Petróleos de Venezuela navega a la deriva
Marianna Párraga / El
Universal (Venezuela)
- 28/06/04
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Mientras la petrolera
estatal se regodea en dedicar 3,7 millardos de dólares a lo que
denomina su "nueva misión social", la industria se sume
cada vez más en un letargo signado por la desinversión
y el descuido de las actividades medulares de exploración
y producción, continuos problemas operativos, siniestralidad
en incremento y desorden en las cuentas.
Como
un barco sin timón, Petróleos de Venezuela navega
desde hace tiempo a la deriva. Y no se trata sencillamente de un
efecto del paro que en diciembre
de 2002 derrumbó la producción
petrolera a apenas 25 mil barriles diarios, sino
de la convergencia de múltiples deficiencias que se arrastran desde hace años
y que con el cambio de política que ha anunciado el Gobierno
ahora lucen su peor faz.
Al ser consultados sobre estas transformaciones,
expertos han insistido en que en los últimos cinco años sólo
ha habido una variación en el discurso, que pasó de
apoyar una política de apertura _cuyo objetivo era propiciar
la inversión foránea y privada y elevar considerablemente
la extracción de crudo_ al verbo nacionalista que desde
la Presidencia de la República se ha permeado a la industria.
"Pdvsa no ha tenido ningún
cambio de estrategia (...) El fantasma de Luis Giusti sigue rondando
sus pasillos", dijo el consultor
y ex director de Planificación del holding, Luis
Pacheco,
tras evaluar el plan de negocios
20042009 que, sin abundar en
detalles, presentó la empresa en abril.
Pacheco explicó que las premisas de producción,
desarrollo y participación nacional no sufrieron alteraciones
tras el paro, a pesar de que muchos de los planes anunciados se
diseñaron años atrás y aún no han sido
ejecutados. El ejemplo más fehaciente de ello es el proyecto
de gas Mariscal Sucre que, tras cambios de nombre, discusiones
y ajustes, todavía espera por la firma
definitiva de los socios.
En síntesis, muchos _e incluso radicales_ han sido
los cambios anunciados por los cinco presidentes que en los últimos
cinco años han desfilado por Pdvsa, incluyendo a Alí Rodríguez y a Rafael
Ramírez al frente del Ministerio de Energía
y Minas.
No obstante, poco se ha hecho para poner en
práctica planes
como la sinceración de los negocios internacionales, el
aumento de la inversión local y la aplicación de
la Ley Orgánica de Hidrocarburos, mientras que otras decisiones
han sido objetadas incluso por sectores del oficialismo.
Lo que quedó en
el olvido
Tanto
los expertos del sector que apoyan la Revolución como quienes
la adversan coinciden en que la minimización de Bitúmenes
Orinoco,
y su efecto sobre el negocio de orimulsión, ha sido una de las peores
decisiones estratégicas tomadas por la actual gerencia del holding.
Tras
meses de silencio, la empresa lo hizo público en agosto
de 2003 y desde entonces los contratos internacionales de suministro
se han ido quedando en suspenso, con la consecuencia de demandas
internacionales _la canadiense New
Brunswick Power exige el pago
de 2 millardos de dólares_ y la pérdida
de confianza hacia Pdvsa como proveedor petrolero
en el mercado eléctrico
mundial.
Entre las actividades conexas de Pdvsa que
también
han sido desarticuladas se cuentan Carbozulia,
filial que se dedicaba a la explotación de carbón y que fue traspasada a
título gratuito este año a Corpozulia; el Centro
Internacional de Educación y Desarrollo (CIED),
que se encargaba de la capacitación de los trabajadores
de Pdvsa y de la
industria; e Intesa, que en medio del litigio que se sigue con
SAIC, uno de sus accionistas, fue suplantada por la gerencia AIT.
En
la nueva estructura organizacional del holding anunciada en marzo,
que reemplaza a la de transición adoptada en el paro,
tampoco aparecen Bariven _encargada de la labor de procura_ ni
Palmaven, mientras que PDV
Marina se excluyó del cuadro,
al considerarse una "compañía aparte", en palabras
del titular del MEM.
Por último, un negocio que continúa en pie pero
trastabillando, según los actores del sector, es el expendio
de combustible en el mercado interno. Mientras
Pdvsa completa la fusión de Deltaven y Distribución Venezuela, las
estaciones de servicio pierden el impulso que les dio la apertura
para dibujar un panorama de depreciación de activos y descapitalización,
al mantenerse congelados desde 2002 los márgenes de comercialización.
Finanzas
incomprensibles
La
constitución del llamado Fondo
Especial de Desarrollo por
2 millardos de dólares a partir de 50% del excedente de los ingresos de Pdvsa ha
centrado la atención en las finanzas de la petrolera, labor que fue
golpeada por la salida de personal a raíz del paro y por la desarticulación
de los sistemas informáticos, entre ellos SAP, que pasó de 11
mil a apenas 500 usuarios, según datos extraoficiales.
Estos $2 millardos
se suman a los fondos contemplados por Pdvsa en su presupuesto 2004: $600
millones para el agro y $500 millones más para infraestructura a través de fideicomisos
manejados por el Bandes y la Corporación Venezolana de Petróleo,
así como una partida de $616 millones adicionales para desarrollo
social, destinada a las misiones Ribas y Barrio Adentro.
Mientras
Pdvsa se regodea en su "nueva misión social" y
el excedente de ingresos acumulado en 2004 asciende a $4.850 millones,
pues de 20 dólares por barril presupuestados el promedio
del año alcanza a $30,40, Pdvsa no ha anunciado planes para
la reinversión de estos recursos en la industria. Lejos
de ello, se mantiene la incertidumbre sobre el manejo financiero
del holding, al no presentar hasta ahora el informe de 2003 a la
Securities and Exchange Commission (SEC) de EEUU. El plazo vence
a fin de mes.
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Preocupa incremento
en ocurrencia de accidentes
Para nadie son un secreto los tropiezos que a menudo ocurren
en las áreas operativas de Pdvsa y que sólo en
lo que va de 2004 mantienen un promedio de cuatro
a siete incidentes y accidentes por mes, sin que ni siquiera se informe sobre
las causas de los mismos.
Después de que la petrolera estatal se destacara internacionalmente
por la seguridad de sus instalaciones y de que lograra la ocurrencia
de cero errores ciertos años, el
presidente de la Asociación
Venezolana de Ingenieros Geodestas, Alexander González,
alertó a la Asamblea Nacional y al Ministerio del Ambiente
sobre el incremento de la siniestralidad en Pdvsa.
Varios de
estos accidentes han venido acompañados de
víctimas fatales. El más reciente implicó la
muerte de un trabajador en el terminal de embarque de La
Salina,
en Zulia, al incendiarse una fosa de residuos petrolizados.
Según cifras que maneja Alyskair
Albino, ex inspector
de Mantenimiento de Pdvsa Gas, hasta noviembre
de 2003 se había
contabilizado un aumento de 65% en la ocurrencia de accidentes
petroleros en el país, los cuales contemplan pérdidas
materiales o humanas.
Adicionalmente, se han acumulado decenas
de problemas operativos menores como la caída de los sistemas informáticos,
lo cual ha afectado las labores de despacho, facturación
y transporte de combustible. Si a esto se suma la inoperatividad
de algunas unidades de procesamiento en las refinerías
del país, se llega a situaciones como la escasez puntual
de gasolina que repetidas veces se ha observado en los últimos
meses.
La clave del recurso humano
La falta de personal capacitado en
Pdvsa es,
según Albino, uno de los
detonantes de la alta siniestralidad que se detecta tras el despido de
más
de 18 mil trabajadores. El experto asegura que los instructores de seguridad
ahora se preparan en apenas una semana y sólo se les exige grado
de bachiller para optar al cargo.
Ex gerentes del Centro Internacional de
Educación y
Desarrollo (CIED) sostienen, por otra parte, que los programas
de entrenamiento en seguridad, higiene y ambiente que se impartían
desde La Tahona y que debían ser cursados por todo el
personal del holding están suspendidos.
A esto se suma
la discrecionalidad con que Pdvsa estaría
seleccionando a las contratistas que trabajan para ella, al
ignorar un sistema de evaluación que se había
instaurado para calificarlas según su desempeño,
dijo Albino.
Por último, se reportan problemas con las labores de
supervisión y control, lo cual explicaría por
qué en muchos casos se emprenden proyectos sin hacer
las evaluaciones previas pertinentes para luego sufrir retardos._
MP
Producción de crudo sigue siendo un misterio
"Cuando el MEM exagera (las cifras de extracción petrolera)
busca, por un lado, reforzar que se ha recuperado la producción
y, por el otro, mantener su peso político en la OPEP",
dijo Luis Pacheco, ex director de Planificación del
holding, para explicar la disparidad entre los indicadores
que ofrecen fuentes estatales
y los que reportan organismos de la talla de la Agencia Internacional
de Energía,
la Energy Information Administration de EEUU y la propia OPEP.
Tras
el paro, las cifras de producción que periódicamente
hace públicas Pdvsa no se corresponden
con lo que calculan segundas fuentes y lo más grave
es que la brecha ronda en la actualidad los 600 mil barriles
diarios.
Más allá de esta guerra de cifras, la realidad
tras bastidores es que Pdvsa no ha podido levantar por completo
su producción de crudo a los niveles en que estaba hasta
noviembre de 2002, según afirman ex gerentes de la industria
e incluso asociaciones profesionales especializadas, como las
sociedades venezolanas de Ingenieros
de Petróleo, Geofísicos,
Geodestas y Geólogos.
En un comunicado dirigido a la
Asamblea Nacional, estas organizaciones alertaron la semana
pasada sobre las consecuencias que ha traído
a Pdvsa el despido de personal especializado en las áreas
de exploración y producción, así como
la disminución de las partidas asignadas para ello.
Es por eso que calculan que para retornar
a los niveles de explotación que presentaba en 2002, el holding deberá invertir
unos 45 millardos de dólares en un plazo de cinco a
diez años.
¿Qué pasó con la plata?
El presupuesto de Pdvsa para 2004 deslumbró al contemplarse más
de $5 mil millones en la partida de inversiones. Según anunció el
ministro Ramírez en esa oportunidad, la mayoría del dinero se
dedicaría a exploración y producción.
Sin embargo,
al revisar con cuidado el presupuesto se puede observar que de los $5.022
millones, $1.100 millones irán
a los fideicomisos creados a través de la CVP y el Bandes
para programas agrícolas y de infraestructura, $376
millones son para las filiales, $30 millones para mercadeo
y distribución, $11 para gerencia corporativa y $34
millones para "contingencia corporativa".
Para Ignacio Layrisse,
ex director adjunto de Producción
de Pdvsa, el incremento de 130% en la partida de inversiones
versus 2002 _cuando apenas se dispusieron $2.188 millones_
no revertirá por completo el declinamiento de los pozos
y la pérdida de 900 mil barriles diarios que ha sufrido
la producción venezolana en los últimos 18 meses.
Pdvsa,
sin embargo, conserva la expectativa de que la producción
local promediará 3,4 millones de b/d este año
y 4,6 millones de b/d en 2009._ MP
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