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Masacrar
iraquíes, eliminar a Saddam, ¿solo por petróleo?
Angélica
Gimpel S.* / El Mostrador
(Chile) - 08/04/03
La
necrofilia de la cleptocracia estadounidense hace inoficioso, sino
grotesco, considerar sus declaraciones, e inclina a descubrir el
objetivo de su agresión para ponerle fin.
EEUU
al borde de la quiebra
EEUU
tiene la mayor deuda externa del mundo con cuantiosos déficits
comercial y fiscal, en un contexto de alto desempleo abierto y escandalosa
delincuencia empresarial que deriva en quiebras
que empobrecen a los ahorristas.
Estos
hechos pondrían en serios aprietos a cualquier otro país.
No obstante, EEUU goza de un privilegio que lo ha puesto a salvo
y es el peligro de perderlo lo que genera la urgencia para eliminar
a Saddam Hussein, más allá de apoderarse
del petróleo de Irak.
En
efecto, después de la II Guerra Mundial, en Bretton
Woods se estableció el valor de la onza de oro en
35 dólares estadounidenses, cifra que se constituyó
en el referente de las demás monedas para el comercio internacional.
Sin
embargo, en 1971 Richard Nixon, presidente de EEUU,
eliminó unilateralmente este patrón oro acordado en
Bretton Woods, decretando la inconvertibilidad del dólar.
Las condiciones positivas de la economía de EEUU y el dólar
usado como moneda de reserva e intercambio internacionales en aquel
tiempo, permitieron que se convirtiera en el patrón
de facto, reemplazando al oro. Desde entonces el dólar
estadounidense se transformó en la divisa fiduciaria internacional
que sólo EEUU, puede producir.
Es
el peligro de perder este privilegio –que por lo demás
ha permitido tres décadas de especulación monetaria
con efectos desastrosos en muchos casos- el que originó la
urgente compulsión de masacrar al pueblo iraquí para
reemplazar a Saddam Hussein por un gobernante títere. Como
dijera Robin Cook, al renunciar a su cargo gubernamental
en protesta por la complicidad de Blair en la agresión
a Irak:
“Washington
está menos interesado en el desarme que en el cambio de régimen
de Irak, lo que explica por qué cualquier progreso de los
inspectores (de las NU en Irak) no es recibido en Washington con
beneplácito, sino con consternación porque reduce
las posibilidades de agresión, la que carece de aprobación
interna e internacional.”
El
privilegio de EEUU
Hasta
hace poco, EEUU imprimía dólares con absoluta impunidad
para pagar sus importaciones y el resto del mundo exportaba productos
para conseguir los dólares necesarios tanto para pagar sus
deudas externas contraídas en dólares, como para acumular
reservas también en dólares, que respaldaran el valor
de sus monedas nacionales y las defendieran de ataques especulativos.
Los países que por sus exportaciones recibían más
dólares que los necesarios para cubrir tales necesidades,
compraban acciones, bonos y bienes raíces en EEUU. La
demanda mundial de dólares fortalecía a la moneda
estadounidense, permitiendo su hegemonía y sustentando su
privilegio de ser el único país que soslaye la debilidad
estructural de su economía, mediante el subsidio mundial
que consigue con este mecanismo.
A
fines de la década de 1990, 80% de las transacciones de divisas
y más de la mitad de las exportaciones mundiales se hicieron
en dólares y más de 65% de las reservas en los bancos
centrales del total de países estaba en dólares. En
otras palabras, el total de las reservas en dólares de los
demás países superaba con creces el porcentaje de
EEUU en el producto mundial y lo mismo ocurría con las transacciones
mundiales en dólares en relación a la participación
de EEUU en el comercio internacional.
La
hegemonía del dólar se facilitó porque las
materias primas estratégicas, en especial el petróleo,
se comercializan en esta moneda. Al igual que muchos países
industrializados EEUU consume más petróleo del que
produce, pero, hasta ahora, pudo darse el lujo de importarlo imprimiendo
dólares si le era necesario.
El
euro entra en escena
El
pánico actual de EEUU radica en la posibilidad de que el
dólar sea desplazado por el euro en las transacciones petroleras
y en las reservas de los bancos centrales y que -dada la magnitud
de los montos involucrados- reemplace al dólar como moneda
fiduciaria mundial.
Desde
la aparición del euro, hace tres años, los países
de la Unión Europea (UE) han adoptado esta moneda -excepto
Gran Bretaña, Dinamarca, Suecia y Noruega- determinando
una disminución de la demanda por el dólar estadounidense
e influyendo en su devaluación. En 2004 se incorporarán
a la UE otros diez países, lo que implica un PIB de 9,6 billones
de dólares y una población de 450 millones enfrentada
a un PIB de 10,5 billones de dólares y una población
de 280 millones de EEUU, situación en que más
de la mitad del petróleo crudo de la OPEP será vendido
a la UE.
¿Por
qué derrocar a Saddam?
La
OPEP controla un tercio de la producción de petróleo
y Arabia Saudita –primer productor y gran aliado de EEUU-
logró que su venta se haga en dólares. La
inspiración para el cambio de moneda en la OPEP la dio Saddam
Hussein, quien empezó a vender el petróleo en euros
–dos tercios del cual es captado por empresas de EEUU- en
octubre de 2000, y luego convirtió a esta moneda el fondo
de reserva “petróleo por alimentos”
de 10.000 millones de dólares en la ONU. Según William
Clark (1), fue entonces cuando selló su suerte y
EEUU empezó a prefabricar la agresión en su contra.
Este cambio fue de alto costo para Irak porque coincidió
con la histórica caída del euro a US$0,82, pero su
posterior alza de 30% compensó con creces esa pérdida,
incluyendo al fondo de “petróleo por alimentos”.
Luego, Jordania se sumó al euro en su intercambio con Irak.
(2 y 3)
Si
la OPEP acuerda vender en euros, EEUU no podrá financiar
su colosal déficit comercial porque perderá su privilegio
y dominio mundial. El desequilibrio estructural de la economía
estadounidense sólo puede sostenerse mientras las naciones
compren petróleo y lo hagan en dólares. En consecuencia,
la inconfesable meta de EEUU es derrocar a Saddam, controlar el
petróleo de Irak –segundo productor-, restablecer su
venta en dólares y disolver la OPEP.
Otros
dos premiados como miembros del “eje del mal”,
también se han relacionado con el euro. Irán
ya tiene más de la mitad de sus reservas en euros y programa
vender su petróleo en esta moneda. Mohammad Abasspour,
parlamentario iraní, declaró que la paridad más
elevada del euro frente al dólar de EEUU dará a los
países asiáticos, sobre todo a los exportadores de
petróleo, otra dimensión en sus relaciones con los
países de la UE, ya que a través de su divisa EEUU
monopoliza el comercio global y espera que la competencia
entre el euro y el dólar eliminará este monopolio
(4). Corea del Norte abandonó el dólar
y comercializa en euros desde diciembre de 2002 y, aunque su participación
en el intercambio mundial es poco significativa, constituye una
fuente de inspiración para el área asiática
(5 y 6).
Por
otra parte, Rusia diversificó sus reservas
y quiere realizar sus exportaciones a la UE –40% del total
en comparación con 8% a EEUU- en euros, la mayor parte de
las cuales corresponde a gas y petróleo. Rusia ya vende la
tercera parte de los carburantes que consume Europa y la proporción
aumentará en 10% en los próximos años. La
mitad de las ventas de gas ruso ya se realiza en euros.
Además, India y China están considerando hacer
lo mismo, así como también Venezuela (cuarto productor
mundial de petróleo) que ya ha diversificado sus reservas
y que –por escasez de divisas- ha establecido trueque con
doce países latinoamericanos y Brasil que ya vende sus bonos
en euros (7).
También
se estima que algunos de los grandes bancos centrales asiáticos
–que en conjunto poseen la mayor parte de las reservas en
dólares del mundo– consideran efectuar similares diversificaciones.
La persistencia de la devaluación del dólar ha influido
en que los países endeudados en esta moneda se sumen a reemplazarla
por euros para disminuir el valor de estos compromisos, especialmente
los que tienen superávit en su intercambio con la UE, como
es el caso de Chile, aunque se ignora si éste
se está haciendo en euros.
Además
Javad Yarjani, Jefe del Departamento de Análisis
de Mercado de Petróleo de la OPEP, expresó que para
la UE sería ventajoso pagar el petróleo con euros,
porque eliminaría el riesgo cambiario y porque más
de 45% de las importaciones de los países de la OPEP provienen
de la UE siendo ésta su principal proveedora de petróleo
y derivados. Agregó que si el euro desafiara el status del
dólar, podría surgir un sistema financiero
que beneficie a más países a largo
plazo y finalizó deseando mucho éxito al
euro (8).
Como
resultado de esos cambios y de la disminución de la credibilidad
de la comunidad internacional en la política económica
de EEUU, la pérdida del poder de compra del dólar
en relación a otras divisas (esterlina británica y
franco suizo) y al oro se aceleró desde enero último
y por el contrario, el euro se valorizó 4% en relación
al dólar, necesitándose ahora US$ 1.08 para
comprar un euro. Crece así la posibilidad de reemplazo del
dólar por el euro, como moneda fiduciaria internacional.
La
agresión a Irak es sólo el comienzo
El
plan de EEUU después de eliminar a Saddam ya no es instalar
un gobierno títere, sino mantener Irak bajo tutela y ocupación
militar -extensivos a cualquier zona aledaña que lo amerite-,
apoderándose totalmente del petróleo para venderlo
en dólares y recuperar su estatus de moneda fiduciaria, además
de lograr substanciosas ganancias en su reconstrucción.
Las
tropas invasoras dejan a su paso una huella de cadáveres
quemados. El sitio de Basra se ha hecho bombardeando incluso la
fuente eléctrica de la planta de agua que abastece a esta
ciudad de 1,7 millones de habitantes y bloqueando el sistema iraquí
de distribución de alimentos y medicinas. Agencias de ONU
han denunciado que Basra sufre una crisis humanitaria y está
en la antesala de una epidemia de cólera y mortalidad infantil
masiva, en tanto que EEUU advierte a la población
afectada que sólo recibirá agua y alimentos de manos
de las tropas invasoras y siempre que se subleve en contra del gobierno
iraquí y acepte la ocupación de EEUU (9).
Pese
a haber logrado desarmar a Irak para lograr una agresión
más ventajosa, EEUU acusó a Irán y Siria imputándoles
apoyar militarmente a Irak, señalando que cualquier hecho
de esta naturaleza amenazaba a las fuerzas invasoras y sería
considerado “acto hostil”. Pocos días
antes, Irán había protestado por la violación
de su espacio aéreo en cinco oportunidades y el ataque de
cuatro misiles en su territorio, uno de los cuales impactó
un depósito de petróleo e hirió a tres personas.
A su vez, Buthayna Shaaban, vocera del Ministerio
de Relaciones Exteriores (10) y el presidente sirio Bashar
el-Assad desmintieron la acusación y éste
señaló que el suyo puede ser el siguiente régimen
que EEUU quiere cambiar. Ambos países ya habían condenado
la agresión a Irak (11).
El
Pentágono elabora una lista de empresas con miras a eliminarlas
de los contratos de EEUU para la reconstrucción de Irak que
incluye a las petroleras Shell de Gran Bretaña, Eni
de Italia y TotalFinaElf de Francia, pretendiendo que han
transgredido la Ley de Sanciones a Irán
y Libia (ILSA) de 1996, clasificados como cómplices del terrorismo.
Esta ley no ha sido aplicada hasta la fecha y la UE denunció
que viola las normas del comercio internacional. Un especialista
en relaciones Irán-EEUU señaló que su aplicación
presionaría a Irán y ayudaría a las empresas
estadounidenses. Richard Perle,
asesor del Pentágono, cree que el cambio de régimen
en Irán se producirá sin intervención militar
y se espera que la primera empresa favorecida con un contrato de
US$900 millones, entregue algunas subcontrataciones para obras menores
a empresas no estadounidenses (12).
Las
perspectivas
La
cruzada por la “liberación de los pueblos”
de EEUU, pone en jaque incluso a los gobiernos más obsecuentes
y sus megaempresas. El curso de los acontecimientos dependerá
de la resistencia de los agredidos y del repudio de la humanidad
a la agresión, así como del grado de reacción
de los gobiernos indolentes y de las megaempresas amenazadas.
Algunos
analistas políticos creen que ya se está produciendo
un impacto directo en las carteras de activos estadounidenses y
que el abandono de éstos se precipitará ante la
inevitable aceleración de la devaluación del dólar,
resultando difícil imaginar que los gobiernos no defiendan
el valor de sus reservas y que las megaempresas afectadas permanezcan
en una actitud contemplativa. Parece imposible que Japón,
que no ha salido de la recesión que lo afecta y que es muy
dependiente del petróleo -cuyos precios podrían llegar
a triplicarse según algunos calculistas- no tome medidas,
ya que de no hacerlo podría llegar a una cesación
de pagos con efectos devastadores para el resto del mundo. Además,
por razones de sobrevivencia, la OPEP podría adelantar un
acuerdo para vender el petróleo en euros.
Estos
efectos desbaratarían los propósitos de EEUU y en
algún momento le obligarían a dejar de ser la superpotencia
mortífera incontrolable, urgida por resolver sus
graves desequilibrios económicos.
La
humanidad movilizada puede acelerar el fin de la masacre, denunciando
su verdadero objetivo y agregando en el primer lugar del boicot
a los productos estadounidenses, al dólar en todas sus expresiones:
acciones de bolsa, reservas de bancos centrales y ventas de la OPEP.
*Angélica
Gimpel Smith es doctor en Economía de la Universidad de Sussex.
Notas
(1) Un interesante ensayo sobre el tema es el de
W. Clark, “The Real Reasons for the Upcoming War With Iraq:
A Macroeconomic and Geostrategic Analysis of the Unspoken Truth”,
Independent Media Center, http://www.indymedia.org/, January 2003
(last revised 6 March).
(2)
Faisal Islam, “When will we buy oil in euros?”, The
Observer, Sunday February 23, 2003.
(3)
Según W. Clark, op.cit., la información sobre la divisa
petrolera de Irak es censurada por los medios de EEUU y por la administración
Bush para evitar los efectos que tendría su conocimiento.
(4)
“Economics Drive Iran Euro Oil Plan, Politics Also Key”,
August, 2002 http://www.iranexpert.com/2002/economicsdriveiraneurooil23august.htm
(5)
W. Clark, op. cit. Este autor señala además que: Corea
del Norte después del embargo de petróleo contra su
país, necesita urgentemente petróleo y alimentos,
y en un acto de desesperación reactivó su programa
nuclear (...) La CIA estima que Corea del Norte podría producir
4 a 6 armas nucleares para la segunda mitad de 2003, (lo que) (...)
confirma que la premisa fraudulenta (...) contra Saddam fue totalmente
ficticia.
(6)
Caroline Gluck, “North Korea embraces the euro”, December
1, 2002 http://news.bbc.co.uk/1/hi/world/asia-pacific/2531833.stm.
(7)
Rafael Poch, “Una guerra contra el euro”, La Vanguardia,
19 de febrero, 2003, www.rebelion.org.
(8)
"The Choice of Currency for the Denomination of the Oil Bill".
Speech given by Javad Yarjani, Head of OPEP’s Marketing Analysis
Department, April 2002.
(9)
VoteNoWar.org, “The World Unites Against War”, March
29, 2003.
(10)
Kim Ghattas in Damascus, “Syria denies sending arms to Iraq”,
Financial Times, March 28, 2003.
(11)
International Staff, “US warns Syria and Iran on Iraq”,
Financial Times, March 28, 2003.
(12)
Guy Dinmore in Washington, “Pentagon to blacklist companies
investing in Iran”, Financial Times, March 28, 2003.
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