Presidente Chávez:
llegó el tiempo de revaluar y de vender parte de Citgo
Eudes Vera* / Soberania.info
- 07/06/04
|
A
raíz del anuncio del Presidente del inicio de la fase
anti-imperialista de la Revolución Bolivariana, nuestro
amigo y colega Jairo
Larotta publicó el pasado 18/05/04
en Soberania.info un
lúcido artículo intitulado: Revaluación
del bolívar y la lucha anti-imperialista ,
en el cual, acertadamente a nuestro entender, proponía la
revaluación gradual del bolívar como una estrategia
de defensa de la nación ante la arremetida del imperio contra
nuestro proceso.
Con la política devaluacionista, lo que
hemos hecho hasta ahora es apuntalar el dólar que es el
instrumento básico de dominación de los Estados
Unidos sobre nuestros países. A su vez, las devaluaciones
han contribuido al fortalecimiento de los capitales de
la oligarquía criolla,
depositados en bancos norteamericanos. En
otras palabras, las devaluaciones han servido para premiar a nuestros
enemigos y castigar sin misericordia al soporte fundamental de
este proceso: las clases populares, que ven cómo sus modestos ingresos pierden cada vez poder adquisitivo
y cómo el precio de la cesta básica está muy
por encima del salario mínimo. Esa es una política
suicida, a mi modesto entender. Es tiempo de rectificarla.
Ahora bien,
el precio promedio del petróleo venezolano
ya ha rebasado la barrera de los 30 dólares/barril (muy
por encima del precio estimado por
Nóbrega de 18.5 dólares/barril en
el presupuesto de 2004 y que le sirvió de
justificación para endeudar más el país y
devaluar en un 20%. No hay indicios de que el precio del petróleo
vaya a caer significativamente en lo que resta del año,
lo cual augura un superávit no previsto en el presupuesto
que va a alcanzar entre los 8 y 10 millardos de dólares
para finales de año. Pero el Ministro,
en connivencia con el BCV tiene previsto efectuar otra devaluación antes de
que termine el año. Eso sería criminal y totalmente
injustificado, a la luz del superávit esperado.
Por otra parte,
es sabido que PDVSA necesita importar de Arabia
Saudita, Canadá o del Mar del Norte no menos de 747.000 barriles
diarios de petróleo liviano sin azufre para alimentar las
refinerías de CITGO ubicadas
en Luisiana, Texas e Illinois. Además, PDVSA le vende ese
petróleo a CITGO con un
descuento de 4 dólares por barril, el cual se traduce en
un subsidio a la economía estadounidense, que asciende a
más de 1 millardo de dólares cada año. Ese
es un mal negocio heredado de la Cuarta República, sobretodo
tomando en cuenta que CITGO siempre ha dado pérdidas con
la excepción del año pasado cuando produjo la irrisoria "ganancia" de
500 millones de dólares, que no es tal si se toma en cuenta
el subsidio que le otorga PDVSA. Lo
lógico y patriótico
sería que PDVSA vendiera esas refinerías que no procesan
crudo venezolano y éste parece ser el momento más
oportuno. Por esas 3 refinerías, PDVSA podría sin
mayores problemas obtener unos 6 millardos de dólares y
ahorrarle a la nación ese subsidio absurdo y antinacional
a una empresa como CITGO, cuyo personal es 99% estadounidense.
Parte de ese dinero bien podría
utilizarse para el desarrollo agro-industrial del país y
otra parte para apuntalar a PETROAMÉRICA.
Si tomamos en cuenta
que el imperio se empleará a fondo
para debilitar el apoyo popular de que goza el Presidente
Chávez,
no sería sorpresa si en estos 2 meses que faltan para el
referéndum se someta a Venezuela al mayor sabotaje económico
posible, en conchupancia con los empresarios antipatriotas de FEDECÁMARAS.
Se tratará de producir escasez artificial de alimentos,
especulación e inflación. Ante esa casi segura realidad,
es imperativo y urgente aumentar el poder
adquisitivo del pueblo y la forma lógica y relativamente rápida de lograrlo
es a través de la apreciación del bolívar,
la cual puede hacerse en forma gradual, a razón de un 1
o 2% mensual, pero empezando cuanto antes, este mismo mes. Ahora
es el momento de hacerlo pues contamos con un alto nivel de reservas
internacionales, crecimiento sostenido del PIB y elevados ingresos
petroleros. Además el Control de Cambio,
que debe mantenerse, garantiza que no habrá fuga de divisas. Si no se revalúa
la moneda ahora cuando las variables macroeconómicas son
favorables, ¿Cuándo diablos lo haremos? Si optamos
por devaluar en época de bonanza económica, ¿Qué haremos
entonces cuando venga la época de las vacas flacas? ¿Una
mega devaluación? ¿Está el noble y paciente
pueblo en capacidad de tolerarla estoicamente?
Sr. Presidente, con
todo respeto, le pedimos encarecidamente que oiga también a los que estamos fuera de su entorno cercano,
pero que lo apoyamos decididamente y deseamos la consolidación
de este hermoso proyecto revolucionario. En el próximo referéndum,
el pueblo le responderá, Presidente, y salvará el
Proceso una vez más, tal como lo hizo en Abril del 2002.
Y como usted bien lo dice: Amor con amor se paga. Déle ese
regalo al pueblo que bien se lo merece: Revalúe el bolívar
y corrija ese entuerto de CITGO.
* Eudes
Vera - eudesvera@cantv.net
Imprimir
Enviar |
|
|
Volver |
|
|
|
Portada |
|