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Un
logro en verdad notable
Robert
Fisk / The Independent
- 02/04/03
BAGDAD.
"Entonces, esto es un logro notable, ¿no?",
afirma el general Tommy Franks. Todo está saliendo "conforme
al plan", según los británicos. Es un logro que
los británicos no hayan "liberado" Basora. "Conforme
al plan", los iraquíes podrían lanzar un misil
desde la península de Fao, supuestamente bajo control británico
desde hace más de una semana.
Es
un logro -notable en verdad- que los estadunidenses hayan perdido
un helicóptero Apache gracias a la pistola de un
campesino iraquí; que llevan cuatro días
tratando de cruzar los puentes de Nasiriya y que
se hayan encontrado a su primer atacante suicida en Najaf. La mitad
del total de las fuerzas angloestadunidenses -aún
llamadas "de coalición" por los periodistas que
pretenden hacernos creer que la conforman 35 ejércitos en
lugar de sólo dos y "pico" (el "pico"
serían las Fuerzas Especiales Australianas)- se encarga ahora
de proteger y desplegar la línea de abastecimiento a través
del desierto. Y Bagdad está siendo bombardeada, pero
no sitiada.
De
acuerdo con el general Franks, el "plan"
militar es tan secreto, que muy poca gente lo ha visto,
o entendido siquiera, completo. Pero él dice que el "plan"
es sumamente flexible. Tiene que serlo para explicar el caos de
los pasados 12 días y, por supuesto, para que nosotros mantengamos
la moral a nivel del suelo. Los estadunidenses bombardean
un autobús cerca de la frontera con Siria y ni siquiera se
molestan en disculparse. Un soldado iraquí
se suicida atacando marines estadunidenses con su coche y resulta
un acto de "terrorismo". Y ahora el secretario
de Estado Colin Powell anuncia
a la Comisión Estadunidense-Israelí de Asuntos
Públicos, el más grande cabildo israelí
en Estados Unidos -el cual por supuesto apoya esta guerra ilegal
y abominada por Dios-, que Siria e Irán son "países
que apoyan terroristas" y deberán "enfrentar las
consecuencias".
Entonces,
¿cuál es el plan? ¿Nos olvidaremos
de Bagdad por unos meses y remolcaremos a nuestros jóvenes
soldados hacia el oeste para rodear Damasco? ¿
Hacia dónde, por Dios santo, va todo esto? Ibamos a "liberar"
Irak. Pero ahora George W. Bush nos
dice que la guerra podría volverse "larga y difícil".
No nos dijo eso antes, ¿verdad? Y, de acuerdo con Tony Blair,
este es "sólo el comienzo". ¿En serio?
Resulta
extraño -¿o no?- cómo todo este barullo sobre
las armas químicas y biológicas se ha olvidado. Las
armas "secretas", las máscaras antigás,
las inyecciones contra el ántrax, las píldoras y los
trajes antiquímicos se han borrado de esta historia, porque
las balas y las granadas impulsadas por cohetes son ahora el peligro
real para las fuerzas estadunidenses y británicas en Irak.
Incluso el "sitio de Bagdad" (ciudad de unos 45 kilómetros
de extensión, que requeriría de cerca de 250 mil efectivos
para rodearla) empieza a desaparecer de los diarios. Según
la revista estadunidense The New Yorker, el secretario de
la Defensa, Donald Rumsfeld,
interfirió con el "plan" del general Franks.
Esta iba a ser -y aquí cito a Rumsfeld- "una
guerra de una clase nunca vista antes". Y vaya que
lo puede afirmar.
Sentado
en Bagdad, escuchando la retórica propagandística
religiosa de los iraquíes pero observando al mismo tiempo
los indecentes ataques aéreos de estadunidenses y
británicos -destruir una supuesta batería
de misiles cerca de un barrio comercial de una ciudad capital en
pleno mediodía y durante una tormenta de arena es
matar civiles, ¿o no?-, me queda la impresión
de que los malos resultados no forman parte de ningún plan.
Aún más, sospecho que no existe un plan general.
Porque prefiero pensar que los fundamentos de esta guerra radican
no en una estrategia militar, sino en una ideología.
Hace
mucho tiempo, como todos sabemos, el ala
derecha del grupo pro israelí que rodea a Bush planeaba
derrocar a Saddam Hussein, lo cual destruiría al más
poderoso Estado árabe del Medio Oriente. El jefe
del Estado Mayor de Israel, Shoal Mofaz, exigía
que la guerra empezara mucho antes de la fecha prevista, y de esta
manera cambiar el mapa de la región para siempre.
Colin Powell reveló esto hace apenas un mes. Información
falsa de inteligencia (sería interesante saber a qué
país dice la FBI investigar actualmente por la falsificación
de los documentos que Powell usó ante Naciones Unidas para
"probar" que los iraquíes habían
importado armas ilegales de Africa) se mezcló con
los deseos de la oposición iraquí corrupta e infiltrada.
Una especie de impulso moral superpoderoso dio crédito a
fantasías e ilusiones. Cualquier mentira podría usarse
como combustible de este proyecto ideológico. El
11 de septiembre (al que curiosamente no se nombra ahora) se vinculó
a Saddam y Osama Bin Laden (nunca se probó); armas de destrucción
masiva (desaparecidas o nunca encontradas); violación de
derechos humanos (de la cual fuimos cómplices cuando Saddam
era nuestro amigo), y, finalmente, el proyecto más heroico
de todos: la liberación del pueblo de Irak. El
petróleo nunca se mencionó aunque resultara el factor
dominante de este conflicto ilegítimo. Con razón
el general Franks admitió que su preocupación
principal antes de la guerra era "la protección"
de los campos petroleros del sur de Irak. Así
que iban a ser la "liberación" y la "democracia".
Con qué arrojo cruzamos la frontera. Con qué
nobles propósitos invadimos Irak.
Pocos
iraquíes dudan (incluso algunos ministros en Bagdad lo comentan)
que los estadunidenses acabarán ocupando el país.
Tienen la fuerza y las armas para abrirse paso a como dé
lugar dentro de cada ciudad e imponer el toque de queda y la ley
marcial. Pero, ¿podrán obligar a los iraquíes
a obedecer? De no ser que las masas se rebelen como esperan Bush
y Blair, esta es ahora una guerra nacionalista contra el tipo más
obvio de poder imperial.
Sin
apoyo iraquí, ¿cómo podrá el general
Franks encabezar una dictadura militar o encontrar nativos dispuestos
a servirlo o a manejar los campos petroleros? Los estadunidenses
pueden ganar la guerra, pero si el proyecto falla habrán
perdido.
Hay,
sin embargo, un logro que debemos resaltar. El abominable Saddam,
el más repulsivo dictador del mundo árabe, que de
hecho ordena crueles torturas y realmente ha empleado gas, ahora
encabeza a una nación que combate a la única superpotencia
mundial y que lleva dos semanas sin rendirse. Sí,
el general Tommy Franks ha conseguido "este
logro verdaderamente notable". Ha convertido
al Monstruo de Bagdad en el héroe del mundo árabe
y permitido a los iraquíes enseñar a todo opositor
a Estados Unidos cómo se combate al enemigo.
©
The Independen
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