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Artículo
Caracas / Venezuela - Lunes 16/02/04
 
 

Urge quebrar la altanería y soberbia de la cúpula de Pdvsa
Raúl Pineda / Semanario La Razón No. 415 - 14/01/03

 

El analista Elie Habalián indica:

"Venezuela entró en el conflicto petrolero internacional"


Es imposible desligar la delicada situación petrolera interna de las tensiones que agitan la política internacional del presidente de Estados Unidos, George Bush, en materia energética y militar, sus limitaciones para cubrir la demanda dentro de los bloques de productores en conflicto y la facilidad de lograrlo, entre productores latinoamericanos. "Durante los últimos dos siglos la civilización occidental ha venido dependiendo cada día más de la energía. De cada dos dólares que hoy producen las grandes corporaciones del mundo uno corresponde a la energía. En la actualidad, el petróleo constituye la forma energética dominante. La naturaleza distribuyó la energía mundial en forma aleatoria. Cerca del noventa por ciento del petróleo convencional y del gas del mundo están localizados en el mundo árabe-islámico, específicamente, Medio Oriente y Asia Central y el Arco andino-Amazonía, que va desde Trinidad Hasta Bolivia, pasando por Venezuela con el cuarenta y cinco, por ciento del petróleo no convencional del mundo, Colombia y Ecuador. El Medio Oriente y el Asia Central han sido áreas de conflicto politico-militar durante las últimas décadas. Los países bolivarianos parecen experimentar una dinámica de conflicto creciente", conjetura Elie Habalián, ingeniero investigador en economía petrolera, profesor de la Universidad de Carabobo, con Maestría de la West London University y cursos de doctorado en el Cendes de la UCV y ex asesor del Ministerio de Energía y Minas.

- ¿Cuál es el planteamiento de la demanda de petróleo venezolano en el plano internacional actual?

- Los países desarrollados, con Estados Unidos a la cabeza, tienen proyectado incrementar el uso de la energía, pero no disponen en su subsuelo de suficientes hidrocarburos para poder satisfacer su demanda. En la actualidad, los Estados Unidos consumen la cuarta parte de los setenta y seis millones de barriles que constituyen el mercado petrolero diario del mundo. De cada cien barriles que consume el gigante norteamericano, tiene que importar sesenta. Para el año 2020, las estimaciones del Plan Energético del gobierno de George W Bush son importar setenta y cinco barriles de cada cien.

- ¿Qué margen de desventaja tiene Venezuela ante esas exigencias?

- Si el mundo capitalista desarrollado no tiene el petróleo y el gas que necesita para garantizar la continuidad creciente de su modelo de vida derrochador de recursos, se ve forzado a buscarlos en el Medio Oriente, el Asia Central y el Arco Andino. Este hecho convierte forzosamente a nuestra sub-región en uno de los focos de interés vital del capital petrolero internacional. Este no es un ente abstracto sino que se trata de la simbiosis entre los Estados del G7 y las principales compañías petroleras internacionales. En la Casa Blanca funciona en la actualidad el poder del Estado corporativo petrolero.

- No necesariamente esa situación tiene que amenazar nuestra soberanía

- Esta realidad puede constituir un serio desafío a la soberanía de los países bolivarianos, particularmente Venezuela, por tener la mayor reserva de petróleo del mundo, representada en setenta mil millones de barriles de crudo convencional y doscientos setenta mil millones de barriles de petróleo no convencional. Nuestro país debe prepararse para afrontar la situación con un pueblo cohesionado alrededor de sus instituciones y en especial la Fuerza Armada Nacional, con políticas y estrategias que maximicen las fortalezas y minimicen las debilidades y los riesgos de Venezuela frente al omnipotente capital petrolero internacional que no sólo dispone de poder económico sino también, político y militar.

- A la renta petrolera se le concibe popularmente como una simple recaudación ¿Es algo más que eso?

- La renta petrolera es la diferencia entre el precio de venta y el costo asociado a la producción del barril. No otro bien transado internacionalmente exhibe una tan inusual diferencia entre precio y costo como el petróleo. Después de la caída del Shah de Irán, el máximo precio del barril de crudo alcanzó la astronómica cifra de cincuenta veces el mínimo costo de producción.


DÉBILES NEGOCIADORES

- En medio de la convulsión energética mundial, ¿qué parámetros de negociación debe tener Venezuela?

- Nuestras embajadas en Washington y Londres tienen que convertirse en entes muy activos en la defensa de nuestra renta petrolera frente al poder energético mundial que tiene sus máximas representaciones en esas dos capitales. Tienen que ser dotadas de los recursos necesarios para disponer de un personal muy calificado en materia energética y de negociación. Más importante aún es su convicción ideológica en política petrolera e internacional. En otras palabras, no puede vacilar en afirmar su rechazo al modelo petrolero liberal, en afirmar y practicar su lealtad a la alianza energética latinoamericana, a la alianza Opep y el resto del mundo- árabe-islámico y demás países productores-exportadores de hidrocarburos. Los embajadores de Venezuela. ante los Estados Unidos y Gran Bretaña tienen que ser líderes naturales en materia energética y en política internacional. La gestión relativamente gris qué exhibe Bernardo Álvarez como vice-ministro de hidrocarburos durante casi cuatro años, no constituye precisamente un aval para ocupar una posición tan delicada y comprometedora como es nuestra embajada en Washington. Yo creo que fue un error asignarle esa responsabilidad.

- ¿Las contradicciones que usted plantea no son una situación forzada por los compromisos adquiridos antes de la actual administración?

- Con la nacionalización de la industria petrolera el primero de enero de 1976, el Estado venezolano apostó a maximizar su renta. En efecto, nacionalizamos entonces el cien por ciento de la factura petrolera, valga decir: costos, beneficios y renta. Para ello, la recién creada Pdvsa tenía que actuar como operador y, casi necesariamente, como colector dé la factura petrolera. Paradójica y previsiblemente, el pensamiento corporativo adversó la entera apropiación de la renta por el Estado y reclamó para sí parte de ella, evangelizado como lo fuera durante cinco décadas por el capital petrolero internacional, para sólo ocuparse del negocio petrolero: allí anida el origen de la meritocracia. La cultura de la meritocracia, suerte de endogamia corporativa y trinchera para la defensa, de su autogobierno, era un objetivo imposible de lograr si no se neutralizaba primero la injerencia del poder político nacional. Por eso, una condición sine qua non ante el gobierno nacional planteada por el general R. Alfonso Ravard fue la de "cero política" en Pdvsa, paradigma necesario para preservar la virginidad de la rneritocracia. Desde entonces a la fecha, Pdvsa no rinde cuentas públicas de sus dineros que, en definitiva, son públicos y no corporativos. Así entonces, la única opción para viabilizar los paradigmas corporativos, es decir, meritocracia y despolitización, no fue otra que estrechar su vinculación con él capital petrolero internacional que, en el largo plazo, habría de garantizar el control absoluto del negocio, marcando distancia con el Estado. Quince años más tarde, en efecto, Pdvsa ya se había convertido en meta-Estado, mientras en Ministerio de Energía y Minas - supuesto representante de los intereses del Estado y conductor político de la industria - fue progresiva y perversamente colonizado por la adolescente petrolera. Concurrentemente con la nacionalización petrolera, el proyecto de la Gran Venezuela entró igualmente en crisis en 1978: fue ésta una crisis de productividad. Su primer estallido se gesta durante los siguientes cinco años como consecuencia de un singular incremento de la renta petrolera, primero por la caída del Shah de Irán y, dos años más tarde, por el inicio de la prolongada guerra iranio-iraquí entre 1980 y 1988. El 18 de febrero de 1983, llamado viernes negro, estalló la crisis cambiaria. El 27 de febrero de 1989 estalló la crisis social. El 4 de febrero de 1992 estalló la crisis político-militar. En 1994 estalló la crisis financiera con dimensiones colosales.


DOS PROYECTOS, DOS PAÍSES

- ¿Qué visión de política de Estado le atribuye usted a Pdvsa en medio de esa crisis?

- Mientras el Estado y el país sufrieron los efectos de una crisis de múltiples dimensiones, la meritocracia de Pdvsa estuvo dedicada a su propio negocio, haciendo inversiones internacionales en millardos de dólares, fabulando planes de expansión, negociando la apertura petrolera para de nuevo reinsertar al capital petrolero internacional en el país e irónicamente, todo en función de un proyecto globalizador inscrito en el nuevo modelo petrolero liberal internacional. Así entonces, la industria petrolera nacionalizada contribuyó a la gestación de un Estado fallidamente rector de nuestra economía, no obstante ser el propietario absoluto del recurso natural petrolero, el titular efectivo de la industria petrolera y el receptor del cien por ciento de la renta petrolera, así como su único distribuidor. Un cuarto de siglo más tarde, y gracias a la meritocracia, el Estado venezolano tiene hoy que compartir su petróleo con el Capital Petrolero Internacional en el marco de la apertura petrolera y a consecuencia de ello, recibe cada día menos ingresos fiscales y ha visto reducirse cada vez más su radio de maniobra geopolítico.En la actualidad, la meritocracia compite con el Estado venezolano en la distribución de la renta: una buena buena parte la revierte al mercado internacional en inversiones improductivas y descuentos a través de su política de internacionalización, adentras que otra parte fue y es utilizada en la promoción y el desarrollo de la Apertura Petrolera. Finalmente, la meritocracia se apropia de la renta petrolera cuando, por ejemplo, establece una interacción distorsionante en los negocios inmobiliarios, una actividad de la economía nacional no petrolera, produciendo en ésta indeseabilidades que afectan negativamente su productividad.

En resumen, durante los últimos veinte años, a los meritócratas les ha ido muy bien con su negocio petrolero, mientras que al progenitor de la criatura, el Estado venezolano y el país, les ha ido muy mal.

- No se tiene conocimiento de que la meritocracia de Pdvsa haya planteado ese papel monopólico abiertamente en contra del Estado.

.- Lo hizo en palabras y acciones. En adición al factor internacional, que pone en jaque nuestra soberanía, la cúpula de Pdvsa pretende, de manera frontal que, en lugar, de que la soberanía resida en el pueblo, resida en ellos. En otras palabras, la FAN le debe obediencia y lealtad a la autodenominada meritocracia y no a la Constitución de la República. Venezuela, acosada desde fuera por el interés vital que tiene el capital petrolero internacional en sus recursos energéticos y desde adentro por una cúpula tecnócrata, corre el riesgo de convertirse en una "republiquita petrolera".

- ¿Qué futuro práctico le ve usted a la pretendida alianza energética latinoamericana?

- De concretarse, puede servir de herramienta muy favorable a los intereses de América Latina en el proceso de negociación que necesariamente tiene que profundizarse entre nuestra región latinoamericana caribeña con el Brasil de Lula a la cabeza, y el gigante del Norte, en el marco del Alca.

- Aquí cabe una interesante pregunta: ¿cómo ha concebido Bernardo Álvarez las políticas de la alianza energética hemisférica y la alianza energética latinoamericana? ¿Qué contradicciones existen entre ambas políticas?

- Yo mismo lo emplazaría a responder esas preguntas.

- ¿Por qué en estos momentos la Fuerza Armada Nacional es el principal blanco de la meritocracia?

- Por el concepto de soberanía de Estado que tienen, en base a la propia Constitución. El resultado del forcejeo incruento entre la cúpula tecnócrata de Pdvsa y la FAN va a marcar el destino definitivo de la República. Es una condición sine qua non quebrar la altanería y la soberbia de la cúpula tecnócrata de Pdvsa como primer paso hacia la solución de la crisis del país. Posteriormente tienen que implementarse en Pdvsa, el Banco Central de Venezuela y en otros organismos y sectores del Estado y de la Nación, los mecanismos institucionales, indispensables para garantizar una total apropiación deja renta petrolera por parte del Estado y una sana relación entre dicha renta y el desarrollo del país.

raulpineda47@hotmail.com


Se recalientan los polos petroleros


- Usted insinúa que la demanda petrolera norteamericana va a abrir una brecha agresiva contra la soberanía del país.

-Actualmente el mundo está experimentando un proceso de reintensificación de la conflictividad. Tiene su origen en el petróleo y la energía. Si observamos detenidamente el proyecto energético de George Bush lanzado en mayo de 2001, su preocupación primordial -y por extensión del mundo occidental en general- es el petróleo. Allí se reconoce que en este momento el gobierno norteamericano está importando sesenta de cada cien barriles y en el 2020 lo va a elevar a setenta y cinco, porque no tiene reservas; para, abastecer su demanda futura. El presupuesto militar de Estados Unidos es el doble de todos los quince países de la Unión Europea y diez veces el de Rusia y China juntos. En ese escenario hay que analizar el mapa petrolero. Tenemos que saber cómo tenemos que negociar. Nos damos cuenta que cerca del noventa por ciento del petróleo y el gas están concentradas en el mundo árabe islámico, específicamente el Medio Oriente .y Asia Central, y el Arco Andino-Amazonia, que abarca desde el golfo de Paria hasta Colombia y termina en Bolivia. Aproximadamente el noventa por ciento del gas y el petróleo convencional está en esas tres áreas, de las cuales dos han estado en conflicto desde hace décadas. En el Medio Oriente comenzó a partir de la creación del estado de Israel y no ha cesado, y en el Asia Central desde los ochenta con la invasión de la ex Unión Soviética a Afganistán. Pareciera que el Arco Andino, está siendo incorporado a esa dinámica de conflicto político militar.

- ¿Cómo entraría Venezuela en ese escenario de conflictividad?

-Individualmente hablando, Venezuela, en petróleo convencional y no convencional, inclusive posee más reservas que la propia Arabia Saudita. Poseemos entre setenta mil millones de barriles de petróleo convencional y alrededor de doscientos setenta mil millones no convencionales de la mejor calidad, es decir, más o menos la mitad de los que hay en todo el mundo. Venezuela, Medio Oriente y el Asia Central conservan lo que necesita y no tiene el modelo occidental de vida y de desarrollo. La conclusión es simple: van a ir a buscar la energía en esas tres áreas, pero con el Medio Oriente en conflicto e Iraq como blanco de amenazas constantes, muy a pesar de la intermediación de la ONU, ¿por qué no pensar que estamos ingresando a una dinámica de conflictividad perversa similar a las otras dos?.

- Pero, es una hipótesis potencial, no una realidad efectiva, dinámica...

-Es una hipótesis bastante realista. Hay un elemento: el Plan Colombia, aparentemente diseñado para combatir la guerrilla y el narcotráfico, pero que en el fondo es una estrategia para controlar los yacimientos bolivarianos de petróleo y gas. El Plan Colombia tiende más hacia ese objetivo, es decir, controlar a Venezuela, de todos los países andinos es el que concentra mayor cantidad
de energía.


Vigencia y ocaso de la soberanía


- ¿Cómo tendría que prepararse Venezuela para esa eventualidad?

- Adoptando todas las medidas necesarias para enfrentar ese riesgo, entre ellas, neutralizar algunos factores internas que pueden complicar más aun la conflictividad como, por ejemplo, controlar a Pdvsa, que se ha autoasignado el papel de representante del Estado ante el capital petrolero internacional y en función de ello negocia el petróleo. Ninguna empresa puede asumir esa tarea sino está identificada con una política petrolera de defensa de los intereses del Estado y de la nación.

- ¿Existe realmente esa política petrolera de defensa?

a Aunque parezca mentira, siempre ha existido una política petrolera destinada a poner ese recurso al servicio del interés nacional. La hubo desde Gómez, López Contreras, Isaías Medina, Delgado Chalbaud, Pérez Jiménez, Betancourt, Leoni y Caldera, hasta que fue nacionalizado el petróleo en el gobierno de Carlos Andrés en 1976, cuando Pdvsa reemplaza al Estado como negociador de la renta, petrolera. Desde ese momento el Ministerio de Energía y Minas cede a Pdvsa esa competencia y se llevan a cabo los proyectos de internacionalización, la apertura petrolera, las alianzas estratégicas y otras modalidades. En 1993, la misma ley habilitante promovida por el congreso decretó la eliminación del valor fiscal de exportación en los tres años subsiguientes y la empresa asume la conducción de la política petrolera. Antes de ese proceso el gobierno negociaba con las empresas petroleras en base a la soberanía nacional, como ocurrió durante la administracion de Edgard Sanabria, quien aun siendo un gobierno provisional, no le tembló el pulso para aumentar por decreto la participación fiscal en 60-40 a favor del Estado.

- ¿En qué magnitud merma esa política los ingresos petroleros?

- De su facturación en 1976, de cada cien dólares, Pdvsa aportaba ochenta al Estado y se quedaba con veinte para sus gastos. En 2000-2001 el promedio de ingresos fue de cincuenta mil millones de dólares y de cada cien de ellos le aportó al fisco veinte y se quedó con ochenta.

- ¿Cuales deben ser los patrones de negociación de Venezuela?

- Ya lo he dicho. Venezuela tiene: necesidad de interlocutores capaces de negociar con las capitales más importantes del mundo petrolero, básicamente Washington y Londres. Nuestro embajador en Washington, Bernardo Álvarez debe ser una persona competente, comprometida con la defensa de los intereses nacionales, pero en mi opinión no es el interlocutor adecuado. El capital petrolero internacional no son solamente las compañías. Hoy en día es el estado petrolero corporativo, que es una simbiosis entre empresa y estados occidentales, como es el caso de Norteamérica. No es casual que Bush, el vicepresidente y la secretaria de seguridad son gente de petróleo. Su línea es muy, clara, que no es el caso de Venezuela, donde esa política debe ser diseñada en el marco de un gran debate nacional. No podemos negociar con soberanía a través de una empresa que tiene dos veces el poder financiero del Estado que después de darle al fisco diez mil millones de dólares, manejará cuarenta mil mil millones de dólares. Eso no es solamente poder dentro del poder. Es un poder superior al poder mismo.

 


 
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