Fábula ProPieTal: El Trapo
Rojo
PauliNonius / Soberania.info
- 07/06/04
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"Today's
business Empire is symobolized by Wall Street's bull
and,
like the bull, so it acts; show him a red drape and...
he
will charge! Anónimo oportuno
La lídia es un arte antigua. Dicen que nació en
la Grecia clásica, pero fueron los pueblos árabes
que invadieron la Península Ibérica quienes la llevaron
al estado de arte popular que hoy se le reconoce. Socio-políticamente
heredera del "pan y circo" de los romanos, cumple en
los predios de la península de la "piel de
toro" una
importante función de taumatúrgia social que arruina,
allí, a la profesión post-moderna que Sigmund
Freud inventara y que tan buen negocio profesional es
en otras latitudes. En España y México - y, en buena
medida, en Portugal, sur de Francia, Colombia y Venezuela -, el "toreo" y
el confesionario persisten en su, no calculada obra, de restarle
pacientes a la profesión que Freud, sin
saberlo, instituyó.
Confesionario aparte - tal es historia
más larga y truculenta
-, el arte de "soleares", tiene en nuestra cultura una
larga y rica tradición, además inserta en nuestra
rica literatura. El gallego Julio Camba y el enorme gitano Federico
García Lorca nos legaron páginas sublimes que nadie
podrá nunca extirpar de nuestro legado, como nunca podrán
ser olvidados por nosotros nombres como Manolete,
Arruza o Girón.
Tales nombres son legado inseparable de nuestra identidad..., para
el bien de nuestros pueblos.
En otras culturas - temporalmente rampantes
- las sociedades protectoras de animales, denuncian al toreo como
una práctica salvaje,
acusación extensible a los pueblos donde se practica, sin
caer en la cuenta de que, el sufrimiento de los nobles animales
que nos hemos dedicado a criar y purificar en sus rasgos más
nobles, en su sacrificio, producen felicidad
- si bien efímera
- y desahogo, a miles de seres humanos que, de otro modo, colmarían
los confesionarios y los lujosos bufetes de los psicoanalistas.
Las
estadísticas nos dicen que la cantidad relativa de
tales bufetes y el índice de suicidios, es substancialmente
menor en los paises donde el toro se sacrifica en la "fiesta
brava" que en los que muestran el más alto
desarrollo del psicoanálisis..., precisamente aquellos en
que el desarrollo tecnológico arrasa al desarrollo humanístico.
Observación "de
cajón": es inevitable el observar, por poco
interesados que estemos en el tema, una relación proporcionalmente inversa
entre desarrollo científico-tecnológico y desarrollo
humanístico. Las sociedades científica y tecnológicamente
más desarrolladas, son las responsables de las más
horrendas catástrofes que, modernamente, la humanidad haya
experimentado.
Y, a ellas vamos:
El TORO, es el símbolo
de Wall
Street, y el toro "Long
Horn" - descendiente del ganado de la raza conocida como "Rubia
Gallega" - lo que hoy es Texas,
con Nuevo Méjico, Colorado
y los estados mexicanos de Sonora y Oaxaca - las tierras que con
un compañero negro "pateó" Alvar Núñez "Cabeza
de Vaca", se llamó en otro tiempo "Nueva Galicia" -,
es el símbolo de Texas.
Se puede decir que el NOBLE TORO,
es hoy el símbolo del Imperio del
dinero que, no podemos enfrentar de "cuerpo
a cuerpo" - porque nos lleva por delante -, sino que, para sobrevivir,
tendremos que "torearlo". Nuestros representantes políticos
- y nosotros, en supuesto escenario de "Democracia
Participativa" -,
tendremos que recurrir a nuestros saberes ancestrales...: tenemos
necesidad urgente de aprender a "torearlo".
Tal viene
tratando de hacer nuestro "Proceso" por
medio de sus principales personeros, pero chapuceramente y con
resultados lamentables. Y... nos estamos acercando a la "hora de la verdad",
la hora de "entrar a matar"... , figuradamente, claro... "El
tiempo es oro"; no tenemos un minuto que perder.
En el arte
de torear entre seres humanos, los instrumentos no son el capote
y la muleta, sino las maneras y el lenguaje, en otras palabras,
la diplomacia. No se trata de un "arte noble",
pero el recurrir a él, para sobrevivir entre quienes lo
usan, "hay momentos en la vida" en que
deviene una necesidad insoslayable. Más nos valdrá usar
tal arte que hablar duro y hacer blando, como en la realidad viene
sucediendo. El Presidente Chávez y Alí Rodriguez
Araque encarnaron, hasta aquí,
los extremos referidos, con resultados enloquecedores para el "palco
de sol", sabrosos y píngues para el "palco de
sombra" y desastrosos para nuestra economía, soberanía
y sentido de la dignidad... verdadera. La agresividad verbal del
Señor Presidente, la venimos pagando con chorros vitales
de nuestra propia sangre: Faja
del Orinoco, Plataforma
Deltana...
y con recursos necesarios para nuestra elemental subsistencia:
tratados de NO doble tributación; deuda externa, McKinsey-Súmate...,
entre otras perlas..., que ya no hay en Cubágua.
Esperanzadoramente,
el Señor Presidente ha dicho que se
acabó la "guachafita", que ahora es que comienza
la fase revolucionaria y anti-Imperialista de este Proceso. ¡Ojalá!
- Mery Sananes dixit -. Ojalá así sea, pero sin que
perdamos los estribos de este potro loco que llamamos "revolución"...
En el toreo, también hay lo que se llama el arte de "rejonear" -
recordando a Conchita Cintrón -, en él, riendas y
los estribos, son las claves para mantenerse lejos de los pitones
del toro enfurecido. Las riendas, cuando se tocan, se manejan con
la izquierda, en la derecha van los rejones... No
todos los rejoneadores "tienen
mano izquierda" - por eso suelen ser "rejoneadoras -.
No
es sólo usted, Señor Presidente, quien tiene
que aprender a torear, para eso, aunque le sobre peso, genio no
le falta... El problema, el verdadero problema, es su cuadrilla
de banderilleros, picadores y agentes... que están entregando
su - y nuestra - energía - finita - miserablemente y, además,
misioneramente, nos está esquilmando; están haciendo
su "war-chest" (fondo de guerra) para sus propios fines.
Pasadas
ya las mil y una noches, llegó el día de
salir de la cueva de Alí...
¡Cambie esa "cuadrilla" maluca de comparsa pasada
por un equipo con visión y sentimiento de Patria! Gente
capaz, honesta y patriota es lo que nos sobra, y mucha está esperando
su llamada.
¡Llegó la hora!
Y..., que no le asuste el toro... Recuerde
que "le entra" al
trapo.
* PauliNonius
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