Greenpeace negocia con el gobierno
brasileño la destruccion del Amazonas
Leobardo Acurero / Soberania.org - 01/03/06
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EL PROYECTO GUBERNAMENTAL PROPONE ENTREGAR EN CONSECIONES A EMPRESAS NACIONALES Y EXTRANJERAS UN ÁREA CASI DEL TAMAÑO DE LO QUE SE HA DESTRUIDO E INTERVENIDO DE LA AMAZONIA, EN LOS ÚLTIMOS 30 AÑOS.
A mediados de este año la organización ecologista Greenpeace plantea una serie de condiciones que aceptan un plan de Lula para supuestamente reordenar la región Amazónica, que ya los medios de comunicación brasileños habían proyectado recientemente de forma internacional; en que se temía que con esta medida este nuevo gobierno brasileño pretendía privatizar por la vía de conseciones 50 millones de hectáreas en el Amazonas.
Greenpeace sale a la luz publica internacional defendiendolo al plantear que esta interpretación no refleja el propósito del proyecto gubernamental de otorgar concesiones de tierra para la explotación forestal y que pronto entraría en discusión por el propio Congreso.
La intención del Gobierno, según las reuniones mantenidas entre el gobierno brasileño con Greenpeace, es recuperar el control de las inmensas áreas de tierras públicas de la Amazonia que no tienen ningún tipo de protección, pero todos saben que la tendencia de ocupación por el miedo chauvinista de ocupar ese 60 % de esta región que le pertenece a Brasil, ha promocionado desde el gobierno una gran intervención y la más terrible destrucción en los últimos 30 años.
Aunque los mayores responsables de la destrucción de estos territorios son la industria maderera, la ganadería o la producción agraria de soja que están invadiendo estos bosques públicos, son realmente los planes de construir vías de penetración junto a otros proyectos gubernamentales, los que han apoyado todo lo anterior.
Aunque Greenpeace reconoce que el proyecto del Gobierno de Lula es un intento arriesgado por establecer un control gubernamental en la región y ordenar el acceso a los productos forestales, esta organización avala el proyecto y de paso lo expone como un gran potencial para poner freno a la continua destrucción que sufre la Amazonia.
Asi la negocición de Greenpeace le impone las siguientes condiciones:
1.- Antes de otorgar cualquier concesión se haga un proceso participativo de la región amazónica para zonificarla, de manera que se asegure que las comunidades locales e indígenas no se verán afectadas por la explotación industrial en el futuro.
Comentario: ¿Es posible que todavía exista alguna duda sobre la influencia negativa, de transculturización y deterioro ambiental de la selva y de todas las condiciones naturales que estas comunidades usan para sobrevivir por parte de la explotación industrial? Acaso simplemente avisandoles a las comunidades indigenas de lo que viene es suficiente, para impedir lo que ocurra si no lo desean? Estos frágiles ecosistemas no aguantan un desarrollo industrial ni urbano sin afectarse ireversiblemente.
2. Este proceso de zonificación debe asegurar la protección de las áreas ecológicamente relevantes, las cuales deben estar totalmente protegidas.
Comentario: toda el área es ecologicamente RELEVANTE; estamos mencionando el último bosque tropical que le queda al planeta y con la mayor biodiversidad.
3. Las áreas destinadas a la explotación forestal sostenible deben ubicarse en las zonas de expansión agrícola y de explotación maderera destructiva.
Comentario: No combina la explotación forestal con la condición de sustentabilidad y menos en zonas de Bosque Tropical Humedo,donde la pobreza del suelo, es tan baja en nutrientes que posterior al corte de los arboles, no es posible la siembra de nuevas plantaciones , sino a un costo muy elevado que no pagarán de seguro las empresas madereras. El unico uso forestal sustentable depende de una profunda y paciente investigación de su biodiversidad, endemismo y de las potencialidades del bosque sin intervención, para usos no madereros, pero que podrían ser de mayor beneficio a la humanidad. Sigue la caduca discución si el Bosque Tropical Húmedo ya tiene una función y valor, dejándolo intacto.
4. Un porcentaje significativo de las zonas que se den en concesión debe mantenerse intacto para poder evaluar los impactos y la intensidad adecuada de la explotación.
Comentario: Hay demasiadas investigaciones y evidencias, que por si mismas han evaluado los impactos ecológicos de ciertas prácticas de explotación en la región amazonica, sin embargo ya se conoce como la supreción o devastación de una parte del bosque, puede afectar la totalidad de la selva, que funciona de manera integrada, desde las precipitaciones, hasta el flujo, reproducción y alimentación de especies.
5.- La envergadura del proyecto hace necesaria una dedicación y control adecuados de las autoridades ambientales (Ibama) y de la policía federal. Actualmente, estas instituciones no tienen suficiente personal, recursos financieros ni equipamiento para hacer frente a esta tarea, lo que refuerza la ausencia del control del Gobierno federal en la selva.
Comentario: No es con dinero que se resolverá el problema en la región amazónica, sino evitando más mecanismos de intervención realizados por el propio gobierno como carreteras, puentes, represas hidroeléctricas, desarrollos industriales, vías ferreas y hasta fuertes militares, todo esto sobre selva virgen y suceptibles comunidades indígenas.
Como una punzada penetrante sobre la jungla, cada vez que se realizan todas estas obras de infraestructura vienen detrás las hordas de poblaciones que principalmente subsisten con la explotación maderera y minería.
Las explotación industrial ha destruido ya alrededor del 16% de la Amazonia brasileña (más de 600.000 kmts2, la mayoría en los últimos 30 años) pero es importante recordar que solo de esta región el 70 % esta cubierto del valioso Bosque Tropical Húmedo.
Con este ecocida proyecto gubernamental de Lula, se amenaza un área casi igual a la que se destruyó durante 30 años en la región.
Proteger el Amazonas es urgente
Esta emblemática selva acoge la mayor biodiversidad de la tierra, el 20% del agua dulce del planeta, tiene un papel fundamental en la regulación del clima, y es también el hogar del rico patrimonio cultural y espiritual de las poblaciones indígenas y de las comunidades que en él habitan.
Despues de tanta intervención, ya unos 20 millones de personas viven en la Amazonia brasileña y supuestamente necesitan trabajar, seguridad, bienestar, esto significa que ahora los planes gubernamentale, tienen un argumento muy poderoso: las poblaciones que estan allí instaladas ahora, que vorazmente necesitan intervenir y explotar aún mas debido a su claro modelo de vida, totalmente agresivo a la selva que invadieron.
Aunque este proyecto se vende como un uso responsable de recursos naturales y que va de la mano de la protección medioambiental, se nota el maquillamiento para consolar y confundir la seria preocupación ecológica actual debido a la intensa y evidente destrucción de la Amazonia.
No sabemos con que intención GREENPEACE plantea internacionalmente este proyecto de Lula como imprescindible. Lanzándolo engañosamente como un ejemplo de silvicultura sostenible y avalándolo no solo con la certificación en áreas específicas para la creación de puestos de trabajo, sino que también plantea que puede contribuir a detener la tala ilegal y la deforestación. Ahora la tala y la deforestacón de alrededor de 30 años, será mejor porque será LEGAL.
La Amazonia se está privatizando ilegalmente por este nuevo proyecto del Gobierno brasileño, como parte del amplio proceso actual de globalización ocurrido en la economía brasileña; la quinta del mundo. Las compañías madereras invaden la selva y la madera se vende tanto en los mercados internos como en países europeos. Hay grandes compañías mineras que explotan los recursos para las exportaciones. Los ganaderos y los grandes productores de soja y de otros productos agrarios, como Cargill, Bunge, Maggi y ADM son responsables de la desaparición de la selva y mandan en ese país.
Todo esto está ocurriendo en un contexto económico que globalmente necesita cada vez más materias primas más baratas. Ahora se plantea que esto se debe a que las instituciones gubernamentales en la Amazonia son muy débiles o están totalmente ausente en áreas conflictivas, cuando en realidad se conocen desde hace tiempo planes gubernamentales, como el calha norte, la industrialización del centro Amazónico como es Manaus, con más 300 industrias, la perimetral norte hasta Rondonia etec .
"El Gobierno brasileño dice que el proyecto de concesiones pretende reorganizar el territorio y el acceso a los recursos forestales mediante un proceso que sea transparente y socialmente participativo". En opinión de Paulo Adário, coordinador de la campaña de Greenpeace Amazonas, "si el Gobierno Brasileño garantiza que este proceso sea realmente participativo y socialmente justo, toma en consideración la importancia ambiental de la Amazonia, asigna los recursos suficientes para la conservación, la gestión responsable y la lucha contra la tala ilegal que rige en la actualidad, debida a las carencias del Gobierno, entonces el proyecto es bienvenido".
Definitivamente este Proyecto de privatización de la Amazonia que será discutido por Congreso brasileño propone dividir en bloques el 15% del territorio selvático –que supone unos 500.000 kilómetros cuadrados- un poco mas de lo que se ha detruido en 30 años, para que puedan ser explotados por empresas PRIVADAS en régimen de concesión. De esa forma compañías tanto brasileñas como extranjeras podrán extraer de cada lote riquezas forestales, biológicas, resinas y frutos selváticos, tal como dispone el proyecto legislativo.
Como contrapartida el Estado brasileño recibirá ahora su tajada con pagos por parte de las compañías concesionarias con los que se pretende avanzar en la elaboración e implementación de un proyecto de desarrollo económico que finalmente acabará con lo que queda de la última selva que le queda al planeta.
En el pasado mes abril de este año (2005) el Ministerio de Medio Ambiente de Brasil envió a Australia a un grupo de expertos para analizar cómo funcionó allí una experiencia de concesión de selva -la de New South Wales, que por supuesto no es del tipo bajo Bosque Tropical Humedo, pero la posible explotación si es similar a la que pretende montar el gobierno brasileño.
Dicho viaje fue financiado por la Agencia Norteamericana para el Desarrollo Internacional (USAID) y del Servicio de Florestas de Estados Unidos (USDA), demostrando que hay una ENGAÑOSA CAMPAÑA que se proyectó desde Brasil, de que la selva amazonica era soberanía brasileña y que había que cuestionar cualquier intromición extranjera a favor de la protección de la selva , porque detrás de esto estaban los imperalistas gringos y demas paises desarrollados que querian apoderarse del Amazonia. Así QUEDA AL DESCUBIERTO, cuando es el propio gobierno brasileño quien siempre ha promovido su intervención y ocupación, pactando con compañias extranjeras, por encima de las últimas comunidades indigenas, que ya pronto no dirán nada luego que las transculturizen y las puedan comprar.
Diversas organizaciones ecologistas han denunciado este proyecto como un mecanismo que profundizará aún mas la destrucción de los recursos naturales de la Amazonia. Según informaciones brindadas por las mismas, las actividades humanas amenazan ya casi la mitad de la selva amazónica, principalmente por el avance de actividades como la cria de ganado o las plantaciones de soja.
La deforestación en el mundo alcanza los 3.870 millones de hectáreas segun (PNUMA). Este informe destaca que 95 % de esa superficie corresponde a bosques naturales y un 5 % a las plantaciones forestales. Asimismo, destaca que cada año se pierden 14,2 millones de hectáreas a causa de la deforestación y se plantan 5,2 millones donde desaparece la importante biodiversidad original, pues las plantaciones no son bosques, lo cual implica también una disminución neta anual de las áreas con árboles de 9,4 millones de hectáreas.
La responsabilidad de 9 paises latinoamericanos, incluyendo el nuestro, que tienen parte de su territorio en la región amazónica, nos obliga a tomar una clara posición en defenza del último refugio de la VIDA que le queda al planeta.
[*] Ecologista Leobardo Acurero / CINECO / Celular: 0251-4413895
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