Abandonar el uso de la Orimulsión
pone en juego nuestra soberanía
José Pinto* / Soberania.org - 12/09/05
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Es Indudable que la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) tiene una gran importancia para el futuro energético de este país, sin embargo en el pasado, casi en forma exprofesa, no se le dio la relevancia necesaria a esta inmensa cantidad de recursos que deben ser aprovechados para consolidar el desarrollo de nuestro país.
Parece mentira pero desde hace más de 20 años que no se revisan las reservas de la FPO, algunas cifras presentadas por Anibal Martínez y C McMichael 1, para el 31 de diciembre de 1999 sobre el Petróleo Original en Sitio (POES) y de Reservas Remanentes (ReRem) probadas en las áreas que conforman la FPO: Cerro Negro, Pao, Hamaca, San Diego, Zuata y Machete, indican unos volúmenes de POES de crudo extra pesado de 598,78 MMMbls y de Bitumen de 315 MMMbls, mientras que de ReRem se cuantifican 35,21 MMMBls y 1,88 MMMbls respectivamente, lo que resulta en unos Factores de Recobro (FR) del 5,9 % para el crudo extra pesado y menos del 1 % para el Bitumen. Estos factores de recobro a la luz de los resultados actuales de producción de estas áreas no reflejan la realidad, los resultados obtenidos hasta ahora por las cuatro asociaciones estratégicas en dichas áreas indican que los FR son mucho mayores, variando entre 8 y 11,8 % y pudiera llegarse hasta más del 20 % con la aplicación de nuevas tecnologías y estrategias de producción.
Siendo pesimistas en cuanto a que no logremos certificar en los próximos dos años mayores volúmenes de reservas a las ya cuantificadas, y de acuerdo a lo que apuntan los resultados recientes de recuperación, existe una posibilidad viable de incrementar el FR en por lo menos un 20 %. Si esto es así, podríamos decir que se pueden recuperar un total de 182,76 MMMbls de crudo extrapesado y Bitumen . Si actualmente se producen unos 617 Mbppd y se piensa elevar la producción a mediano plazo a unos 1.2 MMbppd y dentro de unos 15 a 20 años a 3.0 MMbppd, podemos asumir un promedio de producción de 2.0 MMbppd durante la vida productiva restante de estos yacimientos, lo que nos daría una relación Reservas/Producción ( R/P ) de 250 años. Pero si hablamos de una mayor contabilidad de volúmenes de crudo a recuperar de hasta 235 MMMbls, la R/P se incrementaría a 321 años, tiempo de gracia suficiente que nos permitiría el Creador para enfrentar y sobrepasar la transición hacia la economía post petrolera.
Quienes dominan el escenario de poder actual en PDVSA y que hasta hace poco promovían el negocio de la Orimulsión ante el holding internacional no echan ahora el cuento completo, aquí parte de su discurso:
"Sabemos que el costo actual de producción de la faja varía entre 1 y 2 $/bl , lográndose un precio de venta del crudo mejorado de hasta 63 $/bl (Zuata Suite), bajo las condiciones actuales de negociación si establecemos un precio promedio de 50 $/bl la participación del Estado es aproximadamente de 25,5 $/bl. La venta de Orimulsión a un precio máximo de venta de 20 $/bl solo le daría una participación al Estado de unos 14 $/bl , lo que comparativamente hace inviable el negocio de la Orimulsión ".
Pero la otra parte del cuento es que no con todo el crudo de la faja podemos conseguir una mejora sustancial de su calidad para lograr los máximos precios de realización ya mencionados y por ende esos márgenes de participación del Estado, no se dice nada de que la obtención del crudo blend Merey se hace a costa del sacrificio de crudo liviano de Mesa y Oficina, y ¿Cuándo estos se acaben?, se habla del final de la película "producir el crudo mejorado", pero se dice poco de los entretelones, de la compra y construcción de las plantas mejoradoras de crudo y refinerías a las transnacionales para poder manejar los volúmenes anunciados en el Plan PDVSA 2006-2012, cuyos costos por unidad no bajan de los 17 mil millones de dólares, para cuya construcción en el mejor de los casos pondremos unos 9 mil millones de dólares con una participación favorable del 50 % , tampoco se dice nada de la dependencia tecnológica que ello representará y de las condiciones que impondrán las transnacionales porque usaremos su tecnología, no se dice nada del tiempo de retorno de las utilidades de esas inversiones, ni que porcentaje de ese retorno se utilizará como siembra del petróleo que coadyuve a eliminar nuestra total dependencia de los hidrocarburos y que irremediablemente va a ser forzada por el consumo mundial y que por ser así, aumentará nuestra dependencia tecnológica foránea a mitad del siglo XXI si no nos preparamos para ese desenlace.
Luego, si de acuerdo a los estudios recientes existen mayores reservas a las mencionadas por Anibal Martínez y C McMichael en su publicación del año 1999, y se dice que hasta podemos llegar a 235 MMMbls de Reservas Recuperables (ResRec), tendremos más de 300 años de producción para no escatimar en la oportunidad de producir la Orimulsión a partir del Bitumen como combustible para la generación de electricidad dentro y fuera de nuestras fronteras ( Centro América, Sur América, el Caribe, Asia, Europa), la que además de ser más barata que la producida por otras fuentes de combustibles y probadamente limpia para ser certificada por los estándares ambientales más rigurosos, nos permitirá ahorrar en el consumo de gas y utilizar menos fuel oil y carbón que son altamente contaminantes para la generación de electricidad, donde además a nivel mundial no tenemos competencia ni limitaciones para su producción, por no ser parte de los crudos regidos por la cuota OPEP, donde las inversiones necesarias para la construcción y montaje de las unidades de combustión son un 15 % menores que las que se utilizan para las del fuel oil y del carbón, de tecnología conocida y de alto rendimiento. En fin, la Orimulsión que es solo nuestra nos permitirá adentrarnos en la era post petrolera de manera más cómoda al menos en la generación de electricidad hasta que podamos manejar otras fuentes alternativas de energía renovables.
Es cuestión de soberanía, los negocios vitales no pueden ser vistos solo desde el punto de vista mercantilístico y rentístico, y mucho menos favoreciendo en mayor porcentaje a los intereses transnacionales, es cuestión de poder vivir dignamente en el futuro. Actualmente el imperio para mantener en funcionamiento su transporte terrestre y aéreo importa el 53 % de sus necesidades de hidrocarburos y espera que la cifra aumente al 62 % para el 2020, lo que significará que elevará el consumo de petróleo importado en un 50 % para poder rendir sus reservas convencionales que al ritmo de consumo actual no pasarían de durar más allá de los 15 años, ¿por qué aceptarles el juego de consumir todo lo que se parezca a petróleo fuera de sus fronteras a fin de sostener su status quo a costa de nuestra soberanía?.
Creemos firmemente que además del crudo de la FPO tenemos el resto de recursos de hidrocarburos y mineros que nos ayudarán a cruzar el puente entre lo que es el fin de la era petrolera agonizante y el nacimiento del nuevo orden económico post petrolero de este siglo XXI, es cuestión de que nos apropiemos totalmente de la producción, manejo y utilización de esos recursos.
(*) José Pinto - Email: guariche1000@yahoo.com
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