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Caracas / Venezuela -
 


Reinventar la Gran Corporación
Mauricio Pérez-Badell / Petroleumworld.com (Venezuela) - 01/05/04

[Shell y Sir Philip]

No mentir es un mandamiento del mismo nivel de los otros nueve, entre ellos, no matar, no hurtar. Hay sociedades en que los violadores de dicho mandamiento son sancionados con todo el peso de las leyes. En otras, el mentir se ha convertido en algo aceptable, una viveza. El mentiroso es héroe, los demás, tontos. Aman la vanidad y van en pos de la mentira. En sus bocas, no se halla palabra de verdad. Sus corazones están llenos de perfidia. Sus gargantas, sepulcros abiertos; con sus lenguas urden continuamente engaños, forjando fraudes; debajo de sus labios hay veneno de áspides. Hablan con altanería.

No sólo los políticos son mentirosos y se salen con la suya. Muchos jefes de grandes corporaciones, mienten y hurtan descaradamente a los accionistas, autoridades, fisco, empleados, comunidades. Vivezas, manejos y operaciones internas con sus acciones, desapareciendo activos, creado activos de la nada, que solo existen en sus libros adulterados. Discurren mil invenciones para hacer el mal: cansáronse de escudriñar ardides. Las miserias humanas no la sienten, ni experimentan los desastres que sufren los demás. Se ensoberbecen y revisten de injusticia e impiedad. Resaltan sobre su grosura, sus maldades; su pensar y su hablar es todo malicias, aunque al final caen cuando más elevados están. Como el sueño de uno que despierta, se reduce a la nada su imagen, luego de haber destruido por billones de dólares, riqueza que ellos no crearon, y de haberse apropiado y cubierto ilícitamente de más de suficiente hasta su muerte.

El Harvard Business Review ha dedicado varios artículos al tema de los piratas, bucaneros y corsarios corporativos de los últimos tiempos, y a los esfuerzos realizados por sus sucesores, para reconstruir desde las cenizas, las corporaciones que en un día fueron símbolos de poder corporativo, y que cayeron en malas manos. "Como estamos arreglando Tyco", por Eric M. Pillmore- Diciembre 2.003, ( ver igualmente www.tyco.com), "Mas duro caen", de Roderick M.Kramer-Octubre 2.003, segundo premio como el mejor artículo del 2.003.

El reciente escándalo, y no será el último, es el del Número Uno de un Grupo donde por primera vez en su historia de más de 100 años, se conspiró para falsificar el nivel de reservas, y elevar artificialmente el precio de las acciones. Un breve comunicado ajustando hacia abajo el nivel de reservas, no es suficiente. Hay que activar la Justicia Corporativa. Los Comités para la Implementación de los Principios Generales de Negocios. La desobediencia legítima corporativa, para que el personal no acate órdenes ilegales como falsificar firmas, reportes e informes. Los Consejos de Personal, para evitar los abusos de poder de los déspotas corporativos locales. Los Grupos de Accionistas minoritarios, Jubilados y Fondos de Pensiones que han sufrido pérdidas cuantiosas, debieran agruparse en cada país en Comités de "Nunca Otra Vez", convirtiéndose en los ojos y oídos del nuevo Chairman, y en los contralores de hecho de las operaciones locales. Están en juego su supervivencia, pensiones y dividendos.

Una "Comisión de la Verdad", que reporte directamente al Chairman, debe llegar hasta el hueso, castigar los culpables e implantar correctivos para que jamás de los jamases, algo similar pueda repetirse. El Silencio Corporativo matará al Grupo. Hay que cortar cabezas. Si participaron en el fraude auditores externos, sus firmas deben desaparecer.

Debe investigarse a todo el personal y asesores externos que tanto en las compañías operadoras como en las Oficinas Centrales, participaron en el fraude, aportaron datos inflados de reservas, y firmaron documentos convalidándolas o participaron en operaciones de bolsa sobre la base de información privilegiada, para vender acciones antes de que se desplomaran al hacerse público el fraude. Caerán unos cuantos, pero se limpiarán de su contaminación humana. De sus dioses de barro, de la cabeza a los pies.

Hay que determinar si en algún momento, se han contabilizado como reservas, aquellas que no le pertenecen bajo ningún aspecto. En los Contratos de Servicio, las compañías operadoras son sólo contratistas y reciben una remuneración por barril producido. Igual, en aquellas Asociaciones Conjuntas donde podrían contabilizarse legalmente reservas, si no se han efectuado perforaciones de pozos, y sólo se basan los cálculos en métodos tridimensionales, dichos cálculos deben revisarse y ajustarse.

La sísmica tridimensional, es un instrumento auxiliar, pero no infalible. Conozco casos en que más de 5 pozos fueron perforados sobre la base de dicha metodología, y resultaron secos, con pérdidas de más de 100 millones de dólares. Otra situación, la presentada cuando la compañía offshore, tiró a pérdidas la totalidad de su inversión en un campo. Que se estudien sus consecuencias.

Hay que investigar al resto de compañías relacionadas, hayan o no participado en el fraude específico de la inflación de reservas, para ver si han incurrido en las mismas o similares irregularidades cometidas por los recientes escándalos de otras grandes corporaciones. Puede que se encuentren muchas malas mañas conocidas, otras creadas por la inventiva e iniciativa local, y malas prácticas gerenciales.

Hay operaciones realizadas entre compañías locales y relacionadas, mediante las cuales se crean falsas ganancias. Ventas de terrenos, plantas, construcciones e instalaciones industriales, luego arrendándolas, reservándose su operación. Ventas de supuestos derechos intangibles. Son tan burdas estas operaciones, que al poco tiempo se liquidan las compañías relacionadas involucradas en la arquitectura financiera. Las pérdidas netas, producto de la pésima gerencia y dirección local, salen a relucir.

Existen vivezas corporativas. Incluir en el activo, acciones de Club extinguidas, cuya Compañía propietaria fue liquidada, y que por los Estatutos del Club no podían traspasarse a ningún tercero. A pesar de tener conocimiento de dichos hechos, siguen siendo utilizadas. Peculado de uso corporativo. Otra viveza: Liquidan al personal. Al otro día lo vuelven a contratar como contratista. Cuando de verdad termine esta relación laboral, se deberá tener en cuenta para efecto de prestaciones sociales y jubilación, todo el tiempo de servicio ininterrumpido. La más tonta de estas vivezas, propia de compañías técnicamente quebradas, posponer uno o dos trimestres, la presentación de sus Estados Financieros al Registro Mercantil, como si su situación no se supiera.

Afortunadamente, al igual que los países, la mayoría de las grandes corporaciones, tienen la facultad de reinventarse a sí misma, reformándose y rehaciéndose, bajo nuevas direcciones honestas y competentes, y con el mismo personal leal y sacrificado.

* Mauricio Pérez-Badell es un petrolero de mas de 25 años en la industria petrólera internacional.


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