La CIA en Venezuela
O. Palm / Rebelion.org (España)
- 08/06/04
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Un libro de José Sant Roz
En el más reciente
libro del profesor universitario de la Universidad
de los Andes (ULA) se ponen al descubierto los personeros de la política
venezolana, empresarios, sindicalistas y religiosos relacionados
directa e indirectamente con la Agencia Central
de Inteligencia (CIA). Existen venezolanos que hasta sin saberlo prestan servicio
a la CIA. La manera de hacerlo, a fuerza de dinero, va desde ser
informantes directos, poner su obra intelectual al servicio del
imperio como lo hizo Orwell.
Sant Roz los llama "agentes o sirvientes".
La mayor sorpresa estriba en la participación
encubierta de otrora excelsos líderes de la izquierda:
Entre los personajes
venezolanos al servicio de la tenebrosa agencia se encuentran: Gabriel
Puerta Aponte, Ángela Zago, Carlos Andrés Pérez,
Pompeyo Marquez, Oswaldo Alvarez Paz, general Raúl Salazar Rodríguez,
Douglas Bravo, Américo Martín, Domingo
Alberto Rangel (el viejo),
Agustín Blanco Muñoz, Francisco Arias, Pedro León Zapata,
Fauto Masó, Carlos Ortega, Enrique Mendoza, Teodoro Petkoff, Manuel
Zapata, Rafael Pisan (hijo), Mario Topedino, Luis Ugalde, Arturo Sosa, Andrés
Velásquez, Timoteo Zambrano, Alfredo Ramos, entre otros.
Sant
Roz plantea
los argumentos del porque estos señores tan conocidos
en Venezuela tienen relación con la CIA.
Los recién descubierto
financiamiento del National Endowment for Democracy tienen
una estrecha relación
con los métodos de la drástica
agencia. Así SÚMATE y sus directivos (María Corina Machado,
los Zuloaga, Víctor de Yavorsky, Mariana Frías, Carolina Jaimes
Branger y otros mencionados notoriamente en diversos sitios web.
Sant Roz advierte
a los venezolanos sobre los sutiles métodos "ciaticos". "Las
acciones de la CIA, muy pocos las conocen. La CIA puede estar derrumbando
las bases de un Estado a través de una inocente competencia de fútbol,
por ejemplo. Sus laboratorios cuentan en Venezuela con fotógrafos,
maquilladores, barrenderos, profesores universitarios, limpiabotas, heladeros,
mensajeros, etc.
Esa
pobre gente, por supuesto, no sabe que está haciendo usada por esta
"Agencia". El uso de la prensa es uno de las tácticas
preferidas por la agencia. Es la manera de descalificar a gobernantes incómodos
(Fidel, Allende, Chávez.) o que ya no le son útiles (Noriega,
Sadam, Fujimori.).
Otto
Reich, dirigió las acciones
hacia Venezuela, encargándose
de dar las líneas y de conseguir los recursos. Para este país se
eligió una campaña de dominación de los nervios de los venezolanos.
Programa de televisión como los matutinos, el de la bruja Adriana Azzi,
fueron confeccionados para a primeras horas de la mañana estirar las fibras
de sus audiencias, particularmente a las personas mayores de 50 años
y a las clases media y media alta.
Convencidos de su triunfo, se elaboraron las
listas negras con los más
públicos o medianamente públicos defensores de la revolución
bolivariana, a fin de procurar su eliminación física y moral.
El
escrito revela la existencia de un "consorcio" que intenta desde Washington dominar
el mundo. En él están: George Bush, James Wolfenshon (Banco
Mundial), el Rey Juan Carlos, Henry Kissinger y sus títeres Jimmy Carter
y César Gaviria quienes tienen la encomienda de "arreglar a Chávez".
La
CIA ya ha eliminado obstáculos en Venezuela, como el fue el caso de
Carlos Delgado Chalbaud por su empeño en conformar un cartel petrolero
y sus ideas de nacionalizar el petróleo.
Por el lado ambiental, BIOMA,
fue la tapadera creada con la excusa de proteger el ambiente, pero en realidad
su fin era el de entregar información militar
para los estadounidenses.
Las ONG de derechos humanos y las de la "sociedad
civil" son
otra punta de lanza de la agencia. Bajo el manto de "ministerios
del amor" actúan
casi con impunidad dentro del Estado. En Venezuela, resalta los veedores de la
UCAB (Rut Capriles), las de Leonardo
Carvajal. Se apoyarían en datos provenientes
de otros agentes o sirvientes como Emeterio Gómez, Francisco
Faraco, y Datanalisis. En realidad, en predica amorosa, está su programa de "odio
permanente" contra los bolivarianos a quienes llaman despectivamente hordas,
círculos del terror. La sola palabra Chávez, basta para activar
esos odios sembrados por los medios audiovisuales, la prensa y los sacerdotes
católicos prestados para la estrategia como Baltazar
Porras (presidente
de la Conferencia Episcopal).
Asevera Sant Roz, que los ex marxistas son los
sirvientes más codiciados
por la CIA. Los partidos comunistas fueron infiltrados de agentes encubiertos,
y muchas veces su existencia se mantenía para legitimar los regimenes
de partido. Es el caso del MAS de Venezuela, creado
para apuntalar a AD y a COPEI y que intentaría infiltrarse más tarde en la alianza de Chávez
para volarlo desde adentro.
Sin lugar a dudas La CIA en VENEZUELA un impactante
documento cuya lectura arroja una seria advertencia para el proceso de cambio
por el cual atraviesa la Venezuela petrolera.
Sant Roz, José (2004). La
CIA en Venezuela. Kariña Editores. Mérida
Venezuela.
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