El bolívar base Oro Negro como medio de soberanía monetaria de Venezuela en el mundo
Hilda Pérez de Alvarado* / Soberania.org - 29/09/05
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Si se concibieran las naciones como una Mega Empresa de Producción Social, que día a día se cotiza internacionalmente y sus acciones fueran las unidades monetarias emitidas por el Banco Central para establecer la masa monetaria en circulación, el precio o valor de cada acción correspondería a la convertibilidad establecida al precio mundial de su signo monetario. El cálculo justo se establecería de acuerdo a una cifra en la cual estén implícitos todos los recursos y riquezas, específicamente oro, divisas y otros muchos valores cuantitativos (agua, petróleo, gas y otros tipos de energía) y cualitativos tales como los servicios comunitarios generados en el mundo, que respaldarían el justo valor de esta moneda oficial, tanto en las transacciones internas como internacionales.
En este sentido se intenta realizar un análisis exhaustivo del valor de respaldo del bolívar, para determinar la conveniencia de su aceptación como moneda de curso legal en los países miembros de Petrocaribe, Petrosur, Petroamérica y Petroandina; además de aquellos otros países que hayan suscrito acuerdos energéticos con la República.
Venezuela, entre sus innumerables riquezas, cuenta en el sector: "Energía, Minas y Petróleo", una privilegiada posición a nivel mundial debido al potencial hidroeléctrico derivado de las caídas naturales de agua, energético como consecuencia de ser un país soleado todo el año y contar con el Relámpago del Catatumbo en el Estado Zulia, que por añadidura, además representa una gran generación de Ozono para la vida del planeta; gran variedad de yacimientos minerales metálicos y no metálicos localizados su gran mayoría en el Escudo de Guayana y el petróleo como recurso estratégico de soberanía y gran ventaja comparativa a nivel mundial.
Dentro de los minerales metálicos se mencionan: aluminio (Bauxita), cobre, níquel, hierro, oro, plata, plomo, zinc, mercurio, entre otros; los no metálicos están conformados por los siguientes: calcio, magnesio, manganeso, diamante, caolín, arenas, fosfato, sal, yeso y talco, entre otros. Estos recursos minerales constituyen la principal fuente alternativa para la aplicación de la política de desarrollo diversificado no petrolero de la industria venezolana.
De acuerdo a la política nacional de Soberanía Productiva, hacia un mundo multipolar, se han firmado cartas de intención y memorandos de entendimiento con países del Lejano Oriente, Europa y América del Sur, con el propósito fundamental de desarrollar nuevas cadenas productivas aguas debajo, de las empresas básicas venezolanas para transformar la economía en diversificada y exportadora de productos no tradicionales. En este contexto, con la República de China el objetivo es garantizar la transferencia de tecnología desde ese país, que permita aumentar la producción de hierro venezolano y facilite el acceso al financiamiento de instituciones chinas; con Irán se adelantan proyectos conjuntos de explotación minera, que detecten nuevos yacimientos cuya explotación se enlace con cadenas productivas y aumenten su valor agregado; con Rusia se firmó la carta de intención para construir e instalar un complejo industrial minero metalúrgico productor de bauxita, alúmina y aluminio en Caicara del Orinoco (Bolívar) y Cabruta (Guárico) y con Brasil se firmó el Memorando de Entendimiento que sienta las bases para instalar un complejo industrial minero-metalúrgico para la producción de bauxita, alúmina y aluminio, sustentado en los recursos diamantíferos existentes en el país, que garanticen beneficios para el Estado Venezolano y combatan la explotación ilegal.
Los lineamientos oficiales para el desarrollo de la Industria Petroquímica se han dispuesto en el Plan Petroquímico Nacional y su impacto en el sector químico, previendo la posibilidad del crecimiento de la industria del plástico a corto y mediano plazo con miras a que el sector petroquímico cobre relevancia estratégica; por ello se han firmado varios acuerdos de cooperación binacionales con países como Brasil para promover el desarrollo de este tipo de industria.
La industria del gas contempla la producción de Gas no asociado costa afuera en el Golfo de Venezuela y en el Estado Falcón, como consolidación del compromiso con el crecimiento económico y la diversificación productiva del país; todo esto como consecuencia del crecimiento en el tamaño del mercado del gas, por lo cual el país está tomando todas las previsiones necesarias para ser un competidor importante en este subsector.
La Plataforma Deltana significa un área primordial en la producción del Gas y petróleo y la faja petrolífera del Orinoco representa la reserva estratégica más relevante del país. Además de haberse mantenido normales los despachos del crudo a los mercados tradicionales, la República se ha esforzado en suscribir acuerdos en petróleo y gas con países como España, India, Qatar, China, Francia, Brasil, Argentina, Rusia, Centro América y el Caribe, entre otros; dentro del contexto de la diversificación de las relaciones internacionales, promoción de la multipolaridad y logro de condiciones más justas y ventajosas para todas las partes involucradas en las firmas de los referidos acuerdos.
En este contexto la política oficial, de acuerdo al Plan Soberanía Petrolera, está concentrada en transformar la situación de los Convenios Operativos perjudiciales para el fisco nacional por arrojar pérdidas netas directas para el holding estatal. Se está solucionando este problema firmando los nuevos acuerdos bajo la Ley de Hidrocarburos vigente desde el año 2001, con el establecimiento de una regalía más ventajosa para el Estado.
La referida Ley de Hidrocarburos fue publicada en la Gaceta Oficial N° 37.323 de fecha 13 de Noviembre de 2001 y establece en el Capítulo VI, Del Régimen de Regalía e Impuestos, Sección I, De la regalía, Artículo 44, que de los volúmenes de hidrocarburos extraídos de cualquier yacimiento, el Estado tiene derecho a una participación de treinta por ciento (30%) como regalía; en esta misma Ley se contempla el Impuesto Superficial, el Impuesto de Consumo Propio y el Impuesto de Consumo General, generando fondos extraordinarios a través de regalías e impuestos que sitúan al país en una posición privilegiada de ingresos que se traducen en cuantiosos recursos que garantizan la estabilidad económica de las inversiones tanto nacionales como foráneas.
La creación de Petroamérica y Petroandina, luego de la conformación de Petrosur y Petrocaribe está concebida como una alianza estratégica entre las operadoras energéticas nacionales, a fin de fortalecerlas aún más y convertirlas en instrumentos eficaces y eficientes para la integración sobre la base de la complementariedad y solidaridad, en estrecha coordinación con Petróleos de Venezuela (PDVSA). Se identifican áreas comunes y proyectos en los cuales se despliegue toda la capacidad adquirida con miras a fortalecer la integración de América Latina y El Caribe.
Venezuela desarrolla iniciativas de producción y comercialización de energía. Ya concretó Petrocaribe para suministrar casi 200.000 barriles de crudo diario con condiciones preferenciales a 11 países del Caribe y busca conformar Petrosur con Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay y Petroandina con Colombia, Bolivia, Ecuador y Perú. También forma parte de los propósitos a largo plazo para estimular las interconexiones eléctricas entre países del sub-continente (Noticiero de Venevisión.net del 24-09-2005).
Adicionalmente, en noticias publicadas en El Universal, el 27-09-2005, puede observarse que ya fueron sentadas las bases de Petroamérica, que once países de Suramérica firmaron la declaración conjunta y que Venezuela propuso ampliar el anillo energético a un cono en el que también participen Brasil y Colombia. Además se analizaron asuntos relacionados con la generación eléctrica y la interconexión gasífera de los países del sur.
En relación a la producción de Orimulsión, China firmó un acuerdo de asociación con Bitúmenes del Orinoco para el desarrollo de un módulo de producción y emulsificación de este producto, debido a las expectativas favorables de crecimiento de la demanda de este combustible en la República Popular China. Se prevé una expansión del negocio de Orimulsión como una estrategia global de aprovechamiento de las inmensas reservas de la Faja Petrolífera del Orinoco en una forma rentable y sustentable en el largo plazo, ya que puede colocarse toda la producción en el creciente sector eléctrico de ese país.
En este contexto y sin tomar en cuenta otras variables como grandes recursos hidráulicos que calmarán la sed del planeta a mediano y largo plazo, la ubicación geográfica privilegiada con clima tropical todo el año sin los huracanes de verano-otoño, que han hecho emigrar algunos capitales de sitios de alto riesgo a tierras más seguras, grandes extensiones costeras, los cuantiosos recursos naturales, agrícolas, pecuarios, forestales, selváticos y el precio relativamente bajo de la mano de obra; la República Bolivariana de Venezuela se presenta en estos momentos, como una alternativa muy rentable a la vista del más conservador de los inversionistas.
La política oficial concibe actualmente el petróleo como fuente de bienestar general para la población nacional al estructurar nuevos planes sociales para incidir en el desarrollo armónico y autosostenible de la Nación; sin embargo, se está perdiendo la oportunidad de fortalecer nuestro signo monetario en este momento histórico, cuando la República como líder estratégico, se ha esforzado por beneficiar a los países miembros de Petrocaribe, Petrosur y Petroamérica con petróleo preferencial, muy barato, a muy largo plazo y donde el pueblo dueño de este maravilloso recurso sufre de condiciones de alta inflación proveniente del precio base mercado paralelo del dólar, que en promedio suma los Bs. 2.650 por U.S.$, acceso muy restringido a las divisas oficiales con trámites engorrosos hasta para los más conocedores de la materia y muchas veces penurias y humillaciones en el exterior.
En virtud del beneficio obtenido por los países que han suscritos acuerdos regionales, contando para favorecer a sus economías y a su pueblo con el petróleo, gas, orimulsión y cualquier recurso venezolano a precio por debajo del mercado internacional, financiado a largo plazo y en condiciones realmente preferenciales, Venezuela debería exigir a cambio, que el bolívar sea aceptado en todos aquellos países que se beneficien en Petrocaribe, Petrosur, Petroandina, Petroamérica, o que hayan suscrito Acuerdos con la República, que les representen grandes ahorros de divisas y óptimos costos de oportunidad en sus inversiones, entre otros beneficios estratégicos; como muestra de igual solidaridad con el pueblo que tiene derecho legítimo, por ser el dueño del Petróleo, agua, amplias riquezas, oro y demás minerales existentes en esta bella patria. Entonces, así como el petróleo es estratégico, el bolívar sería líder en esas economías y automáticamente se revaluaría en el mercado al cesar el dólar paralelo y tomar fuerza como moneda respetada internacionalmente.
Este planteamiento no es irrealizable, porque en un pasado no muy lejano en 1970, en Curazao había tres precios en las mercancías: Florines xxx, Dólares xxx y Bolívares xxx; además en Colombia ¡cómo se ponían contentos cuando recibían pagos de los venezolanos en bolívares. Además, se estrecharían vínculos comerciales paralelos al Petróleo como recurso estratégico, al estarse incentivando el turismo y las inversiones en bolívares, desde Venezuela a esos países, contribuyendo así a incrementar el Producto Interno Bruto (PIB) comercial y expandir sus economías.
Se destacan además del petróleo, los otros recursos naturales y minerales en territorio venezolano, porque la oferta de inversión en las bolsas internacionales puede atraerse emitiendo bonos en bolívares, que pueden ser adquiridos como parte de las reservas internacionales de aquellos países que quieran negociar algo o invertir en Venezuela con un respaldo amplio no solo en recursos petroleros, sino mineros, energéticos, naturales, etc.; como garantía de rentabilidad y con estas emisiones realizadas al ser aceptado el bolívar en los países suscritos al Petrocaribe, Petrosur y Petroamérica, sucede la revaluación gradual del justo valor de nuestro signo monetario, con lo cual se expande la soberanía económica de la República.
Es pertinente citar textualmente la opinión al respecto del Presidente de la Asociación Civil Defensores del Bolívar: Ingeniero Jairo Larotta, cuando expresa:
"Hoy sabemos todos que nuestro bolívar es bolívar oro negro o bolívar petrolero, con el respaldo de la mayor reserva mundial de hidrocarburos. El bolívar petrolero puede perfectamente circular en los países signatarios del Acuerdo Petrocaribe, más aún si las facilidades de pago generarán un capital de 17 millardos de dólares en 10 años. Debiera abrirse un Banco Petrocaribe para allí depositar y negociar créditos con base a esos bonos venezolanos para las naciones miembros de Petrocaribe. El paso siguiente son los mercados europeos y sudamericanos".
En la actualidad el precio internacional del bolívar es demasiado irrisorio; característica muy particular de las inversiones de alto riesgo. Al revaluarse el bolívar, se atraen inversiones más conservadoras, más confiables y con mayor estabilidad de reinversión a mediano y largo plazo, que como efecto multiplicador en el circuito económico nacional significa crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), más empleos y mayor margen de confiabilidad del bolívar en las Bolsas de Valores en el Mundo.
El argumento de un mínimo segmento de exportadores en Venezuela, los cuales afirman que al revaluarse nuestra moneda generarían menores bolívares y se irían a la quiebra, no es verdad; ya que sus ingresos en moneda nacional por exportaciones se verían afectados a corto plazo solamente en términos nominales; porque en términos reales, estarían percibiendo mucho mayor poder de compra tanto interna como externa y la adquisición de materias primas, insumos, transferencia de tecnologías, maquinarias y equipos de producción, entre otros, se va convirtiendo gradualmente en un porcentaje cada vez menor del valor de la producción o del servicio que se preste, lo cual significa que con menos nivel de bolívares nominales, puede obtenerse el mismo o mayor margen de beneficios tanto nominal como real.
Por otro lado, no se puede sacrificar al pueblo que constituye la mayoría, por una minoría que se ha lucrado y enriquecido sin pensar jamás en el beneficio colectivo. Toda empresa exportadora, lejos de pensar en el individualismo decadente en el contexto de la política nacional oficial, debe transformarse en una Empresa de Producción Social (EPS) para que esté en función de la propiedad colectiva de los recursos nacionales y no de sus particulares y herméticos bolsillos, que no benefician ni directa ni universalmente al pueblo que se ha empobrecido y aumentado su grado de miseria con las devaluaciones.
El Desarrollo Endógeno Sustentable más bien se beneficiaría directamente de la revaluación del bolívar, al abaratarse los costos de materias primas, insumos, maquinarias, equipos, tecnología u otros factores de producción, que en un inicio se requieran del mercado internacional.
La balanza de pagos en Venezuela no arrojaría un saldo negativo, como consecuencia de recibir bolívares petroleros como parte o la totalidad del petróleo barato que les estamos ofreciendo; porque entonces Estados Unidos de América estaría en problemas y es por todos conocido que el dólar es aceptado en toda América, Asia, Africa, Oceanía y anteriormente en la Europa (denominada actualmente Unión Europea); porque a finales de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos hizo de su moneda una divisa con vocación internacional mediante el plan estadounidense que defendía Harry Dexter White y algunas concesiones al plan Keynes; se creó al Fondo Monetario Internacional y se logró establecer un sistema de cambio dólar-oro con una base fija de 35 dólares la onza.
Venezuela puede adaptar al oro negro este sistema norteamericano (que puede considerarse doctrina económica), de acuerdo al nivel y precio del petróleo preferencial y derivados que se estén financiando; entonces puede determinarse el precio en bolívares petroleros preferenciales en Petrocaribe, Petrosur, Petroamérica, Petroandina y otros países que se beneficien de este recurso energético preferencial no renovable, para incentivar que en esas economías demanden el bolívar y se tienda a aceptarlo también como medio de pago. Las exportaciones petroleras tradicionales y de otros rubros a precio de mercado, se seguirían negociando en dólares americanos, para no revertir la tendencia ascendente de estas divisas y jamás caer en excusas ni tentaciones para volver a devaluar el bolívar jamás; inclusive, se podría estudiar la conveniencia de negociar con Europa en Euros las exportaciones a precio de mercado y en bolívares petroleros las exportaciones preferenciales derivadas de Acuerdos Energéticos.
Entonces, así como Bolívar situó nuestro signo monetario líder mundial y desplazador de otras monedas, ahora no sería solamente base oro dorado de Guayana y Plata del Potosí, sino también base oro negro y sería lo mismo o mejor para aprovechar de sembrar el petróleo no solo como recurso estratégico sino monetario y que el pueblo sienta y vea el beneficio tangible en su bolsillo a la hora de llevar a su familia de vacaciones, necesitar algún bien o servicio en esos países y revaluar realmente nuestros sueldos y salarios por recibir bolívares revaluados y respetados base oro negro. Con esto no quiero decir que debe desestimarse el respaldo del bolívar base oro amarillo, porque como expresa el ya citado Presidente de la Asociación Civil Defensores del Bolívar: Ingeniero Jairo Larotta:
"Alguien dijo que la palabra Orinoco significa río de oro, así como la palabra Río de la Plata significa eso mismo. En cuanto el color del oro tenemos para los diferentes gustos del consumidor: oro amarillo con 10 mil ton de reservas en el corazón de Guayana, y oro negro con reservas de 340 millardos de barriles de petróleo. Pues bien, el bolívar sería bolívar-oro amarillo o el bolívar petrolero o sea bolívar-oro-negro. Reivindicando el color de los excluidos, el bolívar oro negro o petrolero puede llegar a ser mas popular que el escuálido dólar".
Otra variable que respalda más que proporcionalmente al bolívar es la cifra histórica de Reservas Internacionales de U.S.$ 31.344 al mes de Septiembre del año 2005, en el contexto de la Ley de Reforma Parcial del Banco Central de Venezuela (BCV), sancionada el 19-07-2005, enviada al Ejecutivo Nacional el 20-07-2005 y publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 38.232 del 20-07-2005, donde se plantea el uso de las denominadas "Reservas Internacionales Excedentarias", como parámetro de crecimiento económico y social; entonces, si la República tiene este privilegio, su moneda no puede quedarse atrás y debe ubicarse en su justo valor, para liderizar a corto plazo a nivel regional en el Caribe, Centro y Suramérica; situándose gradualmente a mediano y largo plazo en otros mercados a nivel mundial y quizás cumplir el sueño de Bolívar de convertir la divisa venezolana en una moneda de referencia de todo el mundo.
No debe obviarse que en recientes noticias del Diario Panorama publicada el 22-09-2005, Venezuela será el segundo país en incremento económico en el mundo después de China, pero que lamentablemente la inflación será también la más alta de la Región Latinoamericana con un 16,6% que lo paga el pueblo de sus bolsillos, sin poderla evadir, en forma regresiva y como un impuesto no auténtico. El bajo poder de compra del bolívar a nivel internacional encarece la política de compras el Estado para el Programa Alimentario, insumos médicos para los hospitales, medicinas para el pueblo, materiales de construcción de las viviendas, partes y piezas para las maquinarias y equipos, ensamblaje de vehículos familiares y transferencia tecnológica, entre otras importaciones necesarias.
Venezuela se encuentra recibiendo uno de los mayores ingresos petroleros de su historia, que se traduce en 150 millones de dólares por día, lo cual corresponde a un punto del Producto Interno Bruto (PIB); presenta como consecuencia el mejor desempeño de la Región Latinoamericana, que se traduce en un merecimiento del bolívar de ser aceptado como moneda de fuerte respaldo y consecuentemente revaluado hasta el punto de que a la hora de establecer la moneda común latinoamericana, ni siquiera se le cambie la denominación que nos honra con el ilustre apellido del Libertador Simón Bolívar. Esto es darle poder a los pobres de nuestra patria.
La propuesta es se acepte el bolívar universalmente a los turistas, inversionistas, transeúntes, estudiantes, residentes y compras por internet en todos los países beneficiados por petróleo barato, gas, orimulsión y cualquier otro recurso, donde Venezuela sea el Hada Madrina.
[*] Defensora del Bolívar
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