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A raíz de la publicación
el pasado 17/05/04 de mi artículo en Soberania.info: Para
profundizar la Revolución, es necesario revaluar el bolívar,
recibí una correspondencia de un amable lector en la cual
señala algunas críticas, las cuales comparto con
ustedes al igual que mi respuesta, con la finalidad de que nuestros
lectores se formen su propio juicio.
He aquí la carta
recibida:
Fecha: 05/18/04 10:06:35
Para: eudesvera@cantv.net
Asunto: devaluación VS revaluación
Estimado amigo Eudes Vera:
Estuve leyendo su artículo sobre la revaluación
del bolívar. En relación a este tema hay que decir
lo siguiente: El valor de una moneda no está sólo en la
cantidad de reservas en el Banco Central. También lo representa
la capacidad de producción de un país en generar
riquezas. Todo país quiere dinero y Venezuela no se escapa
de esta situación.
... Ahora bien el dinero debe estar en
la línea de producción
de sus habitantes. Lamentablemente los venezolanos tenemos dinero,
pero no por producción directa sino por rentismo
petrolero.
La gente diría: pero eso qué importa, total dinero
es dinero y ese es el objetivo final. Lo que pasa es que cuando
el dinero por rentismo que lo tiene el Estado
venezolano no lo
incluye dentro de los venezolanos para que lo desarrollen entonces
el dinero queda algo así como PARADO, que es lo que esta
ocurriendo en los últimos dos años. O sea que tenemos
mucho dinero pero GUARDADO sin tener ningún tipo de beneficio
o sea: empleo, inversiones para expansión de la economía,
desarrollo social, desarrollo de infraestructura, de diversión,
de turismo, en fin todo lo que conforma una sociedad. Lamentablemente
si el gobierno no genera un programa económico agresivo
y puntual donde las inversiones internas se estimulen y esto hará que
la economía arranque y empiece a pedir créditos,
entonces irremediablemente iremos como siempre a una devaluación
de la moneda. Cuando la sociedad no produce y no crece automáticamente
se estanca en un dinero que no servirá para nada, porque
ningún dinero parado produce frutos en una economía.
La economía más elemental dice que el ahorro debe
representar un porcentaje bajo, o sea que no pase de un 15% y ya
nuestra economía esta ahorrando más de un 24% de
su producto interno bruto. Esto no puede ser y es urgente que el
gobierno empiece a generar inversiones en Venezuela porque de esta
forma llegaremos a 40.000 millones de dólares y vamos a
tener una economía recesiva por muchos años. La revaluación
pudiera no ser la mejor forma para reactivar la economía
porque tendríamos los mismos 40.000 millones de dólares
de reserva pero con una economía mucho más costosa
y entonces la inflación crecería por decreto de un
solo golpe sin tener a corto plazo una recuperación. Si
Venezuela se hace cara ante el resto del mundo, las capacidades
de crecimiento de Venezuela serían menores. Porque nadie
en su sano juicio va a invertir en Venezuela sabiendo que es muy
caro y no es confiable. Actualmente con todo y la devaluación
no han venido capitales para inversión lo cual nos hace
pensar que no es cuestión netamente monetaria sino de política
de crecimiento económico a través de la industrialización
rápida de todos los rubros: automóviles, comida,
electrodomésticos, servicio, telecomunicaciones, etc.
Por
eso es que le digo que la sola visión de la revaluación
monetaria no parece ser la mejor vía para resolver de una
vez por todas la economía venezolana.
Saludos atte.
Fulano de Tal
Y he aquí mi respuesta:
Estimado amigo:
Muchísimas gracias por leer mi modesto artículo
y tomarte la molestia de hacerme llegar tus comentarios tan interesantes.
Me perdonas el abuso de tutearte, pero me siento más en
confianza de esa forma, además de que creo que estamos más
o menos en el mismo rango de edad. Debo confesarte que fui sorprendido
con tu posición antirevaluacionista, pues
tenía entendido
que fuiste suscribiente de la carta
pública enviada al Presidente en
diciembre pasado. Pero existe la posibilidad de que en
ese entonces te oponías a la devaluación, lo cual
no quiere decir que seas partidario de una revaluación,
como en efecto no lo eres, sino más bien que favoreces la
estabilidad de la moneda. Si éste es el caso, la
pregunta que tendríamos
que hacernos es cuál debe ser el valor estable del tipo
de cambio oficial. Si Bs. 1.600/dólar, vigente hasta el
12 de febrero pasado, o Bs. 1.920/dólar, vigente actualmente. ¿Qué criterios
objetivos y científicos habría que aplicar para que
se decida esto? Mucho me temo que esos criterios objetivos y científicos
muy pocos los conocen, salvo tal vez el Ministro
Nóbrega y todos los economistas de
su misma escuela. Lo malo es
que ninguno de ellos se ha dignado en hacérnoslos conocer
a nosotros, el perraje. Lo malo es que una decisión tan
trascendente y que afecta a millones de venezolanos, como lo es
devaluar la moneda nacional, sea tomada por un reducido grupo de
privilegiados quienes se arrogan el derecho de "pensar" por nosotros,
y en sus cómodas oficinas con sofisticadas secretarias y
aire acondicionado, deciden por la condición socio-económica
de millones de venezolanos. ¿Qué les importa a ellos
que un pobre jamás pueda comprarse una casa decente, o una
nevera, o simplemente comer los tres platos diarios? Ese no es
su problema, pues ya ellos tienen todas sus comodidades aseguradas
y posiblemente jugosas cuentas en dólares en el exterior.
Ese es el quid de la cuestión. En este país, tanto
en la cuarta como en la quinta república se ha devaluado
año tras años, pero en la toma de esas decisiones
tan importantes no ha habido debate nacional y el pueblo ha estado
ausente . Esa es la indignación que nos causa a
personas como Jairo Larotta, Manuel
Martínez y yo: Que
en pleno siglo XXI los amos del valle sigan despreciando nuestra
inteligencia e imponiéndonos sin oposición sus fracasadas
recetas monetaristas. Y conste que no me refiero al Presidente
Chávez, sino a ese reducido grupo de burócratas apertrechados
en el Banco Central y en el gabinete económico y en alianza
con los poderosos banqueros y grupos económicos que sacaron
sus dólares del país y sólo están esperando
la próxima devaluación para acrecentar sus inmorales
ganancias.
Luego de este introito, paso a responderte tu
misiva, en aras de tratar de llegar a conclusiones que nos permitan
avanzar a pesar de mis obvias limitaciones en el tópico
que nos atañe.
Para ello, con tu venia, extraeré tus frases o afirmaciones
más relevantes y daré respuesta a las mismas, una
por una:
"El valor de una moneda no está sólo
en la cantidad de reservas en el Banco Central. También
lo representa la capacidad de producción de un país
en generar riquezas".
Estoy plenamente de acuerdo con esta afirmación tuya,
aunque en mi artículo, por razones de espacio, sólo
me he referido principalmente al nivel de las reservas. Obviamente,
el valor de la moneda también depende de otras variables
no menos importantes como el PIB, que mide su
capacidad de generar riquezas, y la deuda externa e interna del
país. Existe
otra variable que, aunque de naturaleza subjetiva, no deja de ser
importante. Esa variable no medible es el grado de confianza que
sientan los ciudadanos hacia su moneda nacional. Obviamente,
con todas las devaluaciones que hemos tenido desde el '83 para
acá,
la confianza del venezolano en su moneda se ha venido al suelo.
Es necesario que el venezolano recupere la confianza en su moneda
y eso sólo se puede lograr a través de una política
monetaria que revalúe la moneda cuando así se justifique,
como es el caso de ahora, pues en estos momentos la suma algebraica
de las variables: PIB/cápita + reservas/cápita -
deuda externa/cápita da positiva para países como
Brasil, Chile y Venezuela. Sin embargo, Brasil y Chile han revaluado,
en tanto, contra toda lógica, Venezuela ha devaluado y se
apresta a devaluar una vez más.
"Lo que pasa
es que cuando el dinero por rentismo que lo tiene el Estado venezolano
no lo incluye dentro de los venezolanos para que lo desarrollen,
entonces el dinero queda algo así como
PARADO, que es lo que esta ocurriendo en los últimos dos
años. O sea que tenemos mucho dinero pero GUARDADO sin
tener ningún tipo de beneficio o sea: empleo, inversiones
para expansión de la economía, desarrollo social,
desarrollo de infraestructura, de diversión, de turismo,
en fin todo lo que conforma una sociedad. Lamentablemente si
el gobierno no genera un programa económico agresivo y
puntual donde las inversiones internas se estimulen y esto hará que
la economía arranque y empiece a pedir créditos,
entonces irremediablemente iremos como siempre a una devaluación
de la moneda" .
En este párrafo tuyo hay varias ideas
envueltas, pero lamentablemente son verdades a medias. En primer
lugar, se supone que en el presupuesto de 2004, Nóbrega incluyó un plan de inversiones del
Estado el cual se está ejecutando. Ejemplos: Los
Metros de Maracaibo, Valencia, Los Teques y Caracas, el Sistema
Ferroviario Puerto Cabello - La Encrucijada y Caracas - Valles
del Tuy, la autopista de Oriente, puentes sobre el Orinoco, etc. El desarrollo
agrícola para lograr el autoabastecimiento aparentemente
no fue incluido por Nóbrega en el presupuesto, razón
por la cual el Presidente solicitó al BCV parte de las reservas
excedentarias (El millardito). Es de esperarse que muy
pronto sea una realidad la reforma de la ley del BCV y la promulgación
de otra que le asigne una función en el desarrollo nacional
a las reservas excedentarias, con lo cual el Estado estará invirtiendo
en el desarrollo industrial y agrícola del país. Pero
es un error pretender que sea el estado el único inversionista.
El sector privado tiene que participar, pero de buena gana no lo
va a hacer porque en su mayoría está involucrado
en la actividad conspiradora en aras de desestabilizar el país
y derribar el gobierno, en connivencia con el imperio. Entonces
es necesario obligarla a invertir. ¿Cómo? Allí entra
la revaluación que proponemos. Si esta ocurre, los capitales
privados fugados al exterior obligatoriamente tendrán que
retornar, pues sabemos que el capital no tiene patria y se va hacia
donde encuentre mejores tasas de retorno. Con la revaluación,
Venezuela se convertirá en un imán irresistible para
esos capitales fugados, lo cual apuntalará aun más
al bolívar, trayendo como consecuencia que bajen las tasas
de interés y se incentive aún más la productividad,
pues el crédito se hará accesible. Además,
con un bolívar robustecido, los insumos que requiere la
industria nacional serán más baratos, las demandas
de aumento salarial se reducirán y el resultado será una
menor inflación, un aumento de la demanda de bienes y servicios,
la reactivación del aparato industrial ocioso para satisfacer
esa demanda y con ello vendrá el aumento del empleo, amén
del bienestar socioeconómico de la población y la
estabilidad política (Chávez hasta el 2021).
"La revaluación pudiera no ser la mejor forma para
reactivar la economía porque tendríamos los mismos
40.000 millones de dólares de reserva pero con una economía
mucho mas costosa y entonces la inflación crecería
por decreto de un solo golpe sin tener a corto plazo una recuperación.
Si Venezuela se hace cara ante el resto del mundo las capacidades
de crecimiento de Venezuela serían menores. Porque nadie
en su sano juicio va a invertir en Venezuela sabiendo que es
muy cara y no es confiable" .
En este párrafo se encierra un supuesto negado y un sofisma.
El supuesto negado es que llegaríamos a tener 40.000 millones
de dólares de reserva sin utilización, lo cual no
ocurrirá, pues según apuntábamos en el ítem
anterior, muy pronto estará en vigencia una nueva Ley
de Utilización de las Reservas Excedentarias. El sofisma
envuelto consiste en afirmar que nadie invierte en un país
donde se revalúe la moneda. El ejemplo de Chile, Canadá y
tantos otros países que han revaluado su moneda desvirtúa
tal afirmación. Básicamente lo que se encarece
un poco cuando se revalúa gradualmente, como proponemos,
es la mano de obra. Pero la mano de obra no es el único
parámetro que afecta a las inversiones. Existen otros parámetros
no menos importantes como por ejemplo: el costo barato de la energía,
el acceso al crédito, el costo de los insumos, la inflación,
la ubicación geográfica, el tamaño del mercado,
etc. Con el seguro ingreso de Venezuela al MERCOSUR, combinado
con la revaluación gradual del bolívar, nuestro país
se convertirá en uno de los países más atractivos
para la inversión en la América del Sur. Con la devaluación,
tú mismo lo admites, no está garantizada la inversión
privada. Esa es una receta que ya fracasó estrepitosamente.
Es tiempo de cambiar el tratamiento. Es tiempo de revaluar.
"Por eso es que le digo que
la sola visión de la revaluación
monetaria no parece ser la mejor vía para resolver de
una vez por toda la economía venezolana ".
Estamos
de acuerdo en este punto. De hecho, ya he señalado algunas
de las medidas complementarias que se deben tomar, además
de la revaluación. Es más, me atrevo a afirmar
que sin revaluación no habrá desarrollo ni reactivación
económica sustancial. Gracias por leer hasta aquí.
Recibe un cordial saludo,
* Eudes
Vera - eudesvera@cantv.net
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