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¡Ojo
Pela'o, Comandante!
msilvaga@yahoo.com
/ Soberania.info - 18/01/03
Las
pérdidas ocasionadas en la industria petrolera, aún
no han sido cuantificadas en su real dimensión. Solo en la
compra de combustible al exterior nos acercamos al millardo de dólares;
sin contar con el daño perpetrado a las instalaciones de
PDVSA, solo por el capricho de quienes se ungieron como amos del
sector más importante del país. Esto motiva muchas
reflexiones y sacude la dignidad de un pueblo que ha sido sometido
a una serie de humillaciones y que no está dispuesto a seguir
soportando una vejación más.
El soberano salió a las calles en defensa de esa industria
que era desconocida para la gran mayoría de venezolanos,
obedeciendo al llamado del Comandante Chávez. Se atrincheró
a las puertas de los llenaderos, las refinerías y las instalaciones
administrativas en La Campiña, en posición de franco
combate. Apoyó a quienes decidieron quedarse y asumir su
responsabilidad histórica y respaldó a aquellos que
dieron un paso al frente y ofrecieron sustituir a los traidores.
La victoria popular no tardaría en hacerse efectiva. La moral,
la fe, la esperanza y el amor por este país, serían
los ingredientes básicos para lograr derrotar a quienes quisieron
asesinar la economía. Ciertamente, hemos estado pagando las
consecuencias de ese abortado golpe económico. Largas colas
en las estaciones de gasolina, el desabastecimiento de productos
de primera necesidad y un ataque incesante mediático, confirman
que esto estaba muy bien planificado y que solo podía ser
derrotado por la madurez de un pueblo casado con su proceso y, sobre
todo, muy paciente con el enemigo. Pero, la paciencia tiene
límites. La paciencia tiene más de cuatro
décadas y exige soluciones. La impunidad no puede, ni debe,
seguir campeando a su libre albedrío. Esto lo debe entender
el Comandante más que nadie.
¿Qué
está pasando en Anaco, en el complejo de Jose o en La Campiña?
Tenemos la percepción de una victoria aplastante sobre el
fascismo. Pero, aún quedan reductos que están a la
sombra de quienes dirigen PDVSA. Suponemos que existe una lista
y están identificados los golpistas; aquellos que se burlaron
del estado y utilizaron su poder para atropellar a quienes tuvieron
un comportamiento ejemplar y patriótico en defensa de los
intereses de la nación. ¿Cómo puede
ser nombrado un golpista en cargos de importancia dentro de la industria
o ser reinsertados en sus antiguos puestos después de haber
conspirado, y encima darse el lujo de botar a quienes se partieron
el lomo para recuperar nuestra industria petrolera? ¿Qué
carajo está pasando y quien permite esta vaina? No creo y
me parece una broma de mal gusto si así fuera, que estos
nombramientos o reinserciones se estén ejecutando a la ligera
o que exista un desconocimiento irresponsable por parte de aquellos
que dirigen PDVSA. El perdón, si es que esto motiva a quienes
lo hacen, es absolutamente criminal. La nación se ha visto
perjudicada en extremo. El pueblo deberá armarse de más
paciencia para soportar los ajustes fiscales que afectarán
las políticas sociales y esto, para contribuir a recuperar
lo que unos irresponsables desbarataron intencionalmente. Entonces
¿Quién, o quienes, son los responsables de
estos perdones a sujetos que deberían estar presos y en proceso
de juicio? ¿Quién, o quienes, pretenden hacer
efectiva la impunidad que destrozó a este país por
más de cuatro décadas?
El
pueblo está alerta, organizado y no va a permitir que esto
suceda. El pueblo sabe quienes destruyeron las instalaciones petroleras.
El pueblo sabe quienes sabotearon nuestra economía, mientras
se echaban en una playa de Aruba a broncear su plan golpista y a
reírse de quienes padecíamos las colas, esperando
una reacción que enfrentaría a los venezolanos. El
pueblo sabe quienes son aquellos que apostaron por la desestabilización,
rogando a un Dios que no conozco, por una intervención de
las tropas norteamericanas. Pero, el pueblo dejó
de ser pendejo. El pueblo se ha organizado y sabe que hay culpables
que deben pagar. Esta idea es fija, sin desviaciones y
no admite perdones. Y es que no puede admitirlos, cuando tenemos
la certeza de lo que hubieran hecho con nosotros si la conspiración
hubiese obtenido la victoria.
¡Ojo
pelao, Comandante! Póngale la lupa a PDVSA y ubique a aquellos
que siguen conspirando bajo la sombra de la impunidad. ¡Ojo
pelao, Comandante! Estamos alerta y no obedecemos a paranoias
colectivas. Están allí, lloriqueando su “error”
y esperando tomar posiciones dentro de nuestro corazón, para
asestarle la puñalada que culmine su objetivo golpista. ¡Ojo
pelao, Comandante! Escuche al soberano y sepa que no hemos estado
equivocados.
msilvaga@yahoo.com
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