Paramilitares penetraron el MEM
Sebastiana Barráez
Pérez / Semanario
Quinto Día No. 395 (Venezuela)
- 04/06/04
|
Revela parlamentario colombiano
Gustavo
Petro tiene dos años con el diente hincado en la relación
paramilitares-fiscalía general de la nación Una grabación
revela que una empresa del estado venezolano le vende gasolina
en grandes cantidades, a los "paras", pues lograron contacto al
interior de Pdvsa.
"Los paramilitares están considerando
desplazar la ruta de la cocaína
de Colombia a Venezuela". Un registro telefónico demuestra que hay
42 funcionarios de la fiscalía colombiana en permanente relación
con paramilitares, al igual que fiscalía y DAS de Cúcuta.
(
Enviada especial a Bogotá ) Es quien más
ha enfrentado al paramilitarismo, el que más ha denunciado
las tenebrosas alianzas con sectores poderosos de Colombia,
que incluirían
a la Fiscalía General de la Nación (FGN),
a organismos de seguridad, a policías y políticos.
Su tamaño
y su hablar pausado son sólo una excusa que esconde a un
hombre de temple, habilidoso, firme, a quien el dolor no le impide
que la voz se le quiebre y las lágrimas le broten ante la
muerte de su amigo y asistente.
Mucho se ha dicho de su simpatía
por lo que el presidente Hugo Chávez llama "proceso". Él
es Gustavo
Petro, diputado ante la Cámara
de Representantes de Colombia. Fue toda una odisea llegar a su pequeño
y congestionado despacho del Congreso de la República en Bogotá.
Esta entrevista fue exclusiva para Quinto Día.
Pero
tiene dos años con el diente incado en la relación paramilitares-fiscalía
general. Cuando empezó a mostrar documentos considerados "secretos" la
propia fiscalía lo somete a investigación, de la cual la Corte
Suprema de Justicia lo libró. Hablar con él es desentrañar
qué ocurre en lugares como el Norte de Santander
(NS), de donde trajeron
a más de 100 chicos presuntamente paramilitares para que atacaran un
puesto militar en Caracas y desestabilizaran el gobierno de Chávez.
¿Encontraron pruebas contra la FGN?
- Teníamos serios indicios de la infiltración al
más alto nivel en la fiscalía; no era sólo
implicaciones que en Colombia son normales, como sobornar a un
fiscal, un portero o una secretaria para adecuar los procesos penales
al interés del sindicado, generalmente paramilitares, sino
que era una alianza de tipo estratégico entre quienes conducían
la FGN y el paramilitarismo.
En Cúcuta es hasta cómplice la actitud de las autoridades cuando
intentamos identificar a los dos comandantes Lucas y Richard. Háblenos
de qué han encontrado?
- Dijimos que la ex jefe seccional de fiscalía Ana
María
Flores, nombrada por el fiscal Luis
Camilo Osorio, estaba en estrechas
relaciones con los paramilitares. Un gran número de asesinatos
de fiscales y del CTI (policía judicial) que investigaban
masacres de paramilitares en NS y asesinato de líderes políticos.
Cúcuta llegó a ser la ciudad más violenta
de Colombia.
¿Cómo llegan a esa investigación?
- A esta oficina se presentó el trabajador de la fiscalía
Richar Riaño Gotina, experto hacker en contra-paramilitares,
quien extrajo números celulares de "paras". En la agenda
electrónica del jefe de la zona, Carlos
Laverde, La Iguana,
había numerosos teléfonos. Buscando esa agenda mataron
mucha gente. Riaño logró rescatar 160 números
e hizo una base de 350 registros, que cruzó con los número
privados de los 15 mil empleados de la FGN. Encontró 42
funcionarios en permanente comunicación con los jefes paramilitares.
Gotiña entregó su informe al jefe nacional del CTI. Como respuesta fue amenazado dentro de la fiscalía. Un día
antes que el fiscal general Osorio lo despidiera, le allanaron
la casa tras la información, que él había
guardado. Pensando que podrían matarlo, vino a mi oficina
buscando ayuda; logramos que saliera del país. Toda la información
que él nos dio la entregamos al presidente Álvaro
Uribe Vélez, quien no aceptó nombrar un fiscal ad
hoc; la entregamos a la embajada de EEUU en Bogotá e hicimos
un debate público.
¿Y qué desencadena los hechos?
- Ah!, es que ocurre un atentado en un centro San
Andresito en
Cúcuta, que vende mercadería proveniente del contrabando
y han generado en lavaderos de dólares. El paramilitarismo
es un movimiento narcotraficante.
¿Narcos? Creí que eran contra guerrilla.
- No, no, se equivoca. Los jefes paramilitares son fundamentalmente
narcotraficantes,
son carteles militarizados.
¿Qué pasó con el atentado?
- Colocaron una bomba en el San Andresito
Alejandría. El
presidente Uribe dijo que fue el ELN y que la FGN estaba infiltrada
por la guerrilla en Cúcuta. Le mostré pruebas que
indicaban que era el paramilitarismo quien infiltró la fiscalía.
Habitantes de Cúcuta dijeron haber visto a Flores, la directora
de la fiscalía, en casas de jefes paramilitares. El fiscal
Guevara que investigaba una masacre en Cúcuta, revela en
una carta a su jefe en Bogotá, que Alexis
Sandoval Orozco,
abogado del paramilitar Socavón, le dijo que si no fallaba
a favor de su defendido se comunicaría con el despacho del
FGN donde tenía buenas relaciones y que ya había
logrado cambiar fiscales.
¿Cómo logran que la fiscalía actúe?
- No lo hizo. Fue la Dijim, un cuerpo investigador de la policía,
ajeno a la fiscalía, interceptó los teléfonos
de la fiscal Flores, su asistente Magali, del abogado
Orozco y
otros. En grabaciones que aparecieron en la prensa; Flores y Magali hablaban permanentemente con jefes paramilitares del NS y le pasaban
información de operativos antinarcóticos. Capturaron
a Magali, a Orozco y cerca de 30 más, pero Flores se fugó.
Un fiscal de EEUU dijo que
el paramilitarismo está infiltrado
en altos niveles de la fiscalía y que el jefe de Oficina
de Protección de Testigos estaba en comunicación
con Cuarenta, jefe "para" del Cesar en frontera con el Zulia.
El NS era territorio guerrillero hasta que llegaron
los "paras". ¿Qué pasó?
- En la Gabarra, NS, había mucho cultivadores de coca.
El cañón de la Gabarra llega al límite con
Venezuela. Era una zona de dominio guerrillero (ELN,
EPL y FARC).
En el 98 llegó, ayudado por el Ejército, el paramilitarismo,
como siempre masacrando a campesinos y se extendieron a la región.
Tomaron a Tibú, puerto petrolero limítrofe con Venezuela,
y mataron a toda la dirigencia sindical y política. Así llegaron
a Cúcuta, donde mataron a gente que tenía negocios
importantes e ilícitos. Pimpineros murieron porque el paramilitarismo
controló el negocio de la gasolina. Hoy en Cúcuta cada barrio tiene un comandante paramilitar y casi todos los taxistas
les informan de los movimientos extraños que observan.
¿Qué pasó con las grabaciones telefónicas?
- La policía habría hecho unos 50 CDs de grabaciones
telefónicas. Hasta ahora sólo han salido tres; del
resto no se sabe.
Hay seria indicación que Ramiro Suárez (alcalde de Cúcuta)
hizo acuerdo con los "paras". Cuando llegaban operaciones de Estado a Cúcuta,
los paramilitares eran protegidos en el DAS. Mandos de la policía hablan
con "paras" de a quien van a matar; incluso un jefe "para" da la orden de matar
a alguien que está ahí y se oye a la persona gritar y ser torturada.
¿De qué fecha son las grabaciones?
- Septiembre u octubre del año pasado (2003).
¿Aparece Venezuela en todo eso?
- Sí, se oye que uno de ellos dice "me voy para Venezuela
y tengo que encerrarme allá". Hay evidencias que los paramilitares
usan el territorio venezolano. Pacho, uno de los jefes, al sospechar
que hay una investigación en curso, dice que se radicará en
el Zulia. Controlan todo
el negocio de la gasolina, que hasta ahora fue artesanal. Dicen
que hay una empresa en Venezuela que le vende la gasolina en grandes
cantidades, pues lograron contacto al interior de Pdvsa. Todo el aparato estatal del NS está capturado
por el paramilitarismo.
Noté en el Norte de Santander una increíble indiferencia
oficial por el caso paramilitar. Querían desviarme al caso
de los chicos, pero cuando mencionaba a Lucas y Richard la actitud
cambiaba.
- Claro, por eso lo que tu notaste allá. Si reclutaron a los muchachos
en un barrio ya los paramilitares hablaron con sus familiares y los amenazaron.
El que vive en Cúcuta sabe hasta qué nivel ha llegado el poder
paramilitar.
Sentí que la gente tenía mucho miedo, no sólo en Cúcuta,
sino a minutos de NS, en San Antonio y Ureña. Me sorprendió que
el consulado, por ejemplo, no hiciera una lista de las familias de los chicos.
- Eso que hiciste lo hacen muy pocos periodistas, porque esa zona es muy peligrosa
y las posibilidades de salir ilesos de allí es una suerte. Los "paras" lo
tienen allí todo controlado.
¿Qué explicación puede tener que los paramilitares quieran
atacar al gobierno venezolano, cuando su interés es el económico?
- El paramilitarismo es un fenómeno viejo en Colombia,
pero el contemporáneo se inicia con el narcotráfico.
Carlos Castaño y sus hermanos, Báez del Bloque Central
Bolívar, Murillo mejor conocido como Don Berna, todos fueron
miembros de la base del cartel de Medellín de Pablo
Escobar.
Los gringos tienen una doble moral en materia de droga; el
cartel de Medellín y la CIA se alían para llevar cocaína
a EEUU, con cuyo dinero comprarían armas en Irán para la contra nicaragüense. Ante el escándalo EEUU decide enfrentar al cartel
de Medellín y cambia la alianza;
la DEA se alía con el Cartel
de Cali para destruir al de
Medellín, lo cual logran.
Sigo sin entender, ¿qué interés habría
en atacar al gobierno venezolano?
- El paramilitarismo está ligado desde el principio al
tráfico de drogas. Son formaciones
militares entrenadas por israelíes a quienes les pagan el
entrenamiento. Ahí nadie
entra por ideología, sino porque les pagan con dinero de
la cocaína. Primero matan, luego compran y después
aterrorizan y nadie los investiga. Ese control territorial busca
capturar las principales riquezas de las regiones. Los "paras" controlan
los cultivos de hojas de coca, laboratorios, pero más que
todo las rutas de exportación. Entonces es fácil
entender por qué actuar en Venezuela.
¿Puede explicármelo, por favor?
- Sí, ya tienen contactos poderosos en Venezuela. Ahora
deben tener gente dispuesta a pagar millones de dólares
y ese es el primer móvil. Fíjate que lograron llegar
a Caracas, pasar barreras policiales y comprar esa ruta. Ellos
están conociendo y están considerando desplazar la
ruta de la cocaína de Colombia a Venezuela; eso significa
miles de millones de dólares. Tienen una lucha permanente
por lograr rutas.
¿El procesamiento de dicha droga no es lo más
riesgoso?
- La mafia no tiene problemas para cultivar coca, porque eso lo
hacen los campesinos; tampoco por laboratorios, porque eso lo hace
cualquier químico en un garaje de una casa. La
clave de la mafia es cómo llevar el producto a EEUU y Europa. No
hay razón que impida que Venezuela sea el paso de la cocaína. Ellos con sus nuevos aliados, quienquiera que sean, con poder para
corromper funcionarios y la experiencia que tienen en Colombia, pueden trasladar la ruta de exportación a Venezuela.
El objetivo entonces, no sería el poder político.
- A ellos no les importa si sigue o si cae Chávez. A ellos
les interesa el despelote para ir construyendo la ruta que quieren.
Podría entregarme las grabaciones de las que habla?
- No las tengo, pero sabemos que las tiene la fiscalía
y varios periodistas.
No importa, yo las consigo.
Imprimir
Enviar |
|
|
Volver |
|
|
|
Portada |
|