Sr. Presidente:
¿de cuándo acá EE.UU.
es aliado estratégico de Venezuela?
Gerónimo
Antón / Aporrea.org (Venezuela)
- 10/08/04
|
¿No dizque andamos
en la fase anti-imperialista?
"Esperamos que reflexionen
los que lo asesoran porque nosotros no entendemos cómo un
país como éste, aliado
estratégico, socio
estratégico, ha sido sometido a la presión". Esto
lo afirmó el presidente Chávez en
un acto donde inauguró la
exploración de gas por parte de la Chevron-Texaco en la
Plataforma Deltana, en referencia a George
Bush. En ese acto el
Presidente dijo que de resultar triunfador John
Kerry "también
esperamos que se inicie una nueva etapa en las relaciones francas,
sinceras, de afecto, de cooperación". En general,
planteó que
aspiraba a que se produjera una mejora en las relaciones entre
Venezuela y Estados Unidos, independientemente de quien ganara
las elecciones en ese país.
Nosotros, después
de leer estas declaraciones nos preguntamos: Por
fin, ¿en
qué quedamos?
El 29 de febrero pasado Chávez afirmó en un
mitin en el Jardín
Botánico que el proceso revolucionario había entrado en su fase
antiimperialista. Desde aquel momento ha lanzado
sapos y culebras contra Bush. Pero de pronto, por obra y gracia de no sabemos
quién, el odiado imperialismo
se convierte en socio estratégico, en aliado de Venezuela.
Desde que Chávez decretara la fase antiimperialista, George
Bush se había
convertido en el blanco preferido del presidente venezolano. De hecho, había
abierto un puente de diálogo con Kerry -aunque este también mostró sus
dientes, tirándole algunos dardos a Chávez como para que no creyera
que él era muy distinto del republicano-. Ahora, en un giro aparentemente
sorpresivo deja abierta la puerta a la negociación con Bush en caso de
que éste gane las elecciones de noviembre, pero también le lanza
una flor a Kerry, por si acaso.
Entonces, ¿es que acaso terminó la "fase
antiimperialista"? Ahora
resulta que podemos tener "relaciones francas, sinceras, de afecto, de cooperación",
con nuestro "socio y aliado estratégico", el imperialismo yanki. ¿Qué sucedió para
que las cosas cambiaran?
Desde nuestro punto de vista, creemos que no ha pasado
nada importante que haya cambiado las cosas. El imperialismo sigue siendo el
imperialismo, y no se traga a Chávez de ninguna forma. Para Estados
Unidos,
sea Bush o sea Kerry, no existen aliados, amigos o socios estratégicos.
Para el imperialismo sólo hay intereses. Y Venezuela, sus riquezas, su
petróleo, son
de sumo interés para los Estados Unidos, no así Chávez,
del que quieren desembarazarse de cualquier manera.
La vena conciliadora del
chavismo Estas declaraciones de Chávez no son casuales, ni mucho menos una jugada maestra de alta política,
con la que se pretendería engañar
al imperialismo. En realidad, reflejan la disposición -ya mostrada en
otros momentos por Chávez- de llegar a acuerdos con el imperialismo,
y con sus socios menores de la burguesía nacional. Esa actitud blandengue
de nuestro Presidente de poner la otra mejilla.
Las palabras con las que comenzamos
este artículo son continuación
del Cristo y la insistencia en pedir perdón a los golpistas, mostrada
al regreso a Miraflores después del golpe de abril de 2002. Son la zaga
de las mesas de negociación propuestas por el gobierno después
del paro-sabotaje petrolero, y que concluyeron con los acuerdos de mayo del
2003 que posibilitaron el fraude en los "reafirmazos" y el referendo. Son parte
de esa actitud de "perdona-vidas" -santificada por la venerable imagen de la
Virgen- mediante la cual se aceptó el fraude en los reparos, a pesar
de la gran cantidad de evidencias que ponían al descubierto las marramucias
de los golpistas. Empalman directamente con los bloques
de la Plataforma Deltana entregados a varias empresas transnacionales
para la exploración y explotación
de gas; con los 880 millones de bolívares reintegrados a los exportadores
por concepto de impuestos, y otras "pequeñas" concesiones otorgadas
a la burguesía venezolana y al imperialismo.
La política de Chávez
después del referendo: reconciliación
con los golpistas
Esos "puentecitos" que se
le brindan al imperialismo son, desde nuestro punto de vista, parte
de una política del gobierno de
Chávez de cara
a un eventual triunfo en el referendo del 15 de agosto. Como todo hace suponer,
ese día el NO debe ganar holgadamente. Se siente y se ve en la calle.
Las encuestas elaboradas por empresas gringas lo confirman. El bajo perfil
de la Coordinadora lo evidencia.
En los últimos días, de manera
muy clara, el gobierno ha comenzado una campaña que hace eje en ganarse
a los empresarios para la situación
que se crearía en el país después de un probable y rotundo
triunfo del NO en el referendo. En
lugar de profundizarse el proceso revolucionario, ampliando las conquistas
democráticas logradas hasta ahora, y golpeando
severamente al empresariado golpista, el gobierno de Chávez prepara
el terreno para una nueva negociación con la burguesía y el
imperialismo. Su discurso hace énfasis en la "reconciliación
nacional", en el "diálogo" y
el "acuerdo", nada más y nada menos que con los mismos que han dado
golpes, saboteado a PDVSA, cometido fraudes y asesinado impunemente a miles
de venezolanos humildes. Y esto que decimos no es un invento. Está a
la vista de todo el que quiera ver.
Esta situación se materializa
en varios encuentros regionales con empresarios, no sólo pequeños
y medianos, también de
los grandes. El último
de estos eventos se realizó el pasado jueves en Puerto
La Cruz, al
cual asistieron más de 250 capitalistas, ligados a empresas como Pepsi y
Coca Cola, Polar, Makro, así como empresas contratistas petroleras,
y otras de menor tamaño. Luego, el sábado pasado, como parte
de la campaña
por el referendo, Chávez reintegró en acto público a
empresarios exportadores los impuestos retenidos por el Estado. Esto, no
se había
hecho anteriormente, ahora a esta concesión se le quiso dar la mayor
publicidad posible, convirtiéndose en un mensaje claro de
las intenciones futuras del Presidente con respecto al empresariado. Otro ejemplo de lo que
decimos es la creación de un Fondo de Garantías de 52 millones
de dólares
que el gobierno pone a la disposición de la burguesía
venezolana para la adquisición de préstamos en la banca privada.
Todo
lo anterior se expresó de forma muy clara el pasado domingo a
través
de Venezolana de Televisión. Mientras se desarrollaba la gigantesca
movilización
popular que culminó en la Avenida Bolívar. Mientras el pueblo
manifestaba su repudio al imperialismo y a los golpistas en pancartas y consignas,
los dirigentes políticos ligados a los partidos gubernamentales repetían
hasta el cansancio la necesidad de la reconciliación nacional después
del 15 de agosto; el diálogo con los empresarios y otras sandeces
inspiradas en la conciliación de clases.
Mucho cuidado Sr. Presidente
con nuevos acuerdos y negociaciones con golpistas. El pueblo no se ha sacrificado
a lo largo de los últimos 3 años
para que ahora se repita la situación de Nicaragua, en la que la negociación
y la conciliación de clases de los sandinistas trajo de vuelta al
poder a la burguesía mediante elecciones, después que el imperialismo
desgastara al gobierno metiéndolo en la trampa de una supuesta reconciliación
nacional.
* Email: geronimoanton@yahoo.com
..................................................................
Artículos relacionados:
Uribe
y Chávez: ¿procónsules del imperio?
Lusbi Portillo*
/ Soberania.info - 04/08/04
Colombianos
y venezolanos: Hijos de Caín y Abel suscribieron
un memorando para la construcción de un gasoducto
Hebert López*
/ Semanario Las Verdades de Miguel
No. 19 (Venezuela) - 09/08/04
Imprimir
Enviar |
|
|
Volver |
|
|
|
Portada |
|