Pugna interna en el oficialismo
por control de la industria petrolera
Jesús Eduardo Brando
/ El Globo (Venezuela) - 09/08/05
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Chavistas denuncian enclaves de corrupción en Pdvsa
A través de su plataforma comunicacional hacen señalamientos de que se prepara un nuevo "paro petrolero tecnológico". Aseguran que hay factores contra revolucionarios detrás de la corrupción y que se mantiene los planes de privatizar la estatal petrolera.
Internamente en el oficialismo venezolano persiste una enconada lucha por el control de la industria petrolera (Pdvsa), a la vez que mediante Internet y otros medios de la plataforma informativa de este sector se reiteran y abundan las denuncias de corrupción de supuestas claques en el sector.
En medio de todo esto, cabe hacer referencia al acontecer post electoral.
En Venezuela finalizó el proceso electoral para concejales y miembros de juntas parroquiales con una persistente abstención, entre 74 y 78 por ciento, según apreciaciones de diversos analistas.
En el panorama internacional el Congreso de Estados Unidos - según el vocero Robert Robinson- mantiene el alerta naranja sobre un eventual corte del suministro petrolero a aquel país, a la par que se profundizan los distanciamientos, ahora con la suspensión de convenios de Venezuela con la agencia antidrogas DEA, a la que el presidente Chávez acusa de espionaje.
En los mercados a futuro, el crudo marcador Brent del Mar del Norte, se disparó a 62 dólares por barril. Mientras desde Caracas se anuncia un nuevo convenio con Brasilia para producir tubos petroleros.
Privatizar a Pdvsa
En medios oficialistas persisten, desde hace considerable tiempo, versiones de que la estatal petrolera Pdvsa volverá al esquema de casa matriz y filiales.
Esto, según los propulsores de la especie, tendría como objetivo afianzar parcelas de poder que faciliten la denunciada corrupción en distintos niveles; y, agregan, facilitar y avanzar en los planes de privatización por factores contra revolucionarios que aun seguiría enclavados en posiciones de dirección. Al punto de señalar que estaría en marcha un nuevo "paro tecnológico petrolero".
Estas denuncias tiene como objetivos los más altos niveles de la industria petrolera, incluso contra el ministro Rafael Ramírez y el canciller Alí Rodríguez.
Negociados antirevolucionarios
La madeja de denuncias en esta guerra ya no soterrada, apuntan a la supuesta existencia de los antes mencionados enclaves. A través de ellos se adelantaría una estrategia de copar posiciones claves en el manejo de la industria petrolera, especialmente en Pdvsa Occidente.
A tal punto que en julio pasado -hay copias de ello- hubo cruce de oficios entre gerentes revolucionarios alertando la contratación y ordenando el bloqueo de ingreso de 43 profesionales (con nombres y apellidos) en áreas gerenciales técnicas y administrativas, así como supervisores. Algunos de ellos con el estigma de haber "trabajado en contra del propio ministro Ramírez".
Siguen las connivencias
El gobierno nacional, en el supuesto de combatir la corrupción con las plazas de trabajo y asignación de contratos a terceros, en principio, llevó al ministro Ramírez a anunciar el despido de treinta gerentes en occidente; y consecuentemente, a la creación de llamado sistema de democratización del empleo (Sidem).
Sin embargo, las denuncias de corrupción con los empleos se mantienen, indicando algunos de los interesados que los administradores de empleos cobrarían entre 3 a 5 millones de bolívares por plaza.
Los problemas lejos de terminar se han complicado y hace dos semanas hubo un paro de trabajadores de las contratistas en la costa oriental del Lago de Maracaibo, desempleados -según ellos- por la mafias de empleadores.
Sin embargo, por otro lado, sectores afectos a la revolución señalan, con nombres y apellidos, a funcionarios petroleros que le habrían entregado la administración del Sidem a supuestas empresas consultoras, las que se quedarían con el 80 por ciento del valor del trabajo de sus "representados".
Al otro lado del país
Mientras en oriente se destapan nuevas denuncias de todo un entramado de nepotismo en el manejo, administración y operatividad de Pdvsa, tanto en el sector petrolero como gasífero, que involucraría directamente a familiares de directivos de la estatal a su más alto nivel.
Claque que directamente y a través de enlaces con empresas de parientes y otros allegados, en empresas contratistas y de "maletín" tienen control, asegurado de mil millonarios negocios en bolívares y en dólares, según investigaciones y denuncias del diputado Julio Montoya.
Energía y seguridad de Estado
La situación realmente no es nueva, por ello el general Raúl Baduel, comandante del Ejército, ha sostenido la tesis de la necesidad de definir y establecer una política energética integral, en la que participe activamente la Fuerza Armada Nacional, por considerarla un asunto medular de seguridad estratégica y defensa de la nación.
Baduel en tal sentido ha mantenido - al menos hasta hace poco tiempo- reuniones con especialistas multidisciplinarios en el tema energético, ante quienes ha expuesto su pensamiento sobre tan delicada materia.
Incluso asistió a un foro en la Universidad Simón Bolívar - tal vez con desagrado para altos niveles gubernamentales - de críticos dentro del mismo proceso revolucionario a la forma como se manejan la industria petrolera y ahora el sector gasífero, tales como el economista Francisco Mieres y los ingenieros Elie Habalián Dumat (petróleo) y Víctor Poleo (eléctrico).
Situación ésta que no escapa a las connotaciones políticas y habría motivado la decisión presidencial de mantener a Baduel en el comando del Ejército, ante -según versiones extraoficiales- la negativa del general de pasar a la inspectoría de la FAN, finalmente ocupada por el general Melvin López Hidalgo, todavía también titular del Consejo de Defensa de la Nación (Codena) a quien se le prorrogó el tiempo de servicio activo y quien -dicen- aspiraba a la cartera de Defensa que desempeña el almirante Orlando Maniglia.
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