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Petróleo
y Soberanía Nacional Latinoamericana
Federico
Bernal* / UL21
- 08/01/03
Porqué es fundamental renacionalizar o nacionalizar las riquezas
estratégicas de los distintos Estados de la Patria Grande
Después del 11 de Abril, la segunda lección
de política revolucionaria desde Venezuela [1]
“Cómo
se ha incrementado la conciencia del pueblo venezolano este año
2002, cuánto se ha incrementado la capacidad de combate del
pueblo venezolano, cuánta fortaleza, cuánta unidad
en la Fuerza Armada, cuánta reflexión en los soldados
de Venezuela, cuánta capacidad de integración entre
Fuerza Armada y pueblo y luego, ahora finalizando el año,
esta nueva batalla que nos ha permitido profundizar en la nacionalización
del petróleo venezolano y en la recuperación de nuestra
industria petrolera para ponerla al servicio del pueblo venezolano,
para que le rinda los frutos que requiere el pueblo para continuar
consolidando un proyecto equitativo, igualitario y justiciero: el
proyecto bolivariano”.
Hugo
Chávez Frías [2]
“Es
menester nacionalizar y resguardar por el Estado las fuentes de
petróleo, sobre las cuales se cierne el propósito
de acaparamiento de los sindicatos y trusts extranjeros. Los gobiernos
de los países de Sud América que para mantener la
certidumbre de su futuro progreso así lo hagan, ejercitarán
una alta previsión patriótica. Nacionalizar y explotar
con criterio que consulte el interés de la Nación,
los yacimientos de combustibles líquido, es robustecer la
propia economía, y, al mismo tiempo, restar predominio a
los trusts acaparadores que absorben y oprimen con sus imposiciones
y refuerzan su poder explotando nuestras riquezas naturales y utilizando
en su provecho los enormes beneficios que de ella se obtienen”.
Enrique
Mosconi [3]
Índice:
Primera
parte: Venezuela, petróleo y PDVSA
Introducción
Brevemente: ¿Qué quieren los
golpistas?
PDVSA:
el petróleo en el centro del huracán
Pueblo
y Ejército: dos pilares fundamentales de la revolución
El
fallo del Tribunal Supremo de Justicia y el rol del ejército
El
20 de diciembre venezolano: nacionalización completa de
PDVSA
Planes
del imperio a corto plazo
Contradicciones:
intereses afectados e intervensionismo estatal norteamericano
Primera parte
Introducción
Hoy en día la recurrente afirmación mediática
venezolana e internacional de que “la lucha en Venezuela es
un enfrentamiento de clases, producto de la excesiva polarización
social conducida irresponsablemente por el presidente Chávez”,
pierde lógica, hechos que la verifican y adeptos. La mentira
imperial tiene patas bien cortas.
Los acontecimientos ocurridos en Venezuela durante este histórico
diciembre bolivariano, demuestran que la revolución en ese
país es mucho más que una lucha de clases... por el
control del Estado. Ostensiblemente ya para el mundo entero, en
Venezuela se está desarrollando una lucha por la liberación
nacional, por la defensa del país de causas externas e internas
antinacionales. El mejor y más valioso logro de la revolución
bolivariana lo constituye la conformación de un verdadero
Frente Nacional y Popular Antiimperialista, factor indispensable
de todo proceso revolucionario nacionalista de masas: los obreros
(del petróleo, hierro, aluminio, transporte urbano y suburbano,
gandoleros, electricidad, del agua, empleados públicos),
campesinos (sin tierra, conuqueros, pequeños y medianos productores
agrícolas, cooperativas), empresariado nacionalista, un porcentaje
significativo de la clase media (“clase media en positivo”),
sectores indígenas, sectores juveniles y estudiantiles, habitantes
de los cerros, barriadas (marginales o no) y urbanizaciones, pequeños
y medianos comerciantes y el Ejército en su conjunto, oficiales
clase y soldados. Es cierto que tardó mucho en constituirse
colocando en grave riesgo a la revolución. También
es verdad que para su cristalización necesitó de factores
internos y externos antivenezolanos –cuando no– antes
que de un surgimiento propio desde las fuerzas nacionales. Pero
más cierto es aun, que el pueblo en su conjunto, las instituciones
democráticas y el ejército hoy se aglutinan y entremezclan
en un gran movimiento emancipador, de probada organización
y fulminante accionar patriótico.
___________________________
Con
excepción de VTV [4] los restantes
medios de comunicación venezolanos y sus pares latinoamericanos,
todos al servicio del golpismo en Venezuela, informan y declaran
una y otra vez mentiras por millares. Hace 8 meses, más precisamente
el 11 de abril, mentían sobre una supuesta renuncia de Chávez;
hoy, mienten acerca del hipotético éxito de una huelga
general [5] fracasada [6].
Lo
cierto es que la trilogía golpista del 11 de abril, conformada
por Fedecámaras, la Confederación de Trabajadores
de Venezuela (CTV) y la Coordinadora Democrática (rejunte
de partidos políticos abanderados de la oligarquía),
por medio de este paro malogrado juegan sus últimas cartas
para desestabilizar a Chávez, condimentado ahora con el saboteo
a la máxima corporación venezolana: Petróleos
de Venezuela S.A. (PDVSA).
Las medidas antinacionales y antipopulares lanzadas por estos grupos,
sumadas a las repetidas manifestaciones de civiles –oriundos
de unos 800 metros cuadrados del barrio más ricachón
de Caracas [7]– y al circo de militares
sublevados en plaza de Altamira –los mismos golpistas del
11 de abril repudiados por el mundo entero–, conforman la
debilitada y decreciente oposición a la Constitución
bolivariana, a la democracia nacional y popular venezolana y al
presidente legítimo Hugo Chávez Frías.
Ahora bien, la cuestión de PDVSA en Venezuela es claramente
aleccionadora para los países latinoamericanos que intentan
o intentarán conducir políticas de justicia social,
generar un programa político y económicamente soberano,
mercosurista e industrialista, es decir, nacional y popular.
Aunque al momento de escribir este artículo el conflicto
en Venezuela del lock out por tiempo indeterminado aun no está
definido, la lección de política revolucionaria contemporánea
es crucial, y va dirigida a los flamantes gobiernos del Brasil [8]
y de Ecuador [9], así como para los
gobiernos próximos a triunfar en sus respectivas elecciones
nacionales en Argentina y el Uruguay.
Pasamos a explicar:
Venezuela
es el quinto país exportador de crudo del mundo y el tercero
[10] para Estados Unidos (EU); el mundo árabe
es el primero, Canadá el segundo y México el último.
A principios del 2002, EU producía el 12% del petróleo
mundial, o sea, 9 millones de barriles diarios. Sin embargo, consume
el 25% del crudo del planeta siendo el mayor consumidor mundial
y el mayor contaminante atmosférico[11]. Por tanto, tienen
que importar de los países antes mencionados otros 11 millones
para cubrir sus necesidades. Con el ritmo actual de producción,
EU tiene crudo para 11 años, pero si tuviera que producir
con sus reservas todo lo que consume, sólo tendría
petróleo para 4 años más.
Sin
embargo, a pesar de ser el tercer exportador, Venezuela es crucial
para Estados Unidos porque posee vastas reservas de crudo convencional
(sólo eclipsadas por las de Irán, Irak, Kuwait, Arabia
Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, EAU) y porque alberga
importantes reservas del llamado crudo pesado, que puede ser convertido
en petróleo convencional mediante un costoso proceso de refinación
[12].
Por consiguiente, resulta muy sencillo deducir el porqué
de la búsqueda desesperada de Washington para garantizarse
el acceso a los mercados de crudo del Continente Americano, como
es el caso de Canadá, México y Venezuela. Asimismo
justifica la importancia crucial que PDVSA representa para el gobierno
norteamericano como cuestión de supervivencia nacional, y
para la oligarquía venezolana como pilar de su política
golpista antichavista.
Dicho
en pocas palabras, los intentos de derrocamiento de Chávez
tienen que ver con su petróleo, al igual que la guerra contra
Sadam Hussein quien obviamente controla el oro negro iraquí.
Brevemente: ¿Qué
quieren los golpistas?
Chávez
explicaba al pueblo por cadena nacional el propósito del
paro:
“Los
sectores que mantienen a toda costa este paro indefinido, quieren
que se produzca hechos de violencia, desestabilización y
desabastecimiento de alimentos y productos para que el pueblo se
agote y rebele, para que no funcione el transporte, las industrias
y fundamentalmente se pare PDVSA”. De esta manera,
buscan que se desate el caos y una mayor inestabilidad política
que imponga en la mesa de diálogo o con la intervención
directa de la OEA u ONU o gobierno de los Estados Unidos, el referéndum
revocatorio, disfrazado de consultivo, aprobado ilegítimamente
por el Consejo Nacional Electoral (CNE), y se dé con esto,
la renuncia del Presidente Chávez y la convocatoria a unas
elecciones adelantadas, en los términos que ellos quieren,
bajo el control de la actual directiva del CNE, avalada por la OEA.
Ya durante los primeros días de enero del flamante 2003,
los golpistas llaman a la desobediencia tributaria. Realmente la
desesperación raya el límite de lo psicótico,
cualquier medida es buena pues el objetivo es derrocar a Chávez,
y como el paro petrolero esta siendo revertido pocas cosas les quedan
a los santanderinos del siglo XXI.
PDVSA:
el petróleo en el centro del huracán
Petróleos de Venezuela es un complejo monopolio público
que opera a escala internacional a través de una madeja de
empresas relacionadas, sobre cuyo funcionamiento y resultados no
se tenía el menor monitoreo público, excepto el de
la propia gerencia. Hay una frase acuñada por gobiernos anteriores:
“PDVSA es un Estado dentro del Estado”. La
actividad de PDVSA es vital para la economía venezolana,
a la que proporciona cerca de la mitad de los ingresos del presupuesto
nacional y el 80 por ciento de la entrada de divisas.
En
1976, año de la nacionalización del petróleo,
el fisco venezolano recibía 74,4 por ciento del total de
los ingresos de PDVSA como ingresos fiscales, pero en 2000 recibía
apenas 23,2 por ciento de los ingresos totales de la estatal petrolera
[13].
Venezuela
ha sido el primer país exportador de petrolero en desarrollo
en iniciar la adopción de un nuevo régimen internacional
de propiedad del petróleo promocionado e impuesto por el
mundo en desarrollo desde los 90, en el cual el recurso natural
petróleo pasa a ser considerado un don de la naturaleza y
por tanto debe estar libremente disponible para toda la “humanidad”,
como patrimonio de la humanidad!.
Ello
significa que las compañías extranjeras podrán
explotar el petróleo sin pagar regalías ni impuestos
específicos del sector petrolero, pues las compañías
petroleras estarían sujetas a la mismos impuestos que las
empresas no petroleras. Esta política ha tratado
de neutralizarse y revertirse con la nueva ley petrolera del gobierno
de Hugo Chávez Frías desde 1999 y es por eso que quizás
lo primero que haría la oposición al tomar el poder
sería eliminar la ley petrolera para permitirle a las compañías
extranjeras usufructuar el petróleo venezolano sin pagar
los impuestos que prevee la sección para hidrocarburos en
la ley de impuesto sobre la renta actual, ni regalías.
PDVSA
ha venido desplazando desde hace décadas al Estado venezolano
representado en el Ministerio de Energía y Minas de su rol
de contralor y ejecutor de la política petrolera y de la
distribución de una renta petrolera que pertenece a todos
los venezolanos, así las causas de la crisis en la cual está
sumida Venezuela desde hace más de 20 años es que
PDVSA actúa como propietaria del petróleo y disminuye
la renta y otros pagos al Estado venezolano que cada vez está
más empobrecido [14].
De
todo lo anterior, concluimos que el nuevo intento por derrocar a
Chávez se centra en la petrolera estatal venezolana.
Algún lector desinformado se preguntará con razón:
¿cómo es posible que una empresa del estado se coloqué
contra el gobierno? La respuesta es sencilla: la empresa petrolera,
representa el reducto histórico de la oligarquía venezolana
–a la sazón una de las más reaccionarias y poderosas
de América latina– y sus múltiples conexiones
internacionales, mayoritariamente con los Estados Unidos. Por esta
razón la empresa siempre fue el punto débil de Chávez.
Actualmente y de cara al paro, se halla saboteada por varios de
sus gerentes y trabajadores quienes interfieren con su normal funcionamiento.
Luis Giusti, ex-presidente de PDVSA y asesor número uno en
materia petrolera del gobierno de George Bush, se apropió
de varios tanqueros, algunos de los cuales fueron fondeados en el
canal de navegación del Lago de Maracaibo. Varios
buques de estos integran parte de los bienes de sendas empresas
de propiedad del ex-PDVSA. Así entonces, Luis Giusti,
que siempre ha estado interesado en la privatización de Petróleos
de Venezuela, se sumaba a la maniobra golpista.
Pueblo
y Ejército: dos pilares fundamentales de la revolución
[15]
Al cuarto día de huelga, el 5 de diciembre, la situación
empeoraba. Chávez, acompañado del pueblo que ocho
meses antes lo rescataba de los mismos golpistas hoy devenidos en
falsos huelguistas, nuevamente bajaron de los cerros en defensa
de su revolución: mientras miles de bolivarianos protegidos
por camiones de la Guardia Nacional y de la Policía del Municipio
Libertador rodeaban las instalaciones de PDVSA “La Campiña”,
el presidente Chávez anunciaba contundentes medidas utilizando
los cuatro componentes de las Fuerzas Armadas para proteger la industria
petrolera nacional:
“El
Ejército estará listo para reforzar con tropas la
seguridad de las instalaciones administrativas y operacionales de
las instalaciones de PDVSA. Hoy salió un grupo de aviadores
hacia el lago, porque ordené que, si ese capitán se
niega a entregar el barco, lo tomaremos con un grupo comando que
ya fue enviado al lugar, porque ese barco es de todos los venezolanos.
Aprestémonos una vez más a la defensa de la Constitución.
Está en marcha un plan que pretende derrocar al gobierno
nacional utilizando cualquier método(...) Fracasados hasta
ahora, con el golpe de Estado vía rebelión militar,
fracasado con el golpe de Estado "institucional" a través
del Tribunal Supremo de Justicia o Asamblea Nacional, han montado
este paro chantajista, que no es más que otra variante de
un nuevo golpe de estado. El objetivo de estos sectores, que ya
han gobernaron durante más de 40 años, es tratar por
cualquier método y costo, imponer un nuevo Presidente de
la República y gobierno, que obedezca a los intereses de
Fedecámaras, Fedenaga, del Comité Ejecutivo de la
CTV, de la rosca cogollérica que se ha enriquecido con PDVSA
y de los militares golpistas que hoy están asilados en la
Plaza Francia de Altamira. A estos sectores poco les importa las
libertades democráticas o lo que establezca la Constitución.
Mucho menos les importa, la voluntad de la mayoría de la
población venezolana. A ellos lo que les interesa es volver
al poder(...)
A media tarde del 6, el presidente de PDVSA, Alí Rodríguez
Araque, denunció que de la misma manera que el conflicto
anterior envolvió a PDVSA, en la actualidad se ejecuta un
plan de sabotaje que, subraya, se diseñó
“cuidadosamente”(...) y se ha llevado adelante”;
destacó, asimismo que “nuestra tarea es frustrar ese
plan de sabotaje que está orientado a paralizar a la industria,
provocándoles daños inimaginables”. El ex ministro
de Energía y Minas y quien ocupara la secretaría de
la Organización de Países Exportadores de Petróleo
(OPEP), exhortó: “estoy llamando a todo el pueblo venezolano,
a todos los trabajadores de PDVSA a frustrar esos planes que pretenden
a utilizarla como una herramienta política, para el logro
de objetivos, ignorando que con ello están infringiendo un
daño enorme a la industria venezolana”.
Sí señor presidente, PDVSA era y es utilizada
por el imperialismo como una herramienta política y económica
desestabilizadora antinacional.
El fallo del Tribunal
Supremo de Justicia y el rol del ejército
El
jueves 19, el Ministro de Energía y Minas, Rafael Ramírez,
informó en cadena nacional que el Tribunal Supremo de Justicia
(TSJ) respalda la posición del Ejecutivo Nacional para tomar
las acciones que sean necesarias para garantizar el normal funcionamiento
de Petróleos de Venezuela (PDVSA). El fallo afirmaba que
“Todas las actividades relacionadas con el funcionamiento
de PDVSA que incluyen refinerías y distribución de
combustibles, paralizadas desde hace 15 días, lo cual causa
grandes pérdidas al país, deberán ser reanudadas
por decisión de la Sala Constitucional del TSJ al admitir
una medida cautelar innominada, introducida por Félix Rodríguez
contra la asociación Gente del Petróleo, cuyos actos
de sabotaje contra la estatal petrolera mantiene en zozobra a la
población venezolana, así como ha entorpecido el comercio
internacional de crudo hacia distintos países”.
De esta manera, el funcionario manifestó que “ante
en esta acción deliberada durante los últimos días
en el país, de sabotaje e intento de paralización
de nuestra principal industria nacional, PDVSA, se ha pretendido
llevar al país a una afectación de sus servicios fundamentales,
a una afectación de su tranquilidad interna y a una afectación
de su principal actividad económica”.
“El
Ejecutivo Nacional, atendiendo a la responsabilidad de salvaguardar
el interés nacional, de salvaguardar nuestra economía
y nuestra soberanía y la tranquilidad de todos los venezolanos,
ha venido ejecutando y decretando una serie de medidas de orden
legal dentro de nuestro marco constitucional para combatir esta
acción de sabotaje sin precedentes en la historia patria”,
agregó.
Por esta razón, el Ministro de Energía y Minas consideró
que “la decisión de nuestra máxima instancia
judicial viene a reafirmar lo que hemos estado repitiendo para la
conciencia del país y la conciencia del mundo, que todas
nuestras acciones están amparadas y están ubicadas
dentro del marco constitucional de la República Bolivariana
de Venezuela y reafirma, la razón que asiste el Ejecutivo
Nacional para actuar en función de restablecer la normalidad
y proteger la integridad, de nuestra principal industria petrolera
y de nuestro país como un todo” [16].
Sin embargo esto no termina ahí, ahora viene la parte más
difícil: el gobierno debe exigir a to-dos los venezolanos
el cumplimiento del fallo.
Dos días después, un comando de la Armada Venezolana
arrestaba al capitán Daniel Alfaro y a parte de la tripulación
del buque "Pilín León", quienes retenían
ilegalmente la nave en el Lago de Maracaibo.
La
detención se registró a bordo del barco cuando Alfaro
y algunos de sus oficiales se negaron a recibir la notificación
oficial de la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ),
la cual ordenó el cese de la paralización de la industria
petrolera, liderada por la oposición al gobierno [17].
Así, el buque-tanque Pilin León, con 44 millones de
litros de combustible, pudo levar anclas tras 17 días fondeado
en el Lago de Maracaibo, e iniciar su singladura hacia los cercanos
depósitos de Bajo Grande, que suplen gran parte de las estaciones
de gasolina del país. El presidente de PDVSA informaba a
la población que pronto y gracias a la movilización
del buque-tanque Pilín León, se reducirá la
incertidumbre y la angustia por la escasez de combustible. A su
juicio, esta acción fue “una victoria del pueblo venezolano
y de los petroleros que no han aceptado el chantaje ni la imposición
de quienes en nombre de la libertad, la democracia y la paz, han
sembrado la angustia y la zozobra en la población”,adelantando
que en las próximas horas el resto de las embarcaciones fondeadas
serán también movilizadas [18].
Una situación similar se generó a bordo del barco
Susana Duijim, igualmente retenido por su oficialidad cargado de
combustible, en el puerto La Guaira, reportándose algunos
arrestos por desacatar las órdenes emitidas por la corporación
PDVSA para mover la embarcación.
Entre el 28 y 29 de diciembre, la normalización de la actividad
de PDVSA era un hecho [19]: la producción
alcanzaba un millón 500 mil barriles diarios en los diferentes
pozos petroleros de oriente y occidente del país, es decir,
un 54% de lo convenido con la Organización de Países
Exportadores de Petróleo (OPEP). Los expertos calculan un
mes para restablecer la completa normalidad de todas las operaciones.
Sin
embargo, la medida más trascendental sería, sin lugar
a dudas, la total reestructuración de la estatal petrolera.
El
20 de diciembre venezolano: nacionalización completa de PDVSA
José
Vicente Rangel, durante su discurso del día 20, ante la multitudinaria
concentración reunida en la sede de la estatal petrolera
en La Campiña, manifestó la disposición de
convertir a PDVSA en una “industria austera, honestamente
dirigida, eficiente, en función de revertir, para bienestar
de la mayoría , las ganancias individuales "groseras"
de algunos de los gerentes de la nómina mayor, cuyos ingresos
anuales en algunos casos están cerca del millardo de bolívares
(mil millones)”.
Recalcó
además que: “Es la hora de la verdadera nacionalización
de PDVSA, es decir, la hora del pueblo venezolano”, en medio
de ovaciones, aplausos y consignas favorables a la gestión
del presidente Hugo Chávez Frías. Aclaró enfático
“que eso no será sinónimo de venganzas, sólo
implica poner las cosas en su lugar, impedir que a futuro ocurran
nuevos sabotajes contra el corazón de la economía
venezolana, como es todo lo relacionado con la extracción,
transformación y comercialización del crudo a cargo
de PDVSA”.
A su criterio, este viernes fue muy especial, porque “algunos
tenían una carta marcada, un puñal en la cintura.
Todavía hay rumores de que hoy sería el día
definitivo, el día del derrocamiento de Chávez (...)
sin embargo una vez más fueron derrotados por el pueblo venezolano:
Con un paro que nació muerto, luego tampoco triunfó
el sabotaje contra PDVSA y ahora no tienen militares traidores que
los respalden” [20].
De esta manera, y a través del vicepresidente, se informaba
al pueblo el prólogo de la nacionalización de PDVSA.
Seis días después, la primera medida revolucionaria
cristalizaba en una profunda reestructuración de la corporación
estatal: suspensión en sus cargos de un vicepresidente y
90 gerentes en nivel nacional. En la lista se incluyó a directores
ejecutivos, gerentes de operaciones, superintendentes de terminales
y refinerías y ejecutivos de divisiones regionales, entre
otros. Ello se une al despido dictado recientemente contra los cuatro
gerentes principales a cargo de dirigir el actual paro, el cual
ha causado importantes pérdidas a la industria y al país.
Asimismo, se determinó la fusión de una serie de departamentos
administrativos de las oficinas centrales de la empresa, acciones
dirigidas a aligerar la operatividad de la corporación y
eliminar trabas burocráticas utilizadas últimamente
para obstaculizar el normal funcionamiento de la misma [21].
Como
una de las más recientes medidas, se conoció el nombramiento
del coronel Dexter Rodríguez como nuevo gerente de Recursos
Humanos de la corporación. Más militares patriotas
en el manejo del petróleo!
Y
por otro lado, a través de una declaración del ex
viceministro de Energía, Víctor Poleo, el Ejecutivo
Nacional estudiaría la posibilidad de quitarle la facultad
de facturar y recaudar a PDVSA y entregársela al Banco Central
de Venezuela (BCV) para evitar que siga estafando a la República
[22].
Planes
del imperio a corto plazo
El capitalismo que muchos analistas califican como rapaz y salvaje,
y que los latinoamericanos debemos calificar como imperialista,
expropiador y balcanizador, está tambaleante y amenazado
de muerte. Su máximo representante y protector, los Estados
Unidos de Norteamérica está en recesión caminando
lentamente hacia la peor depresión económica y deflación
de su historia.
Por este motivo Washington necesita controlar el precio del petróleo
y apoderarse de los pozos de Venezuela e Irak, que sumados alcanzan
el 75% de las reservas mundiales de crudo–. Esto
le permitiría, entre otras cosas, un poco de independencia
con respecto a la OPEP, organización dominada por jeques
islámicos árabes y que, por lo tanto, puede serle,
a la larga o a la corta, un campo hostil.
De esta manera una intervención cruenta pero corta en Irak
y la salida de Chávez por vía electoral, a más
tardar en agosto, permitirían eventualmente a Washington
contar con petróleo abundante y barato para el segundo semestre
del 2003. Pues en resumidas cuentas, la premura por derrocar a Hussein
está animada por los mismos objetivos que desencadenaron
la brutal campaña militar estadounidense contra el pueblo
de Afganistán y el respaldo de la Casa Blanca al efímero
golpe del pasado mes de abril en Venezuela: el control imperial
sobre las principales reservas petroleras del planeta, el desmembramiento
de la OPEP y el abaratamiento del precio de la energía para
subsidiar el despegue de las aletargadas economías del Primer
Mundo [23].
Consecuentemente, el águila balcanizadora de pueblos, una
vez más y en un sorprendente giro de la situación
petrolera venezolana, determinó que catorce buques-cisterna
de las megaempresas norteamericanas del petróleo, se unieran
a los grupos golpistas. Entre los buques petroleros había
tres principales, que son el 'Germar Ajax', de la petrolera Phillips;
el 'Nord Ocean' y el 'Antipolis', de la poderosa Exxon Mobil [24].
Estas empresas ordenaron a sus buques no comprar petróleo
venezolano, sumándose al boicot. Esto complicaría
la distribución petrolera venezolana porque si bien PDVSA
es estatal, las distribuidoras están privatizadas por medio
de concesiones, las que caducarían en febrero del 2003 al
entrar en vigencia las leyes revolucionarias de nacionalización
total del petróleo.
Por más buen resultado que las fuerzas populares y el gobierno
estén sacando de todo esto, la amenaza seguriá latente,
la campaña mediática en pro de un referéndum
consultivo para solicitar la renuncia al presidente el próximo
dos de febrero, no será más que un nuevo escenario
de conflicto para forzar la intervención de la OEA como árbitro
directo de un próximo proceso electoral y, en última
instancia, para activar la más peligrosa jugada de la derecha
oligárquica venezolana: la intervención militar de
los Estados Unidos, tácitamente anunciada en la descabellada
propuesta de eliminación de la Fuerza Armada Nacional formulada
por algunos voceros de la oposición en los últimos
días.
Contradicciones:
intereses afectados e intervensionismo estatal norteamericano
Ahora bien veamos como el imperio entra en contradicción
consigo mismo: mientras la huelga petrolera en Venezuela se dispone
a entrar en su segundo mes, Citgo Petroleum Corp., una de las principales
refinerías y la
quinta red de estaciones de servicio de EE.UU., se ve afectada por
los problemas de su empresa matriz, Petróleos de Venezuela
SA (PDVSA). Más que cualquier otra refinería, Citgo,
a la que Venezuela provee alrededor del 50% de su crudo, siente
la presión de encontrar abastecedores alternativos [25].
La casi paralización total del abastecimiento petrolero venezolano
ha empujado al alza a los precios del crudo, que la semana pasada
alcanzaron su nivel máximo en dos años al llegar a
los US$33 por barril. La producción venezolana de crudo es
hoy equivalente al 20% de la de noviembre, según estimaciones
del gobierno.
Los analistas dicen que es probable que Citgo pague un alto costo
por mantener en actividad sus plantas. Debido a que las refinerías
de Citgo están configuradas para procesar el crudo pesado
de Venezuela, la compañía se ha visto obligada a buscar
otros crudos en el mercado para cubrir su escasez. Este tipo de
crudo es producido mayormente en Arabia Saudita Alaska, California
y México, que han dicho en los últimos días
que buscarían aumentar su producción. Un vocero de
la empresa no quiso decir si se está pagando más por
el crudo de otras fuentes. Citgo procesa hasta 1 millón de
barriles por día de crudo y provee combustible a 13.400 estaciones
de servicio en EE.UU.
Citgo
fue comprada como parte de una estrategia venezolana de adquisición
de activos internacionales iniciada en 1983 para asegurar mercados
donde vender el crudo del país, que es más pesado
que muchos de
los crudos exportados por Medio Oriente. Sin embargo, Chávez
ha criticado las inversiones internacionales de Venezuela y dijo
que PDVSA debería exportar más productos refinados,
creando empleos y más ingresos en Venezuela. La semana pasada
en Caracas surgió evidencia de que el año pasado Chávez
habría analizado la posibilidad de vender Citgo a la petrolera
estatal de Nigeria.
Por
tanto, podemos afirmar que el lock out venezolano está a
un paso de afectar los precios de combustibles en el mercado interno
norteamericano. Citgo y otras empresas –ConocoPhillips y Amerada
Hess Corp.– comenzaron a hacer malabares para no menguar su
producción, obligándose a ampliar los mercados y muy
posiblemente a pagar más por igual cantidad de crudo. No
sabemos cuánto más resistirán en esta tesitura,
lo cierto es que la actitud golpista afecta y mucho al mercado norteamericano.
Pero ahora, la contradicción más hermosa: El Departamento
de Energía de los EE.UU., por medio de su Reserva Estratégica
de Petróleo ha ayudado en ocasiones anteriores a las petroleras
a cubrir el petróleo que les ha faltado en situaciones de
emergencia. En junio de 2000, el gobierno le prestó 500 mil
barriles de crudo a Citgo cuando una dársena petrolera se
hundió al sur de Lousiana [26]. ¿Pero
entonces...? –pregunta un argentino incrédulo–,
¿el Estado norteamericano interviene en el mercado de crudo,
es decir, interviene en salvaguarda de los intereses de las empresas
privadas en su país? ¿No era que el estado no debería
intervenir? ¿Acaso no nos explican y enseñan a nosotros
sobre la libertad de mercado y la no intervención estatal?
En
Argentina, hace escasos días, las petroleras pactaron con
el gobierno una nueva suba en el precio de las naftas. Primero aumentaron
Shell y Esso, y luego se sumaron Repsol y Petrobrás. En definitiva,
como consecuencia de un saboteo en Venezuela y una amenaza de guerra
a 30 mil kilómetros de distancia, los argentinos pagamos
más por el petróleo que sale de nuestra tierra. Inaudito!,
sobre todo que el gobierno se siente a negociar un aumento. Si al
menos contáramos con una empresa petrolera estatal, seguramente
la medida correcta hubiese sido la de venderle a un precio menor
al internacional, la cantidad necesaria de barriles de crudo para
evitar subas en los combustibles. Esto, claro, partiendo de la base
que en un país semicolonial, la explotación, producción
y comercialización mixta –estatal y privada extranjera–
de petróleo significa la progresiva defunción de la
primera [27].
*
Autor: Federico Bernal, miembro de la UL21 http://www.geocities.com/unilatinasiglo21
; Organización Federal de la Juventud (OFEJU) http://www.ofeju.com.ar
, Juventud del Movimiento Nacional y Popular (MNyP) http://www.mnyp.org
Buenos Aires, República Argentina.
__________________________________
[1]
Ver del mismo autor: “Pueblo y Ejército Nacional: ¿Experiencia
venezolana o latinoamericana?”, libro: En el umbral de la
Revolución (disponible a partir de febrero de 2003).
2]
Programa radial “Aló presidente”, Yagua, Estado
de Carabobo. Agencia Venpres, 29/12/02.
[3]
Director general de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF)
en Argentina, 1922-1930. La cita es del libro El Petróleo
Argentino.
4]
Siglas para el canal estatal Venezolana de televisión. Los
responsables del laboratorio de propaganda y guerra sucia contra
la sociedad venezolana son: VENEVISIÓN y el grupo Cisneros;
RADIO CARACAS TELEVISIÓN, grupo Phells - Marcel Granier;
TELEVEN, Omar Camero y GLOBOVISION, Ricardo Zuluaga y Federico Alberto
Ravell. Datos obtenidos del Boletín electrónico Panacuates
Nº 46 (4-12-2002)
[5]
Cabe hacer un paréntesis para subrayar que "huelga general"
es un concepto que sólo puede aplicarse a la conducta de
los trabajadores. Cuando son los empresarios quienes convocan a
detener la actividad productiva y comercial, el término que
describe el hecho es la voz inglesa lock out.
[6]
Ya al segundo día de paro, se calculaba en un 90% el rechazó
del sector agrario y productivo del país al llamado, lo cual
significa que “fracasó y la situación a escala
nacional está normal”, según lo manifestó
el presidente del Instituto Nacional de Tierras (INTI), Adán
Chávez, desde la Vicepresidencia de la República,
donde además precisó que las industrias y el comercio
están en completo funcionamiento. Asimismo, el sector patronal
que adhirió a la medida de fuerza fue mínimo, circunscripto
sobre todo al sector comercial y dentro de éste al área
rica de Caracas, en la zona Este. Por otro lado y muy a pesar de
los huelguistas, un gran número de establecimientos cerrados
por sus dueños fueron abiertos por los trabajadores, lo cual
sumado al hecho de que funcionó sin mengua el transporte,
completó un panorama de casi total normalidad en la capital
venezolana y tanto más en el interior del país.
[7]
Para ser bien precisos: La oposición política se concentra
principalmente en sectores sociales y territoriales de la ciudad
de Caracas, concretamente en la zona del este, y en un perímetro
bien localizado, alrededor de la Av. Francisco Miranda (Chacao,
La Castellana, Altamira, Los Palos Grandes) y en otras zonas de
sur-este (El Cafetal, Prados del Este), zonas residenciales de los
sectores medios de Caracas, que poblacionalmente no representan
más del 20% de la población total de la ciudad de
Caracas. Esta situación se repite en menor proporción
en ciudades como Valencia, Maracaibo, Barquisimeto, etc. La
realidad evidente es que el resto de la ciudad de Caracas, en donde
se concentran lo sectores populares y medios no se cumplió
el paro golpista, ni se evidencia ningún evento conflictivo
entre la ciudadanía y el gobierno. Datos obtenidos del Boletín
electrónico Panacuates Nº 46 (4-12-2002)
[8]
Al 3 de enero, estaban siendo descargados 525 000 barriles de carburante
de procedencia brasileña, autorizados por el presidente saliente
de Brasil, Fernando Henrique Cardoso.
[9]
La Federación Nacional de Trabajadores de PETROECUADOR resolvió
poner a disposición del gobierno bolivariano un grupo de
20 técnicos para apoyar las tareas de arranque de los pozos
petroleros. Los trabajadores ecuatorianos han luchado mas de diez
años en contra de las privatizaciones en su país y
han sido uno de los pilares de la resistencia al neoliberalismo.
[10]
El 13% de las importaciones norteamericanas de petróleo provienen
de Venezuela.
[11]
Con apenas un 4% de la población mundial (6.000 millones
de habitantes), Estados Unidos destruye diariamente un 26% de la
producción mundial de petróleo y otro tanto de la
producción mundial de gas natural. Con 1.5 habitantes por
vehículo automotor, Estados Unidos quema diariamente poco
menos de la mitad de la producción mundial de gasolinas.
El estilo de desarrollo norte-americano, voraz y obeso de energía,
no es precisamente un paradigma de ética social y respeto
al Ambiente, menos aún de sana coexistencia entre la humanidad
y sus recursos naturales. De extrapolarse a la entera población
del planeta el estilo de desarrollo norte-americano, se requerirían
500 millones de barriles diarios de crudos convencionales, traducibles
en 170 mil millones de barriles por año, un requerimiento
que agotaría en 6 años las actuales reservas probadas
mundiales de petróleo. British Petroleum Statistical Review
of World Energy, June 2002.
[12]
La Jornada, México, 14-IV-02.
[13]
Revista Brecha. Aram Rubén Aharonian
[14]
¿Por qué la compañía petrolera del Estado
Venezolano (PDVSA) sirve de base a la oposición? Odalis
López - Profesora UCV. http://www.soberania.info
[15]
Ver del mismo autor: “Pueblo y Ejército Nacional: ¿Experiencia
venezolana o latinoamericana?”
[16]
19 de diciembre. Venpres
[17]
21 de diciembre. Prensa latina
[18]
22 de diciembre. Unión Radio
[19]
Caracas, 28 Dic. Venpres
[20]
20 de diciembre. Venpres
[21]
Notícias Adital. Caracas. Aram Aharonian
[22]
Venpres, 29/12/02
[23]
Emilio J. Corbière. Fecha publicación:27/12/2002
[24]
Ibíd
[25]
Wall Street Journal, La Crisis Venezolana Amenaza a Citgo, en EE.UU.
[26]
Ibíd.
[27] Ver en la segunda parte de este trabajo: YPF, nuestra PDVSA
bolivariana.
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