiento. Desafortunadamente para su ideólogo, a partir de junio de 2014 con el debilitamiento del barril, quedó al desnudo lo marginal de las economías de estos proyectos, que imponían una estructura de gastos dispendiosa y cuyos retornos se tornarían positivos entre el mediano y el largo plazo, aun en el hipotético escenario de un barril por encima de 60-80$.

El ideólogo del Plan Siembra Petrolera, el actual presidente de PDVSA junto a Rafael Ramírez, no solo vendieron “proyectos poco rentables”, sino proyectos pensados con el único fin de saciar el hambre y la sed expansionistas de Chávez. Proyectos desconectados del resto de la cadena de valor, además de anacrónicos ante el contexto geopolítico y de mercado que se venía conformando a partir de 2005-2007, con el surgimiento del esquisto y con la acelerada recuperación de Irak. El nuevo tablero energético utilizaría las armas de la eficiencia, la productividad y los descuentos contra sus más débiles adversarios, como en efecto sucedió a partir de Junio de 2014.

Mientras PDVSA se embarcaba en la producción de hidrocarburos costosos, en sobrecargar la organización con una fuerza hombre desorientada, mal preparada, de muy baja moral y mal retribuida, el resto de sus homólogos actuaba con consistencia, pensando en blindar y proteger su posición relativa ante los mercados, en mejorar el rendimiento económico de cada barril producido y en acelerar debidamente su actividad para hacerse más competitivos y rentables ante un mercado a futuro cuya complejidad aumentaba.

El artífice del Plan Siembra Petrolera proponía proyectos costosos, cuyas economías consideraban un barril irreal que crecía en el tiempo, en lugar de enfocarse en proyectos menos expuestos los rigores de la volatilidad de precios, al fortalecer por ejemplo “down y mid-stream”. Por el contrario, PDVSA perdía capacidad de refinación, descuidaba sus terminales e infraestructura. Solo entre 2008 y 2015 PDVSA cedió unos 220.000 B/D en su capacidad de refinación.

PDVSA descuidó las áreas tradicionales que producían crudo liviano/mediano de bajo costo de producción, para embarcarse en proyectos que derivaban en un barril más pesado y mucho más costoso. Pusieron a un lado la cultura de mantenimiento preventivo, dejando a la deriva su propia infraestructura, mientras los ilícitos ambientales se multiplicaban de forma exponencial en más de 8.000% .

Esta serie de desaciertos debilitó la capacidad de negociación y el posicionamiento estratégico de nuestra principal industria, decretando en consecuencia su asfixia financiera y quitándole a su vez la posibilidad de apalancar su propio desarrollo. Solo en el primer semestre de 2016, Venezuela perdió unos 230.000 B/D (239 MBD OPEP secundaria vs. 223 MBD OPEP directa), mientras que entre 2008 y el cierre de 2014 acumuló una masiva pérdida de producción de más de 820 MBD en sus activos tradicionales de Oriente y Occidente, mientras que solo ha logrado remontar unos 250 MBD en la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO).

La directiva de PDVSA leyó erróneamente tanto la dirección de cambio de los mercados, como la nueva correlación de fuerzas que se estaba gestando ante sus propios ojos. Basaron sus decisiones en un barril sostenido por encima de los US$60-80 para justificar las economías de sus ya anacrónicos proyectos. Vendieron la esencia que tanto la FPO como Costa Afuera, constituían una especie de piedra angular sobre la cual reposarían las finanzas del país.

Los principales y más eficientes países productores del orbe le han tomado el paso al  mercado. Saben que la rentabilidad en sus operaciones depende, hoy más que nunca, de un barril eficientemente producido y de una rígida disciplina organizacional. Han ido absorbiendo cualquier espacio abierto en la demanda ocasional y están conscientes que el barril muy difícilmente volverá en el corto y mediano plazo a elevarse más allá de los $55-60, ya que de suceder, incentivaría la producción proveniente de los desarrollos no convencionales. Adicionalmente, se espera la entrada de crudo fresco proveniente de nuevos desarrollos en Egipto, el Mar Caspio y Uganda, además del norte de Irak e Irán. Los tres primeros desarrollos no aparecen contabilizados aun en los recientes balances y proyecciones de la OPEP.

Como consecuencia de la continua cadena de desaciertos producto de las inconvenientes decisiones de esa junta directiva, se podría haber conformado un daño patrimonial de magnitud colosal contra PDVSA, que podría quizá ser incluso superior al causado por el Paro Petrolero de 2002. Los organismos competentes se deberían avocar a evaluar y precisar la magnitud real del mismo. Entre las principales variables que ameritan ser evaluadas, se podrían mencionar:

  • La producción perdida/diferida de crudo y gas desde 2008.
  • Pérdida del valor de oportunidad y de mercados como consecuencia de la caída en la producción.
  • La destrucción de la infraestructura producto de “mala praxis”.
  • Múltiples daños e ilícitos ambientales.
  • Negocios cuestionables/Corrupción.

Queda pues en nuestras manos reclamar lo que por derecho nos corresponde, exigir respuestas oportunas y las acciones punitivas y correctivas a que hubiese lugar, contra aquellos que mediante la aplicación imparcial de la justicia y las leyes, sean encontrados responsables.

Einstein Millán Arcia | Experto Internacional en Petróleo y Gas Upstream / Estudios de Especialización a nivel de doctorado en flujo de fluido en medios porosos – The University of Oklahoma, 1991 / Master of Science Petroleum Engineering – The University of Oklahoma, 1990 / Ingeniero de Petróleo (UDO – 1979). Ha publicado artículos y/o ha sido citado como experto en materia de petróleo y gas en: Soberania.org, Aporrea.org, Plattsblog, Oilpro.com, Las Armas de Coronel, Energy Economist y Los Angeles Times.
Artículos recientes de Einstein Millán Arcia
E-mail: emillan7@hotmail.com
• Twitter
: @EinsteinMillan
 

Leave a Comment

Complete la operación * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.