|
En medio de las perturbaciones e incertidumbres de este momento,
cuando las pasiones están desatadas y el horizonte aparece
como nebuloso o amenazante ("el cielo encapotado anuncia
tempestad"),
conviene preguntarse dónde estamos y hacia adónde
vamos. Este que vivimos es uno de los momentos
de mayor confusión
y de mayor peligro a escala mundial, desatado ante todo por la
insensatez y prepotencia del grupo de petroleros y fabricantes
de armas que se ha entronizado como gobierno en la Casa Blanca,
y que ha pretendido hacerse dueño del mundo todo, comenzando
por anexarse las vastas extensiones petroleras del Medio Oriente,
en una cruzada para aplastar la amenaza del fundamentalismo islámico,
presentado como fuente esencial del terrorismo y por ende como "enemigo
principal de la civilización occidental y cristiana" que
rige el planeta. Esta cruzada por "llevar la democracia
y la libertad" a
los "países delincuentes" y convertirlos a nuestra avanzada
civilización tiene en verdad como objetivo garantizarse
el petróleo, espíritu de la cultura automovilística
manejada por el "aparato militar-tecnológico-industrial" que
ha reinado en el mundo en el siglo XX., provocando la quiebra del
clima y los destrozos ambientales que forman el mayor ecocidio
de la historia (véase "El día después de mañana",
que se está estrenando).
Pues bien, la aventura bélica lanzada por el bushismo,
recreación de la locura fascista de Hitler que
costó millones
de vidas a la humanidad, contra Afganistán e Iraq,
frente a la protesta de la mayoría de la población
del globo, ahora se está hundiendo en sus propios horrores,
tragedias y atrocidades espeluznantes, que causan asco y rechazo
hasta a los ciudadanos norteamericanos y europeos que fueron engañados
inicialmente por la propaganda idiotizadora. El
bushismo ha sido calificado como "la fase superior del imperialismo" por
Chávez,
en el mismo sentido de que "el impeialismo es la fase superior
del capitalismo" según la fórmula de Lenin;
pero,¡ojo!,
no superior porque sea la más avanzada moral y humanamente,
sino por todo lo contrario: la de mayor concentración del
poder, de opresión y conquista internacional, de desigualdad
social, de mayor poder de destrucción sobre la sociedad
y el ambiente, y de mayor globalización de todos estos males. Debería ser la última en el sentido de que se ha
hecho intolerable y debería desaparecer para siempre, comprometiéndose
la sociedad humana en una vasta empresa global de rectificación
hacia un mundo de veras mejor, más humano, más equitativo,
más moral, más ecológico, más espiritual.
Estos son las metas del "foro social mundial" (foro de Porto
Alegre)
integrado por todas las fuerzas sociales que buscan la "otra globalización",
con énfasis en el sur, desde abajo y desde la periferia,
con poder auténtico, participativo, para el pueblo llano.
Pues
bien, a estas alturas, creo que se pueden aventurar algunos pronósticos:
a) la
agresión fascista de la banda wasp contra el Medio
Oriente fracasará, y los invasores tendrán que
buscar refugio en alguna salida diplomática multinacional
(ONU seguramente) para salvar el rostro;
b) Bush será derrotado en sus aspiraciones a la reelección
presidencial, y EEUU tendrá en Kerry un presidente más
democrático, civilizado, culto, probablemente apoyado por
Ralph Nader y el movimiento "alterglobalizador" de ese país,
con el cual deberá tender puentes en la búsqueda
del nuevo modo de vida por el que claman las mayorías del
orbe; Blair y Sharon acompañarán a Bush en su caída,
y el modelo wasp será barrido;
c) el petróleo se hará relativamente cada vez más
escaso y más caro, y los países de la OPEP, Rusia
y otros exportadores conseguirán precios más elevados,
lo que obligará a los grandes derrochadores a abandonar
el auto como su principal bien;
d) el gas natural, cuya principal fuente es Rusia seguida
por varios países OPEP, confrontará escasez aguda en
los mercados de importación (USA, Europa, Extremo Oriente)
que permitirá a
los vendedores dictar los precios hacia el alza;
e) el transporte dependerá cada vez menos de los hidrocarburos
y pasará a las celdas de combustible a base de hidrógeno;
este último será la principal alternativa del nuevo
modelo de energía y de civilización;
f) caerá el imperio de la regulación económica
mundial hegemonizado por el consenso de Wahington (FMI; BM;
OMC, BID, etc.) y será sustituido por acuerdos entre
naciones en el seno de la ONU o entre bloques regionales integrados;
g) Rusia ratificará el Convenio de Kyoto, abriendo
así camino
a su entrada en vigor a escala planetaria, y a la formación
de un orden ecológico global al que deberá someterse
Estados Unidos, su principal violador y enemigo hasta ahora;
la economía transnacional monopolista tendrá que
respetar las limitaciones impuestas por los requerimientos
de la natuiraleza, aplicando para ello las tecnologías
apropiadas (a menudo las tradicionales);
h) se derrumbará la dictadura mediática
mundial de los monopolios de la (des)información y de
Internet, dando lugar a la verdadera democracia informativa
entre pueblos y civilizaciones, como base de una nueva cultura
global no agresiva ni regida por el dinero; será entonces
realidad el "diálogo de
civilizaciones".
En suma, "el sol tras de las
nubes muestra su claridad"....
Imprimir
Enviar |
|
|
Volver |
|
|
|
Portada |
|