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Caracas / Venezuela -
 


Valorización, Empresas Mixtas,
Seguridad Jurídica y Petro-militarización
Marcos Pelayo* / Soberania.org - 22/11/05

Si aceptamos que Venezuela tiene en sus reservas de petróleo la cantidad de 319 mil millones de barriles (sin incluir el gas) cuya cesta tiene un precio al día de hoy de 48,05 dólares el barril, por una simple multiplicación tenemos que Venezuela vale al día de hoy la cantidad de $15.312.000.000.000,00, es decir 15.3 billones de dólares. En gas se estima que tenemos la mayor reserva de América Latina, de aproximadamente 500 billones de pies cúbicos, pero no se publica su precio actual, por lo tanto no se puede estimar su valorización.

Nos preguntamos entonces:

¿Por cuánto le estamos dando el 49% o el 20% de nuestras reservas petrolera y gasíferas, las más grandes del mundo actual, a las transnacionales? ¿Por su valor real al día de hoy, o por menos, o por nada? ¿Por soborno?, ¿Por chantaje?

Si aceptamos lo que dijo Chávez en la Asamblea de la ONU , que el petróleo del planeta, al desaforado ritmo de consumo actual, apenas alcanzará para 20 años con un precio creciente cada vez más, y lo que queda en gran medida está en el Medio Oriente y Venezuela, significa que la energía (el petróleo, el gas y el carbón) seguirá subiendo de precio, por lo que Venezuela en petróleo, definitivamente, vale más de 15.3 billones de dólares.

¿Pero, por cuánto Chávez y los de los directorios del MEyP y PDVSA, la están entregando a las transnacionales en las anunciadas empresas mixtas? ¿A qué precio de barril o de pie cúbico de gas? ¿Habrá referendo popular para su aprobación? ¿O sólo se lo dejarán a una Asamblea Nacional, que ya ha aprobado hasta la venta de los ríos, lagos y carreteras?

Las empresas mixtas serán asociaciones de PDVSA con las transnacionales petroleras en igualdad de condiciones de acuerdo al porcentaje de participación. Serán contratos legales respaldados por la seguridad jurídica que desde el 1999 les han ido construyendo con las diversas leyes bolivarianas, las cuales otorgan fortaleza a la seguridad nacional de los países imperialistas y sus aliados y la defenderán como sólo ellos saben hacerlo, si se presentaran objeciones.


¿Por cuánto están entregando nuestras reservas a las transnacionales? La población tiene derecho a esa información. La exigimos al gobierno revolucionario de Venezuela. ¿Por qué no podemos participar de esa información y se le deja a un mismo selecto grupo?.


Las transnacionales necesitan estar asociadas al Estado para que éste les garantice el Estado de Derecho, la seguridad jurídica, esa que les construyó orgullosamente, entre otros, Alí Rodríguez, Rafael Ramírez, Bernardo Alvarez, Silva Calderón y Miquilena con su red, debidamente tutorados con la imposición de la Agencia Internacional de Energía, ARPEL, CAF, OLADE, BID, FM, BM, OMC, donde se agrupan las transnacionales, las cuales son los verdaderos planificadores de este país, y no otros.

No tenía Chávez un año en el cargo cuando le correspondió promulgar el primer gran adefesio jurídico como es la
Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos -1999, donde dan por supuesto que este era menos importante que el petróleo y se lo separa de los hidrocarburos líquidos, para dejar lista la legalización de su total privatización, mediante licencias de 65 años, a cambio de "real y medio". Gas, que posteriormente nos será vendido a precio de mercado oligopólico internacional, en la lógica neoliberalista que ya Argentina experimentó para su total desgracia.

Siguió después en el 2000, con la Constitución (CRBV) y su artículo 303, dejando establecido que las filiales de Pdvsa si se podían privatizar.

Como Chávez no aprobó en mayo 2003 el que convirtieran a
PDVSA-Occidente y a PDVSA-Oriente en sociedades anónimas, es decir en filiales, se le metieron por el otro lado reactivando la filial CVP, desde donde se lanzan, con bombos y platillos, las empresas mixtas, demostrando Chávez, con su directorio PDVSA-MEyP, su excelsa condición revolucionaria, asociándose con el propio neoliberalismo, como son las transnacionales petroleras.

Durante el gobierno chavista ha sido desmantelado el movimiento popular, intelectual, sindical y militar y no existe actualmente en el país fuerza alguna que se pueda oponer a las prácticas petroleras neoliberalistas que se dan en el gobierno bolivariano de Hugo Chávez Frías. Quien se atreva será descalificado acusado de quinta columna, conspirador y agente de a CIA.

¡Otra vez nos quitaron el poder, que pensábamos podíamos empezar a construir! Pero el gobierno chavista definitivamente neoliberal tendrá el poder pero no la razón, y he ahí los resultados. Y los pueblos bendicen, ennoblecen y persiguen la razón.

Luego, para rematar, en el 2001, se promulga la
Ley Orgánica de Hidrocarburos, que indica el modus operandi de la privatización. Actualmente, 2005, sus reglamentos los elaboran a puerta cerrada copiándose de la legislación petrolera menenista-kirchnerista de Argentina en los años 90, y que sus tutores transnacionales les imponen en cayapa.

A los Convenios Operativos les quedan aproximadamente 9 y 13 años, y sus términos deberían ser renegociados en un juicio o tribunal público nacional o internacional, porque a la lógica humana no es justo negociar para perder, y en la opinión pública quedaría el conocimiento de los modus operandi que han expoliado a los pueblos utilizados por las transnacionales con sus aliados lacayos nacionales.

Después que han satanizado a las transnacionales de los convenios operativos, ahora se les exculpa, y les declaran borrón y cuenta nueva. Después que han hecho tanta bulla demostrando cómo robaron al país, y que les harían devolver lo robado en complicidad con funcionarios del MEyP, PDVSA y SENIAT, salen premiados, principalmente con el 49% de la Faja Petrolífera y Bituminosa del Orinoco, la cual representa alrededor de 115 mil millones de barriles de petróleo. Una cantidad muy superior a la manejada durante toda la época de las concesiones petroleras.

Retomar los Convenios Operativos si no migran empresas mixtas, ha anunciado el Ministro-Presidente de Pdvsa, percibiéndose como si no quisiera tocar a las transnacionales ni con el pétalo de una rosa. ¡Es un borrón y cuenta nueva!. ¿Por qué hace eso?

Chávez, el revolucionario, es a quien le ha correspondido ampliar los negocios a las transnacionales neoliberales que tanto critica. El cree que por entregarles el petróleo venezolano lo van a dejar en el poder. Y no es así. Ya cumplió el papel que le asignaron de promulgar el ordenamiento legal que justifica la privatización de los hidrocarburos, por lo tanto, para ellas, ya es prescindidle.

Sacar a Chávez, cuando todavía el pueblo no ha perdido totalmente la esperanza con él, le permitirá a las transnacionales estimular calculadoramente la formación del movimiento guerrillero interno, que tanto necesitan. Porque asociado a las componendas y negocios sucios del petróleo, también está el negocio sucio armamentístico, que necesitan expandir, para combatir "el terrorismo", cuya ley nacional tienen también en elaboración y Chávez se las promulgará prontamente.

A los Convenios que se niegan a migrar, les montarán un show mediático de nacionalismo recuperador, estilo Carlos Andrés Pérez, para indemnizarlos o no, y volverles entregar por otro lado un mejor negocio como son las empresas mixtas, y licencias de gas hasta de un 100% capital privado, las cuales presentarán en los respectivos Mercados de Capitales y en la SEC.

Nos presentan a las empresas mixtas como la expresión superada del problema fiscal que tenían los Convenios. No hablan del problema de los sobornos, componendas y complicidades que contrariando aún más a esos contratos ya perversos, se impusieron en la Apertura Petrolera.

Con un golpe de pecho, Chávez asegura que esos sobornos, componendas y complicidades, no estarán presentes en las empresas mixtas, aunque estos contratos sigan protegidos por las mismas cláusulas de confidencialidad, que les impuso Giusti. Lo transparente es opuesto a lo confidencial, a lo oculto.

Garantizan que ahora sí tendrán bajo control a las transnacionales, porque no habrá complicidad, ya que los bolivarianos Chávez, Rodríguez Araque, Ramírez, Mommer, Vierma y sus lacayos son la propia estirpe revolucionaria.

CLAUSULAS DE CONFIDENCIALIDAD

¡Pero Chávez sigue manteniendo las mismas cláusulas de confidencialidad!. Cláusulas contractuales que actúan como la expresión del Estado de Derecho y de la Seguridad Jurídica, que no se debe violar. El pueblo no puede conocer esos negocios, ni ayer con los revolucionarios adecos, ni hoy con los revolucionarios chavistas.

Las negociaciones para poner a un país a perder, sólo se logran por las altas comisiones que pagan las transnacionales a políticos y burócratas mercaderes, tal como lo reconoce el Banco Mundial en sus estudios de la corrupción y de sobornos pagados por las multinacionales avaladas por ellos.

El interés de los organismos internacionales es la creación de un Estado de Derecho, que les favorezca, y les dé justificación para invadir si no se respeta ese estado de derecho promulgado en componenda para su estricto beneficio.

Seguridad jurídica exigen, y por eso, llegan cual asaltantes a pagar sobornos a burócratas y políticos para que les promulguen las leyes que ellos mismos les entregan.

PETRO-MILITARIZACIÓN

Al esgrimir las transnacionales la seguridad jurídica, el imperio de la ley, y el estado de derecho, con el apoyo de los organismos internacionales, por encima de toda reclamación popular, saldrán a defender "esos negocios socialistas del siglo XXI", que ahora son públicos-privados, las fuerzas armadas nacionales para así cumplir con el papel que siempre les han asignado de ser los custodios, los guardianes del capital privado transnacional y de los negocios de los políticos y burócratas.

Ya tenemos el ejemplo: EEUU, el Reino Unido, los Países Bajos y Noruega, con sus "empresas del sector petrolero y minero se han agrupado voluntariamente para acordar una serie de principios que rijan el empleo de fuerzas de seguridad en sus zonas actividad".

Las empresas "necesitan poder confiar en que las instituciones y prácticas del Estado protejan sus intereses" señala Amnistía Internacional. Asunto garantizado cuando dichas empresas son además socias, del bien de bienes como es el petróleo.

Los militares venezolanos no estarán solos, los ayudarán los militares "aliados" de los gobiernos corporativos guardianes también del Estado de Derecho y de sus intereses, en un fenómeno social que se ha denominado la petro-militarización del continente o panmilitarización.

El oficialismo y la oposición en algo están de acuerdo, y es en el estado de derecho petrolero bolivariano, que ninguno de los dos ha objetado.

La oposición calla porque siente que sus tutores transnacionales juegan para los dos bandos y el chavismo les quitó la bandera por la que recibían el apoyo corporativo transnacional.

Ahora en política petrolera el oficialismo y la oposición coinciden porque ninguno de los dos quiere perder el apoyo transnacional. Estas apoyan a quienes les protegen sus intereses y les encubran sus componendas.

Venezuela, sólo en petróleo vale al precio de hoy 15.3 billones de dólares y no es justo que se valorice por menos para entregarla en empresas mixtas, con cláusulas de confidencialidad como hizo CAP.

Las matrices de opinión descalificando a quienes hacen observaciones a la política petrolera venezolana son armadas en componenda por el burocratismo petrolero y las transnacionales, para estar solos y orondos expropiando a la nación de sus riquezas estratégicas. Los militares deben exigir información porque es a ellos a quienes les darán las instrucciones para atacar a su pueblo en salvaguarda del estado de derecho que protege los intereses de las transnacionales.



[*] Marcos Pelayo / marcospelayo00@yahoo.com





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