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Caracas / Venezuela -
 


El golpista Grupo Cisneros y su periodismo "carroña"
La República (Uruguay) - 13/06/04

Su periodismo carroña basado en cámaras ocultas y violador de la intimidad de las personas fue sancionado ahora en Chile por violar todos los códigos de ética

El golpista grupo Cisneros de Venezuela

compró radio Sarandí, Futura y Sport violando la ley

• Aunque está prohibido expresamente, inversores extranjeros comienzan a adueñarse de la radiotelefonía nacional: el multimillonario "grupo Cisneros" apunta a Uruguay. Ya es propietario de tres emisoras: CX 8 Radio Sarandí, CX 18 Radio Sarandí Sport, 97.1 FM Futura a través de su filial chilena Claxon.

• El tema fue advertido en el mes de setiembre del año pasado a la Comisión Especial de la Cámara de Senadores sobre medios de comunicación, planteo que preocupó a los legisladores, pero finalmente otros temas tuvieron una mayor trascendencia y nada ocurrió.

• La forma de periodismo que impulsa Claxon, grupo chileno propiedad de Cisneros, es conocida por sus métodos de periodismo "carroña" basados en cámaras ocultas, que vulneran la intimidad de las personas. En el mes de diciembre del año pasado Chilevisión, un canal controlado por Claxon, fue sancionado por el Consejo Nacional de Televisión, uno de los periodistas intervinientes procesado y la empresa condenada a pagar sumas millonarias.

• La sanción fue el resultado de "haber lesionado la dignidad de un ministro de la Corte de Apelaciones de Chile, al dar a conocer de manera humillante determinados aspectos de su vida privada".

• En Venezuela Cisneros está catalogado como impulsor del frustrado golpe contra Chávez. La policía venezolana allanó el jueves pasado las oficinas del magnate en la ciudad de Caracas.




El multimillonario magnate de las comunicaciones Gustavo Cisneros. En el Parlamento uruguayo se alertó sobre un
proceso de extranjerización de los medios de comunicación.

En Venezuela están catalogados como impulsores del frustrado golpe contra Chávez

Cuando la advertencia se formuló ante la Comisión especial de la Cámara de Senadores sobre medios de comunicación preocupó a los asistentes, pero la vorágine de otros temas ocupó el espacio y nada ocurrió.

Fue en setiembre del año pasado cuando, según las actas legislativas, se alertó sobre "la participación de inversores extranjeros en medios de comunicación. Una de las emisoras AM más importante (Radio Sarandí) fue adquirida por el Grupo Claxon (empresa chilena que responde al Grupo Cisneros de Venezuela)".

La comisión senaturial había recibido al gremio de los periodistas, para evaluar la crisis económica que enfrentaban los medios, en la búsqueda de eventuales soluciones. La comisión especial, había sido constituida a instancias del nacionalista Jorge Larrañaga. Consultado por LA REPUBLICA, el ahora precandidato presidencial ratificó su atención sobre el tema, "dónde debe de cumplirse exactamente lo que dice la ley. La comisión recibió en ese momento a algunos de los actores principales en referencia a la situación de las empresas. En cuanto a este punto en particular, mantengo mi posición en cuanto al cumplimiento estricto de las normas establecidas".

El tema renovó actualidad en las últimas horas, al conocerse qué, el megagrupo venezolano encabezado por Gustavo Cisneros, el tercer millonario del continente, busca expandir su imperio en Uruguay. A la fecha contaban con CX 8 Radio Sarandí, y con CX 18 Radio Sarandí-Sport. La última versión circulante añade a 91.1 Radio Futura, en el conjunto expansivo dentro de las fronteras de nuestro país.

Cabe recordar que a nivel de la comisión parlamentaria antes citada, se apuntó, en lo referente a las propiedades de las radios, que "la ley establece que ningún extranjero puede ser propietario, pero también se sabe que hay mecanismos a través de los cuales un extranjero se puede hacer de un medio de comunicación poniendo como permisario a un testaferro que le hace de director o de empresario en Montevideo". En ese marco se entendió que "se debe analizar el proceso de extranjerización de los medios de comunicación como un tema de soberanía nacional y ver si puede ingresar cualquiera, si lo habilitamos hasta un 30% o 40%, o si mantenemos el proceso tal cual lo establece la ley actualmente, es decir que ningún extranjero puede ser propietario de un medio de comunicación".

Desembarco en Uruguay

Con 4,6 millardos de dólares anuales de ingreso, Gustavo Cisneros Rendiles se ha convertido en el tercer magnate en importancia del continente americano. Así lo avala la revista Forbes, en su lista anual de las mayores fortunas del planeta, agregando que el "grupo Cisneros" se encuentra en el puesto 38 de las corporaciones más importantes del planeta.

Con más de setenta empresas alrededor del mundo, el "grupo Cisneros", nacido en Venezuela al amparo de la protección gubernamental de otrora, enfrenta actualmente a las posiciones revolucionarias del presidente Hugo Chávez.

Apuntando el enfoque de la mayoría de sus negocios al entretenimiento de la familia media latinoamericana, desde las empresas de telecomunicaciones, a la principal cervecera del Caribe, de las cadenas de alimentación a las financieras, el entramado cubre a prácticamente toda América Latina.


Compañías como Venevisión, la principal televisora venezolana con ramificaciones en todo el norte de nuestro continente, alcanzan éxito rotundo en materia de rating, que se traduce en facturaciones astronómicas. El grupo aumentó su participación accionaria en Univisión, apostando al aumento de la colectividad hispana en Estados Unidos, asociándose finalmente con DirecTV, y concretando acuerdos con AOL Time Warner.

Sus incomensurables recursos en áreas como la alimentación, le han permitido utopías universales: el grupo convirtió a la embotelladora de Pepsi Cola en Venezuela, en una de las más grandes a escala mundial, para luego cambiar de firma y reconvertir la planta en la embotelladora más grande de Coca Cola, fuera de los Estados Unidos.

Los economistas asumen al grupo como un pionero en globalización, actuando sobre mercados unificados y excluyendo las divisiones fronterizas a todos los efectos, incluso los mercantiles. Después de todo en 1970, el término globalización carecía del sentido actual, cuando se fundó la Organización Diego Cisneros, creando Venevisión Internacional, una subsidiaria en Miami, del canal televisivo venezolano. Esta anticipada visión globalista se consolidó en el grupo de empresas productoras de contenidos de televisión, y de radio, más grande de Latinoamérica.

Algunas de estas empresas casi sin fronteras son AOL Latinoamérica, presente en Puerto Rico, Argentina, Brasil, y México, cuenta con casi un millón de suscriptores, lo que representa al 75 por ciento de las personas que emplean Internet en la región. La compañía mantiene convenios publicitarios con empresas de la talla de Sony, Volkswagen, Gillete, Ford, Peugeot y Siemens.

DirecTV Latinoamérica, está en competencia por la cúspide de la televisión satelital del continente, con el objetivo de alcanzar 100 millones de hogares.

En tercer lugar del esquema mediático, el grupo cuenta con el mayor paquete accionista (19 por ciento) de Univisión, la cadena de televisión hispana líder y con mayor proyección expansiva en Estados Unidos. Sus perspectivas, llevaron a la revista Fortune, a colocar a Univisión en su "portafolio estrella", para la presente década.

En cuanto a la empresa primigenia, más allá de su liderazgo en la televisión venezolana, ahora gracias a sus megadistribuidores internacionales (Venevisión Internacional y Venevisión Continental), alcanza ya una audiencia cercana a los 1.000 millones de personas en 62 países.

Crisis y nueva imagen

El mundo empresarial de Gustavo Cisneros tuvo sin embargo un reciente borde del abismo. Desde su caraqueña VeneVisión "condujo", y para más de uno lideró, el intento de golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez. También la posterior huelga patronal petrolera, que colocó a Venezuela en una doble crisis económica e institucional, castigando como nunca casi en décadas al propio pueblo venezolano.

Con la imagen aún fresca en el mundo informativo, de lo ocurrido en Italia, cuando Silvio Berlusconi, un magnate de los medios se convirtió en primer ministro, para beneficio de pocos y corrupción de muchos, los asesores de imagen recomendaron a Cisneros, cambiar de foco.

Ahora, Cisneros recorre América Latina, presentando la imagen de un opositor demócrata retornado a la vía pacífica, apuntando al referéndum revocatorio contra la revolución bolivariana encabezada por Chávez, a quien tilda de "dictador", pero sin mencionar las dos veces que ha sido elegido por las urnas.

Cisneros tiene por excusa la presentación de "su" biografía (
"Gustavo Cisneros. Un empresario global". Editorial Planeta). Su última presentación ha sido en Santiago de Chile, donde recibió el elogio, de la prensa en "ChileVisión" y ocho cadenas de emisoras, manejadas todas por el holding Ibero-American Radio Chile, controlado por el grupo Claxon, perteneciente por supuesto, al grupo Cisneros. El grupo Claxon es el mismo inversor que opera en Uruguay.

"Periodismo carroña" en la región

La forma de periodismo que impulsa el grupo Cisneros, a través de su filial Claxon, propietaria de radio Sarandí, es en absoluto inédita en América Latina. Aún continúan los procesos judiciales en Chile, epicentro del grupo Claxon, derivados del uso de la "cámara oculta", empleada por su canal de televisión en Santiago. El canal 11 "Chilevisión", fue sancionado por el Consejo Nacional de Televisión de Chile (entidad que controla la actividad y ética de las cadenas) y uno de sus periodistas fue procesado por uso de "cámara oculta", que argumentando luchar contra la corrupción, mezcló la vida pública y privada del damnificado y la empresa condenada a pagar una millonaria indemnización.

En diciembre de 2003, Chilevisión fue sancionada por utilizar una cámara oculta para denunciar que el juez que investigaba una red de pedofilia había asistido a un sauna para homosexuales.

La emisión de la cámara oculta en el noticiero central motivó una declaración pública del juez Daniel Calvo, la que no impidió que finalmente el magistrado fuera relevado por la Comisión de Etica del Poder Judicial.

El Consejo Nacional de Televisión sancionó al canal del grupo Claxon con una multa en dólares, "por haber lesionado la dignidad del ministro de la Corte de Apelaciones, al dar a conocer en forma humillante determinados aspectos de su vida privada", afirma la resolución.

"La transmisión de la conversación y el video no constituye un aporte informativo para conocer algunos aspectos de la vida del juez sobre los cuales él mismo había entregado antecedentes con anterioridad. Para complementar la declaración del magistrado no era necesario mostrarlo en una actitud humillante, sino entregar la información relevante de manera apropiada. Por el solo hecho de serlo, toda persona tiene derecho a que se respete de manera íntegra su intimidad y su dignidad, independientemente de los ilícitos que se le imputen, de sus propias debilidades, o del cargo que ocupe", añade.

El responsable de la cámara oculta, Sebastián Rodríguez, era el ex administrador de un sauna para homosexuales quien grabó un diálogo con el juez Calvo, en dicho local, lo que después de emitido generó un terremoto en la sociedad chilena.

Chilevisión había alcanzado apenas unos meses antes altos ratings, con otra cámara oculta en la que se veía a una doctora de apellido Cordero y a otros profesionales, inmersos en la autorización de licencias médicas irregulares. Algo curiosamente paralelo a un reciente caso en las pantallas de Canal 10, a cargo de los mismos periodistas, que la emprendieron contra Sonia Breccia y "China" Zorrilla.

La segunda coincidencia curiosa es que, en un hecho nada habitual en el periodismo chileno, el canal de televisión que emitió la cámara oculta pidió disculpas públicas al juez Calvo por "errores de procedimiento", admitiendo la posibilidad que hubiera delito en el uso de dicha herramienta en periodismo. Todos los involucrados entendieron que Chilevisión buscaba un atenuante para el caso que la justicia emprendiera acciones legales contra la empresa.

Las acciones judiciales fueron no obstante otras, y concluyeron con una breve prisión para el jefe del informativo, Alejandro Guillier, quien insistió en todo momento que no se trataba de atentar contra la privacidad del juez, sino de ejercer la libertad de expresión.

En ese marco el grupo claxon ejecutó un contraataque que muchos consideran estudiado de antemano. A través de su agencia de publicidad, Score, adecuaron los videos promocionales del canal con mensajes alusivos a la libertad de expresión y la imagen del jefe del informativo saliendo de la prisión de Capuchinos, saludando con la "v" de la victoria, al clamor de los presentes. El Colegio de Periodistas, entre otras entidades, había concurrido a saludarle con pancartas alusivas a la situación.

Por supuesto que el momento fue transmitido en directo por Chilevisión Noticias Tarde, que elevó su rating a 8,3 puntos.


El propio presidente de Claxon, Roberto Vivo, leyó frases como: "porque creemos en la libre circulación de la información"; "porque creemos que el público tiene derecho a estar informado"; "porque nuestro compromiso periodístico está con la verdad", en lo que muchos han catalogado como una victoria en medio de la derrota. Irónicamente el día anterior, la Cámara de Diputados del Parlamento chileno había aprobado, casi por unanimidad, el proyecto de ley que protege la honra y la vida privada de aquellas personas que ocupan cargos públicos.


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