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Caracas / Venezuela -
 


Nuestras raciones de instrucción y salud,
forman parte de una estrategia de dominio
Heriberto Gutiérrez* / Rebelión.org (España) - 07/09/05

Si Rebelión.org es, como asegura en el subtítulo de su página, un periódico de información alternativa, Cuba es la realidad alternativa por antonomasia. El Gobierno de Lula puede ser examinado incompasivamente por Petras, por ejemplo. O Luis Arce asegurar rotundo que no hay pruebas de que la actividad electoral de la izquierda haya beneficiado a los oprimidos de Latinoamérica. Lo que no se permite este periódico es la más mínima crítica al Gobierno de La Habana.

Posiblemente "información alternativa" quiere decir, en el lenguaje de este diario, pactar con Encuentro, El País, El Nuevo Herald y otros sitios del ciberespacio una división del trabajo según la cual demonizar corresponde a éstos últimos; y hacer la apología, a Rebelión.org, La Jiribilla, Granma y otros medios.
Cierto que Dieterich ha mencionado, en varias ocasiones, la necesidad de que en Cuba se pase a la "democracia participativa"; que en un hermoso escrito Jesús Prieto ha pedido para Cuba la consideración de Patrimonio de la Humanidad, "pese a fallos" que en Rebelión.org nunca se exponen; y que Gianni Mina, entrevistado por un intelectual fidelísimo, se ha referido al daño que Estados Unidos hace a una "posible oposición sincera" dentro de la isla. Pero comentarios de este tipo se pierden por lo general en una mar de vulgares ditirambos.

Por ejemplo, los que el periódico entona a El Camaján. No hay relato más panegirista, contradictorio e inverosímil que el urdido por los señores Barredo y Rodríguez. Sus imperfecciones parecen intencionadas. Cualquiera podría sospechar que estos periodistas y quienes presentan su libro en la Web de Rebelión.org trabajan para el "enemigo".

Recientemente uno de los defensores del "modelo social" cubano, José Daniel Fierro, para degustar mejor la sonoridad del cubanismo y elevarlo de paso al statu de categoría marxista, ha sostenido tácitamente que obreros y camajanes padecen por igual el mal del tradeunionismo. ¿Cuántos de ellos, nos dice, no desearían vivir en un palacete de estilo modernista en una zona regia y selecta de la capital de España? Cabría preguntar a Fierro por qué el tal Yanó de su artículo anticamaján y ¡¡cientos de miles de cubanos más!! se prestan a la "tergiversación" de la realidad cubana. Decir que por mezquindad no sería una respuesta seria, y mucho menos revolucionaria. Fierro no se hace interrogantes de tal naturaleza; se limita a subsumir al individuo en su especie: Yanó es un "camaján" murmurador y mentiroso. ¿Y el enorme número de cubanos que vivimos en el exilio, que hemos tenido que abandonar nuestro país, nuestra cultura, nuestros hijos sin derecho real a regresar a lo que nos pertenece y que no hablamos (mal) de Fidel Castro y su Gobierno en ningún "falsimedio", sino que nos limitamos a sufrir nuestra desgracia o a tratar de olvidarla en el más completo olvido? ¿Cuándo interesaremos a Rebelión.org?

Antes de continuar, me gustaría saber si alguna vez Rebelión.org investigará qué obstáculos impiden a Cuba pasar a la democracia participativa; si algún día identificarán y debatirán en su foro alternativo esos fallos a los que Prieto ha hecho alusión, y si indagarán hasta qué punto el Gobierno de Cuba es responsable de que no haya en la isla una "oposición sincera"; de que no exista democracia revolucionaria ¡¡ni siquiera dentro del Partido Comunista!! Es metodológica y revolucionariamente bueno que la duda nos ronde. ¿Se habrán preguntado ustedes si el poder político cubano tiene claro el tipo de oposición que le conviene y si no contribuye a fabricarla, en los hechos y en la fantasía? ¿Hasta qué punto no será el Sánchez Santa Cruz de Rodríguez y Barredo de existencia similar a la del lobo de Caperucita? ¿Es suficiente a ustedes la palabra del Gobierno "revolucionario", o hacen estudio empírico independiente para apoyar lo que dicen sobre Cuba? ¿Son suficientes, como cree Manuel David Orrio, los datos de Naciones Unidas sobre índices de desarrollo humano en Cuba para hablar de crecimiento con equidad? ¿Son la mejora de los índice de salud y el acceso a la escuela las únicas metas del socialismo cubano?

La población instruida y saludable no es feliz


Salud y escuela son prerrequisitos y segmentos en extremo importantes de la vida plena que, no obstante, no constituyen la plenitud de la vida. En Cuba, señores, nos hallamos ante la paradoja de la inutilidad de la salud y del acceso universal a las escuelas. La población instruida y saludable no es feliz, señores. Nuestras raciones de instrucción y salud forman parte de una estrategia de dominio. Nos las imponen como aspiración intraspasable. No son la base que nos permite cultivar nuestras individualidades. Son dádivas con que nos chantajean; son grilletes. Nuestra salud e instrucción no nos pertenecen, señores, aunque estén en nosotros. ¡¡Pertenecen a Castro!!, como le pertenecen la pistola que lleva a la cintura, el puesto de Comandante, de Primer Secretario del Partido, de Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros; es decir, ¡¡en propiedad privada!!

Es mentira digna de un falsimedio aseverar que en Cuba hay crecimiento con equidad, señores. ¿Saben ustedes cómo se ha distribuido en mi país, por ejemplo, un bien tan esencial como la vivienda? Para un cubano sin enchufes (o palanca, como allá decimos), o sin enchufes muy buenos, que vive en el más insoportable hacinamiento, el sistema que ideó el castrismo fue la opción, no al alcance de "todos", de las "microbrigadas". Consiste (o consistía) en que los trabajadores, manuales o intelectuales, abandonan sus labores habituales por espacio de 2 y hasta 5 años para irse a construir casas, edificios y obras de interés colectivo, como consultorios médicos, policlínicos, guarderías y túneles "populares". Antes de incorporarse a la microbrigada, el obrero sabe que, no obstante el tiempo que pase en la obra, no tiene garantizada la solución de su problema.

Una cantidad de las viviendas que construya, el Estado las entregará a funcionarios, atletas de alto rendimiento, hijos de papá y a quien estime "oportuno". Los microbrigadistas, por tanto, estarán obligados a "emular" entre sí, a luchar fratricidamente por el resto de casas o apartamentos contra sus propios compañeros. En resumen, el por ciento arrebatado a los microbrigadistas, más las casas expropiadas a los que el régimen obliga a emigrar forzosamente, más las dejadas por defunciones o etcétera, los miembros del aparato del Estado y el Partido las "distribuirán" haciendo uso de los privilegios que ellos se han atribuido.

Averigüen, señores de Rebelión.org, cuántas casas y automóviles han dejado a sus ex mujeres, amantes, hijos, protegidos y amigos de sus protegidos los dirigentes "revolucionarios". Si el revolucionario de a pie se cansa de que el castrismo le convoye salud y escuela con "equidades" como éstas y consigue largarse, el brazo largo de la burocracia cubana castigará "su deserción, su deslealtad y su flojera". Si la oportunidad de emigrar que se presenta es como la mía, una ley no escrita de la burocracia te prohibirá entrar a la isla hasta pasados 5 años de tu "traición", sin importarle si allí están tus hijos, tus padres, tus seres queridos. La burocracia puede no conceder siquiera la posibilidad de un permiso excepcional de visita en caso de grave enfermedad y peligro de muerte de ¡¡cualquier familiar!!

Cuba sería inexpugnable si, en lugar de Castrismo, tuviésemos Revolución

El crecimiento económico, como supongo sabe el señor Orrio, no es sinónimo de justicia social, como no es un mérito de mi pueblo el hecho de que la inteligencia innegable de Fidel Castro y su control absoluto sobre el país "pongan de manifiesto" la insensatez e ineficacia del bloqueo que Washington impone a La Habana. El peligro mayor que se cierne sobre las innegables conquistas sociales del castrismo es el castrismo mismo; no proviene, como supone Jesús Prieto, de una hipotética invasión norteamericana. Cuba sería inexpugnable si, en lugar de castrismo, tuviésemos Revolución.

En la época en que mi pueblo creía que la tenía, salió victorioso de la Crisis de octubre y derrotó al imperialismo en Bahía de Cochinos. El peligro mayor proviene, Jesús, de las características políticas del "modelo social" actual, y de la forma de organización económica determinada por esas características políticas.
No hay nada que fascine más que ser partícipe de una Revolución socialista, sobre todo cuando se ha nacido en ella y en cuna humilde, cuando conoces que hubo un cubano que fue el Che y lees, todavía adolescente, Las iniciales de la Tierra.

En esos casos suele suceder que no te arredra ningún sacrificio ni ningún peligro. Imbuidos en la fe en Fidel y en el orgullo de creerse hacedores de una sociedad solidaria y humanista sin paralelo, la gente de mi generación se iba a Angola o a Nicaragua dispuestos a dar la vida, si era necesario. ¿Interesará a Rebelión.org cuántos ex jóvenes combatientes perdieron la fe en esa sociedad? ¿ Cuántos viven hoy en el exilio? ¿Cuántos se han hecho disidentes? ¿Merecerán esos "individuos con un pasado con la Revolución" los apelativos que para ellos reservan Rodríguez y Barredo?

Echo en falta, repito, que la página de Rebelión.org no haya dado espacio por ahora a ese tipo de indagaciones, y que considere más estimulante y "alternativo" hacer publicidad al último trabajo del cantautor Silvio Rodríguez. Es de un cinismo garrafal referir que en Cuba el disco de este señor se venderá a diez dólares, algo más de 250 pesos cubanos, cantidad muy superior al salario mínimo mensual, por no hablar de la pensión mínima. Faltó tal vez, por desamor a la precisión, que el especialista en publicidad alternativa calculara el promedio de reproductores de discos compactos por habitantes en el país de Silvio, y que comentase sobre si tendrán Silvio Rodríguez y Ojalá algo que ver con la carencia de efectos electrodomésticos y con el desorbitado precio del arte que venden a sus compatriotas. ¿Será por culpa del imperialismo y de sus camajanes? Cuando a la cultura se le disfruta como a un privilegio, la cultura envilece tanto como el oro. Quien diga que esto no sucede en Cuba, miente, por muy en oposición que se halle con el mundo de la burguesía, por mucho que apele a datos del PNUD y la UNESCO sobre salud, igualdad de la mujer y educación primaria en Cuba; por mucho que hable de educación gratuita, mesas redondas informativas y canales educativos.

La mesa redonda de la televisión cubana, por ejemplo, sirve sobre todo de canal expresivo y difusor a la fábula calumniosa del imaginario burocrático -"revolucionario". En ella, como en otros muchos foros de la izquierda, el "exquisito" panfleto de Rodríguez y Barredo ha sido tema estrella. Que si Elizardo es un connotado disidente, que si enemigo de la Revolución, que si mercenario del imperialismo yanqui desde los años ochenta y to' ese rollo. Pues bien, en esos años yo acababa de graduarme en la Universidad y tenía fe ciega en mi Comandante. Pero mi Comandante (que ojalá y fuese un coma andante), con esa clarividencia que le es típica no tuvo confianza en mí. No me permitió conocer al enemigo "común" y me privó de la posibilidad de combatirlo a la manera martiana: a pensamiento limpio.

El Jefe de la Revolución no confía ni en su guardia personal

En realidad, señores, el Jefe de la Revolución no confía ni en su guardia personal. No sólo ocultó mientras pudo a Sánchez Santa Cruz- Pacheco; también escondieron a Trotsky (que sólo aparecía con el disfraz de bandolero de manual soviético) los que desde las oficinas de su hermano Raúl velaban por la "pureza" del marxismo en mi época de estudiante. Después Fidel en persona prohibió la circulación de Novedades de Moscú y Tiempos Nuevos cuando la perestroika y su glásnost llegaron al apogeo. En este tipo de prácticas está, sin ninguna duda, la asimilación castrista peculiar del Qué hacer de Lenin: No sólo la fe incondicional en el Castro, el Nazareno debe ser impuesta desde fuera; también puede llegar de fuera a nuestra juventud, el aborrecimiento del castrismo.

Si hay honradez en Rebelión.org, recordará con sonrojo alguna vez el haberse prestado a las patrañas de Lázaro Barredo y Arleen Rodríguez. Sólo a quienes de la Revolución conocen únicamente las cifras sanitarias y de escolarización puede hacérseles creer que en Cuba el camaján es una especie política hace mucho tiempo en desuso. Es como si el Comandante del Ejército Rebelde y Coordinador Nacional de los CDR Armando Acosta Cordero, el Héroe de la República de Cuba y General de División Arnaldo Ochoa Sánchez, el Secretario General de la Unión de Jóvenes Comunistas Luis Orlando Domínguez, el Héroe de Girón y General de Brigada Rafael del Pino, el General de División y Ministro del Interior Juan Abrantes, el Secretario del DOR Carlos Aldana y un interminable etcétera no hubieran sido criaturas del castrismo, auténticos camajanes producidos por la dirección suprema, pequeño burguesa y robolucionaria.

El cubanismo, señores de Rebelión.org, enturbia el análisis rebelde del modo de vida de la casta militar, de los ministros y ministrillos, de los periodistas y periodiqueros, y todos los testaferros diplomados juntos del régimen castrista; no sólo el que deba hacerse de los mercenarios al servicio de Washington, que también los hay. Repito que, hasta hace poco, el castrismo no permitió a los cubanos conocer ni de referencias al célebre vilipendiado de los largos apellidos. Confieso que la noticia que tengo de él se debe en gran medida a la Summa de sus "crímenes" firmada por los señores Barredo y Rodríguez que aparece en Internet. De acuerdo con esta fuente, Elizardo ha sido, casi desde el comienzo, un crítico de la Revolución que no ha rehuido el buscarse problemas que mucho le han costado.

Según Barredo y Rodríguez, en 1959 Elizardo Sánchez ingresó en el PSP, partido que tenía dentro de su dirección a Aníbal Escalante, cabeza de la llamada microfracción, de cuya militancia los perros falderos de Castro acusan a Elizardo Sánchez. Después, si los periodistas camajanes no mienten, Elizardo continuó reincidiendo en el pecado de disentir del Castro, la Verdad y la Vida. La misma fuente castrista agrega que en 1966 Elizardo se hizo profesor de filosofía marxista de la Universidad de La Habana, y que en 1968, curiosamente el año en que El Máximo Líder ajustó cuentas definitivamente con el grupo de Aníbal Escalante, Elizardo fue expulsado de la Universidad por... ¿ autosuficiente o microfraccionista? Y como si todo esto no fuese suficiente, los camajanes Lázaro y Arleen reconocen que, en 1985, Elizardo salió de la cárcel después de cumplir una condena de cinco años por "actividades contrarrevolucionarias".

Resulta pues, sorprendente, que los alabarderos de Castro llamen "hombre péndulo" a Sánchez Santa Cruz-Pacheco. ¿Por qué los señores Barredo y Rodríguez prefieren la ambigua expresión "actividades contrarrevolucionarias" al referirse a los "delitos" que llevaron a la cárcel a Sánchez Santa Cruz? ¿Por qué estos jocosos periodistas (¡que escriben CAMUFLAJEAR!) no recuerdan que, después del fracaso de la Zafra de los Diez Millones, la dirección revolucionaria se hizo más prosoviética que Elisoviet? Desde que tengo uso de razón y hasta 1989, los discursos de Fidel Castro no escatimaron alabanzas y agradecimiento eterno a la extinta Unión Soviética.

Pero a partir de 1989 y por unos cuantos años, se transformaron en sartas de diatribas contra el antiguo socio. ¿Ignorarán estos "detalles pendulares" en la trayectoria de su Amo y Señor los porquerizos Lázaro y Arleen? Puedo asegurar, por experiencia propia, que si la cosa que los castristas llaman Revolución se ha hundido en la mierda y produce el asco más profundo, no ha sido por culpa de Elizardo Sánchez ni de los Gobiernos de Norteamérica. Repito que poco sé de Elizardo Sánchez Santa Cruz-Pacheco, pero sí conozco el régimen político de mi país. Sí conozco el autoritarismo y la arbitrariedad de Fidel Castro, de toda la llamada "dirección histórica" de la Revolución, de los miembros del Comité Central y de los funcionarios del Estado. Conozco al castrismo porque he sentido en las carnes de compañeros, de familiares y en la mía, la brutalidad, el terror, el atropello de ese Gobierno que, según se dice, practica una "globalización solidaria" enviando médicos a más de 80 países. ¿Política exterior oportunista y demagoga? ¿Quién sabe? En cualquier caso, he ahí otra paradoja del monstruo que salva a la vez que mata de pena a ¡¡hijos cubanos de obrero y campesino!!


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[*] Artículo enviado por el Dr.Guillermo David - Email: doctorguillermodavid@yahoo.com.ar, quien refiere: "Este es un artículo el cual apareció en Rebelion.org entre los dias 18 y 25 de Noviembre de 2003. No sé por qué buscando en los archivos de esa página no está, pero aquellos que visitan regularmente esa página sabrán que si estuvo".



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