El imperio violenta nuevamente en forma flagrante los derechos humanos en Latinoamérica
José Pinto* / Soberania.org - 29/09/05
|
El viernes 23 de Septiembre del 2005, fecha conmemorativa del 137 aniversario de la gesta independentista de Puerto Rico conocida como el Grito de Lares (1), el imperio norteamericano fusiló cobardemente en su propia casa en Plan Bonito del barrio Jagüitas de Hormigueros, a un valiente borinqueño, revolucionario latinoamericano, un soldado de la patria, soñador de libertades, al comandante Filiberto Ojeda Ríos de 72 años de edad. Más de 400 agentes entre el FBI y policías, entre los cuales iba una veintena de francotiradores venidos desde Virginia (Estados Unidos) fueron muy valientes al enfrentar al anciano líder en compañía de su amada esposa y al que cobardemente asesinaron de un balazo en el cuello para luego arrastrar su cuerpo por los pies amarrados con una cuerda.
El comandante Filiberto nació el 26 de abril de 1933, en Naguabo, Puerto Rico, hijo de campesinos, a pesar de ser un estudiante sobresaliente de la secundaria no la pudo terminar, tocaba guitarra y fue trompetista de la Sonora Ponceña. Se marchó a Cuba en el año 1961, conoció al Che Guevara y retornó en el año 62 a Puerto Rico, donde fundo el Movimiento Independentista Revolucionario Armado (MIRA) en 1967 y el Frente Armado de Liberación en Nueva York (FALN) en los años 70. El 26 de julio de 1977 refundó el movimiento FALN con el nombre de Ejército Popular Boricua, mejor conocido como el de "Los Macheteros". La muerte de dos infantes de marina el 3 de diciembre de 1979 en Sabana Seca, el robo de $7.2 millones el 12 de septiembre de 1983 de la Wells Fargo en Hartford, Connecticut, y la destrucción de varios aviones de guerra en la Base Aérea Muñiz atribuido al movimiento de Los Macheteros hizo que las autoridades federales lo arrestaran el 30 de Octubre de 1985. Fue liberado en 1988 bajo una fianza de un millón de dólares, luego de tres años en prisión a la espera de juicio en Connecticut. Luego de cumplir el término de libertad condicional, en junio de 1989, el gobierno estadounidense le impide lograr su libertad acusándolo nuevamente de 19 cargos. Es trasladado a Puerto Rico donde se le humilla ante sus compatriotas mostrándolo amarrado a un poste de electricidad. El comandante Filiberto es sometido a juicio en San Juan y se auto defiende en el tribunal. Luego de las deliberaciones el jurado encontró a Filiberto Ojeda Ríos inocente de los diecinueve cargos en su contra. Se le concedió la libertad condicional quedando pendiente el juicio de Conecticut, sin embargo el FBI le colocó un grillete electrónico en uno de sus pies para seguir sus movimientos. Unos meses después el 23 de septiembre de 1990 Filiberto logró desactivar el grillete con ayuda de sus compañeros de lucha y desde allí vivió en la clandestinidad. En 1992, fue convicto en ausencia por cargos de robo, conspiración y transportación de dinero robado. Recibió una sentencia de 55 años de prisión y una multa de 600,000 dólares. Se otorgaba una recompensa de 500,000 dólares por su captura. Durante quince años de vida clandestina el comandante Filiberto nunca detuvo su lucha por un Puerto Rico libre de las cadenas coloniales. Trabajó con los diferentes movimientos clandestinos y no clandestinos independentistas, con los estudiantes, con los obreros, con los agricultores, proclamando siempre su mensaje de unidad para los sectores independentistas hasta el día de su muerte. "Pa'lante siempre" grito antes de morir de cara al sol.
(1) El pueblo de San José de Lares se ubica entre escarpadas montañas al noroeste de Puerto Rico, fue fundado el día 26 de abril de 1827, por el gobernador La Torre. Su primer alcalde lo fue el Sr. Juan Francisco de Soto Mayor, uno de los propulsores del movimiento de separación. El 20 de septiembre de 1868 los conjurados en Mayagüez acordaron dar inicio a la revolución en la finca de Manuel Rojas en el barrio Pezuela a una legua de Lares, con el objetivo de tomar a Lares y San Sebastián y subsiguientemente a Moca, Quebradillas, Camuy y Arecibo. Se fijó la fecha del 23 de septiembre con varios días antes de la fecha prevista por haber sido descubierto el grito, o movimiento emancipador. El aviso a las juntas de la isla no llegó a tiempo: tampoco pudo enterarse Betances, cuyo barco había sido confiscado en San Thomas. La tropa estaba compuesta por 400 hombres al mando de Manuel Rojas como caudillo y de Matías Brugman. Manuel Cebollero, Eusebio Ibarra y Pablo Beuchamp. Como lugartenientes figuran Joaquín Parrilla, Andrés Pol, Juan Terreforte, Baldomero Bauren, Gabino Plumey, Pablo Rivera y otros.
Además de Salvo Rojas que era venezolano, Brugman era norteamericano y había algunos dominicanos. Los demás eran boricuas. En Lares, estaba de dirigente de Centro Bravo, con rango de comandante, el venezolano Manuel Rivera Rojas acompañado por su hermano Miguel, casado con Mariana Bracetti (Brazo de Oro) quien bordaría la bandera de los revolucionarios ideada por el Dr. Ramón Emeterio Betances, padre de la patria puertorriqueña. Bajo la consigna "¡Viva Puerto Rico Libre!" se redujo momentáneamente a los españoles, se proclamó la independencia y se estableció un gobierno republicano encabezado por Francisco Ramírez Medina, declarando la libertad de los esclavos. Al siguiente día el General Rojas comandando un grupo de milicianos trataron de tomar a Pepino (San Sebastián), pero ya los españoles los esperaban y fueron dispersados. El intento fracasó por precipitación, por falta de apoyo del pueblo y de los liberales y por la mala preparación y dirección de los revolucionarios. En pocos días fue sofocado por las tropas españolas que fusilaron y encarcelaron a algunos de los implicados. Algunos se beneficiaron de la amnistía concedida con motivo de la Revolución de ese mismo año en España y fueron puestos en libertad.
(*) José Pinto - Email: guariche1000@yahoo.com
Imprimir
Enviar |
|
|
Volver |
|
|
|
Portada |
|