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Luego
de la alarmante entrevista de Carlos Andrés Pérez,
cargada de odio, la pasada semana se desenvolvió en una
onda poco usual de movilización popular positiva. En primer
lugar, el lanzamiento del movimiento "Conexión social",
que aspira a servir de enlace, coordinación y cerebro (electrónico,
informático) en la red de movimientos populares que buscan
la soberanía popular verdadera, el ejercicio real del poder
popular organizado.
En segundo lugar, la celebración del evento nacional de
la nueva central sindical UNETE, en plan de sustitución
de la agónica CTV, y de la preparación
de los trabajadores para el referendo presidencial. Simultáneamente
se celebraron en Quito, Ecuador,
las jornadas preparatorias del Foro
Social de las Américas, que deben converger con
los de los demás
continentes en el Foro Social Mundial de
Porto Alegre, en enero
próximo. En Venezuela está por convocarse
el foro nacional correspondiente, y en donde a las organizaciones
ya mencionadas se unirán FORJA, Conive, Amigransa,
Orinoco Oilwatch, juventud, universidad, periodistas, intelectuales,
etc. etc. para fortalecer
el tejido social básico.
En el otro lado del mundo, los poderes
intervensionistas han seguido sufriendo fiascos sucesivos que indican
el fracaso de sus propósitos
coloniales, el de asegurar se petróleo barato en
primer término. La elevación de los precios
del crudo hasta más de 43 $ por barril es un claro indicador,
que irrita a los vacacionistas del Norte. El rechazo a la ocupación
ha cobraado fuerza hasta en los propios países ocupantes.
Ni Bush ni Blair las tienen todas consigo, aun
dentro de sus propios partidos. En USA la convención del
Partido Demócrata fue un acontecimiento que convirtió en explosión
la proclamación de Kerry como candidato a la Presidencia.
Pero el verdadero fenómeno fue la revelación de su
esposa, Teresa Heiz, como una auténtica lideresa, dotada
de un carisma excepcional, fruto entre otras cosas de una cultura
ecuménica, adquirida desde su nacimiento en Mozambique,
colonia portuguesa del sureste de Africa. Su participación
en la campaña de su marido le da una palanca excepcional,
e influirá benéficamente la evolución de la
sociedad norteamericana. Con Teresa de Mozambique
le ha nacido un nuevo líder. En buena hora.
* Francisco Mieres
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