Crisis política de una economía monopólica
José Pinto* / Soberania.org - 25/08/05
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Crisis política de una economía monopólica, vulnerable al mercado internacional, estatista y corrupta Hablemos de las causas de las crisis políticas generadas por un estado con una economía básicamente monopólica, vulnerable a las variaciones del mercado internacional, estatista, facilista y poco impulsadora de la actividad privada y viciada por la corrupción. Sobre este tema en Venezuela han hablado los especialistas de los gobiernos democráticos por más de 46 años y nada que salimos del subdesarrollo. Siempre hemos sido un país monoproductor, al principio, digamos después de la independencia y las guerras de caudillos, a comienzos del siglo XIX, éramos un país exportador de algunos rubros alimenticios (Café, cacao, etc.) y ahora, desde 1914, principalmente exportador de petróleo y en ambos períodos, dependientes del mercado mundial, es decir, vulnerables a las variaciones de los precios de esos rubros en el mercado internacional, sumándose además, el control excesivo de la economía por el Estado, cuyos recursos financieros mayormente se han dirigido a la compra de bienes en el extranjero para favorecer solo al sector privado, las corruptelas y las consecuentes crisis políticas.
Después de la guerra independentista, quedamos endeudados y nuestra vida republicana comenzó con malas referencias, no pagábamos, comenzó la morosidad, los intereses adeudados, la falta de crédito. Para 1930 el petróleo comenzó a representar un ingreso importante para el fisco, aportando más del 21 por ciento del total de ingresos. Sin embargo la gran recesión de los países industrializados y la caída del dólar afectaron nuestras exportaciones agrícolas y petroleras, sobre todo las primeras, fue desde allí que comenzamos a depender única y exclusivamente del bendito petróleo.
En 1936 tras la huelga de los trabajadores petroleros del Zulia, nace la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), su objetivo "evitar la explotación del hombre por el hombre y luchar por la justicia social ". Con el fin de "terminar con el latifundio ", nace la Reforma Agraria en marzo de 1960, durante el gobierno de Rómulo Betancourt. Un mes más tarde, el 19 de abril, nace también la Corporación Venezolana del Petróleo (CVP), con el fin de "competir con las empresas extranjeras en el negocio de los hidrocarburos y rendirle mayores ingresos al Estado". El 14 de septiembre de 1960, en Bagdad, se crea la Organización de Países Exportadores del Petróleo (OPEP), a fin de "defender los precios mundiales del petróleo, ante las compañías Esso, Texaco, Royal Dutch Shell, Mobil Oil Company, Gulf, British Petroleum (BP) y Standard Oil de California", quienes dominaban el panorama petrolero internacional, comercializando el crudo que producían en sus extensas concesiones por todo el mundo y por el cual pagaban modestos derechos a los correspondientes gobiernos. Se dejan de otorgar nuevas concesiones petroleras, las empresas extranjeras reaccionan y disminuyen sus inversiones, afectando sus exploraciones. El gobierno trata de reaccionar y aumenta el nivel del gasto corriente, los impuestos y el crédito público. Los apátridas, "Los de siempre ", comenzaron a sacar divisas para los Estados Unidos de Norteamérica (EUA), se establece un control de cambios en noviembre de 1960, bajaron las reservas internacionales de 1.396 millones de dólares que se tenían en el año 1957 a 583 millones para el año 1962, la pelea entre "los de siempre" y el gobierno se hizo intensa.
A principios de los 70, el auge de los precios petroleros alimentaron los sueños de prosperidad nacional, sin embargo en 1973, por causa del embargo del crudo árabe como represalia a la guerra del Yom Kipur, otra recesión norteamericana nos afectó nuevamente, se disminuyen nuestras exportaciones a nuestro confiable comprador (EUA), se incrementó la explotación corrupta de los ingresos petroleros, la deuda externa subió de 885 millones de bolívares en 1961, a 3.613 millones en 1973. Poniendo en práctica la ley de nacionalización del 29 de agosto de 1975, el primero de enero de 1976 "el Estado toma control absoluto de la industria petrolera", nace PDVSA con el objetivo de "optimizar los términos del beneficio nacional ".
Para comienzos de 1979, finalizando el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez (CAP), la deuda saltó a nada más y nada menos que a 100.000 millones de bolívares. Tanto desacierto acumulado en la Venezuela Saudita, provocan en febrero de 1983 el famoso viernes negro, durante el gobierno de Luís Herrera. Los del gobierno, que saben de economía, achacan la situación a la caída de los precios del petróleo; apareció el Régimen de Cambios Diferenciales (RECADI), con el fin de "evitar que - los de siempre - corrieran con las divisas a entregarlas bajo la protección de - Hiddukel- , dios del dinero mal habido". Aumentó el desempleo y el subempleo, la deuda ya era de 180.000 millones de bolívares.
Así, para no alargar tanto mi intervención, hemos venido andando, creando leyes e instituciones que nunca lograron sus objetivos (Ley de Reforma Agraria, CTV, CVP, OPEP, PDVSA, RECADI, etc.); haciendo malos negocios; con "los de siempre" metidos en corruptelas y sacando divisas, y finalmente los perjudicados: "los pendejulianes". Pasamos de un cambio de Bs. 4,30 por dólar hasta llegar al cambio actual de Bs. 2.150 por dólar, con una deuda externa de un poco mas de 20.000 millones de dólares, que consumen 4.000 millones anuales, pasamos también por varias rebeliones: la del 23 de enero de 1958, cuando cae el dictador Marcos Pérez Jiménez; la invasión de Castro León el 20 de abril de 1960; el atentado contra Betancourt el 24 de junio de 1960; el Barcelonaso del 25 de junio de 1961; el Carupanazo del 4 de mayo de 1962; el Porteñazo del 2 de junio de 1962; el estallido social contra el gobierno de CAP del 27 de febrero de 1989; las insurgencias contra CAP el 4 de febrero y el 27 de noviembre del 1992; la quiebra de 13 de los bancos mas importantes del país en el año 1994, durante el gobierno de Rafael Caldera (Banco Latino, Venezuela, República, Metropolitano, La Guaira , Maracaibo, Construcción, Barinas, Bancor, Amazonas, Fiveca, Consolidado, Progreso); el fracasado golpe de estado contra Hugo Chávez del 11 de abril del 2002 y el saboteo petrolero de diciembre del 2002.
De manera que hemos visto como el devenir de nuestro país ha ido de desorden en desorden, caracterizado por: - una economía dependiente de las variaciones del mercado externo y de la volatilidad de los precios del petróleo desde hace unos 75 años, - un rol excesivamente proteccionista del estado que favorece solo al empresariado, formado a su sombra y acostumbrado a no arriesgar y a hablar de la boca para afuera del libre mercado, mientras transfiere sin regulaciones sus capitales hacia el exterior y busca fáciles ganancias mediante la especulación financiera en el país, - una corrupción creciente de los funcionarios del Estado y de las instituciones privadas, cuya complicidad ha sido compartida con la de algunos empresarios parasitarios que han trastocado los objetivos de sus empresas, - las crisis políticas generadas por las controversias económicas y de corrupción y que han justificado golpes de estado, güarimbas y paros.
Así que en este segundo período de nuestra economía, el petróleo no ha podido diversificar la economía, solo ha podido ser sembrado en la cuentas bancarias de unas pocas familias (grupos Polar, Mendoza, Boulton, Blohm, Cisneros, Stelling, Wolmer, Tinoco, Delfino, etc., etc.), generando un analfabetismo creciente, pobreza extrema y enfermedades, en más de un 80 por ciento de los grupos de campesinos que migraron desde el campo, buscando "oxigeno", hacia las capitales más importantes del país y así terminar siendo unos empleados asalariados de los sectores terciarios y miembros de la marginalidad.
(*) José Pinto - Email: guariche1000@yahoo.com
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