El saqueo de PDVSA
Jorge Olavarría / Petroleumworld.com
en Español (Venezuela)
- 22/07/04
|
La historia petrolera de
Venezuela no la hicieron ladrones como los que hoy la dirigen,
y no la deben escribir los pícaros aventureros y charlatanes
que hoy mienten y distorsionan para justificar el nauseabundo
saqueo que hacen de Pdvsa. En la mayor industria del país se han roto
todas las barreras de la decencia y la honestidad.
En una empresa de esa magnitud,
que compra y vende millones, se violan todas las normas conocidas de control
y contabilidad.
Lo que allí priva es un frenesí de rapacidades
ilimitadas;
desde pequeñas raterías, hasta maniobras de alto
vuelo financiero en la venta del petróleo.
El obsceno enriquecimiento
ilícito de quienes visiblemente
se están lucrando con ello, debe ser contrastado con los
personajes dignos y decentes que hicieron la historia de la industria
petrolera venezolana.
La memoria histórica
LA RAÍZ HISTÓRICA de las concesiones petroleras venezolanas otorgadas
en el siglo XX vienen del siglo XIII cuando en el Fuero
Viejo de Castilla se
fijó el principio "regalista" de la propiedad de las riquezas minerales
del subsuelo según el cual éstas eran del monarca, que tenía
la potestad de "conceder" su explotación. En 1526 Carlos
I ratificó que
las minas del nuevo mundo eran propiedad de la Corona; esto se amplió en
1584 en las Ordenanzas de Valladolid de Felipe II, y se perfeccionó en
1783 con las Ordenanzas de Aranjuez de Carlos III, promulgadas para México,
y trasladadas a Venezuela en 1784, con mención específica a su
aplicación a "bitúmenes, manaderos y otros jugos de la tierra".
EN
1829 BOLÍVAR DECRETÓ que la República
emancipada era titular de los derechos de la corona española
a las riquezas minerales del subsuelo, lo cual fue ratificado en
1832 por Páez. La Constitución
Federal de 1864 ratificó el
principio regalista, pero puso su titularidad en cabeza de los
Estados "soberanos". La Constitución
de 1881 mantuvo la
titularidad de la propiedad del subsuelo de los Estados "soberanos" pero
dispuso que su concesión sólo podía contratarla
el gobierno federal.
LA LEY DE MINAS DE 1905, de Cipriano
Castro,
abrió la etapa
de las concesiones exploratorias petroleras gigantescas (Vigas,
Aranguren, Planas, Jiménez Arraiz, Valladares, etc) traspasadas
a intereses petroleros americanos e ingleses, con grandes beneficios
para los intermediarios amigos del gobierno. Hacia 1914, las exploraciones
revelaron que Venezuela tenía un gran potencial petrolero.
La historiografía petrolera marxista califica la política
petrolera de Gómez en términos simplistas y peyorativos.
La
realidad es otra. Gómez interpretó a cabalidad
la oportunidad que el potencial petrolero le ofrecía a Venezuela
y negoció con las empresas extranjeras con pragmatismo,
habilidad y patriotismo, logrando las inversiones y la tecnología
necesarias para desarrollarla. Es cierto que personas de su entorno
se enriquecieron sin causa con esto. Pero también es cierto
que con la colaboración de hombres honestos, competentes
y patriotas, como Román Cárdenas, Vicente
Lecuna y Gumersindo Torres, se pusieron las bases de la industria petrolera
venezolana.
GUMERSINDO TORRES entendió en 1917 que la industria petrolera
no podía desarrollarse sin una clara definición de
derechos y deberes del Estado y las empresas. Ratificó,
en la Ley de Minas de 1918, el principio regalista de la propiedad
nacional de los minerales con una disposición principista
que establecía que el Estado explotaría el petróleo
por administración directa o por arrendamiento.
Pero en ningún caso concedería derechos reales sobre
los yacimientos, ratificando con inequívoca claridad el
principio de la reversión al Estado de los yacimientos al
término de la concesión, con todos sus edificios,
maquinarias y obras anexas, sin pago por mejoras. Esto fue el fundamento
de la ley de 1943 y de la reversión anticipada de las concesiones
de 1975, mal llamada 'nacionalización', de la cual nació Pdvsa.
EN 1936 SE ABRIÓ EL DEBATE público de la cuestión
petrolera.
En los diarios de esos años se leyeron las opiniones de
hombres experimentados como Néstor Luis Pérez y Manuel
Egaña, y de jóvenes como Arturo
Uslar Pietri, Antonio Arraiz, Alberto Adriani, Rómulo Betancourt y Juan Pablo
Pérez Alfonzo. Los venezolanos adquirieron conciencia de
la injusticia en la remuneración de los trabajadores petroleros
y la desigualdad en la participación del Estado en las ganancias
que generaba una industria establecida, que debía ser corregida.
PARA
1936 EL PETRÓLEO ERA EL PRINCIPAL ingreso del fisco
y la columna vertebral de la economía venezolana. López
Contreras nombró dos hombres de excepcional patriotismo
y competencia: Néstor Luis Pérez y Manuel Egaña,
que modificaron la relación
del Estado con las petroleras.
Sin embargo, cuando concluyó su mandato la participación
de la nación en los beneficios del petróleo seguía
siendo exigua en relación con las ganancias de las concesionarias;
y la autoridad del Estado sobre la explotación de un recurso
natural no renovable de propiedad nacional, era prácticamente
nula. Como todo ello tenía su origen en los derechos adquiridos
de las concesionarias, estos tenían que ser cortados de
raíz, si se quería modificar una situación
de intolerable continuidad.
EN 1941 EL PRESIDENTE MEDINA anunció que revisaría,
el régimen legal del petróleo, que operaba bajo las
diversas condiciones de los derechos adquiridos bajo los códigos
de minas y las leyes. Para ello, nombró una comisión
presidida por él, y formada por Gustavo
Manrique Pacanins, Eugenio Mendoza, Gustavo Herrera, Arturo Uslar
Pietri, Manuel Egaña,
Alfredo Machado Hernández, y muchos más. La
Ley de Hidrocarburos que propuso esa comisión le ofrecía
a las empresas concesionarias convertir los derechos de sus concesiones
a los términos y condiciones de la nueva ley, que aumentaba
el pago de la regalía, obligaba a
las empresas a la refinación
en Venezuela del crudo extraído y ampliaba el poder de supervisión
del Estado sobre todos los aspectos de la industria. A cambio,
las concesiones serían renovadas por 40 años, hasta
marzo de 1983.
EN 1936 SE HABÍA APROBADO la Ley del Trabajo que mejoró las
condiciones de los trabajadores petroleros y obligó a las
empresas a contratar personal venezolano.
En julio de 1942 se aprobó la Ley del
Impuesto sobre la Renta que entró en vigor en 1943 que, junto con la Ley
de Hidrocarburos de 1943, llevó la participación del
Estado venezolano en las ganancias petroleras a 50/50, lo que fue
decretado obligatorio en 1948 por el gobierno de Rómulo
Gallegos.
EN 1958 SE AUMENTÓ LA PARTICIPACIÓN del Estado
a 66/34. En 1960 se creó la CVP y se reservó al Estado
el comercio interno de productos petroleros, y se contribuyó decisivamente
a la creación de la OPEP. En 1970 se decretó la fijación
unilateral de los precios de valores de exportación. Para
1974 la participación del Estado venezolano en el negocio
petrolero era 90/10. Prácticamente la totalidad de los hombres
y mujeres que manejaban la industria, eran venezolanos. Todos esos
pasos que llevaron a que Venezuela se hiciera la dueña absoluta
de su petróleo, fueron dados por venezolanos honestos, dignos,
decentes y patriotas.
EN 1970 SE ESTABA A 13 AÑOS del término de las concesiones
renovadas en 1943 por 40 años. Las concesionarias habían
puesto en práctica una política contractiva, absteniéndose
de hacer inversiones exploratorias. Ello ponía en peligro
el futuro de la industria.
Ante esto, el Congreso aprobó en julio de 1971 la sabia
Ley de Bienes Afectos a la Reversión que preservó los
derechos del Estado en las concesiones. En
las elecciones de 1973 los candidatos de mayor opción, Lorenzo
Fernández de Copei y Carlos Andrés Pérez de AD, anunciaron
que era imperativo adelantar la reversión prevista para
1983.
EN MARZO DE 1974 Carlos Andrés Pérez anunció: "Realizaremos
la vieja aspiración de nuestro pueblo, de que el petróleo
sea venezolano".
Nombró una vasta y calificada comisión en la cual
todos los sectores nacionales estaban representados. Presidida
por el ministro Valentín Hernández, un hombre de
excepcional honestidad y patriotismo, la Comisión nombró subcomisiones
que estudiaron los diversos aspectos de transferir al Estado una
industria compleja, sin afectar sus operaciones ni mermar su eficiencia.
Eso
se logró admirablemente.
EN DICIEMBRE DE 1974 el informe de
la comisión fue entregado
al presidente Pérez. El 11 de marzo de 1975 el
proyecto de la ley que reserva al Estado la industria
y comercio de los Hidrocarburos fue presentado al Congreso.
En su debate intervinieron los ex presidentes Rafael Caldera
y Rómulo Betancourt. La
ley fue aprobada el 21 de agosto de 1975, firmada por el presidente
Pérez el 29 de agosto, y el 30 se creó la corporación
Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Su presidencia
le fue confiada al general Rafael Alfonzo Ravard.
El 10 de enero de 1975 la bandera venezolana fue izada en el pozo
Zumaque Nº 1. LO
QUE CULMINÓ con la creación de Pdvsa fue conquistado
paso a paso por venezolanos honestos y patriotas. Los nombres más
relevantes de ese largo proceso deben ser conocidos y recordados
y merecen ser honrados para contrastar su conducta con la de quienes
hoy saquean Pdvsa.
Algunos de esos nombres son:
Gumersindo Torres, Román Cárdenas, Néstor Luis Pérez,
Manuel Egaña, José Martorano, Guillermo Zuloaga, Gustavo Manrique
Pacanins, Ángel Demetrio y Pedro Ignacio Aguerrevere, Carracciolo Parra
Pérez, Eugenio Mendoza, Gustavo Herrera, Alfredo Machado Hernández,
Diógenes Escalante, Rafael Pizani, Carlos Pérez de la Cova, Luis
Jerónimo Pietri, Alberto Adriani, Arturo Uslar Pietri, Edmundo Luongo
Cabello, Guillermo Rodríguez Eraso, Rómulo Betancourt, Juan Pablo
Pérez Alfonzo, Manuel Pérez Guerrero, Héctor Hurtado,
Valentín Hernández, Hugo Pérez La Salvia, Álvaro
Silva Calderón, Rafael Alfonzo Ravard,
Juan Chacín, Brígido
Natera, Luis Giusti,
Humberto Calderón Berti, Arturo Hernández
Grisanti y muchos mas.
Compárense estos nombres con los que hoy saquean
Pdvsa.
........................................................................ * Jorge Olavarría , escritor, diplomático, editor,
legislador, es un reconocido hombre público Venezolano.
Los puntos de vista expresados no necesariamente son los de Petroleumworld.
El artículo aquí presentado fue originalmente publicado,
por el diario El Nacional, el diario Miércoles 21 de Julio
de 2004, lo reproducimos en Petroleumworld por ser de interés
para los lectores.
Imprimir
Enviar |
|
|
Volver |
|
|
|
Portada |
|