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Caracas / Venezuela -
 


Pdvsa sigue el ejemplo de Argentina
Leocenis García* / Semanario La Razón (Venezuela) - 18/09/05

Se acumulan las pérdidas de la estatal petrolera venezolana

¿Atacamos por igual a la vieja y nueva Pdvsa?. Sintetizo: La vieja Pdvsa se abrogó un poder para decidir sobre la renta petrolera excluyendo al accionista principal: el pueblo. Siendo así transnacionalizó renta, la sembró en los grandes bancos de Europa y en refinerías del exterior. Dicho propiamente, crearon mecanismos para fugar renta petrolera: por ello nos significan una ristra de vende patrias. En su lugar la Nueva Pdvsa no existe, y es ella la que capitanea la nueva apertura petrolera, tiene cuentas claras pendientes con el pueblo, y concretiza sin ningún pudor la apertura definitiva a la privatización de los hidrocarburos.

Nadie puede dudar que el sabotaje petrolero fue un hecho criminal, que argumentadamente denunciamos en un trabajo titulado "Y después", en la web soberania.org, pero si bien es cierto que parte del desastre que hoy vive Pdvsa se le debe a quienes cobijados en la condición meritocrática atentaron contra el Estado, es decir: la sola Pdvsa enfrentó a la Fan y el pueblo, también lo es que quienes participaron en el pacto de abril, entre los factores reales de poder, -como en sus momento lo reconoció Ali Rodríguez Araque- han conducido a Pdvsa a pérdidas en el 2003 por el orden de $13.463 millones.

Según los resultados revisados por los auditores externos internacionales (Kpmg), incluidos en los Estados Financieros del año 2003, las perdidas están desglosadas en $12.750 millones por disminución en las ventas; $504 millones por compra de gasolina importada, y $204 millones por daños a instalaciones y equipos. Sumado a que Citgo está dando ganancias por sólo $500 millones, de ventas de 14 mil millones de dólares, y gasta $21.016 millones (2003) en comprar crudos y productos para alimentar sus refinerías en el exterior. Los costos y gastos totales de PDVSA aumentaron en un 10,69% -4.056 MM $-en tan sólo un año, al pasar de 37.932 MM. a 41.988 MM $.

El ejemplo argentino

Lo qué sucede en Venezuela es que hay un canje entre la nueva clase política y las compañías petroleras: Petróleo a cambio de calentar la silla de Miraflores. Así como la Constitución Bolivariana plantea que no se puede privatizar Petróleos de Venezuela, pero sí sus filiales, y sabemos que Oriente S.A. y Occidente S.A. lo son después del sabotaje; en Argentina las empresas del sector energético fueron divididas en varias unidades de negocio antes de la privatización y enajenación al sector privado; verbigracia, los casos de YPF SE, Gas del Estado SE y SEGBA SE.

El Decreto N° 1.212/89 firmado por ese mafioso de Carlos Menem, admitía salvaguardar aquellos activos productivos que empresarialmente Yacimientos Petrolíferos Fiscales Sociedad del Estado (en adelante YPF SA) consideraba estratégicos y económicamente viables, permitiendo la venta, únicamente, de los demás activos o asociándose en su explotación cuando su operación implicase grandes inversiones y riesgos importantes de capital. Si hacemos una comparación con lo que está sucediendo en Venezuela veremos que explícitamente el 303 de la constitución reza que "Por razones de soberanía económica, política y de estrategia nacional, el Estado conservará la totalidad de las acciones de Petróleos de Venezuela , S.A., o del ente creado para el manejo de la industria petrolera, exceptuando la de las filiales, asociaciones estratégicas, empresas y cualquier otra que se haya constituido o se constituya como consecuencia del desarrollo de negocios de Petróleos de Venezuela".

Tal como sucede en Venezuela con los convenios operativos al transitarlos a empresas mixtas, en Argentina los contratos fueron convertidos en concesiones y asociaciones de explotación. En Petróleos de Venezuela muchos de esos convenios tuvieron origen en la Cuarta República. En Argentina la mayoría de esos contratos obtuvieron su origen durante la dictadura militar de 1976-1983, y las trasnacionales tenían la obligación de entregar el petróleo a YPF SE, después de un vencimiento de casi todos los contratos, que generalmente era de 9 años más prórrogas, lo que en términos concretos significaba que la mayoría de esa concesiones llegarían hacia el años 1999. No obstante, una vez que se venció el plazo se convirtió a los contratos en concesiones y/o asociaciones, que se extenderían por 25 años - hasta el 2015-2017- otorgando a las empresas privadas petroleras la libre disponibilidad de los hidrocarburos, de acuerdo a la participación que le correspondía en la asociación con YPF SE, de un 35-50% fijado en un principio y finalmente se trasladó a un 90%.

En Venezuela los convenios operativos también expiraban en 10 años; para este año (2005) cuando el Ministerio de Energía y Petróleo decide migrarlos a empresas mixtas mucho de esos convenios expiraban, por eso Venezuela tuvo que firmar a finales de 2004 una prórroga al Convenio de Servicios de Operación en la Unidad de Quiriquire ubicada en el estado Monagas, que data desde 1993, y que produce 16.300 barriles diarios de crudo y gas condensado en 280 millones de pies cúbicos diarios. Una vez que las operadoras migran a empresas mixtas se hacen dueñas del 48 % de las acciones sobre yacimiento. Y así como e Argentina comenzaron con 35% y terminaron en 90%, lo intentarán hacer en Venezuela.

Un panorama así no llevaría a una situación como la que costó a Argentina, que las multinacionales petroleras extrajeron todo lo posible sin considerar el daño de los pozos, hicieron pequeñas inversiones en la exploración de nuevos yacimientos e infraestructura. La vida de las reservas probadas de gas natural registraron una disminución de 34 años para 1988 a 12 años en 2003, por una plan ambicioso de producción como el de Pdvsa que ahora pretende subir la producción de 2 800 mil barriles a 5 millones 837 mil barriles diarios para el 2012. Para los argentinos esta curva ascendente trazada por la explotación sostenida y la ausencia del Estado en el control y regulación en el mercado del upstream, hiso que el horizonte de vida de las reservas probadas hidrocarburíferas disminuyeron en un -16.63% para las de gas natural y en un -3.42% para las de petróleo. Es decir, que las reservas probadas de gas natural y petróleo cayeron -7.69% y -5.18%, respectivamente; mientras que la producción de petróleo declinó apenas un -1.82% y la de gas natural se incrementó un 10.72%. Vulgarmente equivale a una orden como esta: "Aceleremos el robo, antes que el pueblo se dé cuenta que lo estamos jodiendo".

Los beneficiarios de esta conversión en Argentina fueron: Pérez Companc Oxy, Total Austral, Tecpetrol del grupo Techin, Astra, Santa Fe Energy, Repsol, Bridas, Compañía General de Combustibles (CGC) y Quintana. Seguidamente se agruparon las actividades de exploración, desarrollo y producción de petróleo y gas natural en la unidad de negocio upstream, y los de transporte, refinación de petróleo, tratamiento del gas natural, distribución y comercialización en la unidad de negocio downstream, basándose en el decreto N° 2.778/90; YPF, 1994: 24. Lo que constituía la estocada final para la enajenación de los activos estratégicos que YPF poseía en estas áreas de negocio:

Upstream . En exploración, se otorgaron derechos sobre las áreas reservadas para YPF SA, en calidad de asociación, a empresas privadas en las cuencas productivas Noroeste y Austral. En explotación, se otorgó hasta un 50% -más tarde 90%- sobre las áreas reservadas para YPF, en calidad de asociación, a empresas privadas en las mismas cuencas productivas.

Downstream. Privatización de las refinerías de Campo Durán, Dock Sud y San Lorenzo, preservando -por poco tiempo- las de La Plata, Luján de Cuyo y Plaza Huincul. Respecto a oleoductos y poliductos, se estableció asociación de hasta el 50% con empresas privadas y bajo un sistema de acceso libre ("common carrier") para el transporte de crudo en el caso de Allen-Rosales-La Plata; privatización de Campo Durán-Monte Cristo; reservando los restantes para la operación exclusiva de las destilerías no privatizadas hasta el momento. Venta de flota naval, talleres navales, boyas, puertos, plantas de despacho y distribución, activos tecnológicos, laboratorios, aeronaves, etc.

La similitud en lo que sucede en Venezuela y lo que sucedió en Argentina no es coincidencia ya en el 1999 cuando Hugo Chávez llega al poder, en una conferencia de Dick Cheney en el London Institute of Petroleum en Otoño dijo que:

"Las compañías nacionales de petróleo pueden ser propietarias de los recursos, pero cuando es de interés nacional permiten entrar a extranjeros para que ayuden a desarrollarlos. Venezuela es obviamente un claro ejemplo de esto que yo definiría como el nuevo nacionalismo sobre los recursos. Algunas compañías nacionales de petróleo todavía están buscando colaboración fuera de sus fronteras".

Aurelio es un personaje de un libro que escribo llamado "Bajando de la Sierra" el cual una vez "después de embutirse un ron a secas, miró sigilosamente a unos compañeros y les dijo de tajo: << !Veámonos en Venezuela que si queremos una revolución la tendremos que hacer en sus mentes esclavizadas desde Colón hasta Caldera! Menos mal que el libertador murió en Colombia, y no aquí donde lleva 100 años tratando de tener un hijo libertario, que si se descuidan terminará en aborto, nojoda>>. Y dicho esto soltó tres ventosidades a manera de protesta". Es hora de que por lo menos la desembocadura del esfínter haga ruido ante la venta del país. El Resumen de lo que dijo Francisco Mieres en la Razón la semana pasada, es: Unión popular de los trabajadores , lo descamisados del pueblo y la FAN para salvar a Pdvsa de la privatización.



(*)
Leocenis García - Email: leocenis@yahoo.es




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