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Caracas / Venezuela -
 


Empresas Mixtas, privatización final de PDVSA - (II)
Pablo Hernández* / Soberania.org - 05/08/05

 

 

Empresas Mixtas, privatización final de PDVSA - (I)

Continuación...


 

 


2. LA INEVITABLE CRISIS QUE SE AVECINA :
LOS NÚMEROS PARA EL 2010 NOS HABLAN DE ELLA


La pregunta : ¿Puede la OPEP salvar al capital de la inevitable crisis?

Fuente: M. Simmons

La OPEP produce hoy 30 Mm. de b/d. En el 2010 deberá producir 44 MM B/d. para conjurar la crisis. Las estimaciones mas optimistas consideran que la OPEP, en el mejor de los casos, puede producir un maximo de 8 Mm. de b/d adicionales para esa fecha; incluyendo en estos cálculos la recuperación de la producción de Irak. Ante este escenario la pregunta es elemental:

¿De dónde saldrán los 6 MM de b/d que faltan?

En palabras sencillas, la economía mundial, el capitalismo, se acerca aceleradamente a una crisis de proporciones gigantescas, sus actores principales sólo cuentan con sus armas como solución a dicha crisis. El mundo capitalista, de continuar con su ritmo de crecimiento actual, consumirá para el 2010 una cantidad cercana a 100 MM b/d. Hoy se reconoce que la capacidad de producción mundial, aun cuando la OPEP y Rusia produzcan a plena capacidad, llegará con muchas dificultades a un poco más de los 90 MM b/d para esa fecha. Una cantidad crecientes de analistas petroleros consideran como poco probable que se cubra la demanda petrolera este mismo año.

Qué plantea EE.UU. como solución "pacífica" a la crisis:

a) Que la demanda en los países de la OECD crezca en un 2%.

 b) Que el resto de países del mundo no aumenten su demanda energética.

 1)  Mantener el crecimiento de los países desarrollados en un 2%, eso si, EEUU en ningún momento va a detener ni cambiar su modo de vida basado en el despilfarro del consumo de hidrocarburos. Para este país consumir el 25% del petróleo, el 20% de gas y más del 40% del consumo mundial de gasolina no está en discusión, tal como lo repite a menudo, el Sr. Bush "nada nos detendrá" en preservar ese sistema de vida, que en definitiva es la esencia de su dominio.

2) Para que el consumo de petróleo en el 2010 alcance los 93 MM b/d, es condición absolutamente necesaria que se detenga, paralice o por lo menos se reduzca el crecimiento económico de los llamados países en desarrollo especialmente: China, La India, Sudeste Asiático y Brasil.

3) Ni aun descubriendo nuevos campos petroleros gigantes en la plataforma submarina o Asia Central, evitarán la crisis, porque sencillamente no hay tiempo para poner en ejecución dichos campos. Los proyectos actualmente en marcha y que concluyen en el 2007, sólo añadirán un máximo de 8 MM b/d a la oferta mundial de petróleo. Esta oferta no cubrirá la demanda creciente que en esos años experimentará la economía mundial, ni tampoco la declinación natural de los yacimientos estimada conservadoramente en un 5%. Además no se sabe cuando alcanzaran su pico de producción dichos yacimientos.

4) El grueso de los gastos en las exploraciones para nuevos descubrimientos petroleros, para los llamados proyectos de desarrollo y mejoramiento de los campos existentes, especialmente en el Medio Oriente y Venezuela, sumado al aumento de la capacidad de refinación, deben ser asumidos exclusivamente por parte de los países de la OPEP. El FMI, el Banco Mundial y el llamado Grupo de los 7, a finales del año pasado y durante todo este año no han dejado de recordarles estas directivas a los países de la OPEP en todas sus reuniones y declaraciones.

Es conocido en todo el mundo petrolero que las grandes compañías desde finales del siglo pasado han reducido a un mínimo sus gastos de exploración, ni están invirtiendo en nuevas refinerías, porque sencillamente saben a ciencia cierta, luego de 140 años explorando y explotando el mundo en búsqueda de petróleo, que no queda más petróleo importante por descubrir y que las inversiones que hagan hoy en exploración y refinación jamás podrán recuperarlas.

En conclusión:

Para el capital, la lucha por los yacimientos de hidrocarburos es hoy no sólo una cuestión de hegemonía, de mantener el control, el dominio político y económico, sino algo más grave y delicado: Cuestión de sobrevivencia. La crisis energética que comienza a desarrollarse a nivel mundial, se va a convertir a la larga en la herida mortal de todo el sistema capitalista mundial y por ello, en el futuro inmediato, no podemos más que prepararnos para una verdadera guerra prolongada; la fiera herida, el monstruo imperial se hará mas sanguinario y terrorista en la medida que vaya disminuyendo la sangre que lo alimenta: Los hidrocarburos.

La intervención política y militar de EE.UU. en Irak, Venezuela, Bolivia y en general en todas las regiones con yacimientos petroleros o rutas estratégicas para el transporte de hidrocarburos, es en los actuales momentos la prioridad fundamental para los EE.UU. y el capitalismo mundial.

 

Producción petrolera significa hoy sencillamente :

 INVADIR, OCUPAR Y CONTROLAR LOS YACIMIENTOS Y LAS RUTAS DE HIDROCARBUROS;
EN TODO LUGAR DONDE SE ENCUENTRE, AL PRECIO QUE SEA Y USANDO TODOS LOS MEDIOS, ESPECIALMENTE MILITARES.

EL CONTROL DE LAS FUENTES DE ENERGÍA ES UN PROBLEMA DE SEGURIDAD Y
SOBREVIVENCIA PARA CADA PAÍS Y PARA TODO EL SISTEMA CAPITALISTA MUNDIAL
.

El petróleo y el gas son en definitiva, el verdadero oro de la economía mundial:

 Sin la energía que proporcionan, no hay producción.

Sin producción no hay bienes.

Sin bienes y mercancías no hay ventas.

Sin ventas no hay ganancias.

Sin ganancias el capital y los patronos no tienen razón de existencia.

 

V. LA APERTURA PETROLERA

 

Venezuela es un país, que en sus últimos 80 años, ha vivido principalmente del petróleo. Sin embargo, no hay país en el mundo, donde sus habitantes desconozcan más sobre el tema, como en Venezuela. Prácticamente hemos vivido del petróleo, pero a espalda de él y cada vez conociendo menos de nuestra principal fuente de ingresos y de vida.

La importancia vital de la explotación del petróleo en la vida de la sociedad es un tema que nadie pone en duda, ni discute.

¿Cómo ha sido el manejo político-ideológico de quienes dirigen la política de la industria petrolera en el país, en beneficio y representación de capital?

¿Qué nos muestran los hechos y no las palabras de los líderes del llamado proceso bajo su disfraz "revolucionario"?

Toda la introducción del Ministro de Minas y Presidente de PDVSA el 25/05/2005 ante la Asamblea Nacional, no fue más que una reafirmación de cómo el devenir histórico es el gran revelador de una verdad, que años atrás, en 1996, el Sr. Alí Rodríguez Araque, actual Ministro de Relaciones Exteriores, señalaba cuando se discutía la famosa Apertura Petrolera. Es preciso detenernos un poco en lo que constituyó la médula de sus planteamientos, para seguirle la huella y compaginar su teoría con la práctica, a través de su actuación, en la conducción de la política petrolera de nuestro país.

En su libro publicado en 1997, con prologo de Alberto Quiroz Corradi, Rodríguez escribía:

"El petróleo, más para bien que para mal, ha sido el factor decisivo en el proceso económico venezolano del siglo 20. Todo indica que lo seguirá siendo hasta donde el futuro puede ser predecible. De allí que cuanto se haga en esta materia, tiene consecuencias decisivas para toda nuestra sociedad". (El proceso de privatización petrolera en Venezuela, Alí Rodríguez Araque, ALEM, Los Teques, 1997, Pág. 11)

En la última década del siglo pasado se llevó adelante una de las mayores entregas de nuevas concesiones petroleras al capital extranjero, por parte de los representantes del capital en el país. AD, COPEY, PDVSA y Luís Giusti actuando como representantes del capital petrolero internacional, otorgaron nuevas concesiones petroleras por 20 años y más a través de la celebre apertura petrolera, que tuvo en los Convenios Operativos, Asociaciones Estratégicas y Outsourcing (empresas mixtas) firmados con el capital internacional y criollo, sus figuras más emblemáticas.

1. ¿Qué fue la apertura petrolera?

En esencia la apertura petrolera no fue otra cosa que la privatización de hecho del sector petrolero, que en 1975 había sido formalmente nacionalizada.

La apertura petrolera, fue la política del Estado capitalista venezolano que sustituyó a la nacionalización, a partir de la década de los 90. Significó el retorno al país de las compañías petroleras extranjeras antes que finalizara el siglo XX, como lo había predicho J. P. Pérez Alfonso, veinte años atrás.

El propio Luís Giusti, uno de los artífices de la apertura, dejó claramente sentado que la privatización de la industria petrolera era el objetivo final de dicha política de apertura. Los análisis, estudios y denuncias sobre este tema abundaron a lo largo de 20 años en el país. Juan Pablo Pérez Alfonso, Francisco Mieres, Gastón Parra Luzardo, Carlos Mendoza Potella, Luís Vallenilla e infinidad de periodistas y activistas políticos denunciaron una y otra vez los fines de la llamada apertura petrolera.

El mismo Alí Rodríguez Araque, Ministro de Minas, Presidente de PDVSA y actual Ministro de Relaciones Exteriores, emergió como un "experto petrolero" a partir de sus intervenciones en el Congreso y de sus escritos de la época en contra de la llamada apertura petrolera, en su posición como Senador de la Causa R y miembro de la Comisión de Minas del extinto Congreso Nacional.

La política petrolera "soberana" que hoy nos vende la "nueva PDVSA" por boca de su Presidente, tiene como fundamento la constitución de empresas mixtas entre PDVSA y las compañías petroleras internacionales. Este tipo de empresas no es nada nuevo en la historia petrolera del país. El propio Alí Rodríguez analizó y denunció ante el Congreso de la IV República, la esencia de estos Convenios, incluyendo la modalidad de las empresas mixtas:

"El análisis de los sucesivos contratos llevados al Congreso y que revelan ciertas constantes en los mismos, hacen que la incoherencia se descubra más como apariencia que como realidad. Así, aparece un plan deliberado hacia un fin cada vez más nítido: la transferencia y retorno de actividades productivas a los inversionistas extranjeros. Ciertamente, PDVSA sigue siendo el principal productor dentro del país, pero visto en la perspectiva de los próximos 40 años, su papel relativo se reduce sin que, como compensación, se incremente el rol productivo de otros factores nacionales. -Hablamos de 40 años pues ese es el nuevo término de duración de los contratos, como en los tiempos de Gómez. Tal es la esencia del problema. Y es en torno a este punto donde se plantea una confrontación que, no lo dudamos, cada vez se hará más clara para los venezolanos". (Ídem, Pág.12)

Así escribía el Sr. Rodríguez Araque en su papel de líder de la Causa R.

Por su parte, el Sr. Ramírez, 10 años después que denuncia la apertura petrolera, como un verdadero acto de traición a la Patria, escribe:

"Aquella extraordinaria batalla por la soberanía que libró nuestro pueblo y de la que, una vez más, salió victorioso, frente a las fuerzas golpistas y antinacionales... Significó el choque violento de dos concepciones de país y del futuro de nuestra política petrolera...

De un lado, una política de entrega de nuestros recursos petroleros a los intereses trasnacionales desarrollada por las anteriores administraciones... Ésta política tuvo sus expresiones más claras en la llamada "Apertura Petrolera", en cuyo marco se inició un proceso de desnacionalización de nuestra industria...

Toda la política llamada de "Apertura Petrolera" fue una gran estafa contra el país, que conducía a PDVSA, de manera irremediable, hacia su privatización y entregaba nuestro petróleo a los intereses del capital trasnacional".
(Del prólogo La Batalla por el Control de Nuestra Industria Petrolera, de Rafael Ramírez Carreño, Ministro de Minas y Presidente de PDVSA, al libro de su padre: Informe del Comisario de PDVSA . Abril 2004 ).

Se erige EL Sr. ministro en paladín de la nacionalización radical, es decir, una PDVSA estadal sin intervenciones del capital privado, tal como era la aspiración de la mayoría de los integrantes de la comisión presidencial que redacta el borrador de la famosa Ley de Nacionalización, en 1975, en defensa de los intereses de la democracia burguesa y pequeño burguesa que han dirigido las luchas democráticas desde la época de Juan Vicente Gómez.

La apertura petrolera y la privatización del petróleo venezolano, es para el Sr. Ramírez la obra de los Caballos de Troya del capital internacional en el seno de PDVSA. Deliberadamente el Ministro olvida, que el capital internacional no sólo controla PDVSA, sino a todo el Estado Venezolano, el cual ha sido construido en función de sus intereses, especialmente aquellos del capital petrolero internacional. La Meritocracia de PDVSA, no era más que un eslabón en el engranaje del poder del capital dentro del Estado Venezolano, como exactamente lo es hoy, la actual dirigencia petrolera. ¿Podía la Meritocracia de PDVSA, transformar las leyes y asumir el control del negocio petrolero, sin el apoyo del capital internacional y del Estado Venezolano del cual formaba parte?

¿Cómo se hizo posible la apertura petrolera? No es que en aquel momento el Ministerio de Minas haya sido debilitado, el Congreso de la República engañado y hasta los propios Presidentes Pérez y Caldera confundidos y manipulados por la Corte Suprema y LAGOVEN sin poder hacer nada. Todo lo contrario, cada una de esas instituciones cumplió a cabalidad su papel en aquella gran operación que se llamó la apertura petrolera, hasta Alí Rodríguez Araque y la Causa R, quienes con su voto salvado y sus propuestas en materia petrolera le señalaron al capital el camino para "legalizar" semejante delito: simplemente, modificar las leyes relacionadas con el tema, incluyendo la Constitución de la República, como demostraremos posteriormente.

La ilegalidad de la privatización

El Ministro dice:

"Como ya hemos visto, la figura de los Convenios Operativos estaba contemplada en el artículo 5to de la Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos". (Rafael Ramírez, discurso ante la Asamblea Nacional 25/05/2005. publicado por PDVSA bajo el título Plena Soberanía Petrolera).

Esto es sencillamente falso, La política de apertura petrolera que impuso el capital petrolero en la última década del siglo pasado, pese a la Constitución y la Ley de Hidrocarburos vigente para aquel entonces, y pese a que se discutió en el Congreso; aún así, esta era una política totalmente ilegal, que violaba incluso el ordenamiento jurídico de aquel entonces establecido por la propia burguesía Es el propio Alí Rodríguez Araque, entre otros, que denuncia la ilegalidad de toda aquella política, cuando señalaba:

"En lo esencial, la proposición elaborada por PDVSA radica en que una filial de este holding licita entre varios inversionistas el derecho de explorar y explotar hidrocarburos en áreas que previamente le han sido asignadas por el Ejecutivo Nacional. Gana la licitación aquel inversionista que haya ofrecido la más alta participación del Estado en las ganancias, conocida como PEG. Si el inversionista, quien corre totalmente con los gastos de exploración, hace un hallazgo comercial, le ofrecerá a PDVSA una participación accionaria máxima del 35% en una compañía mixta a constituirse para la exploración del yacimiento. PDVSA puede optar entre participar o no. (Rodríguez, Pág.71)

Nos encontramos ante un subterfugio legal: bajo la figura de un Convenio de Asociación -término en extremo genérico que recoge el artículo 5 de la Ley de Nacionalización el llamado esquema de ganancias compartidas, en la forma de una sociedad no societaria, trata de ocultar inútilmente la realidad. En efecto, si se otorga a un particular el derecho exclusivo a explorar y explotar hidrocarburos, estamos claramente ante una concesión de exploración y explotación. Si sólo se comparte la explotación de los yacimientos, estaremos ante una concesión de explotación. Si no se traspasa el derecho, entonces estaremos ante un contrato de servicios y no ante un convenio de asociación, lo que comporta efectos jurídicos y económicos muy distintos. La Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos -Ley de Nacionalización derogó el sistema de concesiones vigentes hasta el 1-1-76.
(Ídem, Pág.72)

Como es fácil observar, bajo ninguna forma se faculta a PDVSA o sus filiales para ejercer actos de administración sobre los hidrocarburos. En consecuencia, ni PDVSA, ni sus filiales, tienen facultad alguna para otorgar derechos de exploración y explotación. Tampoco pueden transferir los que le han sido asignados. Tal facultad compete exclusivamente al Poder Nacional por intermedio del Ministerio de Energía y Minas.
(Ídem, Pág.73)

Distintos esquemas de apertura petrolera. Así se le ha llamado. Bajo ese sofisma se trata de ocultar lo que no es otra cosa que un proceso de privatización de actividades que habían estado reservadas al Estado desde el 1 de enero de 1976, en virtud de la Ley que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos, popularmente conocida como Ley de Nacionalización. En fin de cuentas, los distintos modelos resultan como las tres divinas personas y un solo Dios verdadero: la privatización. (Ídem, Pág.13)

Ante el vacío del Ejecutivo, se está colocando de hecho en manos de PDVSA la función pública de elaborar las políticas y los planos, así como ejercer el control de las actividades. Esta empresa, con toda propiedad, podría exclamar hoy, como el Emperador francés ayer: ¿L´Etat c´est moi! -¡El Estado soy yo!- al menos en lo que a la materia petrolera se refiere. Y este es un hecho sobre el cual se hace inevitable una advertencia: PDVSA fue constituida expresamente como una empresa de derecho privado al registrarse como Sociedad Anónima. En efecto, su origen está en el Decreto el Nº 1123 de fecha 30.08.75, en cuyo artículo 1 se establece expresamente:

Se crea una empresa estatal, bajo la forma de Sociedad Anónima que cumplirá y ejecutará la política que dicte en materia de hidrocarburos el Ejecutivo Nacional, por órgano del Ministerio de Minas e Hidrocarburos, en las actividades que le sean encomendadas. (Ídem, Pág.80)

PDVSA no puede asumir, bajo ninguna forma ni pretexto, competencias que son exclusivas y excluyentes del Estado, esto es, del Poder Nacional. PDVSA no está comprendida dentro de lo que la Constitución define como Poder Nacional. PDVSA es, simplemente, una personal de derecho privado, tal y como ha sido establecido por la Corte Suprema de Justicia en la decisión antes citada. PDVSA no puede, en consecuencia, ni licitar derechos que le han sido asignados por el Ejecutivo Nacional, ni tampoco puede ejercer funciones de control, ni siquiera ejerciendo la Presidencia de un Comité de Control con voto doble, ni a través de acciones doradas. El control del Estado ha existido desde mucho antes de haberse puesto en vigencia el tan comentado artículo 5o de la Ley Orgánica de Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos, tal y como se desprende de la simple lectura de las Constituciones Venezolanas desde el siglo pasado. (Ídem, Pág.88 - 89)

Cualquier disposición que viole el mencionado artículo de la Constitución es nula de nulidad absoluta. La insistencia en conferirle competencias inconstitucionales a PDVSA le va a provocar no pocos trastornos a lo que se ha logrado mantener como lo único sano en medio de la impresionante debacle del país. Así lo advertimos con toda responsabilidad.
(Ídem, Pág.89)

La burguesía, PDVSA, y el capital internacional impusieron de hecho la apertura y luego fueron al Congreso y a la Corte Suprema para que le legalizaran el asalto cometido. Así actúa una clase dominante que tiene conciencia de su fuerza y de sus intereses.

Y no podrá ser de otro modo, a lo largo de la historia, desde que existen las clases sociales, y es la lucha entre ellas, el motor de todo el movimiento social, siempre la clase dominante impone el hecho, y luego de su victoria busca a los congresistas, doctores y abogados que redacten las leyes y reglamentos legalizando de derecho lo adquirido por la fuerza o por la trampa. En pocas palabras, jamás en la historia el derecho ha precedido al hecho.

Aun con todas las artimañas jurídicas, la privatización seguía siendo formalmente ilegal, y es precisamente el propio Alí Rodríguez quien le propone a la burguesía la salida jurídica al delito cometido en aquel entonces:

"Desde nuestro punto de vista, la apertura petrolera tiene que definir como su principal razón de ser, el desarrollo de las fuerzas productivas nacionales, esto es, el desarrollo de un empresariado nacional moderno, directamente vinculado a todas las fases de la economía petrolera: la orientación de la intermediación financiera hacia el sector productivo y la canalización creciente del ahorro nacional. Es así como puede abrirse paso a un progresivo desarrollo interno.

Por esas razones, se requiere de una reforma integral que comprende, en primer lugar, una clara definición de la nueva política petrolera y un nuevo esquema legal que sirva ya no solamente como régimen normativo, sino como un instrumento eficaz par alcanzar los propósitos de la política.
(Ídem, Pág. 76)

En ese sentido hemos propuesto una reforma legal que unifique y armonice la actual dispersión normativa, pues tenemos, vigentes: la Ley de Hidrocarburos, la Ley de Nacionalización del Mercado Interno de los Hidrocarburos, la Ley de Nacionalización del Gas, la Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos, la Ley de Impuesto Sobre la Renta, la Ley Orgánica de la Administración Central y, además en relación con los mecanismos de financiamiento, todas las leyes financieras a la cuales deben sumarse las normas ambientales igualmente relacionadas en esta materia.
(Ídem, Págs. 76 - 77)

La clave radica en encontrar un esquema donde se combinen y se apoyen mutuamente, el Estado, el sector privado nacional y el sector privado extranjero, contando con un vasto consenso nacional".
(Ídem, Pág.68)

¿Quién era el verdadero ideólogo de esta reforma que hace suya Ali Rodríguez y La Causa R?

Es el propio Alberto Quiroz Corradi (el mismo ideólogo petrolero y ejecutivo de la Coordinadora Democrática) quien no sólo le escribe el prologo al libro de Sr. Rodríguez; si no que le demuestra a éste la contradicción de su posición política, cuando le señala que es mala la privatización si es con el capital extranjero (extranjerizar como decía Alí Rodríguez Araque) pero es buena si es con el capital nacional, de esta manera Alí Rodríguez Araque, el antiguo comandante guerrillero, luchador antiimperialista, aparece 20 años después convertido en el teórico de una inexistente burguesía petrolera nacional, cuyo programa hace suyo junto con su partido la Causa R.

Las propuestas de Quiroz Corradi, que en definitiva eran las propuestas del capital petrolero internacional, fueron plasmadas íntegramente en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV, 1999), las Leyes de Hidrocarburo y de Hidrocarburo Gaseoso. ¿Y cuales eran las propuestas de Quiroz Corradi, que acogía la Causa R?. El mismo Quiroz Corradi las cita en el prólogo.

Quien lea estas propuestas de la Causa R y del Senador Rodríguez, y las compare con la política petrolera del actual gobierno; con las contenidas en el programa de la Coordinadora Democrática, de octubre de 2002, podrá explicarse por si mismo porque la política petrolera desde Gómez hasta hoy sigue siendo la misma :

Abastecedores seguros y confiables del petróleo a Washington, y fuente de acumulación de capital para toda la burguesía internacional. Y porque estamos en presencia hoy de una autentica "revolución Gatopardiana", donde la "Revolución Bolivariana" lleva adelante precisamente toda la política petrolera de la Coordinadora Democrática a paso de vencedores.

Lo que ahora callan la dirigencia petrolera, es que con la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, especialmente sus artículos 301 y 303, con la Ley de Hidrocarburos y con la Ley de Hidrocarburos Gaseosos, todos estos hechos fueron legalizados.

En eso radica la verdadera esencia privatizadora contenida en la nueva Constitución y las leyes de hidrocarburos vigentes; y el papel histórico del actual gobierno en función de los intereses y tareas históricas planteadas al capital en el país, a comienzos del siglo XXI

2. Consecuencias de la privatización

De que la privatización del petróleo en Venezuela significa, una disminución de la participación del país, y en especial de los trabajadores y pueblo, en el reparto de la renta petrolera, es una cuestión indiscutible, se trata de una sencilla cuenta matemática. Si capital y trabajo, si burguesía y pueblo trabajador venezolano viven del reparto de la renta petrolera, privatizar bajo cualquier modalidad, la industria de los hidrocarburos, significa de hecho, aumentar la participación del capital privado, de la burguesía, en el negocio del petróleo y disminuir la participación del pueblo, bien como trabajador petrolero o como beneficiario del gasto social público proveniente de la participación fiscal que el Gobierno recibe, como administrador del negocio petrolero. El siguiente cuadro ilustra con claridad este hecho:



 

Las consecuencias de la privatización para la mayoría son claras. Todo desarrollo capitalista descansa inexorablemente en el deterioro de la situación absoluta y relativa de los trabajadores y trabajadoras. Esta ley de todo desarrollo capitalista cobra mayor fuerza en los países de la periferia del sistema, más si estos son productores de petróleo.

Las consecuencias nefastas de la apertura; desde el ángulo de la participación del Estado en las empresas mixtas, lo demostró Alí Rodríguez Araque, con numerosos ejemplos:

"Queremos ser un país productivo. Y queremos dejar atrás la Venezuela Rentista o Parasitaria, cuya riqueza ha dependido del azar de la naturaleza, que nos dotó de una colosal riqueza de hidrocarburos y del ejercicio del monopolio que detenta el Estado sobre la misma.

Primera Posibilidad: Ni PDVSA, ni el Estado como tal, participa en ninguna de las fases del negocio. El ingreso generado estará integrado así por tres componentes:

1) El Impuesto de Explotación -o regalía de un sexto que, como mínimo, establece la Ley de Hidrocarburos.

2) La Participación del Estado en las Ganancias -PEG- que puede ser hasta un máximo del 50% de éstas, antes del Impuesto Sobre la Renta.

3) El Impuesto Sobre la Renta que pecha las actividades de hidrocarburos con el 67.7%. Ninguno de los componentes del ingreso es el fruto del esfuerzo productivo, más allá del trabajo representado por los venezolanos que puedan ser contratados, y de los bienes y servicios que tengan a bien adquirir los inversionistas que, al menos en la exploración, serían totalmente extranjeros. El esquema se plantearía así, exactamente igual al que tuvimos desde los tiempos de Juan Vicente Gómez, hasta la nacionalización del 1o de enero de 1976.

Segunda Posibilidad: la filial de PDVSA asume el 35% de las acciones que le ofrece el inversionista en la empresa mixta a constituirse para explotar el yacimiento. El ingreso así generado será:

1) Regalía, Impuesto Sobre la Renta y PEG.

2) La remuneración por dividendos correspondientes al número de acciones suscritas, esto es 35%, una vez deducidos los impuestos, regalía y PEG.

En ambos casos el componente rentista desborda ampliamente al componente productivo.
(Ídem, Págs. 73 y 74)

"Ha culminado una nueva fase en el ya iniciado proceso de privatización en las actividades petroleras venezolanas. Esta vez, bajo el llamado Esquema de Ganancias Compartidas mediante el cual la empresa que explota hidrocarburos, entrega hasta un 50% de ganancias obtenidas al Estado -el llamado Bono de Rentabilidad o PEG-.

¿Cuán avanzado y productivo es este esquema? ¿Apunta el mismo hacia la materialización de la proclamada Venezuela Productiva? Veamos.

El esquema de ganancias compartidas constituye una de las formas típicas de los contratos feudales en la explotación de las tierras, muy del uso en nuestro pasado agrario. Así, el propietario de la tierra entregaba lotes a los campesinos para que los explotaran a cambio de percibir la mitad del producto -producción compartida o en efectivo -ganancia compartida. El propietario, desde luego, ni arriesgaba, ni producía, pero obtenía un beneficio ¡Excelente negocio! Pero tal práctica, típicamente rentista, unida a otras de la misma naturaleza y a factores sociales y políticos correspondientes, terminaron por provocar la gran conmoción que representó la irrupción del capitalismo como forma moderna en las relaciones de producción.

La razón de fondo radica en que se ha pretendido aplicar una de las legislaciones petroleras más avanzadas del mundo, como la venezolana, para viabilizar políticas tan atrasadas como la que autorizó el Congreso, sin tomar siquiera la molestia de introducir las inescapables reformas legales a las cuales esta obligado.
(Ídem, Pág. 69)

"Un hecho de esta naturaleza colocaría totalmente la producción petrolera en manos de compañías extranjeras. La consecuencia es demasiado evidente como para que pase desapercibida. De nuevo, Venezuela viviría de regalías e impuestos petroleros. Como en el pasado. Sólo que ahora reducidos. Todo el esfuerzo productivo quedaría, una vez más, en el capital extranjero. La Venezuela Productiva, paradójicamente, conduciría a fortalecer más aún el capital extranjero y a frenar la formación de capital nacional."
(Ídem, Pág.15)

Todas estas argumentaciones del Sr. Rodríguez, son demostrativas del doble discurso propio de todos los líderes de la pequeña burguesía; un discurso para cuando se está en la oposición o se necesitan del apoyo popular para escalar posiciones; y otro totalmente antagónico cuando llegan al gobierno o pasan a integrar las estructuras del Estado capitalista. En ningún caso estos señores engañan, el problema no son sus discursos y verborreas, si no sus hechos y quienes creen en las palabras y frases de los encantadores de serpientes. Lamentablemente en política, como en la vida misma, la gente seguirá siendo victima del engaño propio y de los otros; mientras no aprendan analizar las actuaciones de las personas a partir de los hechos y de la práctica.

Todas las acusaciones de ayer del Sr. Rodríguez, son hoy un verdadero "Yo Acuso" contra toda la política petrolera en marcha por este gobierno, y especialmente la que se aplica hoy desde PDVSA y el MEP.

Balance de la privatización

El Balance de este proceso de privatización está a la vista de todos, Rafael Darío Ramírez en su informe como Comisario de PDVSA en 1999 - 2000 demostró, lo que muchos venezolanos anteriormente citados y otros, incluyendo técnicos de AD y COPEY, habían demostrado y que se resume en tres grandes consecuencias: La internacionalización de PDVSA y transferencia de capital al exterior: RESULTADOS

 

Fuentes: MEM, PDVSA, Carlos M. Potella; Informes CITGO; Declaraciones Luis Marin

Los negocios internacionales de PDVSA, en especial CITGO, constituye la mayor transferencia de capital desde Venezuela al exterior. En los últimos 15 años ha significado una fuga de capital superior a los 220.000 MM de dólares. El equivalente a más de 15 planes Marshall que reconstruyeron toda Europa. No hay ningún país en América Latina, y tal vez en el mundo, que haya sido desangrado en esa magnitud, en tan poco tiempo.

Esta situación conocida y denunciada desde 1983 (léase, Guevara, y el caso de la Veba Oil), ha sido agravada por este gobierno, primero, con el Tratado de Doble Tributación, que facilitó e incrementó de hecho la transferencia de la renta petrolera desde Venezuela al exterior, permitiendo la importación de costos ;y segundo, los convenios que el propio Rafael Ramírez firmó con CITGO y FREEMARKET PETROLEUM entre enero y febrero de 2003, bajo las leyes de New York, y mediante los cuales se le entregaba a CITGO toda la comercialización de nuestro petróleo en EE.UU. y el Caribe y; a FREEMARKET se le suministrarían 50 mil barriles de petróleo liviano para la reserva estratégica de los EE.UU. que en ese momento afinaba los detalles para invadir a Irak. Los pormenores de estos contratos, incluyendo las observaciones y críticas desde el propio seno de la industria y fuera de ella, se pueden encontrar en la página web: www.soberania.org, para no ahondar en el caso.

Los outsourcing o las empresas mixtas

 

1. Los outsourcing o las empresas mixtas a través de las cuales, PDVSA entregó principalmente al capital extranjero actividades "no medulares", según el Sr. Giusti, han significado de hecho una transferencia neta de capital del Estado a la burguesía parasitaria.

2. El caso de INTESA es de sobra conocido, por 1.000 dólares de capital, SAIC una empresa del Pentágono norteamericano, obtuvo el 60% del capital de INTESA, que no sólo significó cientos de millones de dólares de ganancia para dicha compañía militar privada, sino que le permitió al capital internacional controlar la informática y automatización de toda PDVSA. En pocas palabras, por 1.000 dólares se entregó al capital internacional, el corazón de la industria petrolera.

La importancia estratégica de INTESA para la industria petrolera la conocimos, cuando el 6 de diciembre; horas antes de la masacre de Altamira, el capital internacional, paralizó virtualmente lo fundamental de PDVSA a través de los ataques informáticos que se produjeron por toda la industria, precisamente a través de INTESA.

Todas las empresas mixtas (outsourcing) que denunciaba Rafael Darío Ramírez Coronado, arrojaban ya para 1999 pérdidas cuantiosas al país. Situación que sigue su curso, no sólo en PDVSA, sino también en PEQUIVEN, donde el gran beneficiario del negocio petrolero es el capital privado, precisamente a través de las empresas mixtas.

Los convenios operativos y la privatización

Rafael Darío Ramírez Coronado, denunció los Convenios Operativos como un mecanismo que ocasionaba pérdidas al país sencillamente incuantificables. Todo lo que hoy denuncia el Sr. Ministro fue expuesto por su padre hace 6 años, cuando este sin recursos y con informaciones que le llegaban desde los propios Convenios, demostró la estafa en marcha.

El mismo Comisario de PDVSA en el 2001, Eudomaro Carruyo (hoy miembro de la Junta Directiva de PDVSA) denunció la misma situación. Salvo las cifras de los años posteriores al 2001, la denuncia hecha por el Ministro no agrega nada nuevo a lo ya conocido sobre lo que ocurría en los convenios.


CONVENIOS OPERATIVOS


 

El análisis y las conclusiones que el Sr. Ramírez hace a los Convenios Operativos, constituyen una pieza histórica que ilustra el papel de clases que cumple este Gobierno y sus dirigentes dentro del desarrollo del capital. No se trata (como creen y defienden algunos teóricos oficiales y aun dirigentes y militantes populares honestos de este país), de que estamos en presencia de un Gobierno Revolucionario dentro de un Estado Reaccionario, tesis que se ha puesto ha rodar y que tiene como conclusión obligada: El Presidente engañado.

Lo más importante del análisis es que el Sr. Ramírez reconoce que "los Convenios fueron ilegales desde la Primera Ronda", según un estudio del propio Ministerio, hecho el año pasado. Estamos pues en presencia de una auténtica confesión de complicidad por parte de este Gobierno.

Resulta que, 10 años después de que miembros importantes de este Gobierno como Alí Rodríguez Araque, Héctor Navarro, Trino Alcides Díaz, Gastón Parra L., Adina Bastidas, Guillermo García Ponce, Elías Eljuri Abraham, etc. demostraron hasta la saciedad la ilegalidad de estos Convenios, presentando incluso una demanda ante la Corte Suprema de Justicia, es ahora cuando el Ministerio descubre que estos son ilegales desde su origen.

Declara el Sr. Ramírez que estos Convenios Operativos, verdaderos ejemplos de privatización no eran contratos de servicio sino empresas productoras de petróleo, que incluso "muchos de ellos, de hecho, tienen las reservas de hidrocarburos correspondientes en sus libros con la aprobación de la Securities and Exchange Commnission (SEC) estadounidense." (R. Ramírez)

Cómo se explicas que ahora se pretenda en 6 meses convertir a las compañías estafadoras en los convenios, en socios propietarios, formando con ellos empresas mixtas, según las leyes vigentes. Estas empresas serán dueñas no sólo del petróleo que yace en el subsuelo, sino de las instalaciones y equipos de las áreas donde se establezcan estas empresas mixtas. Tal como lo establece el artículo 303 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la Ley de Hidrocarburos y la resolución tomada por la Junta Directiva de PDVSA el 07/01/2003 (antes de finalizar el paro), a lo cual nos referiremos mas adelante.

El Ministro, denuncia además que "son 32 los Convenios Operativos; y me han informado que cada vez que el Congreso Nacional, o la Asamblea Nacional, pedía copias de los mismos, la vieja PDVSA respondió que se trataba de información privilegiada y, por lo tanto, no podrían entregárselos".

El Sr. Ministro entregó a la Asamblea Nacional las copias de esos 32 convenios.

Preguntamos:

¿Por qué no consignó ante la Asamblea y ante la opinión pública nacional, todos y cada uno de los Convenios con CITGO, FREEMARKER, CHEVRON TEXACO, REPSOL, CONOCO PHILLIPS, EXXON MOBIL, etc., etc., que han sido firmados durante la gestión de gobierno actual no sólo con las empresas petroleras, sino también con países, todos bajo cláusulas de confidencialidad?

Hasta hoy virtualmente se han firmado Convenios energéticos, vale decir petroleros con CHINA, RUSIA, CUBA, ESPAÑA, LA INDIA, URUGUAY, ARGENTINA, etc., etc. A excepción de Rusia, exportador de petróleo, hasta donde nosotros sabemos, el resto son importadores netos de petróleo y con algunos de ellos se han firmado empresas mixtas. Por lo demás, es evidente que los Convenios se están firmando con Países Capitalistas, con Estados Capitalistas donde la burguesía controla la economía y el aparato del Estado, incluyendo el caso de la burocracia cubana y todas las burguesías del caribe y Suramérica.

En síntesis, la fulana integración que tanto se pregona, no es más que una variante tropical de la globalización del capital, ahora se declara abiertamente: el monopolio del petróleo que yace en este territorio, deja de ser una exclusividad del capital anglosajón, para convertirse en patrimonio mundial del capital.

El análisis ronda por ronda que hace el Ministro de los Convenios Operativos son un ejemplo patente del dominio del capital internacional sobre la industria petrolera. Veamos las cifras:

El medio millón de b/d que produjeron los 32 Convenios el primer trimestre de este año tuvieron un valor de 34,67 $/b y los contratistas le cobraron a PDVSA 18,17 $/b (el 52%).

A PDVSA le cuesta producir el mismo barril 4.00 $/b (Ramírez, ídem) de tal manera que el país pierde todos los días 7,085 millones de dólares o lo que es lo mismo, le regalamos anualmente 2.586 MM de dólares a las compañías petroleras. Desde el año 2002 el Foro: "PDVSA por Dentro" denunció una y otra vez que la esencia de los Convenios, era que pagábamos para que las compañías petroleras, se llevarán el petróleo, aquí tenemos el monto del tributo anual, que le pagamos al Imperio: 2.586 MM $.

 
Los Convenios de Asociación

Si el análisis de los Convenios Operativos son una muestra elocuente tanto del dominio del capital petrolero en PDVSA y la sumisión de todos los gobiernos a dicho capital, el caso de los Convenios de Asociación, se llega a la cima del carácter colonial del país y el papel de agente y representantes de este capital de todos los gobiernos desde Gómez hasta hoy.

En los Convenios de Asociación, se manifiesta con crudeza quienes son los verdaderos dueños del país.

Primero: Declararon siempre pérdidas y por ende prácticamente jamás pagaron impuestos, ni regalías. Y en esos Convenios se están produciendo 656 mil B/D.

Segundo: En todos los Convenios de Asociación PDVSA es socia minoritaria, vale decir, que ni siquiera tenemos el control de la compañía, tal como lo establecía la Constitución y leyes vigentes para la época.

Tercero: El famoso crudo mejorado, no es más que una mezcla con crudos livianos, para venderlo prácticamente sin pagar los impuestos correspondientes.

Cuarto: En 4 años, las compañías de los Convenios (STATOIL, CONOCO, PHILLIPS, EXXON MOBIL TOTAL, etc.) cancelaron "supuestamente préstamos" a sus casas matrices por casi 9 mil millones de dólares, (más que todo el capital invertido por ellas en las asociaciones), de tal manera que las casas matrices de dichas compañías reflejaron dividendos extraordinarios En pocas palabras, en 4 años las compañías recuperaron el supuesto capital invertido y comenzaron a generar ganancias extraordinarias. En el mismo período la inversión total de PDVSA en los 4 proyectos fue de 12.871 MM de $. Una vez más pagamos para que se lleven el petróleo.

En el años 2000, léase bien, hace 5 años, Rafael Darío Ramírez Coronado, Comisario de PDVSA, le informaba al Ministro de Minas, Alí Rodríguez Araque, que en el Convenio con BENTON VINCCLER para la explotación de Monagas Sur: "desde el 01/04/93 al 31/12/99, la contratista ha desembolsado con MMUS$ 542.4 y PDVSA le ha pagado en el mismo período la cantidad de MMUS$ 535.5 lo que demuestra que la inversión del operador la está financiando PDVSA, lo cual desvirtúa el espíritu de los Convenios Operativos" (Informe del Comisario, año 2000, Pág. 99, ED. MEM, CARACAS 2004).

Hace más de cinco años se sabía oficialmente que las compañías internacionales, en el caso de los convenios, jamás habían traído realmente dinero al país. Después que pagaban el bono por el campo en oferta; adquirían de hecho una autentica patente de corso para el saqueo del país, y todo esto lo financió y ha financiado PDVSA.

El caso de SINCOR, denunciado por el Sr. Ramírez, es, si se quiere, la prueba irrefutable de que las compañías petroleras son las verdaderas dueñas del país y que las leyes para ellas son algo así como un papel para mejor uso. En efecto el Sr. Ramírez reconoce que:

"los asociados actuaron con el más profundo desprecio hacia las decisiones del Congreso Nacional, tomadas en sesión conjunta, ¿qué más autoridad puede haber? Nada importaba: con tal que el Congreso Nacional aprobará algún proyecto, ellos se sentían libres de hacer lo que les complazca". (Ramírez)

¿Qué "descubre", el Sr. Ministro?:

Primero: que a lo largo de más de 10 años, las compañías actuaron a su real saber y entender, porque el Estado Venezolano y sus representantes, incluyendo la actual dirigencia, no tenían siquiera copia de los Contratos que se firmaron.

Que la Meritocracia y Luis Giusti, Toro Hardy o Edwin Arrieta lo hayan hecho, es perfectamente explicable, el Sr. Ramírez reconoce que la dirección de PDVSA y el MEM de la época, eran parte de la banda. Pero, ¿cómo explica el Sr. Ramírez, que a lo largo de más de 5 años este Gobierno y los "dirigentes revolucionarios y patriotas" de PDVSA, no hayan conocido de semejante situación, que de hecho ya alertaba en los años 99 y 2000 el Comisario Ramírez'.

Segundo: resulta que en el caso SINCOR con TOTAL y STATOIL, no existe ni siquiera una copia ni del proyecto, ni del contrato.

Y aquí llegamos a lo realmente grotesco de toda esta situación. Ni siquiera se sabe que se ha firmado, ni entregado y sin embargo se tiene la osadía de seguir hablando de soberanía, contraloría social y de que "PDVSA es nuestra".

Y todo esto se hace público hoy, 6 años después del INFORME DEL COMISARIO DE PDVSA y del inicio de la "REVOLUCIÓN".

Nuestro personaje para no dejar de sorprendernos, cierra esta denuncia, según la cual "la Asamblea Nacional... ha sido tratada... con un máximo desprecio" y "nuestra soberanía... ha sido vilmente pisoteada", con una propuesta digna de auténticos peones sumisos del capital.

"De allí pensamos que el Ministerio de Energía y Petróleo si estará en condiciones por si solo de enderezar los entuertos y llegar a arreglos ventajosos para la Nación, pero también aceptables para las empresas; no cuestionamos la presencia de las empresas en nuestro país y que las mismas obtengan sus respectivas ganancias producto de sus inversiones, pero lo que si exigimos de manera irreductible es que esta participación se haga en el marco del respeto a nuestras leyes y a nuestra soberanía". (Ramírez, ídem)

En pocas palabras: ladrones del mundo, estamos de acuerdo que nos roben pero dentro de la "Constitución todo, fuera de la Constitución nada". No los queremos más como estafadores y asaltantes, queremos ser sus socios. Jamás en la historia del país, dentro de los representantes de la propiedad privada y el capital, se había conocido un caso de cobardía, sumisión y entrega como la representada por el Sr. Ramírez. Ni Betancourt y su doctrina en los años 60 había descendido, tan bajo en la genuflexión ante el capital extranjero.

¿Quienes son los beneficiarios de la nacionalización y privatización del petróleo?

Francisco Mieres, Carlos Mendoza P., Gastón Parra L., el mismo Maza Zavala y muchos otros verdaderos expertos petroleros y economistas venezolanos, demostraron hasta la saciedad que la nacionalización Chúcuta, significaba una disminución de la participación del Estado y por ende de la parte que en definitiva llegaría al pueblo a través del gasto social (educación, salud, vivienda, etc.) o sencillamente a través del empleo público. Los resultados financieros de PDVSA desde 1975 hasta hoy, no dejan lugar a ninguna dudas. El principal beneficiario de la nacionalización ha sido primordialmente el capital.

 

 

Primero, los costos y gastos de PDVSA se han incrementado de un 5% del total del ingreso petrolero en 1975, hasta llegar a un 83% de dichos ingresos en 1998. De todos es conocido que costos y gastos de una industria significan ventas y ganancias de la industria, comercio o servicios, con quien tiene relación PDVSA. A excepción de los sueldos y salarios, que son una porción minoritaria de los costos de PDVSA, el grueso de los mismos va a incrementar las ganancias del capital privado.

En este renglón, como vimos anteriormente, sobresalen los negocios internacionales de PDVSA y el pago a las operadoras en los convenios operativos que, conservadoramente, estas dos partidas absorben mas de 70 % de los gastos totales de PDVSA. Demás está agregar que son las compañías petroleras internacionales las principales beneficiarias de los costos y gastos de PDVSA, en todos los aspectos y en todos los terrenos. Desde la exploración hasta la distribución, y aún en los gastos personales de la plana mayor de PDVSA, el gasto tiene como destino final el capital internacional.

Segundo, de la parte que ingresa al país, a través de la participación fiscal del Estado en el negocio petrolero, la llamada renta petrolera (regalía, ISLR, dividendos, etc.); núcleo del Presupuesto Público y principal fuente de acumulación de capital en el país, una porción significativa sale al exterior a través del pago de importaciones, pago de deuda externa, repatriación de capital o simplemente fuga de capital. De esta manera se cierra el círculo de la extracción de capital desde Venezuela hacia los centros del capital, que explica claramente el papel del país dentro de la división internacional de la economía capitalista mundial.

 


Al capital internacional no le interesa Venezuela sólo como fuente segura y confiable de abastecimiento de petróleo y energía, sino también como fuente de acumulación de capital. Al país hay que sacarle, tanto el petróleo como los dólares que deja ese petróleo. Eso es lo que en el lenguaje del capital se llama ganar-ganar. Me llevo el petróleo y también los dólares y al país le queda la miseria, el hambre y el abandono.

Precisamente Alí Rodríguez Araque, tenía perfecta claridad de todo esto, señalando repetidamente que la privatización sólo beneficiaba al capital extranjero.

"El proceso de extranjerización pura y simple de las llamadas actividades medulares en petróleo, representan el retorno de nuestra economía al viejo esquema que prevaleció hasta 1976. Así, de nuevo, se plantea la relación entre un Estado que se limita cada vez más a cobrar impuestos y regalías, en tanto que las empresas privadas extranjeras asumen la producción, pagan regalías e impuestos y se llevan sus ganancias. Pero ahora, con un esquema tributario cada vez más favorable al inversionista". (Ídem, Pág.14)

Se trata de privatizar PDVSA. Los primeros asomos se registran en proporciones formuladas por el mismo Presidente de la empresa al proponer una venta parcial de las acciones. Un 15%. Pero ello pasaría por reformar la Ley de Nacionalización y el Acta Constitutiva de PDVSA dejando la puerta abierta para avanzar, con cualquier pretexto, hacia la venta total de sus acciones que, como se sabe, son nominativas y representadas en su totalidad por el Ministro de Energía y Minas.
(Ídem, Pág.15)

El retorno a una simple relación entre un Estado que actúa como propietario y el productor, esto es, la relación económica y jurídica que se establece a través de la renta, en realidad avanza en una transición hacia la desaparición del Estado en su función como administrador de un bien común al someterse al dominio privado.

Sencillamente se trata de establecer un precedente legal, bautizado por este Congreso, según el cual ya no es el Estado quien ejerce el control del recurso natural sino que del viejo sistema de concesiones pasamos a otro peor, el de las adjudicaciones o asignaciones. Esto es algo que no supimos detectar en los días en que se aprobó la llamada Ley de Nacionalización y es por esa rendija por donde se pudiera colar este proceso de desnacionalización que hoy se quiere inaugurar en este Congreso.
(Ídem, Pág.37)

En definitiva las denuncias del Sr. Ramírez no dicen nada nuevo a lo ya denunciado por su padre.. Todo esto es conocido desde hace 6 años y aun antes. El propio Rafael Darío Ramírez lo resumió en su informe del año 99 en la siguiente forma :

"las inversiones en empresas del exterior, los negocios del proceso de apertura y la política de outsourcing no fueron objeto del proceso de auditoria interna pese a los cuantiosos recursos aportados como inversión de capital y como suministro de capital de trabajo o en general aplicados por estos negocios."

¿Por qué toda la dirigencia petrolera "bolivariana" ocultó y calló hasta abril del 2004 esta situación, y es hoy cuando con claros fines de entrega de nuevas concesiones los sacan a relucir? Hoy, cuando se saca a la luz pública para transformar dichos Convenios en empresas mixtas, estamos ante un hecho de cinismo y descaro sin comparación en la historia del país.

Desde hace muchos años Alí Rodríguez Araque, Rafael Ramírez y toda la dirigencia "bolivariana y patriota" de PDVSA, conoce de este tipo de estafas que cometen las compañías petrolera en Venezuela y en el mundo, desde que existe la industria petrolera. Alí Rodríguez Araque, Gastón Parra L., Carlos Mendoza P., etc. funcionarios de este Gobierno lo conocen, lo saben y lo habían denunciado desde hace más de 20 años. Y hoy, un señor en representación del capital, declara que en 6 meses estos Convenios que nacieron viciados, que son ilegales y que han constituido una estafa, se van a transformar en empresas mixtas. En pocas palabras, a los ladrones y estafadores de la IV República los transformamos en socios minoritarios de la V República.

Indudablemente desde que Colón llegó a estas tierras, estas jamás han dejado de ser propiedad del capital. La envoltura política han cambiado, junto con los nombres: colonia española, gobernación de Venezuela, Capitanía General, Gran Colombia, Republica de Venezuela, Estados Unidos de Venezuela, Republica Bolivariana de Venezuela, I, II, III, IV, y Republica V, Dictadura o democracia, etc., etc. todas estas envolturas y disfraces han tenido la misma esencia: el dominio de la minoría propietaria sobre la mayoría trabajadora. Esclavos, campesino, peones, artesanos, obreros y proletarios todos han vivido y viven para trabajarle a un patrón, sometidos a la dictadura de su Estado dominante

El Artículo 5 y la Nacionalización del Petróleo

De todos es conocido, que la lucha en torno al artículo 5 de la Ley de Nacionalización se centró entre quienes defendían una reserva total al Estado del negocio petrolero y los partidarios de una nacionalización Chucuta, que le dejará las puertas abiertas no sólo para el retorno de las compañías petroleras, sino para que éstas, desde el 1 de enero de 1975, siguieran dominando el negocio petrolero a través de los contratos de tecnología, de comercialización y la meritocracia que le impusieron al país. En otras palabras, la modificación al artículo 5 que introduce FEDECAMARAS y las petroleras, con el apoyo de AD y COPEI, fue precisamente permitir la participación "clandestina" del capital privado en el negocio petrolero vía empresas mixtas.

FEDECAMARAS, en representación del capital, era un voto en una Comisión de más de 30 personas que redactan la Ley; jamás asistió a una reunión de dicha Comisión; pero, sin embargo, su propuesta fue aprobada. Y no podía ser de otra manera, el Estado que nacionaliza, es un Estado capitalista burgués, que no ha nacido de una revolución violenta, sino un Estado que desde la época de Gómez ha sido moldeado en beneficio del capital petrolero internacional, primer factor de poder en el país; aunque, en realidad, ese Estado, defensor y promotor de la propiedad privada, tenia ya más de 400 años de formación y desde su inicio el sector dominante dentro de la estructura de clases en el país ha estado en el exterior.

El centro del poder de Venezuela ha oscilado desde 1498 entre España, Inglaterra o EE.UU., pero siempre ha sido el capital internacional y el mercado mundial quienes en última instancia trazan la vida de la sociedad venezolana.

Alí Rodríguez Araque en su celebre "voto salvado en la autorización del Congreso al Esquema de Ganancias Compartidas", tercera etapa en la privatización bajo el segundo gobierno de Caldera, cita extensamente la intervención del Senador Caldera ante el Congreso Nacional en 1975:

"...Sin querer entrar en el terreno del tremendismo... hasta donde yo sepa, jamás las grandes empresas transnacionales del petróleo han apoyado los pasos de Venezuela en la aspiración de una mayor soberanía y de un mejor trato sobre su petróleo; más bien tengo la impresión muy razonada de que cada vez que la han podido obstaculizar, la han obstaculizado, y que lejos de ser buenos compañeros o buenos socios - como se ha dicho - para lograr para nosotros lo mejor, han tratado siempre de poner obstáculos, de crear reservas en este camino.." (Ídem, Pág.78)

Ahora bien, yo pregunto, con el mejor deseo de servir al país, con el mejor deseo de buscar caminos para el entendimiento: ¿son estos los socios que podemos tener? ¿Son estos los que nos van a ayudar a hacer frente a las situaciones venideras planteadas por la crisis energética? ¿Qué ganancias nos dan? ¿Cuánto han estado con nosotros?
(Ídem, Pág.78-79)

...¿Para que vamos a asociarnos con ellos? ¿Para la comercialización? ¡Si ellos son nuestros compradores! Si la mayor parte del petróleo que vendemos no lo vendemos de Estado a Estado, sino que lo vendemos a las refinerías y a las grandes redes de distribución de esas empresas transnacionales.

¿De manera que las vamos a invitar para que participen del análisis de nuestras informaciones y de nuestras decisiones, cuando son ellos los que nos van a comprar? Esto me ha recordado un artículo del Código de Comercio, el 269, según el cual el administrador que en una operación tiene, ya en su propio nombre o como representante de otro, un interés contrario al de la compañía, debe manifestarlo así a los demás administradores y abstenerse de intervenir en las deliberaciones sobre la materia. ¿Y justamente para la comercialización, para vender el petróleo a los grandes consorcios que refinan y distribuyen los productos en nuestro principal mercado que es el norteamericano, y en los otros mercados que están a nuestro acceso, vamos a invitarlos a que se sienten adentro, con nosotros, para fijar los precios, para trazar las normas y para marcar el camino?

...Uno de los venezolanos más expertos en materia petrolera... el doctor Julio Sosa Rodríguez, decía en unas declaraciones el 20 de julio de 1975: "En efecto, en este tipo de empresas, aún cuando el capital privado se encuentre en minoría, su participación a nivel directivo, en donde se maneja información y se definen acciones y estrategias, lo más probable es que con frecuencia sea fuente de conflictos de intereses y de ineficiencia de la operación, pudiendo llegar incluso a mediatizar en una u otra forma el poder decisorio del Estado". No es un consejero sarampionoso, no es una política demagógica.

...No sé realmente si el honorable gobierno de la República se ha paseado por todas estas circunstancias.
(Ídem, Pág.79)

Es el mismo Alí Rodríguez Araque que inmediatamente le pregunta al Dr. Caldera :

¿Se ha paseado Ud., Dr. Caldera, por estas circunstancias que tan solemnemente advirtió? ¿Ha cambiado la naturaleza de las transacciones o a cambiado Ud.? ¿Cómo entender al Presidente Caldera, colocado dos veces en la Presidencia dentro de estos procesos democráticos nuestros, que ni consulta, ni convoca, ni oye proposiciones de buena fe, ni habla? ¿Qué le está pasando al Presidente Caldera? ¿Por qué no hace, ahora que es Presidente, lo que le reclamaba a Carlos Andrés Pérez? ¿Acaso está en desacuerdo con la apertura como está planteada? ¿Si es así, por qué la autoriza? Si no es así ¿Por qué no explica las razones por las cuales cambio de opinión? (Ídem, Pág.82)

Hoy, 9 años después, le podíamos hacer exactamente las mismas preguntas, no tanto al Senador Alí Rodríguez Araque, sino al mismísimo Presidente Chávez, que todos los días nos da una charla sobre el Imperialismo, en el preciso momento que se negocia con las compañías petroleras. Qué pensar de aquel que acusa al payaso de "imperialista y hace negocios con el dueño del circo". ¿O es que se desconoce que los Bush, Rice y Cheney, son empleados y servidores de CHEVRON, EXXON MOBIL, GENERAL MOTOR, etc?.

Si para el Dr. Caldera y Sosa Rodríguez, connotados representantes del capital, era peligroso para el país asociarse con el capital extranjero en el negocio del petróleo, aunque este capital estuviese en minoría, ¿que podemos pensar hoy, cuando en las empresas mixtas propuestas, el capital privado tendrá el 49%, pero en la mayoría de las empresas donde está asociado con PDVSA, especialmente en el exterior, en PEQUIVEN y en muchas otras dentro del país, ese capital privado esta precisamente en mayoría, desde hace muchísimo tiempo?.

No tienen que elaborar ni pensar ninguna respuesta los pasados guerrilleros de izquierda, ni los nuevos revolucionarios de boina roja, es perfectamente claro que ni las transnacionales han cambiado, ni ellos tampoco, porque precisamente toda la actual política petrolera en ejecución en el país, bajo el marco legal de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y las Leyes de Hidrocarburo y de Hidrocarburo Gaseoso, son un invención del capital petrolero internacional en la década pasada, que aquí aplicó de hecho el Sr. Giusti, pero fue precisamente el Sr. Quiroz Corradi, quien expuso todo el marco teórico de dicha política, y todo el chiripero de Caldera hoy devenido en revolucionario se encargaron de hacerla suyas desde en aquel entonces encabezados precisamente por el Sr. Rodríguez y La Causa R.

Alí Rodríguez, en definitiva, pese a toda su retórica, no se ha opuesto jamás a la privatización, como todo Pequeño Burgués, que vive entre dos mundos: asalariado del capital representando los intereses de este en la política y en la economía, vive en una eterna contradicción porque es la expresión concentrada de las contradicciones del capital. Soñando con ocupar el puesto de patrón y temiendo caer en la situación del proletariado. Esto es lo que nos explica por qué, luego de atacar y oponerse a la privatización, el Sr. Rodríguez, termina no sólo arrodillándose ante el capital, sino que él mismo propone, como buen abogado del capital, la solución para convertir los delitos contenidos en la apertura petrolera en piezas de derecho, y la estafa al país es transformada en una proeza política y económica, santificada en la CRBV.

Definitivamente el oportunismo y el aventurerismo de la Pequeña Burguesía no tienen ni límites, ni barreras, porque sencillamente jamás ha tenido principio alguno.

La apertura petrolera y desmontaje jurídico de la nacionalización.

El Sr. Ramírez, analizando el desmontaje de la nacionalización, dice defender una verdadera nacionalización, sin intervención de la empresa privada en el negocio petrolero, tal como era la aspiración de todos los miembros de la Comisión Presidencial (menos FEDECAMARAS) encargados de redactar la famosa Ley de Nacionalización.

Todo el cuento sobre este proceso de privatización, emprendido por el capital petrolero nacional e internacional a través de PDVSA, fue denunciado y explicado con lujo de detalles por muchos venezolanos en aquella época, donde abundan los libros, artículos y folletos sobre el tema.

¿Qué critica en definitiva el Sr. Ramírez?. El hecho de que la Corte Suprema de Justicia, violando las leyes del país y sobre todo la "sagrada división de los poderes públicos" modificó la Ley de Hidrocarburos vigente y aún la misma Constitución; y de un plumazo decidió que PDVSA era a partir de ese momento la dueña y soberana del petróleo venezolano y por lo tanto podía hacer Convenios y contratos, con quien quisiera sin necesidad de consultar al Congreso.

Si todo esto es cierto, si el país fue estafado, sus leyes violentadas y una banda en componenda con el capital internacional cometió tan flagrante delito, ¿cómo explica el Sr. Ramírez, que sea este Gobierno Revolucionario el encargado de legalizar este hecho y el que promueve aceleradamente la constitución de empresas mixtas, que es de hecho la privatización final del sector petrolero venezolano, y la legalización de toda la estafa cometida por las compañías petroleras?.

A los ladrones y estafadores de ayer, las "ingenuas compañías petroleras internacionales", engañadas por los chicos malos de la Meritocracia, nosotros los "revolucionarios" los convertimos en socios. ¿Entonces, Sr. Ramírez, en dónde queda toda esa palabrería contra la apertura petrolera del pasado, cuando lo que se propone hoy es precisamente legalizar y ampliar la privatización a través de las empresas mixtas?.

El Papel de la Asamblea Nacional

Hoy, exactamente como hace 9 años, podríamos hacer nuestras las palabras del Senador Rodríguez cuando refiriéndose al extinto Congreso Nacional decía:

"El actual Congreso de la República no se caracteriza precisamente por su fecundidad intelectual y científica. De allí que, a pesar de centenares de advertencias formuladas por algunos de nosotros, prefiriera violar el actual sistema legal, antes que cumplir con su más elemental función: legislar. En este caso se trataba sencillamente, si querían hacer las cosas medianamente bien, de reformar algunos artículos de la Constitución, la Ley de Nacionalización, la Ley Orgánica de Administración Central, del Código Orgánico Tributario y del Código Civil." (Ídem, Pág.70)

La consulta se redujo a una convocatoria en el recinto del Congreso con una muy raleada concurrencia. Aún así, muchas de las opiniones expresadas, sencillamente han sido ignoradas por los redactores del Informe.

De aprobarse el llamado Marco de Condiciones, tal como está, simplemente se va a reproducir la antigua relación Estado - Empresas Extranjeras, el mismo que prevaleció en Venezuela desde los tiempos de Juan Vicente Gómez hasta el 1 de enero de 1976".
(Ídem, Pág.83)

Leyendo todo esto solo nos quedaría agregar la celebre frase:

"Cualquier parecido con la realidad actual es pura coincidencia"

Casi 10 años después, le podemos recordar al Sr. Rodríguez lo que decía en aquel entonces, y preguntarle:

¿De qué revolución se puede hablar hoy?

¿De qué protagonismo popular?

¿Dónde esta la participación del trabajador?

¿Por qué se niega el debate petrolero?

¿Por qué el chantaje y la amenaza contra todo aquel que difiera del discurso oficial?


Necesidad del debate petrolero

¿Qué exigía el Senador Rodríguez al Congreso, al último Presidente de la IV República y a la misma PDVSA? :

"PDVSA puede agregar a los ya obtenidos, un nuevo mérito: colocar en el centro de la mesa de discusión política del país lo que, sin duda alguna, constituye la piedra angular en cualquier proyecto nacional -sea del signo que sean con el cual se pretenda responder, ya no sólo a la actual crisis, sino a la Venezuela del Siglo XXI. Nada más y nada menos que la cuestión petrolera. En efecto, sin que todavía la nueva política petrolera constituya un tema en las consideraciones cotidianas del venezolano, al menos se ha iniciado una discusión concreta sobre un tema concreto". (Ídem, Pág.71)

Leyendo y recordando todas estas afirmaciones y peticiones del Senador Rodríguez de la IV República; hoy Ministro de Relaciones Exteriores; pero, antes que nada, artífice de la política petrolera bolivariana, podíamos recordar aquella célebre sentencia de "la lengua como castigo del cuerpo" y preguntarle al Ministro de hoy:

¿Qué ha pasado, Senador Rodríguez, con sus palabras "que tan solemnemente advirtió"? ¿Ha cambiado la naturaleza de las transnacionales o ha cambiado usted?


Apertura y Soberanía

De que la apertura petrolera violaba la soberanía, es un hecho denunciado por el propio Alí Rodríguez:

"Esta apertura está privatizando también la administración de justicia. Cualquiera que lea la Constitución se encontrará con la disposición del artículo 127. Según ella, todas las dudas y controversias que surjan en los contratos de interés público, se resolverán conforme a las leyes venezolanas y en los tribunales venezolanos. En adición, toda la normativa venezolana de hidrocarburo la declara de interés público.

En los distintos contratos de apertura aparece una cláusula según la cual, todas las dudas y controversias se resolverán por arbitraje, según las normas de la Cámara de Comercio Internacional, siempre en el extranjero. En otras palabras, el soberano abdica frente a los súbditos.

Esas formulas de arbitraje sustraen la solución de las controversias a la jurisdicción de los tribunales venezolanos, la coloca en manos privadas y fuera del país, en clara violación del llamado principio de inmunidad de jurisdicción establecido en la Constitución."
(Ídem, Pág.16)

Pero hoy la realidad nos demuestra que somos lo que siempre hemos sido: un país sencillamente hipotecado, un territorio que desde 1498 hasta hoy no ha hecho más que cambiar de dueños. Ayer era la Corona Española quien decidía la vida de la sociedad venezolana, hoy es el capital petrolero internacional quien dicta las pautas a todas las esferas del país, hasta el punto que la propia doctrina Betancourt de los años 60, tan criticada por conocidos líderes bolivarianos, es hoy la doctrina oficial del Estado. Solo que ahora, esa doctrina se llama multipolaridad.

No hay que darle sólo el petróleo a Washington, sino repartirlo entre Londres, Paris, Berlín, Tokio, Pekín y Brasilia. Se trata, en resumida, de repetir la historia de Betancourt, comprar una supuesta estabilidad política a cambio de pactar con el capital internacional la entrega del petróleo. Lo irónico y risible, es que ésta política de sumisión y entrega se le disfraza con proclamas y discursos llenos de soberanía, antiimperialismo y hasta de socialismo del siglo XXI. Sólo nos falta el Franz Kafka que nos escriba la Metamorfosis del Proceso, para tener el literato de la revolución.

La privatización a pasos de vencedores: la distribución de la renta

La exposición del Ministro de Minas y Presidente de PDVSA, el 25/05/2005, es una pieza clásica del doble discurso del capital bajo su envoltura democrática: la entrega de un país en nombre precisamente de la "plena soberanía petrolera".

El Sr. Ramírez, en su largo discurso, no agrega nada nuevo a lo que por 30 años desde la propia nacionalización se ha venido denunciando, no sólo desde la llamada Izquierda, FUNDAPATRIA y periodistas que investigaron PDVSA en ese periodo, sino desde la propia IV república y desde el exterior. Las denuncias sobre los Convenios, CITGO, etc. que hoy - mayo 2005 - realiza el Sr. Ramírez, no agrega nada a lo que desde 1999, y aun mucho tiempo atrás, se viene denunciando, y que el Foro: "PDVSA por dentro" expuso a lo largo y ancho del país, en el periodo del Golpe de Estado de abril 2002 y luego durante la insurrección - sabotaje de diciembre 2002 - enero 2003.

Son conocidos los celebres artículos de Tobías Nóbrega, en lo meses anteriores al golpe, donde se expuso lo que hoy descubre y hace de conocimiento público el Ministro. Esta exposición del Sr. Ramírez nos recuerda al Sr. Lusinchi, que luego de haber hecho el "mejor refinanciamiento del mundo", declaró cínicamente que la banca lo había engañado. Al Sr. Ramírez, le debemos recordar la celebre frase de Herrera Campins, ante las declaraciones de Lusinchi : "Piaste tarde, pajarito". Sólo que en este caso no se trata de un pajarito, sino de una verdadera banda de buitres, que lleva adelante la mayor operación de despojo hecha contra país y trabajadores algunos en el mundo.

Se trata precisamente de montar todo un show "antiimperialista, nacionalista, en defensa de la soberanía", para continuar entregando vía empresas mixtas, vía licencias de exploración y explotación, todo el sector petrolero venezolano, dejando a PDVSA y al MEP, como siempre ha sido el objetivo del capital petrolero internacional y sus testaferros criollos: una vulgar taquilla de recaudación de impuestos, donde el capital pagará lo que él quiera pagar como lo ha hecho a lo largo de casi 100 años de explotación petrolera.

Para el Sr. Ramírez todo lo ocurrido a lo largo de PDVSA, en el periodo de la nacionalización, no fue más que una conspiración maléfica, de verdaderos genios del mal, de auténticos Quintas Columnas, en una palabra: una banda de desalmados llamada MERITOCRACIA que sencillamente entregó toda nuestra riqueza petrolera a unas ingenuas compañías internacionales que de buena fe, eran engañadas por estos genios del mal. En ese sentido, el Sr. Ministro no hace más que recoger la teoría de la conspiración que critica el Sr. Quiroz Corradi:

"En nuestro país existe un núcleo de venezolanos en PDVSA, en el gobierno y en otras instituciones de poder que se han planteado la deliberada tarea de entregarle el petróleo al capital extranjero. (Ídem, Pág.5)

En resumida, estamos en presencia del ya conocido análisis del capital para explicar la crisis venezolana y, particularmente, la de PDVSA: Como un problema de gerencia, de mala dirección y, en resumida, de personalidades malignas que vendieron el país. De tal manera que ahora son ellos, los "bolivarianos", los buenos de la película, los salvadores de la Patria, los que han transformado a PDVSA en una PDVSA del pueblo.

Según el Sr. Ramírez, la Meritocracia era malvada porque ellos, sus ejecutivos, se sintieron comprometidos sólo con la maximización del "valor del accionista" y, al igual que cualquier sociedad anónima privada, pretendían que este valor se determinaba después de los impuestos, rentas y regalías. Ignoraban, así deliberadamente -según Ramírez -, que el accionista era el Estado, preceptor también de los impuestos generales y, más importante aún, preceptor también de las rentas y regalías generadas no por la iniciativa empresarial, no por la inversión, sino por el carácter de propietario del recurso natural.

¿Cuál es la diferencia entre maximizar el valor del accionista (objetivo de la meritocracia) y "maximizar el valor del recurso natural" (supuesto objetivo antagónico con el anterior de la política petrolera del actual gobierno?

En todo caso, ayer, como hoy, toda la burocracia de PDVSA ha tenido como objetivo formal de su gestión maximizar los ingresos del petróleo para el país. La cuestión estriba que para el capital y la burocracia, cuando ellos por una y otra vía se apoderan de cantidades crecientes de la parte de la renta del país, están actuando exactamente conforme a sus intereses, que son de hecho los intereses del Estado Venezolano.

¿ O es que olvida el Sr. Ramírez que la esencia de nuestra Constitución definida en el artículo 299 , es que el Estado y la iniciativa privada son los actores en la promoción del desarrollo?. Y desarrollo, en un país capitalista como el nuestro, quiere decir sencillamente: libre competencia y máximas ganancias para la iniciativa privada.

Cuando la Cámara Petrolera, el capital privado nacional e internacional, exigen su participación creciente en la renta petrolera, están de hecho maximizando el valor del accionista y maximizando el valor del recurso natural. ¿Olvida el Sr. Ministro que en Venezuela, como en cualquier país capitalista, en todo proceso productivo hay sólo dos factores: capital y trabajo; y precisamente la lucha de clases en torno al reparto de la renta petrolera, lucha que se ha agudizado en los últimos 6 años, tiene como esencia el interés de cada clase y sector social, incluyendo el que representa el Sr. Ramírez y la burocracia oficial, de "maximizar su valor como accionista"?. ¿Acaso el petróleo" no es de todos los venezolanos"?.

Según el Sr. Ramírez: la verdad es que la vieja PDVSA prefería pagar impuestos en el exterior antes de pagarlos en Venezuela, a través de trampas denominadas de "ingeniería financiera" actitud ésta explicable en una empresa transnacional extranjera, pero inaceptable según el ministro, en un empresa nacional, del Estado Venezolano. Si ésta era la preferencia de la vieja PDVSA, parece que la nueva tiene más preferencia y hace mejor los trabajos de "ingeniería financiera", a juzgar por la salida de capital desde PDVSA al exterior en los últimos 14 años. Qué dicen las cifras de los negocios internacionales en ese periodo y hagamos la comparación:

La Meritocracia, Sr. Ramírez, aplicó lo que es la norma de toda empresa pública o privada dentro de un modo de producción capitalista , "maximizar el valor del accionista". Usted cree descubrir el fin maléfico de la Meritocracia porque ésta "ignoraba deliberadamente que el accionista era el Estado", y usted, Sr. Ministro, pareciera ignorar que este Estado, es de la burguesía, del capital y mientras no se derroque este Estado, mientras los trabajadores no demuelan ésta máquina de opresión llamada Estado, este Estado y la propiedad que el representa, junto con las ganancias que se obtienen bajo su modo de producción, serán de los dueños del país: EL CAPITAL.

¿Es que usted, Sr. Ramírez, nos quiere hacer creer que el Estado realmente existente en el país, es un Estado proletario, y estamos en presencia de una Revolución Socialista?

Minimizar la contribución fiscal nacional, no es como usted pretende demostrar, minimizar el valor del recurso natural, es sencillamente obtener más para los patrones de la renta petrolera. Todo depende hacía qué clases y sectores sociales va a parar en definitiva el producto del negocio petrolero. De todos es conocido que el reparto de la renta producida por el trabajador petrolero, depende en última instancia de la lucha de clases y sobre todo de la fuerza de quienes participan en dicha lucha.

En síntesis, cuando la Meritocracia, el capital privado nacional y extranjero "maximizan el valor del accionista", están de hecho maximizando para ellos y de acuerdo a sus intereses el máximo valor del recurso natural. En palabras más sencillas. Al ser ellos los sectores dominantes de la economía y del Estado, obtienen más de la renta petrolera. Es una simple ecuación matemática que la resuelve siempre una correlación de fuerzas y, sobre todo, quien tiene el favor y apoyo del ejército y la policía.

En cuanto a que la contradicción en la política petrolera era volúmenes contra precios, o precios contra volúmenes, contradicción según la cual, este Gobierno recuperó la política de defensa de los precios, siguiendo "nuestra política tradicional... de considerar siempre los precios como parte integrante de una política conservacionista", sería bueno que se pusiera de acuerdo con el Sr. Alí Rodríguez, según el cual la nueva política petrolera contenida en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y las leyes habilitantes sobre petróleo y la Ley de Hidrocarburo Gaseoso, eran leyes necesarias para:

"El gran desafío que se nos plantea es el de transitar exitosamente el arduo camino de una política de mercados, toda vez que los primeros representan la envoltura mercantil de la renta".

En este aspecto, es bueno hacer una aclaratoria en torno al papel del Presidente Chávez en una supuesta recuperación de los precios mundiales del petróleo. Según esta "teoría revolucionaria", que se vende a diario como un logro de la Revolución Bolivariana. Resulta que el Presidente Chávez, que del problema petrolero conoce tanto como el Sr. Ramírez, ha provocado una revolución de tal magnitud, que ni los jeques árabes, ni las compañías petroleras habían logrado jamás. Las preguntas son sencillas

¿Quiénes son los mayores beneficiarios de un aumento en los precios del petróleo?

¿A quién, en última instancia, le conviene una elevación en el precio del barril?

¿Quién controla el mercado petrolero?

De todos es conocido, que los principales beneficiarios del negocio petrolero son:

En primer lugar, los gobiernos de EE.UU., Europa, Japón y en general de los países desarrollados, que acaparan vía impuestos, más del 60% de los ingresos provenientes del negocio petrolero a nivel mundial.

En segundo lugar, las compañías petroleras al tener el virtual monopolio del negocio petrolero se quedan con un 20% o más de negocio.

Y sólo, en último lugar, son los países de la OPEP y los productores de petróleo los que se quedan con las migajas del Festín Petrolero.

En resumen, pretender que el Presidente Chávez haya elevado los precios por sus viajes al Medio Oriente y su retórica antiimperialista, es creer que las compañías petroleras y los gobiernos de EE.UU. y Europa pueden permitir cualquier alza de precio sin su consentimiento.

Después del Embargo Árabe, en la década de los 70, del derrocamiento del Sha en Irán y del establecimiento de la Agencia Internacional de Energía como la representación energética del capital mundial; el mercado petrolero y por ende los precios, los determinan New York, Londres o La Haya. Indudablemente ésta determinación no es unilateral, sino a menudo en lucha o cooperación con sus socios de Arabia Saudita, Kuwait, los Emiratos Árabes o Venezuela. Y, sin negar jamás, los acontecimientos políticos que en determinados momentos provocan fluctuaciones en el precio muchas veces inducidas por el propio capital.

Lo esencial es que las fluctuaciones de los precios del petróleo, desde la época de Rockefeller en el siglo XIX hasta hoy, han sido una potestad del capital y no la proeza de un presidente del tercer mundo.

Hoy, cuando la escasez del petróleo es inminente, cuando el mundo esta consumiendo sus últimas reservas petroleras y cuando se descubre que todas reservas de petróleo convencional de la OPEP y de las grandes compañías han sido falsificadas desde la época de los 80, el mundo comienza a comprender cuan manipulado ha sido el mercado petrolero por las grandes compañías anglosajonas y sus gobiernos respectivos.

 

Continúa...

 

Empresas Mixtas, privatización final de PDVSA - (y III)



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