No firmé el decreto de Pedro Carmona
Luz Mely Reyes
/ Últimas Noticias (Venezuela) - 14/04/03
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Entrevista Monseñor Ignacio
Velasco le sale al paso a señalamientos. Dice
que el 12 -A de 2002 estampó su rúbrica en un papel
en blanco.
Caracas.
El cardenal Ignacio Velasco conversó con
nosotros sobre su figuración en los sucesos de abril del
2002. Afirma que el hecho de que se le mencione en un rol determinante
durante aquellos días obedece a que hay gente interesada
en hacerlo ver como responsable.
Recuerda que lo buscaron hasta en la clínica donde cumplía
un tratamiento médico para hacerle plantemientos sobre la
situación del país. Considera que la matanza
del 11A es un crimen que no ha sido saldado y asegura que hoy el
país sigue dividido hasta en el lenguaje.
—¿Cuál fue el papel que usted jugó
en los hechos de abril?
—Esto me permite aclarar ciertas informaciones que han hecho
correr algunas personas sobre los hechos que precedieron el 11,
12 y 13 de abril. La persona del arzobispo de Caracas y más
allá el cardenal, tiene que tener por fuerza una participación
importante en hechos importantes de la histo ria de Venezuela. Eso
es lo que explica que uno haya tenido que participar en reuniones.
A partir de los primeros días de abril, sobre todo 4, 5,6
y 7, recibí muchas visitas. No hubo una, sino varias reuniones,
aquí en mi casa o en otras. Esas reuniones eran principalmente
de gente de la oposición. También vino gente del Gobierno.
A todos los recibí porque es mi deber.
De ese modo hubo políticos, ciertamente hubo militares, pero
yo no sabía que lo eran porque no venían uniformados.
Planteaban sus proyectos, lo que querían hacer, la necesidad
de crear algo en el caso de un eventual cambio de gobierno...
A mí me correspondió aconsejar actuaciones que fueran
en la línea de la no violencia y de la búsqueda del
mayor bien del país, dejando naturalmente a cada grupo que
ellos decidieran. Traté de cumplir mi papel de orientador
como jefe de la Iglesia venezolana. Creo que algunos me oyeron y
otros no.
—Versiones del encuentro del 8A lo compromenten bastante.
— No, te aclaro. Sí hubo una reunion allá.
Ellos me pidieron hablar, insisto. Me acuerdo que vino un grupo
y había gente de los partidos. Después se fueron y
recibí a otro grupo, allí había otras personas,
entre ellos militares, que por cierto nos lo conocía. Vienen
a plantear sus inquietudes... la responsabilidad mía era
orientar a la gente.
—Niega que en esos encuentros se haya definido que
Carmona fuera presidente.
—No, en esas reuniones no se habló de eso, además
eso no es responsabilidad mía. Esto no es un sistema teocrático”.
—Rechaza cualquier vinculación con el decreto
de Carmona?
—No tengo nada que ver con ese documento.
—Pero usted lo firmó?
—No. Carmona lee la juramentacion, después no sé
si hubo inmediatamente el decreto o antes fue la firma. Yo estoy
sentado y quien dirige el ceremonial dice que ahora se va a firmar
el acta y que el primero será el cardenal. Me dije dentro
de mí, si no firmo nada, se forma un zapareco. Y
firmé. Pero niego que firmé el decreto, ahí
lo que había era un papel en blanco.*
Atribuye los errores a desacuerdos y afán de protagonismo
de algunos “que buscaban figuración y como
no se les dio se pusieron en contra”. Se refería
principalmente a los partidos.
Nota de Soberanía.info
* Observe con detenimiento la foto (arriba) y
verifique el tipo de "papel en blanco" donde firmó
el insigne representante de Cristo en Venezuela.
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