Chávez, Chávez. ¿Por qué nos has abandonado?
Martín Valiente / Soberania.org - 27/10/05
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El petróleo es un bien público. Es actualmente fundamental para la vida, y no debe dejarse a las fuerzas oligopólicas transnacionales y nacionales. Debería seguir siendo un bien totalmente público, de propiedad y gestión del sector público.
Creíamos a Chávez víctima de quienes lo traicionaron y lo hicieron promulgar leyes neoliberales: los asambleístas todos, los amados y los disidentes, así como los de oposición, el presidente de la Comisión de Energía de la Asamblea Nacional negociando con los golpistas petroleros de abril 2002 para que los retornaran a la industria como lo hizo, el Estado Mayor Conjunto institucionalista y golpista, su última ex-esposa rogándole por televisión que oyera a su pueblo, confundiendo la voz de Miquilena, a quien llamaba su padre, con la del pueblo, y tantos otros que lo traicionaron. Pero no, no era víctima. Al contrario, ha estado consciente y activo compartiendo instrucciones. Es él quien traiciona al pueblo que lo siguió para otro rumbo.
PETROLEO POR PRESIDENCIA
Lo que ha hecho Chávez en Venezuela con el petróleo, gas y carbón, es promover su privatización.
Ello configura alta traición, por lo cual ya no pasará magnificado a la historia. Compartirá roles con Carlos Andrés Pérez y Saúl Menem, y se volverá a casar, como ellos, con una de sus secretarias, o con una exmiss-universo quizás de otro país. Su recuerdo será ignominioso, y sus herederos y seguidores seremos avergonzados por ello.
Ha negado a sus seguidores todo tipo de participación en el debate y análisis del negocio petrolero, así como acceso a su conocimiento y control, como si le hubieran dado esa instrucción. Sólo debemos oír sus discursos, noticias de prensa y ediciones de textos. El como que cree que la fe viene por oírlo a él.
Se ha concentrado con una cúpula, compartiéndolo y decidiéndolo todo. Una cúpula que no ha sido oficialmente presentada ni sabemos quiénes son, suponiendo nosotros que entre ellos estén los directorios del MEP y PDVSA, buenos señores cuyas trayectorias políticas e ideológicas son limitadas y sus experiencias profesionales específicas en otras áreas, que no los habilita para la confrontación y la negociación sino para la autocompensación y concertación con la Cámara Petrolera Venezolana, donde se agrupa el sector petrolero transnacional y nacional.
No sabemos cómo esos directorios MEP-PDVSA pueden atender los asuntos técnicos y administrativos, del día a día de la producción, refinación, transporte y comercialización petrolera y gasífera, con el análisis político internacional y nacional para formular una política petrolera nacionalista, coherente y sólida. No sabemos cómo pueden.
PRIVATIZAR: EL CONSENSO DE CHAVEZ
Y por eso es que no pueden, y detrás de ellos están los que vienen planificando a América Latina con formatos similares implantados, casi simultáneamente, en los diferentes países, para en consenso con Chávez , abrir las puertas a la inversión privada, bien sola o preferiblemente, por ahora, en asociación con las empresas estatales, especialmente en las áreas energéticas. Así lo han hecho Argentina-1991, Perú-1991, Venezuela-1992, Brasil-1996, Colombia-1995, Ecuador y México.
El consenso es, y el de Chávez también, disminuir la inversión del Estado en las áreas energéticas, a menos que sea para la Exploración, en la cual los inversionistas están de acuerdo que debe ser estatal, porque lleva un riesgo, y a estas alturas del negocio, ellos no arriesgan, solo ganan.
Producción es ganancia, un buen negocio. Por eso los buenos negocios del Estado deben estar en manos de las transnacionales y sus aliados nacionales. El Estado no debe invertir en Producción Petrolera.
Aparejada a la dinámica privatizadora iniciada en 1992 en Venezuela, primero aparecieron las reinterpretaciones de la leyes, (como por ejemplo la del artículo 5° en 1995 de la LOREICH-75), luego las leyes bolivarianas de Hidrocarburos Gaseosos-1999 y la de Hidrocarburos-2001, abriendo caminos para legitimar privatizaciones a espaldas del pueblo y en su contra. Estas leyes permitirán posteriormente que se esgrima "la seguridad jurídica" para en nombre de ella atacar al pueblo desempleado y hambriento.
Hoy, a escondidas los directorios MEP-PDVSA se "encaletan" los reglamentos para dichas leyes. ¿Si quieren que el pueblo participe por qué no los ponen libremente en la red, o por qué no los distribuyen como una separata en un periódico de circulación nacional, que también los hay chavistas?. Por cierto, tampoco estos diarios abordan el tema.
Las leyes bolivarianas destacan rendidas a la privatización , y elaboradas por el capital transnacional en estricta tutoría del Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Banco Interamericano de Desarrollo, la Organización Mundial de Comercio y Agencia Internacional de Energía, con acción de uno de sus entes nacionales como es la Cámara Petrolera Venezolana.
La privatización de la energía responde a leyes diseñadas fuera del subcontinente: "En fin, las fuerzas que producen esos movimientos en este sector, considerado aún como estratégico por muchos especialistas (Giraud et Boy de la Tour, 1987; Angellier, 1990; Fukuyama 1992), no parecen concentrarse todas en Latinoamérica ni en los poderes públicos de los países correspondientes ni en sus EPE (Empresas Petroleras Estatales). Parecen encontrarse también en la Agencia Internacional de Energía, organización que como se sabe reúne a grandes corporaciones petroleras internacionales y a los gobiernos de los grandes países consumidores del planeta . (...)" [1]
James Petras en Los Seis Mitos de la Inversión Extranjera , publicada en Rebelión.org y en Aporrea.org, ya lo demostró, las transnacionales no vienen a traer nada, sino a llevar, a sembrar miseria.
Chávez lo sabe, pero quiere vacilarse el cargo , mientras el pueblo se frustra. AMENAZAS DE LAS TRANSNACIONALES
La renta petrolera sigue sin pertenecernos y la sigue entregando, en peores condiciones que todos los presidentes de la cuarta república. Le entrega las grandes tajadas, y se las amplías, con adjudicaciones directas fuera de ley, y con asociaciones no autorizadas, ni consultadas ni justificadas ante la nación.
En la época de Gómez y después en la de Pérez Jiménez, existían los supuestos de que el petróleo era escaso, que se iba quedar en el subsuelo sin sacarle provecho, que el Medio Oriente nos iba a quitar el mercado porque sus precios eran menores, así como menores sus costos en materia impositiva y laboral, su petróleo de mejor calidad, la energía atómica iba a desplazar al petróleo, EEUU disminuiría sus importaciones de petróleo, etc., argumentos todos que fueron utilizados por las transnacionales para dar casquillo, para amenazar, con la intención de justificar la renovación automática de sus concesiones y/o adjudicaciones directas e impedir que ingresaran otras empresas petroleras en Venezuela.
Pérez Jiménez percibiendo las consecuencias en el panorama energético mundial y nacional dejadas por la segunda guerra mundial, consideró que era necesario estudiarlos con profundidad y para ello nombró una Comisión Nacional de Política Petrolera y Minera (1949) que estableciera las líneas de una política petrolera nacional. De las recomendaciones que presentó dicha comisión, se contempló el otorgamiento de nuevas concesiones, la creación de un ministerio para regular técnica y económicamente los hidrocarburos y la minería, conjugándose argumentos políticos, técnicos y económicos para justificar la trascendental decisión de la apertura petrolera y la explotación del gas.
El conocimiento de la importancia del negocio petrolero, así como su evolución [2] por parte de la Comisión de alto nivel, previamente nombrada por el gobierno, cual dio sus resultados emitiendo recomendaciones para justificar una política petrolera más abierta que debilitara los monopolios internos que cada momento ponían a la nación en tensión. Por lo tanto, debían proseguirse las concesiones, pero no mediante subastas nacionales sino con licitación internacional que permitiera la incorporación de un mayor número de empresas. ¡A esa fecha, era un avance!.
Al contrario, la política promovida por Betancourt era de no más concesiones , porque según él lo correcto era dejarlas en manos del cartel existente, y no estar permitiendo la entrada de otras. ¡Ya se sabía el elegido para la sucesión!. Al año de esa licitación internacional ya Pérez Jiménez no tenía el gobierno.
LA AGENDA VENEZUELA DE CAP ES LA MISMA AGENDA DE CHÁVEZ
Hoy asistimos impávidos, impertérritos, impotentes, a una política petrolera nacional totalmente entreguista, disfrazada de revolucionaria, con un único vocero como es el presidente de la República Hugo Chávez Frías, quien sólo ejecuta sin ninguna obligación de presentarle justificaciones al país. Ningún presidente de la República, desde la Independencia a la fecha lo había hecho. Tal irrespeto a su pueblo, es pues ya un hecho insuperable.
¿Por qué necesitamos empresas mixtas en petróleo? ¿Por qué entrega los campos maduros, los campos nuevos y los campos activos ? ¿Por qué privatiza el petróleo, gas y el carbón como si no fueran energía que deben administrarse con criterio de futuro y de negocio para la nación? ¿Por qué se debilita a la industria petrolera? ¿ Por qué se le quita a PDVSA y se le entrega a una transnacional (Repsol) un campo grande y nuevo como Tomoporo (Barúa-Motatán) y sus alrededores? ¿Por qué le entregan a las transnacionales la Faja Petrolífera y Bituminosa del Orinoco? ¿Por qué acepta que la sede de la Cancillería venezolana sea recuperada con aportes de Chevron y Statoil?. [3] ¿Por qué debe endeuda aún más a Citgo con un préstamo de 2 millardos de dólares? ¿Por qué endeuda, aún más, a PDVSA? ¿Cuál es el desespero para tanta entrega?
¡Chávez, di las razones por las que nos jodes!.
La Agenda Venezuela de Chávez y su "paquete", es una versión mejorada de la de Carlos Andrés Pérez quien quiso aplicar devaluación, incremento de precios y reducción del gasto público todo de una sola vez, y eso fue identificado como su error. Error que ordenaron corregir, y en el que Chávez se abrogó la tarea de implantar impecablemente la agenda truncada de CAP, impuesta por el FMI y el BM.
La corrección de esa Agenda de CAP por parte de Chávez ha significado, a partir del susto del 2002, una expansión del gasto público sólo para controlar la previsible irrupción de las masas mientras termina de completar el ordenamiento neoliberal que necesitan las transnacionales para parecer legítimas y legales. Pero sin pausa, simultáneamente, se entrega todo el sector petrolero y gasífero del país en licencias, empresas mixtas, contratos de servicios, asesorías de consultoras y auditoras internacionales, bufetes internacionales y nacionales, y concesiones, en una relación tal que ha llamado " la alianza perfecta entre el sector público y el sector privado".
¡ESO ES TRAICIÓN A LA PATRIA !
No es Bush quien va a morder el polvo, si se mete con Venezuela. Somos los venezolanos a quien Chávez está haciendo morder el polvo. Y vivirá para ver su obra, si es que de verdad se queda aquí con sus hijos y nietos, lo cual es de dudar. Si lo quitan, lo protegerán las transnacionales y el mismísimo Bush para que él sea una leyenda viva para incautos. Si lo matan, ya ha dejado todo legal para que se continúe la entrega, mientras como circo, también, lo convierten en leyenda.

¡Qué doble discurso! Chávez entrega concesiones de carbón y licencias de gas, al tiempo que convierte a PDVSA en una empresa mixta. A los Convenios Operativos, que tanto criticó, los convierte de primeros en empresas mixtas con el Estado Venezolano. Los mismos Convenios que han estado, conjuntamente con PDVSA, estafando a la nación en absoluto negociado y complicidad. Chávez deja impune ese estado de cosas, y hace borrón y cuenta nueva. ¡Y eso que las haría pagar hasta el último centavo!
Chávez, tiene que rendirse ante las condiciones que impongan las transnacionales porque ellas quitan y ponen presidentes. Pérez Jiménez, aún entregando concesiones petroleras (1956-57) y facilidades con el hierro, al año ya lo habían destituido las petroleras. ¿Será por eso el temor? SOCIALISMO DEL SIGLO XXI:
ALIANZA PERFECTA ENTRE ESTADO Y EMPRESAS PRIVADAS
Las trasnacionales de la energía lo quieren todo. No sólo concesiones. Si éstas no se pueden, entonces que sea por asociación no sólo de un 20% o de un 49%, sino más, como ya están en las asociaciones estratégicas con aproximadamente un 60%. Si así es el socialismo, las transnacionales también lo son. Son, contradictoriamente, socialistas de mercado las empresas ya privadas total y/parcialmente como las españolas, rusas, chinas y brasileñas y otras, con las cuales asocian al petróleo y gas venezolano.
Esas asociaciones deben llevar incluido la subcontratación de los servicios y la realización de diferentes outsourcing con sus filiales u otras de sus empresas "independientes" o "estatales" donde participan. Y no sólo en las empresas mixtas, sino también en lo que queda de la estatal "no asociada", la cual tiene que subcontratarles los servicios de exploración, producción y demás operaciones.
Ellas, las transnacionales deben encargarse de la producción, distribución, comercio, transporte, puertos, gas, carbón, oleoductos, gasoductos, tanqueros y todo lo que signifique negocio, incluido el agua, la electricidad, los yacimientos subterráneos de agua, que por cierto nunca han pagado.
Las transnacionales necesitan estar asociadas al Estado, para que éste asuma el control de la población con la Guardia Nacional y toda la fuerza pública contra la rebelión popular, así como los costos, debidamente indexados por índices internacionales, y ellas asuman las ganancias. Eso se llama la "alianza perfecta entre empresariado y Estado" que implanta Chávez innovando la modalidad de "socialismo del siglo XXI". Transferir los negocios del Estado al sector privado, comenzando por el fracturamiento total de las operaciones de la industria petrolera, para ser manejadas por las Empresas de Producción Social, que después serán absorbidas por esas transnacionales.
Considerando que el factor clave de éxito en una revolución es el liderazgo, nosotros, por aquel su riesgo de insurgir en el 1992, y por su discurso que no sabíamos que era doble, desesperados creímos en él.
Seguimos adelante, sabiendo que Chávez combatirá en armas contra ese pueblo que lo siguió.
Chávez, Chávez, ¿Por qué nos ha abandonado?
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Notas:
[1] Mora Contreras, Jesús "La Reorganización de la Industria Petrolera en América Latina: una aproximación", ULA-Mérida, presente en el Foro "Privatización del Petróleo Venezolano", convocado por la Primera Vicepresidencia de la Cámara de Diputados y Presidencia de la Comisión de Energía y Minas de la Cámara de Diputados, Caracas, 1/07/1996
[2] Ley Simpson EEUU 1950, modificación en 1952 del Tratado de Reciprocidad Comercial entre Venezuela y Estados Unidos de 1939, guerra de Corea 1951, cierre del Canal de Suez 1956, enfrentamiento EEUU-URSS o capitalismo versus socialismo.
[3] El Nacional, 23/10/2005, pp.B-18
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