Ocurrió en Haití
Ernesto Villegas / Semanario
Quinto Día No. 394 (Venezuela)
- 28/05/04
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El mismo equipo que planificó en Washington
el derrocamiento de Jean Bertrand Aristide es el que está trabajando
en la desestabilización del gobierno de Hugo Chávez
en Venezuela, aseguró Leslie Voltaire, ministro del depuesto
Gobierno haitiano, en comunicación telefónica desde
Puerto Príncipe.
Voltaire fue, hasta principios de año,
ministro para la diáspora
haitiana. Antes ocupó la cartera de Educación. Hoy es uno de los
dirigentes de Lavalás - el partido de Aristide - sobre
los cuales pesa prohibición
de salida del país, aunque sin cargos formales en su contra.
Un precio
relativamente bajo, pues otros han muerto, están presos o
han sido torturados. Una caza de brujas denunciada por
organismos internacionales de DDHH, pero desmentida por el gobierno instalado
por EE UU.
"Es el mismo equipo en Washington el que está manejando los casos de
Nicaragua, Haití, Venezuela y Cuba. Es el mismo equipo, el mismo pensamiento
y la misma
técnica", afirma Voltaire.
Con las diferencias del caso,
sorprenden ciertas semejanzas entre el relato de Voltaire sobre el proceso
de derrocamiento de Aristide y las cosas que se han visto en Venezuela desde
hace un tiempo.
"El proceso fue en cuatro etapas.
- Primero, estrangularon financieramente al
país.
Desde 1997, hay un embargo sobre los fondos prestados por el BID, el BM y el
Banco Europeo a todos los proyectos de estructura en Haití. Así que
Haití, que es el país más pobre del mundo, desde hace 7
años no recibe nada.
- Segunda etapa: crearon y financiaron una oposición
a partir de fondos de la USAID, a través del Internacional
Republican Institute y del National Democratic Institute, para
agruparla contra Aristide.
- Tercero, financiaron el entrenamiento de paramilitares
y ex militares en República
Dominicana para invadir Haití.
- Cuarto, cuando todos esos ingredientes
no pudieron sacar a Aristide, introdujeron la fuerza armada de
EE UU para expulsarlo del país".
-¿Cuál fue el papel de los paramilitares
extranjeros en el derrocamiento de Aristide?
-Bueno, son haitianos con algunos extranjeros.
Tomaron algunas ciudades y empezaron a amenazar la capital. La
estrategia del Presidente era concentrar fuerzas en la capital
y, como no pudieron entrar, entonces los norteamericanos entraron,
convencieron al Presidente de que los ex militares y paramilitares
lo iban a matar y lo forzaron a renunciar. Hoy, el Gobierno sólo
controla algunas partes de la capital, pero ninguna otra zona donde
están los ex rebeldes, a pesar de la fuerza multinacional
creada por el Consejo de Seguridad de la
ONU bajo la presión
de EE UU. Son 3.600 tropas de Francia,
EE UU, Chile y Canadá,
pero están aquí sólo para buscar armas de
Lavalás y no están desarmando a
los rebeldes. Actualmente están lanzando un consejo electoral
donde no queremos participar ahora, porque nos están persiguiendo.
Nuestros camaradas piensan que su voto ha sido robado por la (coalición)
internacional, que ha vuelto a poner a la elite en el poder. Una elite que
no puede ganar las elecciones, una minoría que funciona en apartheid
con la mayoría de los pobres en Haití.
-¿Cuántos muertos dejó el derrocamiento
de Aristide?
-Organismos de DDHH y Human
Rigth Watch han dicho que miles de
camaradas Lavalás han muerto, han sido torturados y sus
casas quemadas, sometidas a pillaje, y aún sigue esa persecución.
El Gobierno está a la defensiva, dice que no hay caza de
brujas, pero sí están persiguiendo a los Lavalás.
Hay listas negras para la interdicción de ministros, directores y cuadros
que no pueden salir del país y conectarse con la solidaridad de otros
pueblos.
Hay un gran odio de los ex militares contra los partidarios del Presidente,
porque él desmanteló al Ejército neocolonial haitiano,
un ejército de golpes de Estado.
-¿De qué nacionalidad eran los paramilitares?
-Dominicanos.
-¿Y colombianos?
-No sabemos. Es que todos se parecen.
-Venezuela ha dicho que sólo reconoce a Aristide como presidente de Haití.
-Es una buena postura. El partido bolivariano debería solidarizase con
el partido Lavalás, porque estamos los dos haciendo la misma lucha para
emancipar al pueblo, para que éste pueda apoderarse de su destino y forjarse
uno mejor del que las elites nos han dado en 200 años.
-¿Qué recomendaría a Venezuela para evitar un desenlace
como el de Haití?
-Que se cuiden de la llamada sociedad
civil, de que no se meta
en política activa, porque ya la nueva táctica es
hacer que la sociedad civil sea un actor
político que pueda
derrocar a un gobierno, así sea electo.
-¿Cómo fue eso?
-Comenzó primero por controlar los medios, televisoras,
radios y periódicos, y hacer que se formara una asociación
de medios independientes, para destrozar y linchar moralmente al
Presidente.
Una campaña intensa, financiada por el extranjero, para denigrar y hacer
que el pueblo ya no esté tan pegado al líder. Segundo, financiar
actividades de entrenamiento, agrupación, formación y tácticas
de desestabilización.
Tercero, introducir a paramilitares para que la gente comience a tener problemas
de inseguridad y que vaya pidiendo un cambio de gobierno.
-¿Qué otra cosa le diría a los
venezolanos?
-Mucha solidaridad con el pueblo de Bolívar de parte del
pueblo de Petión.
| Taquitos
Carta a Powell
Bernardo Álvarez,
embajador de Venezuela en Washington,
envió una carta al secretario de Estado
de EE UU, Colin
Powell, en la que solicita
apoyo "en la solución
pacífica" del proceso de reparos. "En particular le
solicito que el Gobierno de los EE UU exponga sin ambigüedades
a los medios de comunicación estadounidenses y venezolanos,
que su país apoya el trabajo del CNE...". Añade
el embajador que sería una "enorme contribución" si
el Gobierno de EE UU "urge en forma clara y pública
a la oposición venezolana, como también al
Gobierno, a aceptar pacíficamente los resultados del
proceso de verificación de firmas, cualquiera que
sea". En su carta, Álvarez plantea la preocupación
del Gobierno por una serie de declaraciones de personeros
opositores, entre ellas una de Enrique Mendoza, en las que
vaticinó que "el mundo entero vería a la gente
peleando en las calles demandando elecciones" en caso de
un resultado adverso a la oposición y otras de CAP
en las que vaticina una salida de fuerza en Venezuela.
Investigación
Hay silencios que son un escándalo. En cualquier
otro momento, en que la opinión pública no
estuviera secuestrada por la polarización, los "tubazos" de Tamoa
Calzadilla habrían generado noticias
de segundo día en todos los medios, pronunciamientos
gubernamentales, solicitudes de investigación por
parte de la oposición
y acciones de la Fiscalía General de la República. Esta
valiente colega venezolana se fue a Bogotá y
allí consiguió copia de las grabaciones telefónicas
realizadas por la Fiscalía colombiana a
varios jefes paramilitares que confirman su presencia en
Venezuela. "Estoy
en una finca en el Zulia", dice uno de ellos, durante
una llamada en la que se escuchan los alaridos de alguien
que presuntamente está siendo torturado en ese momento,
en territorio venezolano. En otra grabación, otro
paramilitar habla de un sujeto que reclutó "pelaos" (jovencitos)
para mandarlos a Venezuela. Y en otra, un "paraco" comenta
los tratos que su grupo estaba realizando con Pdvsa (sí,
con Pdvsa) para el contrabando
de combustible a Colombia.
Todo eso lo publicó Tamoa en Últimas
Noticias,
pero pocos, por no decir nadie, parecieron darse cuenta de
la gravedad de lo publicado. ¿Los cuerpos
de seguridad se habrán movilizado en el Zulia para
dar con el paradero del paramilitar "pinchado"? ¿Se
solicitó información
a la Fiscalía colombiana para determinar
la identidad del irregular enconchado aquí e indicios
sobre la finca donde todo indica que estaban torturando a
alguien que perfectamente podría ser un venezolano? ¿Quién
o quiénes en Pdvsa andan en tratos con los "paracos" que
controlan el contrabando de combustible hacia Colombia? Alí Rodríguez,
presidente de la empresa, anunció la apertura de una
investigación para determinarlo. Al
margen de las diferencias políticas, y de la miopía
que a veces se observa en uno y otro bando, las respuestas
a estas y otras preguntas son de altísimo interés
nacional. Los venezolanos del mañana no nos perdonarán
que hayamos sido indolentes, cándidos, ingenuos y
hasta cómplices de un fenómeno al que sus propios
promotores no encuentran cómo controlar en su Colombia
de origen. A Richard Boulton lo secuestraron paramilitares
colombianos aquí mismito, en Tocuyito, a un lado de
Valencia. La actitud de cierta gente se parece a la que seguramente
hubieran tenido algunos gringos el 10 de septiembre o algunos
españoles el 10 de marzo, si alguien les hubiese contado
lo que los terroristas tenían preparado para el día
después.
TSJ.
Aunque aprobada en medio de una gran
polémica, la Ley del TSJ ya fue publicada en Gaceta
Oficial y ahora sobran nombres para ocupar las 12 nuevas
magistraturas con las que será ampliado el máximo
tribunal. Entre los potenciales magistrados se cuentan, entre
otros, Samer Richany Selman, Orangel
García y Beltrán
Haddad (Sala Penal), Marisol Plaza Irigoyen
y Carlos Escarrá (Sala
Político Administrativa) y Esther Bigott de
Loaiza (Sala Constitucional). Eso dijeron
"Ante sucesos como este
y muchos otros que vienen cometiendo los diferentes grupos
que conforman las Autodefensas Unidas de Colombia, como sus
actividades del narcotráfico, he decidido no continuar
representando políticamente a las AUC". Carlos Castaño,
jefe paramilitar colombiano, al confirmar que miembros de
esa organización fueron los responsables del secuestro
de Richard Boulton, en Tocuyito, Venezuela. Un hermano de
Boulton, Alberto, dijo: "Creo que Carlos Castaño fue
la persona clave en la liberación de Richard. Le estoy
altamente agradecido". 16/07/2002
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