Geoeconomía Gringa y Petróleo Venezolano
Eleuteria Uhuru* / Soberania.org - 29/11/05
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En el año 2000 el profesor Michel Klare publicó los resultados de su investigación titulada "Guerras por los recursos". Se recogen allí las jugadas militares que EEUU ejecuta, en particular desde 1997, para dominar el ajedrez militar y mantener en jaque a las naciones del Golfo Pérsico. Igualmente expone los amoríos de las diferentes administraciones políticas de la Casa Blanca con regímenes crueles y despiadados como el de Arabia Saudí, a cambio de petróleo.
Quien haya revisado y meditado en esa obra pudiera quedar con la idea que cualquier nación con geografía asociada al petróleo es factible de invasión por parte de EEUU, y ¿quién lo dudaría luego que los hechos del 11-09 dieran la excusa perfecta para las invasiones tipo Afganistán e Irak? Es allí donde hay que ser cauto y considerar que no solo con tanques se obtiene petróleo: hay otra vía.
Bernard Levi escribió que "En otros tiempo las guerras tenían sentido, guerras justas e injustas. Guerras bárbaras y de resistencia, guerras de religión, guerras de liberación nacional, guerras revolucionarias... esos tiempos han pasado" [1]. Ese mismo autor esgrime que las grandes ideologías están en su ocaso, y debe sumarse que los grandes capitales se han atrincherado en el llamado mundo moderno de las negociaciones entre empresas, corporaciones e incluso entre los Estados.
Guerra sin balas, la Geoeconomía
Cuando los Estados que conforman y dirigen a las naciones se involucran con los intereses financieros que manejan las grandes fortunas del planeta, modificando leyes, aplicando políticas internas y externas para proteger a esos capitales, entonces podemos decir que se está hablando de Geoeconomía. No es algo nuevo, de hecho, es antiquísimo.
En términos bélicos de la Geoeconomía, el capital de inversión que los Estados dirigen para fines industriales es la potencia de fuego, los subsidios del Estado son la maquinaria armamentista, y los mercados son las bases militares y guarniciones [2].
Geoeconomía es entonces el conjunto de acciones del Estado que interviene para estimular, apoyar o dirigir esas actividades, tal como lo hace EEUU.
Algunos analistas, como Luis Brito García, plantean que esa guerra sin ejércitos armados incluye etapas de tiranías financieras, acuerdos multilaterales de inversiones, sometimiento de los Estados a leyes y tribunales extranjeros [3], todo ésto sobre el telón de fondo llamado Globalización.
El caso de EEUU contra Venezuela se puede exponer de esta forma: dennos el petróleo que necesitamos, sean proveedores seguros y confiables.
La situación se hace compleja a la hora de hacer implementar las relaciones políticas pues en el propio gobierno de los halcones hay diferentes formas de presionar. El estilo Rumsfeld es el de balas y tanques, el de Cheney y Rice es el de negociaciones infames y corruptas a favor de sus representadas (Chevron, Halliburton y demás hermanas petroleras). Pero en lo que ese Estado Corporativo apoyado por Washington si está plenamente de acuerdo es en el resultado buscado: petróleo.
Quien suscribe llegó a pensar, al escuchar el discurso del Presidente Chávez y su claridad al exponer la geopolítica petrolera, que los marines vendrían. Algunos han pagado un alto precio y han ofrendado sus vidas por defender la "revolución" en el campo y la ciudad, héroes cuyos nombres se mencionan con recurrencia en vísperas de elecciones, en su aniversario de muerte o cuando alguna viuda o camarada aparece en TV clamando justicia. Sin embargo, en el fondo, algo parece que cambió, o mejor dicho, algo no ha cambiado: seguimos entregando el petróleo a los gringos, la vieja PDVSA lo hacía a nombre de los mercados, la nueva lo hace a nombre de la soberanía de los pueblos.
Ganadores y perdedores
Cuando se lucha contra el imperio en forma abierta y el pueblo vence, tiende a perdonar; pero cuando el imperio vence, se escarmienta a los pueblos. El 14 de Abril del 2002 Hugo Rafael apareció con un crucifijo en la mano, pero ¿qué habría pasado si un gorila asalariado de la CIA como González González se hubiese salido con la suya? El 27-02-89 habría sido un juego de niños.
Los poderes imperiales imponen su fuerza en forma militar directa con el ejército mejor armado tecnológicamente en el planeta, o a través de mercaderes de armas y mercenarios de guerras que alimentan diferencias entre los bandos a través de sus propios medios de comunicación global. Pero, en el fondo, la idea no es tanto acabar con el otro ejército sino obtener la materia prima minera y petrolera de las naciones invadidas o enfrentadas.
Si por otro lado se negocia con el imperio los pueblos pierden. Un caso digno de revisión es el de Angola.
Angola recoge ambos tipos de ironías, luchas armadas del estilo Rumsfeld y negocios turbios del estilo Cheney-Rice. Angola es el segundo proveedor de petróleo de Africa, pero no tiene gasolineras. En cambio, tiene más de 10 millones de minas sembradas sin explotar, lo que alcanzaría a una para cada habitante. La explotación de petróleo de Cabinda, al norte de ese país, le proporcionaba unos 4.000 millones de dólares al presidente Dos Santos en el 2002, mientras Sabimbi (líder de los rebeldes) recibía 500 millones por la explotación de diamantes.
A la final, ¿Quién ganó? ¿Quién alimenta esa guerra?: Las empresas proveedoras de armas de EEUU y Europa, pues el 60% de la renta petrolera y el 80% de la minera de Angola se gasta en compra de armas para mantener una guerra que mata a los pueblos para alimentar a los capitales. Los otros ganadores son, por un lado, las transnacionales BP, Elf y Exxon para las que además se ha creado una especie de isla de la fantasía costa afuera del país y, por el otro, los proveedores de mercados de joyas para los europeos y EEUU. La paradoja es que las partes en disputa, gobierno y rebeldes, reclaman el derecho de hablar por "el pueblo".
Petróleo Venezolano
Ante el discurso del presidente Chávez se han levantado voces de quienes apoyan y adversan el llamado proceso, ahora proclamado "socialista". Eso ha dividido a quienes filosóficamente defienden la derecha o la izquierda, y le ha dado mucho espacio televisivo a la mediocridad e indigencia intelectual del MVR y del PPT, así como a las reminiscencias de sus ancestros en AD, COPEI y sus nuevas franquicias.
En esencia, no se trata de derecha o de izquierda, de socialismo o de capitalismo: se trata del Golpe Petrolero III, el de los capitanes notariados y travestis de una revolucion cuya viabilidad politica han asesinado. Ante la diatriba, el Comandante ha hablado incluso de si el caballo del escudo nacional debería mirar hacia la derecha o cabalgar hacia la izquierda.
Sin embargo, los conflictos con EEUU no se llevan por esa vía, a los gringos les importa poco donde queda la derecha o la izquierda, tampoco quien suscribe sabe donde están, solo sabe que el ateísmo de la URSS fracasó y el materialismo del capitalismo está arrasando el planeta. La verdadera lucha que los pueblos estamos llevando no es por Marx o Lenin o Sócrates o Kant, es por la vida misma como escribió Rolan Denis, no por las ideologías. Para EEUU su pragmatismo les hace interesarse sólo en petróleo para vivir su patético y parasitario consumismo, lo demás les importa un bledo.
Entre tanto, la respuesta del alto mando petrolero venezolano es contraatacar al imperio desde la trinchera de una PDVSA con discurso de contenido social. Discurso muy florido pues claro que siempre es buen tiempo para invertir en la gente de a pie, pero la inversión social sostenible requiere de la vida de la estatal, y ésta ahora se apresta a su hora menguada. Por un lado sigue sufriendo los ataques internos de los caciques recién llegados al mundo petrolero que fungen como cabeza pensante en las gerencias y, por otro, se hará socia de su enemigo externo que representan el lado Geoeconómico de EEUU e Inglaterra: las transnacionales petroleras.
La dama que cabalga la bestia
Ante lo planteado no pasa desapercibido el tono agudo del discurso nacionalista e integrador de pueblos en el gobierno. En paralelo vemos que los negocios siguen fortaleciendo al capital petrolero internacional. En la Faja del Orinoco se incrementan vinculos con Repsol, Petrobras, Petropars, Lukoil, CNPC, ONGC, Chevron, Conoco, y Total. Pero la cabeza del negocio ya tiene nombre.
Es conocido y comentado en el mundo del oro negro que en Venezuela la dama que cabalga la bestia es Chevron, la misma que antes tuviese un tanquero con el nombre "Condoleezza" en honor a su directora estrella, hoy brazo derecho de Bush. Chevron por ejemplo cabalga a la cabeza de los negocios con la operación en Campo Boscán (110 mil barriles), LL-652, la Plataforma Deltana (recibida a dedo sin licitación gracias a la nueva LOH), y recientemente anunció que un nuevo negocio con PDVSA y Repsol agregará 400 mil barriles por día a su cuota procedentes de la faja del Orinoco [4]. Si se quiere conocer con quien se debe negociar para hacer feliz a los gringos y evitar una invasión, solo dígalo: Chevron.
La nueva PDVSA ¿Cazador o presa?
Si le creemos a las cifras del MEP, Venezuela cuenta con 80.5 mil millones de barriles, lo que representa petróleo para unas 4 décadas bien administrado. Mientras, a las transnacionales solo le quedan 8 años en el peor y 20 en el mejor caso [5]. Así apareció la dinastía Giusti y firmó desde 1992 los famosos acuerdos de operación con empresas que representan a la Geoeconomía gringa e inglesa.
La nueva PDVSA se presenta como cazador que busca acabar con la bestia que pariera la dinastía Giusti de aquellos contratos que lesionan los intereses de la Nación.
Pero ¿Cómo se entiende que la solución es que en el 2006 voy a asociarme con esas empresas? La respuesta de los cuenta-billetes en la estatal PDVSA dicen que es para "ahorrar" parte de los 4.000 millones de dólares que los convenios le cuestan a la Nación para producir unos 500 mil barriles por día, unos 180 millones de barriles al año. Malas noticias: no habrá tal ahorro pues esos negocios, aunque ciertamente contrarios a Venezuela, ya comenzaban a ser auditados y puestos en cintura y en el pago de impuestos, pero ahora serán cambiados a sociedades en las que son dueños del recurso. Además, en lugar de los 8 años que quedaban a algunos de ellos para expirar, ahora les hemos invitado a permanecer 25 años más, con posibilidades de prorrogas. De modo que aunque creamos que estamos cercando a las transnacionales al pasarlas a empresas mixtas, en realidad estamos entrando en la jaula del león al hacerlas "partners", es decir: co-propietarias.
Se necesita un show
Para crear un ambiente que termine de convencer al ciudadano de a pie que PDVSA está atacando a los enemigos, habrá que sacar a una o dos de las transnacionales del juego. Los rumores de pasillos hablan de la anglosajona SHELL. Eso daría un impacto mediático interno al mostrar que se está limpiando la casa de enemigos pero también presentaría la fase mediática internacional y que a EEUU le justificaría decir que somos hijos del diablo. La ganancia es doble: el gobierno Venezolano es victima del imperio y EEUU es defensor de la democracia. En el fondo ambos gobiernos seguirían negociando y tendrían mayor apoyo de sus seguidores. Se impone la escuela de Cheney-Rice.
En Venezuela hay un pueblo que reclama soberanía pero no atina a mirar con ojos abiertos que está siendo saqueado legalmente por un grupo de gerentes que ya hubiese deseado Luis Giusti tener en su tren ejecutivo. Al menos aquel estaba convencido del neoliberalismo, pero estos timan y mienten a nombre de la soberanía de los pueblos. En este punto no pasa inadvertida la frase del mercenario B. Mommer al decir que la nueva ley de hidrocarburos es "conciliatoria" [6] entre la inversión privada y el Estado.
Se impone la Geoeconomía, negociemos y hagamos las leyes que haga falta para actuar como gente honorable, dejemos los pleitos callejeros para los indígenas, para los de Carapita, El Valle y el 23. Por eso, en lugar de mostrar el plan de negocios de PDVSA en El Poliedro o en Las Flores de Catia vamos a hacerlo en Houston o, si acaso, en el Caracas Hilton.
La dulce espera
En el lapso que duren las empresas mixtas (hasta el 2030) las transnacionales solo deberán esperar que PDVSA siga deteriorando producción hasta caer grandes pedazos del pastel. Eso sin duda hará que valgan la pena las recientes escaramuzas con el Seniat. Bien vale la pena esperar y "calarse" a Hugo Rafael siempre y cuando en el mediano plazo la faja del Orinoco o incluso PDVSA misma termina siendo un festín para los lobos.
En realidad la creación de las empresas mixtas plantea un camino abierto a la privatización de PDVSA en el mediano plazo, tal como en México se sigue una agenda equivalente que comienza a allanar el camino para la venta de PEMEX [7], si querían un punto común para conversar con los manitos pues acá lo tienen... ambas estatales van camino del mismo matadero y hacia las mismas manos.
Para quienes les cueste creer el guión, les comparto que hay antecedentes recientes en los que se usó el mismo formato: en 1997 hubo un crack financiero en Corea del Sur, y uno de los dominós que cayó de su pedestal fue la industria automotriz. El ataque vino de EEUU y Japón. ¿Cómo lo hicieron? Se indujo al gobierno a través de asesores "nacionalistas" a prohibir importar vehículos gringos, europeos o japoneses y fomentar industria local. Claro que la clase media reclamaba la importación alumbrada desde los comerciales en TV de esos productos. El crack impidió el desarrollo de la industria local amparada por el Estado y obligó a buscar apoyo financiero internacional. ¿Quiénes acudieron al rescate? EEUU y Japón, quienes exigieron la entrega del mercado automotriz a cambio. De asesores nacionalistas pasaron a ser dueños mercantilistas y resultaron ser los mejores representantes de las transnacionales, sólo tuvieron que esperar un poco.
Para Venezuela hay dos cosas que pudieran ser un crack: una reducción de los precios del barril y/o que la capacidad de producción merme como resultado de daño a los yacimientos, especialmente los tradicionales en la cuenca del Lago de Maracaibo.
Por ahora, luce poco menos que imposible una caída brusca de los precios, pero una baja a niveles de 35 dólares el barril Venezolano y una merma del 20% en la producción pondrían al país en jaque ante la Geoeconomía gringa. Ellos lo saben. Las grandes quieren el centro del pastel.
A modo de conclusión
Ante tal conjunto de hechos y argumentos quien suscribe sugiere que la opción de invadir a Venezuela ha bajado de prioridad, pues seguimos entregando lo que se nos pide y sonriendo. Acertadamente Rafael Poleo ha llegado a declarar que "ya no hace falta invadir con marines".
Hay felicidad en el establo de los superhéroes del MVR y PPT: felices de pontificar continuamente en prensa, radio y TV su hostilidad al Imperio, mientras ejecutan su política petrolera misionaria y desnacionalizadora.
Tambien felices están Bernardo Alvarez y Jack Kemp, Rafael Ramirez y Luis Vierma: business is business .
Hiper-felices están los halcones en Washington pues tienen en el discurso falsificador de Hugo Rafael una nueva excusa para actuar como el gobierno fascista que son, sólo mientras siguen recibiendo 1.5 millones de barriles por día en forma confiable y segura : los invadibles surten a los invasores.

Finalmente, el generalato petrolero está feliz de poder acuñar cada día frases patrioteras mientras acomodan a sus íntimos en las alturas del poder y son comparados con Martí, Bolívar, el Che y otros personajes de vanguardia en su tiempo.
Todos felices pues no hay guerra de balas sino entrega geoeconómica.
Cuando el destino nos alcance todos pagaremos, pero no por igual: cuentas pendientes con la Historia ya tienen H. Chavez, A. Rodríguez, R. Ramirez, B. Alvarez, L. Vierma, B. Mommer, .
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Referencias:
[1] Reflexiones sobre la guerra, el mal y el final de la historia.
[2] Turbocapitalismo, quienes ganan y quienes pierden en la globalización. Edward Luttwak.
[3] Las cadenas jurídicas de la globalización. L.B. Garcia y F.T. Jiménez.
[4] Declaraciones de Ali Moshiri sobre explotar más petróleo pesado, Panorama, 06-10-2005,
[5] La faja del Orinoco, sigue la entrega. http://www.soberania.org/Articulos/articulo_1479.htm
[6] Escrito de B. Mommer. Disponible en http://168.96.200.17/ar/libros/venezuela/rvecs/mommer.pdf
[7] El binomio petrolero-bancario global. A. Jalife-Rahme, www.jornada.unam.mx/2005/11/09/024o1pol.php
(*) Eleuteria Uhuru - Email: eleuteriauhuru@yahoo.com
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