Para profundizar la Revolución,
es necesario revaluar
el bolívar
Eudes Vera
/ Soberania.info
- 17/05/04
|
Cuando en Febrero del 2003, el BCV y MinFinanzas decidieron
implantar el Control de Cambio, fijando la tasa
de cambio oficial en 1.600 Bs/$, ambas medidas estaban plenamente
justificadas pues las reservas habían caído a los
14 millardos de dólares,
a raíz de la huelga petrolera que se tradujo en una acentuada
fuga de divisas y en la drástica caída de los ingresos
petroleros (en unos 10 millardos de dólares).
Para el 10 de
Febrero del 2004, el nivel de las reservas internacionales se había
recuperado, alcanzando un nivel de 22 millardos
de dólares,
encontrándose la deuda externa más
o menos en el mismo orden. Para esa fecha se justificaba revaluar
o al menos mantener la paridad. Sin embargo, Nóbrega y el
BCV decidieron devaluar en un 20%.
Actualmente, la situación
económica del país
es aún mejor. Por una parte, las reservas superan los 24
millardos de dólares y la deuda externa está más
o menos a la par. Además, según el director del Banco
Central de Venezuela, Armando León, los ingresos extraordinarios
petroleros deberían estar ubicados en el orden de los 6
millardos de dólares al cierre del año. Si
traducimos a bolívares oficiales estos ingresos extras se
convierten en unos 11,5 billones de bolívares extras no
contemplados en el presupuesto del 2004.
El barril de petróleo
venezolano cerró la semana
pasada en 33,40 dólares. El precio promedio para lo que
va del año se ubica en 29,11 dólares, superior, en
casi 10 dólares al valor de referencia de 20 dólares
establecido en el presupuesto de 2004. No hay señales
de que la demanda mundial de petróleo vaya a decaer, sino
más bien todo lo contrario.
Por otra parte, el Superintendente
Tributario Nacional, José Vielma
Mora, recalcó que el Seniat aspira superar la meta de recaudación
prevista por el Ejecutivo Nacional en 15,2 billones de bolívares,
elevándola a 18 billones de bolívares. Es
decir, que por Ingresos No petroleros existirá un excedente
al cierre del año de Bs. 2,8 billones.
Adicionalmente,
el BCV entregará pronto al Ejecutivo
Nacional unos 900 millardos de bolívares provenientes
de sus ganancias cambiarias del año pasado . Si
sumamos estos tres excedentes, obtenemos como superávit
la cifra de Bs. 15,2 billones para este año 2004, que
por cierto supera con creces las necesidades de endeudamiento
(Bs. 12 billones) presupuestadas por Nóbrega para este
año. Ergo, el endeudamiento en que nos ha sumido el Ministro
con todas esas emisiones de bonos no era estrictamente necesario.
Ante
esta realidad, la lógica indica que esos ingresos
excedentarios debieran traducirse en una revaluación inmediata
del bolívar, pues su última devaluación
se fundamentó en un déficit del presupuesto que
ya no existe. Echando numeritos, si para un presupuesto
de 49,9 billones de bolívares le corresponde una tasa
de cambio de Bs. 1.920/dólar, para un presupuesto real
de Bs 65,1 billones le debe corresponder una tasa de Bs. 1.472/dólar.
Según este punto de vista el dólar estaría
actualmente sobrevaluado en un 30,4%. Entonces se podría
revaluar a razón de 4,34% mensual durante los restantes
7 meses del año, es decir, a razón de Bs. 64 cada
mes. No obstante lo que Nóbrega y el BCV tienen
reservado para nosotros este año es otra devaluación,
a fin de llevar el dólar promedio a Bs. 1920, con lo cual
no sería sorpresa si el dólar oficial para Diciembre
sobrepasara los 2200 bolívares.
Personalmente, pienso
que la devaluación del bolívar
ha sido un retroceso para nuestro Proceso Revolucionario. Tengo
la impresión de que Nóbrega y los demás burócratas
del BCV ignoraron olímpicamente las consecuencias de su
devaluación sobre la condición socio económica
del sostén principal de este proceso: las grandes masas
de pobres de este país, quienes han visto cómo sus
precarios recursos se han visto minimizados en su poder adquisitivo
ante la inocultable escalada de precios de los artículos
de la dieta básica, medicinas y servicios. Si
bien el aumento del salario mínimo en un 30%, decretado
por el Presidente, es un paliativo para los que gozan de un empleo,
no es menos cierto que las grandes masas de desempleados están
indefensas ante la arremetida de los precios. Para un pobre
hoy en día adquirir una casa, una nevera, una cocina, o
cualquier artefacto doméstico, es un sueño inalcanzable.
Los Mercal y mega mercados si bien alivian un poco la deficiencia
alimentaria del pobre, resultan insuficientes a todas luces. Paralelamente
ese aumento del salario mínimo inevitablemente conlleva
a una mayor inflación pues los productores y empresarios
trasladan dicho aumento a los precios de sus productos y servicios.
Mientras tanto, los ingentes capitales fugados al exterior permanecen
allí esperando la próxima devaluación, y sus
dueños y los especuladores del mercado negro se frotan las
manos por las inmensas ganancias que les esperan con la próxima
devaluación.
Ante este estado de cosas y vista la confrontación
inevitable con el Imperialismo y sus aliados, los oligarcas,
el camino que le queda a esta Revolución si aspira a consolidarse
no es otro que el de acelerar el empoderamiento del pueblo humilde. ¿Cómo?
Profundizando y expandiendo las actuales misiones, los Mercales
y boticas populares y al mismo tiempo otorgándole un mayor
poder adquisitivo a las masas populares, mediante la revaluación
inmediata y progresiva del bolívar . Esta última
medida, de aplicarse, traería como consecuencia el mejoramiento
instantáneo de las condiciones de vida de la población,
el abaratamiento de los insumos importados, la reactivación
económica, la caída instantánea de la inflación
y el retorno masivo de los capitales fugados, ante la debacle
que les sobrevendría a estos últimos si se dejan
en el exterior devengando allí ínfimas tasas de
interés. (Por supuesto que la revaluación debe
ir acompañada en todo momento del Control de Cambio, el
cual debe hacerse inclusive más riguroso para impedir
que se utilicen los dólares preferenciales para importar
artículos de lujo o productos que compitan con los nacionales).
¿Habrá alguien en el alto gobierno que nos
escuche, por amor de Dios?
Addendum: Resulta curioso ver cómo varios
Diputados del Bloque del Cambio recientemente salvaron su voto
y hasta enfrentaron abiertamente la aprobación por la Asamblea
Nacional de la apertura de un proceso para revocarle la nacionalidad
a varios pseudo periodistas extranjeros (entre ellos: Marta
Colomina, Napoleón Bravo, etc.). Es decir, estos diputados se han
lanzado al ruedo para defender a una minoría de escuálidos.
Pero no dijeron esta boca es mía, ni salvaron su voto, cuando
se aprobó precipitadamente el presupuesto devaluacionista
del 2004, que ha perjudicado a las grandes mayorías populares,
por el incremento galopante del costo de la vida. ¡Cosas
veredes, Sancho!
Eudes Vera - eudesvera@cantv.net
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