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Artículo
Caracas / Venezuela -
 


La operación Venezuela del "Plan patriota"
Gloria Gaitán / Rebelion.org (España) - 27/04/04


General de División Raúl Isaías Baduel
Comandante General del Ejército República Bolivariana de Venezuela


Ciudadano Comandante,



El pueblo venezolano me ha enseñado a quererlo; sus heroicas acciones en defensa de la Constitución y del Presidente Chávez, protagonizadas en abril de 2002, me han enseñado a admirarlo; su sabiduría espiritual me ha enseñado a respetarlo; su profunda formación intelectual me ha enseñado a escucharlo y su sencillez y humildad me han enseñado a confiar plenamente en su capacidad de comprensión del alma humana.

Hoy, por todas estas razones, me dirijo públicamente a Ud. en su calidad de Comandante General del Ejército Bolivariano, porque creo que es a su despacho a quien compete analizar los efectos que sobre Venezuela habrá de tener el Plan Patriota, del cual informa detalladamente en el día de hoy el periódico colombiano El Tiempo, artículo que anexo a la presente.

Pero hago pública mi carta porque a mi criterio es indispensable que los pueblos venezolano y colombiano estén al tanto de una faceta fundamental, que no aparece en el informe, y es la batalla por la conquista de las mentes. A Este Plan Patriota hay que agregarle el manejo de medios y de comunicación que va a generar la actitud psicológica colectiva adecuada para emprender el triunfo definitivo del plan propuesto.

El Plan Patriota es el brazo abiertamente antiguerrillero del Plan Colombia que, en sus inicios, se encubría como un plan meramente antinarcóticos. Y es ahí, donde se involucrarán las operaciones que miran hacia Venezuela, porque la lucha contra la guerrilla es una lucha contra la emancipación de nuestro pueblo y, de paso, se busca eliminar en América Latina todo intento de lucha contra el neoliberalismo y la globalización imperialista.

En un artículo anterior mío fechado el 22 de abril, que también hice llegar a su despacho, titulado "Estrategia paramilitar", yo señalaba que las tierras ocupadas por la cooperativa lechera colombiana "Colanta" creaban un corredor que, a la manera de barrera, formaba una muralla para dividir el norte del sur de Colombia. Este muro geoestratégico es claramente visible en el mapa que adjuntaba a mi artículo. Pues bien, señala el artículo de El Tiempo a que me refiero que "todos los que están involucrados en esta campaña militar tienen claro que la primera fase comenzó con la operación "Libertad 1", en Cundinamarca", departamento que colinda al sur del corredor de "Colanta". A pesar de esta vecindad este departamento, especialmente propicio para la explotación ganadera de tipo lechero, no fue involucrado en el establecimiento geoestratégico de la cooperativa, pues la presencia guerrillera y la concentración de fuerza pública no requería el apoyo de soldados-campesinos, ni era apta para el desarrollo paramilitar encubierto en cooperativa lechera.

Agrega el periódico "No se podía ir allá (a la selva) sin antes romper los lazos que los alimentan (a las guerrillas) con centros urbanos grandes como Bogotá, Medellín y Cali, a través de sus milicias, y sin romper su abastecimiento en localidades menores, lo que se está haciendo con las redadas masivas". Es decir, que el corredor de "Colanta" frena el paso hacia Medellín y Cali y la operación "Libertad 1" se ocupa de Bogotá.

Debe anotarse que en el sur del país las zonas que ocupa "Colanta" también forman un muro de contención que impide el paso hacia el Ecuador. ¿Cuál, entonces, sería la única vía libre para el abastecimiento y la retaguardia de la guerrilla? Venezuela. El Ejército colombiano, que aparenta ceñirse a las normas legales internacionales no podría cruzar la frontera. La guerrilla sí y es entonces cuando se le presentará un grave problema al ejército que usted comanda, porque mientras se verá obligado a desplegar todas sus fuerzas en la frontera común del sur de Colombia para frenar el paso de la guerrilla, se iniciarán las hostilidades por el costado de la frontera norte de Colombia, tal como lo vaticinan señales claras como la intención de compra de tanques a España y la instalación de una base militar norteamericana en el Catatumbo, a más de la información confidencial que poseo. Todo esto con el pretexto premeditado de la falsa acusación de que Venezuela le está prestando ayuda a la guerrilla permitiéndole su entrada a territorio venezolano.

Pienso yo que sólo denunciando estos hechos a la opinión pública, asunto que Ud. no puede hacer pero yo sí, es posible frenar la operación "Venezuela" del llamado "Plan Patriota" en lo que respecta a la maquinación frente a la opinión pública. Es tan cierto que alertarla alarma a la alianza Bush-Uribe, que las persecuciones de que he sido objeto, y que me llevaron hasta su despacho, no cesan. Ayer mi asistente recibió la llamada de una voz de mujer que preguntaba "¿cuál es la sala de velación donde están velando el cuerpo de la señorita María"?, es decir mi hija, a la que Ud. bien conoce. Afortunadamente la llamada estaba siendo grabada, como todas las que hacen a mi casa, y así pudimos guardar una prueba más del acoso que se nos hace a mi familia y a mí. Con esta velada amenaza se reitera los propósitos de la carta que me enviaron los paramilitares donde decían: "si Gloria Gaitán no renuncia antes del 26 de julio próximo (2002), que es la fecha límite que le damos a ella para que se retire de esa trinchera de subversión que es la casa de su padre, nosotros nos comprometeremos a dinamitar el Museo y la tumba de su padre y a ella y su familia los haremos que se reúnan con Gaitán para que por fin los enterremos bien y profundo, para que no sigan alimentando con su recuerdo la llama del odio de sus seguidores que beben de su sangre y comen de sus ideas de retaliación y muerte". A raíz de esta comunicación, Alvaro Uribe me retiró de la dirección del Museo y puso un "liquidador" de la Institución en mi reemplazo. Nunca recibimos protección, ni mi familia ni yo. En cambio la familia del jefe máximo de los paramilitares está resguardada por el Presidente de la República, el Consejero de Paz el psiquiatra Luis Carlos Restrepo y la ONU, según lo confirma la esposa de Castaño en el artículo que anexo, . "Vivir para ver", como diría García Márquez.


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