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Caracas / Venezuela -
 


¿Será éste el comienzo de la verdadera revolución?
Narlis Díaz / Soberania.org - 16/07/05


No al carbón, si a la vida

Hace unos días (20 de marzo), perdí a mi bebe de sólo 4 años, víctima de una bacteria de esas que cada día son más agresivas potenciadas por la contaminación y los cambios en el ambiente que se están generando. Ayudada por sus problemas alérgicos característicos de un estado altamente contaminado como es el estado Aragua, un sistema de salud ineficiente y a la falta de humanidad de nuestros médicos hoy en día. A pesar de que ya tiempo atrás había decidido dedicar mi vida a la defensa de mi país y de sus riquezas, esta gran tragedia que me embarga me ha hecho ver las cosas con mayor claridad, tal vez porque las consecuencias de lo que estamos haciendo como especie a este planeta me golpearon de manera directa y salvaje, lo cierto es que, esto hizo que abandonara mi luto por un día, echara mi dolor a la espalda y me fuera con él y mis recuerdos a la marcha contra la explotación del carbón y por la vida que hicieron nuestros indígenas Wayúu, Barí y Yukpa hacia Miraflores el pasado 31 de Marzo.

Ayudada por la convocatoria de la red de emisoras comunitarias (prácticamente el único medio de comunicación por donde se habló del tema), hubo una buena asistencia de personas que dieron su apoyo a nuestros indígenas que se trasladaron a Caracas desde la Sierra de Perijá con gran sacrificio, vestidos con sus trajes, sus flechas y sus adornos, dignos, orgullosos de ser lo que son, nuestros pueblos originarios, la raíz de lo que somos los criollos que nos creemos superiores por vivir sumergidos en el mundo de la tecnología y el desarrollo.

A pesar del retraso, pues una de las etnias venía en buses en malas condiciones y se accidentaron en el camino, además de ser detenidos por la guardia en varias oportunidades (¿Será que se asustaron?), la marcha salió de la Plaza Morelos con los indígenas a la cabeza y los alijunas atrás. Gente de todas partes del país y de otras latitudes (europeos, sureños), cientos de pancartas y consignas alusivas a el carbón, el agua y la vida pasearon por el trayecto desde la Plaza hasta la Vicepresidencia pues allí nos esperaba el comité de recepción, un piquete de la Guardia Nacional que impidió que la marcha continuara su camino hacia Miraflores por la Av. Urdaneta como el pueblo acostumbra cada vez que va a escuchar a Su Presidente.

Luego de un buen rato de discusiones, no sé por orden de quién se decidió dirigir la marcha y los indígenas hacia el Fermín Toro, por supuesto, surgió la famosa comisión que iría a Palacio a plantear sus peticiones que no eran otras que: No más concesiones, No más explotación de carbón, Atención a los enfermos contaminados por el carbón que mueren en el Zulia y Demarcación real de tierras indígenas (peticiones por demás justas y razonables).

Ya en los alrededores del liceo la comisión designada por los indígenas es llevada a Palacio ¡POR LA PUERTA TRASERA! , con gran desprecio y desaire, olvidando que quienes estaban allí son los verdaderos dueños de todo cuanto nos rodea y a pocas horas de haber recibido con alfombra roja y honores al representante de España para hacer negocios termoeléctricos (más carbón), y aquellos a quienes ellos masacraron y exterminaron, son recibidos y puestos en espera por la puerta de servicio por un funcionario de tercera, que no tiene sino la función de hacer promesas y calmar los ánimos de quienes creyendo en la frase aquella de "esta es desde hoy la casa del pueblo, la casa de todos ustedes" asisten a Palacio en busca de soluciones. ¡Que asco me dio! Cuanta impotencia se respiraba en el ambiente de aquella calle trasera, cuanta paciencia demostraron aquellos indígenas sentados en el suelo de aquella calle oculta al mundo, pero allí se mantuvieron, firmes, dispuestos a amanecer si es preciso, con sus niños de meses en los brazos y las esperanzas puestas en aquella comisión nombrada por ellos; allí estuvimos todo el día, hasta bien entrada la noche, esperando y aguantando.

Casa Militar ofreció un refrigerio y ordenó que se colocaran en una cola para recibirlo y así lo hicieron, ¡Mas de tres horas esperando! Para que al final un pequeño grupo de ellos recibiera una bolsita con algo de comer, ¡Cuanta humillación! Por fin salió la comisión y cada etnia informó a los suyos los resultados y las promesas que habían recibido por parte del Almirante Torcatt, el Prof. Lusbi, una de las voces más reconocidas en el tema fue el encargado de informarnos a los alijunas que allí estábamos los resultados:

La promesa de una pronta reunión con el presidente ya que éste estaba muy ocupado recibiendo a Maradona y no pudo atenderlos (¿Por cuál puerta de Miraflores habrá ingresado este personaje?).

Visita de una comisión de Miraflores a las comunidades indígenas para constatar la realidad de sus denuncias.

Entregar las propuestas indígenas al presidente.

Revisar la situación de los créditos que nunca llegan, en fin, los resultados fueron un puñado de promesas pero a parte de esto nuestros indígenas nuevamente han salido a la defensa de este país contra el colonialismo invasor, nos han dado una demostración de lo que es realmente el ejercicio de la soberanía y la aplicación de la carta magna, una demostración de valentía.

¿Cuántos de ustedes no fueron a la marcha por temor al qué dirían si me ven reclamándole a
Chávez que está haciendo negocios con transnacionales lesivos a la nación? Creo que esto debe servir de ejemplo, tenemos la esperanza de que está naciendo la revolución verdadera, este debe ser el comienzo.

¡¡¡TODO EL PODER PARA EL PUEBLO!!!

Maradona se declaró "enamorado" de
Hugo Chávez y de su "revolución"

(EFE) Palacio de Miraflores, jueves 31 de marzo de 2005


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