El Tercer Mundo ha pagado 8 veces su deuda externa...
y debe 400% más
Roberto González
Amador / La
Jornada (México)
- 11/07/04
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Las amortizaciones, suficientes
para cubrir 50 veces la reconstrucción de
Europa
Crece el movimiento
para exigir una auditoría del débito La
petición tiene
sustento jurídico y las naciones afectadas podrían solicitar
compensaciones, afirma Eric Toussaint, dirigente altermundista
A
gobiernos y altos funcionarios de organismos financieros internacionales
no gusta mucho hablar del tema, pero la auditoría a la deuda externa pública
de los países en desarrollo se está convirtiendo en una de las
principales
reivindicaciones del movimiento altermundista.
La propuesta, novedosa por su
planteamiento y alcances, se presentará en
unos
meses y parte de una conclusión contundente, apoyada con datos oficiales:
en
dos décadas las naciones endeudadas rembolsaron ocho veces lo que debían,
y
a pesar de ello ahora enfrentan pasivos cuatro veces más altos de los
que
tenían en 1980.
En el periodo transcurrido desde que estalló la
crisis de la deuda, al inicio de los años 80, los países en desarrollo
han pagado a sus acreedores
el equivalente a 50 veces los recursos que Estados Unidos canalizó para
la
reconstrucción de Europa mediante el Plan Marshall al término
de la Segunda
Guerra Mundial.
Durante años, los grupos que tratan de crear conciencia
sobre el problema de
la deuda externa han planteado la derogación de los pasivos. Otros piden
una
reducción o un canje de deuda por compromisos de inversión.
Ahora
que el gobierno del presidente argentino, Néstor Kirchner,
ha colocado el tema sobre la mesa, al ofrecer un pago de sólo una cuarta parte de
la
deuda pública externa de 90 mil millones de dólares -que
se encuentra en
moratoria desde hace dos años-, una nueva visión está surgiendo
entre las
redes de organizaciones que conforman el movimiento altermundista.
"La auditoría
de la deuda externa pública de los países
en desarrollo tiene
sustento jurídico, y en el terreno económico consiste en que se
analice cada
préstamo, las circunstancias en que fue contratado, la forma en que
esos fondos fueron utilizados y los resultados obtenidos", dice Eric
Toussaint,
presidente del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer
Mundo
(CADTM), organización no gubernamental con sede en Bruselas.
Toussaint,
uno de los más entusiastas promotores de instancias alternativas
como el Foro Social Mundial y los encuentros anuales de Porto
Alegre, en
Brasil, explica:
"Una auditoría de la deuda externa busca determinar la
responsabilidad de
los gobiernos y los acreedores y, en caso de que se documentara alguna
irregularidad, serviría de fundamento para demandar compensaciones",
agrega Toussaint, en comentarios con La
Jornada.
Desde hace dos años, en ocasión
de la reunión anual, el Fondo Monetario
Internacional (FMI), que en 2004 cumple junto con el Banco
Mundial, seis
décadas de existencia, consideró que la deuda externa de los países
en
desarrollo había dejado de ser un problema para el crecimiento, como lo
fue
sobre todo a partir de la crisis que estalló en los primeros años
de la
década de los 80 del siglo anterior, después de una fuerte caída
en los
precios de las materias primas, principalmente del petróleo.
Los informes
de los propios organismos internacionales parecen apuntar hacia otro lado.
Lejos de haber dejado de ser un problema, la carga de la deuda externa
es todavía
un lastre que limita la posibilidad de desarrollo de los
países del Sur.
A los números
En
1980 la deuda externa de los países de América Latina y el
Caribe era de
257 mil 400 millones de dólares. Esa cantidad aumentó, al
final de 2002 -el
dato disponible más reciente- a 789 mil 400 millones de dólares,
lo que
implicó un crecimiento en el periodo de 206.68 por ciento, de
acuerdo con el
Global Development Finance 2003, elaborado por el Banco Mundial.
Estas cifras
significan que en 20 años el saldo de la deuda externa
latinoamericana se multiplicó por 3.1, pero, aunque significativo, no
es el
caso más notable.
Según la misma fuente, la deuda externa pública
de los países
de Asia del
Este y del Pacífico creció de 64 mil 600 millones de dólares
en 1980 a 509
mil 500 millones de dólares en 2002, 7.9 veces más.
En conjunto,
los países en desarrollo vieron cómo su deuda externa
pública
aumentó de 579 mil 600 millones de dólares en 1980 hasta dos billones
384
mil 200 millones de dólares en 2002, conforme a las cifras del Banco
Mundial. Pero en ese mismo periodo esas naciones realizaron pagos a sus
acreedores por cuatro billones 600 mil millones de dólares, es decir,
rembolsaron ocho veces lo que debían, para terminar cuatro veces más
endeudados.
"En esos poco más de 20 años, entre 1980 y 2002, las
poblaciones de los
países de la periferia enviaron hacia sus acreedores del Norte el
equivalente a 50 planes Marshall", comenta Toussaint.
A
valor de 2003, el plan Marshall sería equivalente a 90 mil millones
de
dolares, que multiplicados por 50 representan cuatro billones 500 mil
millones de dólares, poco menos de lo pagado por los países
en desarrollo a
sus acreedores.
"La reivindicación de una auditoría de la deuda
externa pública
de los
países en desarrollo se va a convertir en una de las principales demandas
del movimiento altermundista", comentó Toussaint.
Varios foros que se desarrollarán
este año serán el escenario
para afinar la
estrategia jurídica, explicó.
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