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Artículo
Caracas / Venezuela - Martes 8/04/03
 
 

De Irak a Venezuela
Reinaldo Bolívar / Soberanía.info - 07/04/03



O cuando la doctrina Bush nos alcance

Los gringos si son inteligentes. No tanto sus presidentes como si su aparato burocrático y organizacional de toma de decisiones.

La invasión a Irak (*), es la expresión más palpable de un plan pensado meticulosamente mientras que Geoge Bush padre, aseguraba la presidencia en 1988. Plan que se re resume en la frase del personaje Cerebro, de Steven Spielberg, un genio ratón de laboratorio que tiene por compañero a otro ratoncito medio tonto de nombre Pinki que como respuesta a su pregunta “¿Qué haremos mañana Cerebro?” recibe un contundente “Lo mismo que hacemos todos los días: Tratar de conquistar el mundo”. Acertada frase que sintetiza la historia de un país cuyo destino manifiesto quedó expresado en la expresión de Simón Bolívar y Palacios “Los Estados Unidos parecen destinados por la providencia…”. Cruenta misión.

Pero en esta exposición quisiéramos aproximarnos un poco a las causas doctrinarias de la ¿guerra? o invasión contra Irak y las consecuencias de este evento para el sistema internacional y para Venezuela. Sólo pedimos un poco de paciencia y agudeza a los que comparten esta disertación para que podamos armar este rompecabezas internacional que aunque muy claro en las mentes de sus autores (burocracia organizacional estadounidense) se presenta de lo más complicado para sus destinatarios. Haremos un esfuerzo por adentrarnos en el bosque de la Doctrina Bush.

Para ello seguiremos el siguiente esquema:

1. — ¿De donde viene la doctrina Bush? Mundo libre y libertad

2. — Como opera la doctrina. El Plan Energético Bush

3.— La torres gemelas: Comunismo = Terrorismo

4. —Doctrina e invasión a Irak. Las fallas de las doctrinas

5.— Papel de la Iglesia Católica

6. — El multilateralismo y las alianzas bilaterales.

7.— Japón y la guerra

8.— Doctrina y América Latina

9. — ¿Cuándo le toca a Venezuela?

10— ¿Qué hacer?


1. — ¿De donde viene la doctrina Bush? Mundo libre y libertad

Lo que tan detenidamente tramaba Bush padre, era la fórmula que permitiese a la elite de su país fortalecer su poder económico mediante un reacomodo mundial. La gran excusa que le había permitido una alianza perfecta con Europa Occidental y América Latina, cual era la existencia amenazante del comunismo soviético, estaba a punto de fenecer. Una sostenida propaganda política, había logrado horadar la cortina de hierro de Europa Oriental. En esto ayudó mucho la zaga de errores del Partido Comunista Soviético cuya cereza en la copa fue el entreguista Michael Gorvachov, quien lejos de procurar la unidad de la Unión tendió anchos puentes para su desintegración mediante su Perestroika. Ello al contrario de la China Comunista que demostraba que el socialismo podía humanizarse y tomar prácticas del mercado para avanzar. La URSS se rendía ante la opinión occidental y el discurso anticomunista. Boris Yetsin, entre trago y trago, se encargaría de redondear la obra del Govi.

Esa práctica doctrinaria contra el “demonio del comunismo” fue la esencia de la política exterior de Estados Unidos después de finalizada la II Guerra Mundial. Se llamó Doctrina Truman, por el nombre del Presidente de entonces. En ella se acuña por vez primera la expresión “Mundo libre”. En la cual “mundo libre” se refería a todos los países que no fuesen comunistas o socialistas y más específicamente a los que no estuvieran alineados con la URSS, pero sí con EEUU. Con la doctrina Truman, EEUU desplaza definitivamente a Reino Unido del papel de protector de Europa y Asia. Gran Bretaña cede la protección sobre Grecia y Turquía y más adelante sobre el rico protectorado de Irak, reservándose hasta 1961 una parte de éste, llamada Kuwait dejando de esta manera verdaderos dispositivos de conflictos territoriales, como la haría también en Suramérica con el Territorio Esequibo.

La Doctrina Truman contra el comunismo es insuflada económicamente a través del Plan de Reconstrucción Europeo o Plan Marshall, por el que se dirigen a Europa Occidental unos 70 mil millones de dólares.

La doctrina del “mundo libre”, llevó a EEUU a declarar la guerra a varios países como Corea y Vietnam, a asaltar Bahía de Cochinos en Cuba y a mantener una tensa calma con la URSS en un equilibrio de poder militar que duraría 45 años, con objetivos militares precisos por ambas partes.

Pero EEUU estaba dispuesto a defender su “mundo libre”. Para ello perfeccionó su aparato de inteligencia y su ofensiva ideológica. Los marines estarían prestos a poner orden donde fuera necesario.

Libertad = Mundo libre

Cae la URSS. La sensación de que estabamos frente al “fin de la historia y de las ideologías” (Fujiyama) se apoderó de los más cautos.

Sin embargo la misión de EEUU no había sido completada. Había que levantar rápidamente el telón.

¿Qué hacer ahora? Se unificó Alemania. Cuba queda sola en el Caribe, al Igual que Corea del Norte y Vietnam del Norte en el Pacífico.

Pero sucedió que mientras EEUU ponía todas sus capacidades económicas y tecnológicas en enterrar a su archienemigo de Eurasia, otros menos preocupados en el asunto político como Japón, Alemania, China, India y el Asia Pacífico en general, administraban su paz y se adentraban por las vías del desarrollo industrial, en tanto que el gigante norteamericano se ahogaba en estrecheses económicas.

La necesidad de nuevas fuentes de crecimiento económico allende las fronteras se hacía imperiosa. La expansión territorial era un tema superado y opuesto a su doctrina de “mundo libre”. Esa misión fue cumplida cabalmente en el Siglo XIX a través de la anexión de territorios mexicanos y de compras a España y Rusia. La cuestión ahora era como obtener nuevos recursos a bajo costos sin los problemas que significan las luchas nacionalistas y por los derechos humanos que si bien había servido para crispar el ambiente en la URSS y Yugoslavia no aplicaban ahora en las intenciones de la Unión Americana.

Los Bush se percatan de que es necesario redimensionar la Doctrina Truman que se había quedado si su ingrediente principal: la lucha contra el comunismo.

La primera etapa de ese redimensionamiento es encargado a las empresas transnacionales, cuyas inversiones son deseadas en todo el planeta. Bajo el slogan de la globalización y con el apoyo decidido de las redes de comunicación se empieza a crear la necesidad de bloques de integración. EEUU, antes renuente a integrarse es ahora propulsor de una zona de libre comercio en el Foro de Cooperación Asia Pacífico (APEC) que representa casi el 50% del flujo comercial mundial. A través de los organismos multilaterales se delinea un programa de reformas estructurales que se basa en superar los ajustes económicos de los países endeudados: El Consenso de Washington.

La situación no parecía tan expedita, pero un golpe de suerte toca a la puerta de papa Bush. Uno de sus viejos protegidos, Sadan Hussein, a quien armaron en 1980 para la guerra territorial contra el petrolero Irán, a fin de que sirviera de muro de contención a las reformas musulmanes, se había pasado de la raya al pretender recuperar el territorio del estado tapón Kuwait, un proveedor de petróleo seguro y de asiento frente al mar para las fuerzas militares de EEUU.

Sadan fue muy lejos. De inmediato EEUU rompe con ese aliado y con la anuencia de las Naciones Unidas, por la vulneración de la soberanía territorial de unos de sus miembros, bombardea sin misericordia a Irak, con las secuelas conocidas por todos.

Pero contrariamente a los que todos esperaban Hussein no fue expulsado. Y a pesar de tener 13 años en el poder no surgió una facción capaz de aprovechar aquel momento para derrocarlo. Un Saddam en el poder era más provechoso para los Bush. De esa manera contribuiría a la construcción de la nueva doctrina del “mundo libre”. Saddam servía además para mantener a raya a fundamentalistas y kurdos y ahora también para la conformación del eje del mal del que había que “liberar” al mundo. (De nuevo Bush rescata la terminología de la II Guerra Mundial, antes el eje del mal fueron Alemania, Italia y Japón, y EEUU “salvó” al mundo).

En el texto de la doctrina Bush aparece 28 veces la palabra “libertad” y 5 el término “libre”. No hay que ser muy erudito para comprender el contexto en el cual se usa este juego de palabras. Es una nueva acepción semántica. No es la libertad que hizo al pueblo de Dios atravesar durante 40 años el desierto en busca de la tierra prometida; ni la que revolución francesa equiparó a igualdad y fraternidad; ni la que está llena de solidaridad, democracia y soberanía de los pueblos que predicó el Libertador Simón Bolívar; no es la libertad por la que inmoló Gandhi, llena de paz y progreso; ni la de Mohamed Alí que se negó a matar a hermanos asiáticos para imponerles la doctrina del “mundo libre”. Ni siquiera es la libertad de expresión que sumisamente defienden muchos que contribuyen a sitiar todo el sistema de libertades de los seres humanos y de las naciones soberanas. Esta libertad de expresión consiste en recitar un libreto cuyo autor a veces desconoces.

La "libertad" de la doctrina Bush es la misma del "mundo libre". Una libertad que excluye todo obstáculo a la expansión y a los intereses de Estados Unidos.

La guerra en el Golfo Pérsico puso en escena el primer acto de esta obra doctrinaria. Fue transmitida por las cadenas de televisión occidentales, cumpliendo cabalmente su función propagandística. Papá Bush impuso a placer su “Libertad” a las transnacionales de la comunicación. Desde entonces es así. Primero se ganan las guerras de las pantallas.

No obstante Papa Bush, el hijo del magnate petrolero A Bush, fracaso en su intento de reelegirse. Bill Clinton retrasaría sus planes por 8 años. Incluso los bombardeos a Kosovo, violatorios también de los principios de las Naciones Unidas, no se inscribían en la filosofía libertaria de los Bush. Esto por supuesto no lo hace Clinton menos cómplices, como lo son todos los congresistas de ese país que escudan sus sentimientos “libertarios” con eufemismo como “apoyamos a nuestras tropas”. Como si esos soldados preparados para la guerra no estuvieran bajo las órdenes de una democracia que ha planificado y aceitado el más mínimo detalle.

2. Como opera la doctrina

La exposición de motivos de la doctrina Bush hace primero un panorama de sus apoyos extranjeros. Elegantemente descalifica a China de quien dice está comprendiendo las ventajas del libre mercado; a Rusia la califica como un amigo. Pero a diferencia de la doctrina Truman donde EEUU se convirtió en el policía mundial y paladín contra el comunismo, la doctrina Bush retrae las fuerzas norteñas al papel de protegerse contra el resto del mundo y a exigir apoyo a “sus amigos” para defenderse.

Para convertir su cometido de gendarme mundial la Doctrina Truman uso de bastón el Plan Marshall. La doctrina Bush implementa el Plan Energético Bush. Este Plan es la medula económica de la doctrina. Reconoce las necesidades del país en materia petrolera. Echa por tierra los mitos de la energía alternativas y las reservas agotadas. El país puede producir, pero aún necesita 8 de cada 10 barriles de petróleo para su consumo. Esos ocho barriles se encuentran en orden decreciente en el Golfo Pérsico, Asia Meridional, Suramérica y México. En ese orden se aplicaría la doctrina libertaria. Una clasificación nada original. Los Bush son expertos reciclando ideas. En 1973, ese esquema fue hecho por las transnacionales de las naciones desarrolladas, en algo que llamaban Nuevo Orden Mundial, una calificación que incluía a los países petroleros en el orden mundial y dejaba por fuera a los más pobres. Esto fue una contrapuesta a la Carta de Derechos Económicos de la UNCTAD que proponía un Nuevo Orden Económico Internacional (NOEI) que incluyera a todos los países.

En suma, el principal consumidor de energía petrolera reconocía su dependencia. Esto tiene dos lecturas. Por el lado de los productores la oportunidad de posicionarse con buenos precios en el mercado. Por el de EEUU la urgencia de una estrategia para conseguir petróleo barato.

¿Cómo hacerlo guardando las apariencias internacionales?

3. La torres gemelas: Comunismo = Terrorismo

El principal beneficiario de la I Guerra mundial fue la industria armamentista estadounidense. Solo fue en 1917 cuando este país debuta en Europa como potencia bélica de la mano de Gran Bretaña. La excusa: Un submarino alemán torpedeó a un barco inglés con pasajeros norteamericanos y un rumor que decía que el empobrecido México atacaría a Estados Unidos por órdenes de Alemania a fin de recuperar sus territorios. Estados Unidos se anota con los vencedores y legitima su presencia con la propuesta del Presidente Woodrow Wilson de una Sociedad de Naciones, organismo que naufragó en el mar del bilateralismo y el fascismo europeo de Mussolini y Hitler.

En la II Guerra Mundial, EEUU, de nuevo principal proveedor de armas, construye una nueva excusa para no quedarse fuera del grupo victorioso. Esta vez fue el incidente de Perl Harbor (una secuela del embargo económico y confiscación de propiedades de EEUU a Japón). El incidente de Perl Harbor era una “sorpresa” esperada por los organismos de inteligencia de EEUU.

El columnista de un diario de Chicago, Alexander Cockburn, el 14 de septiembre de 2001, luego de los hechos del 11S:

Los oficiales de los EE.UU habían interceptado los mensajes japoneses y sabían del ataque inminente antes de que sucediera—pero no hicieron nada porque ellos querían que Japón hiciera el primer disparo. El entonces Secretario de Estado Henry Stimson dijo al Congreso después de la guerra que el gobierno de los EE.UU. quiso manipular a Japón para que “hiciera el primer disparo...para obtener el completo apoyo del pueblo estadounidense” para la entrada de los EE.UU en la guerra.

Después del ataque—en que más de 2.000 soldados de los EE.UU. perdieron su vida—el gobierno de los EE.UU. y los medios noticiosos iniciaron una campaña histérica contra los japonés-americanos. El presidente Roosevelt firmó la Orden Ejecutiva 9066, que internó a más de 120,000 japonés-americanos en campos de concentración.

El ataque del Pearl Harbor fue usado también para justificar el tirar bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945--costándoles la vida a más de 200.000 personas.

EEUU entra a la guerra y lidera las conferencias internacionales de las que surge el Multilaterallismo de la ONU, el FMI,Banco Mundial entre otros.

El 11 de septiembre de 2001, se produce el evento de las torres gemelas. Las transnacionales televisivas repitieron infinidad de veces el hecho. Entre repetición y repetición colaban imágenes de musulmanes celebrando. Luego se dijo que eran videos de archivo. Pero el mal estaba hecho. Por otro lado se señalaba a ciudadanos árabes de ser culpables directos del atentado. Hasta un pasaporte árabe “sobrevivió” en uno de los aviones siniestrados. Un Bush hijo dolido y recio apareció por 5 minutos en TV anunciando que el país había sido víctima del terrorismo por su lucha por la libertad. De seguida sentenciaba policialmente que buscaría a los responsables en cualquier lugar del planeta. Su popularidad se elevó a 70 puntos. La propaganda política se impuso sobre la información. La sed de venganza quedó sembrada en los estadounidenses. Bush advirtió “Quien proteja terrorista es nuestro enemigo”.

Proteger terroristas es un escenario ilimitado. Es hablar de cualquier acción que EEUU considere antiterrorista; es hablar bien o neutral de cualquier país o grupo calificado de terrorista por EEUU; es mostrar fotos de niños muertos por errores colaterales de los bombardeos yanquis.

De nuevo un viejo amigo de la burocracia norteña es presentado como el gran enemigo. Esta vez le tocó el turno al reconocido terrorista y agente de la CIA, Osama Bin Laden. Se ocultaba en un país del Asia Meridional: Afganistán, otrora territorio asolado por la URSS, a quien resistió estoicamente y ahora se encontraba bajo un gobierno fuerte encabezado por una fracción Taliban (un ala radical y atrasada del islamismo). Curiosamente, en los últimos dos años las cadenas televisivas y la red de diarios impresos se habían dado a la tarea de publicar todos los detalles escandalosos del régimen talibán a fin de mermar por completo cualquier vestigio de solidaridad hacia ese gobierno. Por ello, cuando un Bush, salvador de la patria, anuncia la invasión afgana para buscar a Osama y al Mula Omán, hasta los más reservados emiten un suspiro de alivio. En los países occidentales, los académicos y políticos acuñan epítetos de taliban para referirse a cualquiera que considerasen de ideas radicales o distintas a la de ello. Por cierto Taliban significa estudiante.

Ante tal eventualidad, las Naciones Unidas da luz verde al ataque. La OTAN presta todo su apoyo. EEUU asalta a sus anchas los ranchos afganos y lo ocupa en tiempo record. Un gobierno títere es puesto en el Poder. Pero ni Osama ni el Mula fueron muertos o capturados.

Con la invasión a Afganistán, los Bush inauguraban formalmente su lucha contra el terrorismo con el aplauso mundial.

Importar terrorismo:

No luchaba contra nada nuevo, el terrorismo es un instrumento que ha servido a muchos, entre ellos a Israel. Es una gran excusa para luchar. Pero estaba muy alejado de las fronteras de EEUU por lo que había que importarlo. No servían las expresiones locales como la de Timhoty McVeig a quien bastaba la pena de muerte (No se tomó la previsión de dejarlo vivo hasta después del 11S a fin de convertirlo al islamismo).

Las torres gemelas, símbolo de la gran New York utilizadas por ciudadanos de varias nacionalidades y El Pentágono, corazón y símbolo del poder militar, reunían los requisitos para la identificación inmediata en la causa por la “libertad”.

Luego de casi dos años del 11S ha sido imposible constituir una Comisión de la Verdad, el propio Kisenger renunció a presidir esta instancia. Muchos hechos no cuadran, el FBI se escuda en fallas en su sistema “Carnivore” de espionaje por Internet y la CIA ha guardado un ruidoso silencio. En el ambiente flota de nuevo el fantasma de Pear Harbor: Una sorpresa esperada.

Otra vez Saddam

En 1991, después del bombardeo a Irak, un Saddam en el poder era más útil para construir el doctrinario “Eje del mal”: Irak, Irán, Corea y los que Bush designe

De nuevo se toman frases efectistas de la historia. Hace 50 años, en tiempo de Truman, el “eje” a destruir fue Alemania, Italia y Japón.

En el 2001, un Bin Laden libre mantenía vivo el fantasma de Al Qaeda y permite relacionar con ella a cualquier ciudad del mundo donde haya alguien con turbante o acento árabe. Un Bin Laden muerto era un favor muy grande para los sospechosos de ser sus amigos. Aunque esté muerto Bin Laden será presentado como vivo. En el caso de Saddam decidieron no darle más prorroga.

4.—Doctrina e invasión a Irak

En septiembre de 2002, W Bush, presentó formalmente, su ya puesta en práctica doctrina, con el nombre de “Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos de América”.

El nuevo asalto a Irak califica en lo que la doctrina denomina “prevención contra el enemigo”. Aquí se supera la táctica de disuasión de Truman. Ahora es necesaria la lucha contra estados hostiles y los grupos terroristas. Defender al país de sus enemigos; defender la paz y luchar contra los tiranos. Pero como ya no quedan ejércitos comunistas ahora las batallas serán contra las “redes oscuras de individuos que puedan traer caos y sufrimiento a nuestras costas”. Una guerra globalizada y con una duración incierta. Hasta ahora son más de 40 los grupos que entran en la categoría de red oscura. Irak definitivamente no es el último.

La doctrina restringe las transferencias de tecnologías peligrosas. Hay que desarmar a quienes una vez se les vendieron armas.

Algunas fallas:

Sin embargo, algunas cuentas no se sacaron bien antes de ocupar Bagdad. La resolución 1441 reservaba para el Consejo de Seguridad de la moribunda ONU, la potestad de supervisar el desarme o tomar las acciones correspondientes.

Los inspectores de la ONU iniciaron su labor con buen pie, y de no haber sido por el ilegal ultimátum de EEUU hubiese cumplido su misión en unos 45 ó 60 días ¿No valían esos días miles de vidas humanas?

La diplomacia gringa no logró convencer a naciones que creían incondicionales como México y Chile para una resolución que legalizará el ataque.

Tres de los miembros con derecho a veto en el Consejo de Seguridad se opusieron resueltamente: China, Rusia y Francia, la más decidida. De las dos últimas se conocen que son socios comerciales de Irak. Sin embargo, su oposición declaratoria sin accionar material demuestra que están muy lejos de tener la capacidad militar que una vez tuvo la URSS, lo que reafirma el poderío militar de EEUU, medula de la doctrina Bush.

Las transnacionales no lograron crearle a Saddam la imagen de terrorista y desarmado que lograron con el Mula Omán. El mundo no ha olvidado que Irak es un pueblo con 12 años de bloqueo comercial y es un apetitoso bocado petrolero.

La pata democrática (la palabra democracia figura 5 veces en el texto) se rompe pues la guerra es repudiada por multitudinarias manifestaciones tanto en los países de la alianza EU-RU-España y sus 30 seguidores, como en el resto del mundo. La doctrina establece que los pueblos deben elegir sus gobernantes. Pero impone gobernantes en Afganistán y pretende hacerlo en Irán. Los gobernantes como Aznar, Blair desdeñan olímpicamente de sus electores a quienes consideran poco aptos para tomar grandes decisiones. Es decir, elegirlo a ellos no fue una gran decisión. Otro tanto sucede en EEUU.

Las manifestaciones en los países árabes y el mundo musulmán se acrecientan, nunca como ahora hemos estado tan cerca de la temida “guerra santa”. Irak, con una nacionalismo por encima de Saldan, parece preparada para la resistencia armada más larga y dura del medio oriente

Pero “la libertad no se negocia” dice la doctrina; la libertad que entiende la administración Bush por supuesto. Y la invasión se produjo.

Conocida la doctrina nos resta ahora analizar el papel de los actores internacionales en su implementación.

5. — Papel de la Iglesia Católica

Un Karol Woytila, Juan Pablo II, ya aislado en su leyenda y sin la autoridad y el carisma de años atrás, hizo unas de sus últimas declaraciones que inicialmente recogieron los medios. Responsabilizó a Bush de la masacre por venir y condenó la guerra por ilegal.

Una posición que reivindica a un Papá que contribuyó a acabar el equilibrio de poder que representaba la URSS, cuya existencia hubiese evitado las guerras de los 90 y la actual invasión. En verdad, el Papa en ese momento cumplió la misión asignada a la Iglesia Católica por la Doctrina Truman que le vendió el comunismo como el demonio que amenazaba a la humanidad. Ahora bien, las veces que el papado se ha salido del carril, sencillamente ha sido ignorado. Por ejemplo cuando Juan Pablo II visitó a Cuba y solicitó que se suspendiera el criminal bloqueo económico fue ignorado. E ignoradas han sido desde entonces, las resoluciones de la Asamblea General de la ONU que exigen lo mismo a EEUU.

Juan Pablo II, es relegado a sus oraciones por las jerarquías de naciones históricamente católicas como España, Portugal e Italia en Europa; Colombia, Nicaragua y El Salvador en América Latina. En otros países de este orbe, la jerarquía católica parece estar muy ocupada repartiendo indulgencias y bendiciones a la “libertad” del ideario Bush.

6. El multilateralismo y las alianzas bilaterales

Este tema se ha convertido del dominio público: La muerte anunciada de la ONU al no hacer respetar su papel como mecanismo máximo de solución de controversias y guardiana de la soberanía de los pueblos; los desequilibrios de la OTAN, alarmada ahora al darse cuenta que sin Reino Unido no cuenta con las armas que disuada a su socio norteamericano de un eventual neocolonialismo; la Unión Europea, sucumbe ante la rebeldía británica y no se atreve a halarle las orejas a las pequeñas España, Portugal, Dinamarca y menos a la ambiciosa Italia. Un frenazo a sus sueños de Unión Política.

El Secretario de la ONU, el africano Kofi Annan, no tuvo siquiera la valentía de no ordenar la salida de los inspectores en Irak si estos se hubiesen quedado, EEUU tenía que pensar muy bien sus pasos (o sus bombardeos). Un verdadero defensor de la paz soberana de las naciones (no la paz de los sepulcros, la paz de las bombas “inteligentes”), se hubiese apersonado en Irak como un escudo humano y hubiese hecho un llamado a todos los jefes de estados, parlamentarios y lideres mundiales a hacer otro tanto.

No obstante, la doctrina resuelve incluso las discordias multilaterales que pueden ser reemplazadas por las “alianzas”. EEUU ha hecho desplantes muy visibles al multilateralismo como su salida a la UNESCO, la invasión a Panamá (1989) su ausencia en cumbre como la Conferencia de la Tierra, la no firma del Protocolo de Kyoto…Es decir por las negociaciones bilaterales. Precisamente fue esto lo que hizo la administración Bush con Gran Bretaña y los miembros temporales del Consejo de Seguridad. En cada caso aprovechando las apetencias de cada uno. De Inglaterra, sus deseos por volver a usufructuar el petróleo iraqui como lo hizo la mitad del siglo pasado. De España, resolver su impasse por el Peñón de Gibraltar y recibir apoyo en su pelea contra ETA.

7. Japón y la guerra

Da la impresión de que la burocracia japonesa quedó castrada en su política internacional después de la II Guerra Mundial. Cual lechón para diciembre se ha dedicado a engordar su economía y como siervos de la gleba a pagar puntualmente su derecho a existir a los EEUU. Japón solo parece preocupado en cosas de déficit y superávit, pero es otro gran cómplice de las guerras imperialistas norteñas. Un país que sufrió el cataclismo nuclear ahora financia sin pestañar las estrategias belicistas su verdugo. Fue Japón el gran financista de la Guerra del Golfo y ha costeado gran parte de las sucesivas guerras. EEUU sólo gastó 15% del costo de esa guerra y lo recuperó multiplicado y esponenciado.

8. Doctrina y América Latina

Dice la doctrina: “Estados Unidos apoyará a cualquier país que esté resuelto a crear un futuro mejor al buscar las recompensas de la libertad para su pueblo.

Desde la Alianza para el Progreso en la década de 1960, EEUU ha tenido la ambición de convertir a América Latina en su patio trasero. Algunos piensan que ha sido así, más no es tan sencillo. Es una verdad parcial.

En América Latina la doctrina del “mundo libre” fue respaldada por régimen de fuerzas. Por enmarcada en otro término ahora usado por Bush “Seguridad Nacional”, implementada por tiranos de los que hoy se quiere librar la doctrina Bush.

Los países suramericanos hasta ahora ha sido reacios a cumplir los caprichos de su poderoso vecino.

Los Bush, lanzaron su “Iniciativa para las Américas”, un brazo diplomático para ejecutar el consenso de Washington que fue rechazada por la mayoría de los suramericanos suramericanos, más preocupados en fortalecer sus propios mecanismos de integración. Sin embargo, encontró eco en Centro América y el Caribe, países pequeños subyugados por la oferta del norte. Por ello no sorprenden las posiciones de El Salvador, Nicaragua, Honduras y Costa Rica.

Pero el caso que más llama la atención es el apoyo colombiano a la guerra.

Este ha sido uno de los casos mejor tratado por la Doctrina. Montados sobre el asunto de la violencia, se impuso el llamado Plan Colombia durante el gobierno de Samper, a pesar de todas las oposiciones de los países vecinos.

Álvaro Uribe, confeso amigo de los paramilitares toma el poder en pleno auge de la doctrina. Y en busca de apoyo de EEUU accede a clasificar los cincuentenarios grupos guerrilleros como terroristas. Grupos que ya habían recibido el reconocimiento internacional. Pero Uribe obvió todas las recomendaciones de los grupos de amigos y de apoyo. Hoy, para que no quede dudas de su devoción doctrinaria hacia Bush, ha repetido casi textualmente sus palabras “Buscaremos a los terrorista guerrilleros en cualquier lugar”.

En términos jurídicos, el campo ha sido preparado desde la OEA. De allí la Carta Democrática, un elegante instrumento para la “acción”, para asegurar la suigeniris “libertad” y “democracia” de la doctrina.

Por el lado económico, Bush retoma con fuerza su iniciativa para las Américas, a la que el vivo de Clinton, bautizó como ALCA, para insertarla en las bondades del multilateralismo interamericano. El ALCA es vendido como el componente para otorgar las ansiadas recompensas. Una fachada que oculta el déficit ya casi estructural de EEUU.

9. ¿Cuándo le toca a Venezuela?

Vamos a concluir estas reflexiones con Venezuela.

Leyendo la fraseología de la doctrina Bush, es fácil comprender el argumento principal de la estrategia propagandística adelantada por la oposición sui géneris del país: Enmarcar al gobierno en los supuestos de la doctrina haciendo ver a Venezuela como enemigo de Bush.

Por ejemplo: La palabra “libertad”. Recordemos que libertad para la doctrina quiere decir “orden” el “mundo libre” de Truman. Una libertad basada en el Plan Energético Bush.

Por eso los grupos económicos más fuertes gritan en TV, con las manos enlazadas “libertad, libertad”. Forman agrupaciones que bautizan con el sustantivo, pancartas, jingles, slogans, internet.

En un primer momento, la palabra fue introducida mediante el uso manipulado de “libertad de expresión”, recogida con pinzas de la Carta Interamericana.

El otro término, usado incluso en escenarios contradictorios como la asunción de un dictador que abolió todos los poderes públicos el 11 de abril de 2002, fue “democracia”.

Una “democracia” representativa de los intereses económicos que por supuesto está subordinada a la “libertad que no se negocia”.

El epíteto “tirano” es otro tomado de la doctrina. Los voceros de la oposición lo usan, aunque sea tirado por los cabellos, contra un presidente relegitimado en 7 procesos eleccionarios, devuelto al poder por el pueblo y que no tiene en su haber un solo preso político ni un solo medio de comunicación cerrado, muy a pesar de los abusos y atropellos cometidos contra el gobierno y la población. Frases que parecen vacías, como “elecciones ya” para acomodarse a la doctrina cuando dice que los gobiernos deben ser electos por sus pueblos. Todo ello obviando la única constitución en el mundo que prevé referendo revocatorio a mitad de los mandatos de sus gobernantes.

Aunque a veces los voceros se desbocaban o se confundía de doctrina y acusaban al gobierno de “castro comunista”. O tal vez en su devoción Bush, querían ser más papistas que el papa. Total, lo importante es la idea de “libertad y democracia” a lo Bush.

Sin embargo, alguien les recordó el libreto: Construir la imagen de gobierno pro terrorista.

Los métodos publicitarios son de lo más variados:

Relacionar al gobierno con la guerrilla colombiana, calificada de terrorista por EEUU. Acusaciones como “tiene campamentos guerrilleros”, “Marulanda se oculta en Mérida”, videos y las propias declaraciones de los funcionarios de Uribe y del mismo que dijo buscaría guerrilleros en donde estén, para referirse a Venezuela, lo cual lo ha hecho objeto de burlas de su propio pueblo. Uribe pensó que la gente olvidaba que el propio día de su asunción la guerrilla le hizo un atentado a 10 metros de la recepción. La guerrilla colombiana que ha controlado una vasta área rural se expande ahora palmo a palmo a las grandes ciudades del país. Pero Uribe quiere buscarla en Venezuela, tal vez allí esté más lejos de los atentados.

La obsesión por crear la matriz terrorista trajo a Donna Hrinak como embajadora de EEUU en Venezuela. Su misión, buscar excusas para un distanciamiento de las relaciones bilaterales. No son fortuitas las reuniones con la oposición, ni el escándalo por la foto de niños muertos en los bombardeos a Afganistán. Cualquier esfuerzo del gobierno venezolano contra el terrorismo fue en vano. Pero Hrinak no pudo concluir su cometido. Se fue a Brasil y Shapiro vino al relevo.

Campañas de rumores y atentados: Como vincular a la comunidad árabe de Margarita con el terrorismo. Shapiro calla. Su país califica de criminales de guerra a quien destruya instalaciones petroleras en Irak, en Venezuela en dos meses paralizan toda una industria mediante saboteos a instalaciones y buques y Shapiro calla.

Los viajes del Presidente, en su política de fomento de la multipolaridad económica, a países del llamado “eje del mal” también son explotados propagandísticamente. Una suerte de “dime con quien andas y te diré quien eres”. Propaganda que ignora que el Presidente se ha reunido con líderes de todas las corrientes ideológicas del mundo, máxime en su Presidencia del Grupo de los 77 y el Grupo de los 15.

La nueva acción relacionada es el paso de paramilitares colombianos a Venezuela, denunciada por el diputado Luis Tascón, a fin de producir acciones terroristas. Todo esto aderezado de precisos atentados a embajadas y de seguro con planes focales como la explosión de carros bombas, voladura de instalaciones y el temido sicariato.

La intención: Convertir a Venezuela en un campo minado. Meterla en la camisa de fuerza de la doctrina Bush y el Plan Energético Bush, en el cual Venezuela es el cuarto suplidor de petróleo, el cual está vendiendo a precios muy altos para el gran consumidor.

En cuanto a eventos puntuales, queda en entredicho la buena voluntad de las burocracias de España y Portugal y su papel en el grupo de amigos de Venezuela. De hecho el grupo se fragmenta por las posiciones objetivas que tuvieron México y Chile (miembros temporales de Consejo de Seguridad, al igual que España) en concordancia con Brasil.

10— ¿Qué hacer?

Ahora más que nunca se impone una mayor ofensiva diplomática. Más allá de la presidencial. Un trabajo de hormiga en cada embajada y consulado venezolano. Fortalecer y ejecutar los programas de cooperación internacional. Continuar insuflando vida y protagonismo al Grupo de los 77 y a los No Alineados, para recuperen el papel de grupos de presión que tuvieron en la década de los 70.

Son esenciales las relaciones con Brasil, al que hay que promover como locomotora económica suramericana, con el MERCOSUR en general. Con Chile y México. Con los países del sistema interamericano amantes de la paz soberana; con las movimientos críticos de todos los países de las Américas. Cultivar la diplomacia con los sectores y grupos de opinión de los EEUU, como tan apropiadamente lo ha hecho Cuba, que ha logrado romper el bloque norteño por vía de los hechos. Aumentar las críticas al ALCA y buscar las coincidencias de oposición, incluso con los países centroamericanos y del Caribe. Condicionar el ALCA al fortalecimiento de la ALADI y de un Mercado Común Sudamericano. Propiciar nuevas organizaciones multilaterales que respondan más a los intereses de los pueblos latinos, como una Organización de Estados Latinoamericanos. Fortalecer aún más lo OPEP y alcanzar alianzas estratégicas petroleras con los productores de América Latina, particularmente los suramericanos. Los ingresos petroleros deben propiciar el desarrollo tecnológico, incluyendo las “Tecnologías prohibidas” de la doctrina Bush, porque esta son necesarias para la disuasión.

Allende los mares, aumentar la cooperación con Europa capitalizando solidariamente la disidencia mayoritaria contra la agresión a Irak. Particularmente aumentar los vínculos con Francia y China, miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la moribunda ONU con derecho a veto.

Reforzar la diplomacia parlamentaria, considerando el hecho que la mayoría de los parlamentos del mundo, votaron en contra de la invasión Irak, y en donde lo hicieron se produjeron importantes votas en contra, como los diputados laboristas que votaron contra su ex líder Blair.

Promover en los países Latinoamericanos una cadena continental de noticias a fin de hacer contrapeso a las transnacionales de televisivas, debe para ello aprovechar la propuesta satelital Simón Bolívar de los países andinos.

En el caso de la actual agresión de Irak aumentar los grados de protestas y pronunciamientos de todo tipo. Y en este momento no caer en la tentación guabinosa de decir que apoyamos al pueblo iraqui pero no a Saddam Hussein. No olvidemos que en este momento la caída de Saddam por disposición de EEUU representa el mayor peligro para todo, significa una patente de corzo para nombrar gobernantes a su antojo. Significa el fin de la soberanía de los estados. Apoyamos íntegramente a Irak con todo y Saddam Hussein, porque sólo su pueblo, como todos los pueblos del mundo, tiene el derecho a escoger sus gobernantes.

Si resistimos, el imperio caerá, debido a los altos costos de una doctrina que si no logra triunfar arruinará a un país deficitario y endeudado internamente.

De esta forma, los pueblos del mundo construirán el necesario equilibrio de poder que los proteja de esta voraz doctrina expansionista.


(*) ¿Invasión o guerra?

Jurídicamente, esta calificación es muy importante. Lo que sucede en Irak legalmente no es una guerra. Ya sabemos que moralmente tampoco. Es una invasión como la que muchas veces hicieron los imperios colonizadores. El pueblo y el ejército de Irak están ejerciendo su legítima defensa.

Esta ilegalidad es importante. EEUU viene manipulando el lenguaje legal, invocando la Convención de Ginebra y recientemente declarando que las reparaciones de guerra las pagará Irak con su petróleo. Fue lo mismo que ha hecho desde hace 12 años, luego del conflicto del Golfo Pérsico, el cual si autorizó la ONU. En la presente conflicto, en el supuesto de que lo invasores lograran su objetivo de arrasar la soberanía de un estado o de que el conflicto terminará no procede ninguna reparación de guerra por Irak. Al contrario el agresor debe ser demandado por crimenes de lesa humanidad.

Nota: Esta ponencia se está presentando en varios foros de Caracas, particularmente en la Universidad Central de Venezuela y ha sido la medula de nuestras intervenciones en los medios de comunicación.

Caracas, marzo de 2003


 
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