Anillo Energético de integración de dónde:
¿del sur o del norte?
José Pinto* / Soberania.org - 24/08/05
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He visto muchos anuncios respecto a la conveniencia de la creación del Gran Anillo Energético del Sur como parte de un plan de integración energética de las naciones suramericanas, se habla de PetroSur, PetroCaribe, PetroAndina y Gas del Sur, de redes de gasoductos, electroductos, suena bien siempre y cuando tengamos gas.
Los grandes suplidores de gas en ese proyecto de integración serían Venezuela (Yacimientos de Gas Asociado, Plataforma Deltana, Norte de Paria), Bolivia (Santa Cruz-Tarija), Argentina (Cuencas Neuquén, Austral y Noroeste), Brasil (San Pablo) y Perú (Yacimiento Camisea). Pero aparte del déficit de gas que tienen los países de Suramérica, lo que no me hace clic es que la mayoría de las empresas que manejan los proyectos de explotación del gas y gran parte de los gasoductos de Suramérica son transnacionales, o por lo menos, con un porcentaje de participación importante.
Son las transnacionales de siempre: HALLIBURTON, SK CORPORATION, EXXON, MITSUBISHI, KELLOG BROWN & ROOT, ENRON SHELL, HUNT OIL, CHEVRON TEXACO, BRITISH GAS, REPSOL YPF, TECPETROL, PLUSPETROL (Filial de REPSOL YPF), TOTAL-AUSTRAL, AGUAYTIA ENERGY (Propiedad de un consorcio estadounidense de 6 empresas) , CONOCO PHILLIPS, CONSORCIO PACIFIC LNG (BG, BP y REPSOL) , etc. , las cuales también tienen planes de extender los gasoductos proyectados hacia la costa del pacífico de México y al estado de California, suelo propiedad actual del gobierno norteamericano, donde para satisfacer su demanda eléctrica Washington tiene planificado construir entre 1.300 y 1.900 plantas eléctricas, alimentadas por gas, en los próximos 20 años.
Pregunto:
¿Con ésta composición de compañías transnacionales, podrán estos proyectos jugar a favor de la integración regional, o tan solo son maniobras que responden a intereses geopolíticos de algunos actores de la misma región latinoamericana y los de afuera, es decir, EEUU y Europa?
En Venezuela, somos el primer reservorio gasífero de América Latina & el Caribe, 64,24 % (148,9 MMMPCN, sin considerar a México, Trinidad-Tobago) y el sexto del mundo bien lejos de los primeros, con solo el 2,35 % del total, teniendo el Medio Oriente, Europa y Rusia las grandes acumulaciones, que suman el 76,3 % de las reservas mundiales de gas. Una gran restricción en nuestras reservas de gas es que el 90,8 % de las mismas son asociadas al petróleo, es decir, son vulnerables a las variaciones de producción de crudo, atadas a las regulaciones de la OPEP, siendo su vida útil de unos 20 años a la tasa de producción actual de 2,98 MMBPPD. Tenemos que mencionar además que el 71 % del gas producido se destina al consumo de la misma industria petrolera y el 29 % restante es consumido para la generación de electricidad, petroquímica, siderúrgica y aluminio. Adicionalmente, tenemos que señalar que existe un déficit nacional de gas de más de 300 MMPCD.
Pregunto:
Si el 71 % del gas es consumido por la industria misma, si los volúmenes extraídos dependen de la producción de crudo, la cual es regulada por la OPEP, si aun no hemos podido cubrir nuestro déficit nacional de gas, ¿Cómo es que lo estamos ofreciendo a nuestros hermanos de Suramérica?. Si nos asociamos a las transnacionales ( CHEVRON-TEXACO ) para explorar y explotar los yacimientos de gas, ¿Por qué vamos a permitir que la mayor parte de ese gas vaya a los mercados de EEUU? , ¿Qué pasa con la integración energética del Sur, del Caribe y Centro América?.
Ojalá que confirmemos el potencial gasífero en la Plataforma Deltana , Norte de Paria y en el resto de las áreas exploratorias, pero ojo: ¡Cuidado y si el eje de integración finalmente se convierta en la tapa del frasco que necesitan los proyectos de Washington, CAFTA, PPP e IIRSA, para satisfacer sus demandas energéticas a expensas de nuestros recursos y soberanía!
(*) José Pinto - Email: guariche1000@yahoo.com
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