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Artículo
Caracas / Venezuela -
 


El verdadero golpe de PDVSA (II):
Mensaje a Baduel con copia a Gastón Parra Luzardo

Pablo Hernández Parra* / Soberania.org - 17/04/06





Se puede engañar a uno toda la vida

Se puede engañar a muchos durante algún tiempo
Pero no se puede engañar a todos todo el tiempo
(Versión libre, de la frase A. Lincoln) (1)

 



“¿Quién es el enemigo?
¿De qué tenemos que defendernos?
¿De qué tenemos que defender a los grandes sagrados intereses nacionales?”


Estas preguntas se las hacia el General Baduel, en presencia del Sr. Chávez, cuando tomó posesión  de la Comandancia del Ejército, en Enero del 2004.


Para ambos, si nos atenemos a sus palabras, el enemigo no es otro que el imperialismo, mas concretamente para Baduel, son las corporaciones transnacionales; y citando a NOAM CHOMSKY señalaba: “tenemos ahora en el mundo una economía internacional que se mueve hacia la expresión de estado  internacional, una nueva edad imperial  con su gobierno mundial de facto” (2)

Ese enemigo de toda la humanidad, ¿Quién lo representa en  Venezuela? ¿Cómo se ha manifestado y cómo se manifiesta?

Esta es una cuestión  crucial, de la cual el General  Baduel, no se cansa de insistir en cada  una de sus intervenciones en torno al petróleo como un problema  de Seguridad de Estado.

¿Qué haría el General Baduel, el Ministro de la Defensa, el Director del DIM, de la DISIP, o el mismísimo Presidente de la  Republica si llegan a descubrir que en el seno de PDVSA y del Ministerio de Energía y Petróleo, quien dirige, orienta y decide sobre la política petrolera es un convicto  y confeso representante de ese  enemigo, de ese imperialismo, de esas corporaciones depredadoras, llamadas compañías petroleras?

Veamos los hechos  e identifiquemos al personaje.

La política de
apertura petrolera, para el señor Chávez, el Ministro Ramírez y todo el actual gobierno, es la quinta esencia de una política que “significó traición al país, estafa, asaltos, fraudes, entrega de la soberanía, etc., etc.” En pocas palabras, fue una política propia del enemigo.

El Ministro Ramírez ha calificado la política de Apertura  Petrolera  de la IV Republica en los siguientes términos:

  • “La apertura petrolera  fue desarrollada  a finales de los 80 y durante los años 90, comprometió realmente  el control del Estado sobre sus recursos… fue un proceso mundial a través de la cual -la apertura petrolera- el capital transnacional capturaba  nuestros recursos  y controlaba efectivamente  nuestra producción”. (R. RAMIREZ, Caracas Hilton, 19/8/2005).


  • “Con la apertura en los años noventa se produjo un verdadero asalto al petróleo venezolano”. (R. RAMIREZ, ante la Asamblea Nacional, 25/5/2005).


  • “Una política  de entrega de nuestros recursos petroleros a los intereses transnacionales desarrollada  por las anteriores administraciones, con mayor énfasis  entre 1990 y 1998. esta política  tuvo sus expresiones más claras en la llamada “apertura petrolera”, en cuyo marco se inició un proceso  de desnacionalización  de nuestra industria” (R. RAMIREZ, del prólogo “La Batalla por el Control de Nuestra Industria Petrolera”, Informe del comisario  de PDVSA, MEM, CARACAS 2004).
  • “...era una política  neoliberal, una política de privatización, no solamente  de las compañías sino de los recursos. (R. RAMIREZ, Caracas Hilton, 19/8/2005).


  •   “la esencia de la Apertura Petrolera puede resumirse en pocas palabras: La globalización del recurso natural. Éste ya no sería nacional sino que estaría a la libre disposición de los poderosos países consumidores presentándose como los dueños del globo. Con la Apertura Petrolera el capital transnacional pretendía expropiarle al pueblo de Venezuela el manejo y uso soberano de nuestro principal recurso: el petróleo”. (R. RAMIREZ, ante la Asamblea Nacional, 25/5/2005).

Para el Presidente Chávez, esta política  fue simplemente  una política criminal, perversa, que entregó nuestra soberanía, que no dudó en calificarla de traición a la patria, cuando el Presidente Caldera y Luís Giusti  la impulsaron.

¿Cómo pudo imponerse esta política petrolera en el seno de PDVSA?

El propio ministro  da la respuesta:

“...el balance de la política petrolera de la IV República, denominada  apertura petrolera, demuestra claramente que esa élite política, conformada  por la oligarquía nacional y la meritocracia nacional  de la vieja PDVSA, controlaba nuestra industria nacional y se pusieron de manera clara  del lado  de los intereses transnacionales… en detrimento de nuestros intereses nacionales”. (“R. RAMIREZ, exposición ante la Asamblea Nacional, 23/ 3/2006”).

Estos Caballos de Troya  del capital petrolero, eran “...la más oscura expresión de los intereses transnacionales que capturaron a nuestra principal industria nacional, intereses bastardos al  servicio de los enemigos de la patria”  (R. RAMIREZ, del prologo).

Esta política  que imperaba en el país “… el Presidente de la Republica, Hugo Chávez, y nuestra constitución dijeron basta a esa política. Es nuestra responsabilidad detenerla y eso es lo que estamos haciendo”, señaló el Ministro, cuando ante el capital petrolero nacional e internacional expuso los planes estratégicos de PDVSA, en agosto del 2005.

De esta manera,  “el Ministerio de Energía  y Petróleo ha estado trabajando  en desmontar esta estrategia  antinacional”. (Idem) 


¿Y quiénes son los encargados de llevar adelante esta “heroica y patriótica” labor?, el propio Ministro lo aclara:


“Me acompañan en esta sesión el Viceministro, Dr. Bernard Mommer; y el  Presidente de la Corporación Venezolana de Petróleo (C.V.P.), Eulogio del Pino con quien hemos trabajado  en conjunto  desde hace un año  para aclarar  estas cifras  y traer  estos informes finales a la soberana Asamblea Nacional”. (R. RAMIREZ, 23/3/2006).


Más adelante en la misma exposición el señor Ministro, al informar sobre las estafas de las compañías petroleras  mediante la Política de Apertura, señala que:


“...el tema de las regalías seguía avanzando en esta teoría  al punto de que  en el   seno  de la vieja PDVSA había un proyecto, el Proyecto Araguaney, en el que ya estaba trabajando  el economista jefe de PDVSA, Ramón Espinasa, impulsando con el entonces Ministro de Energía y Minas, un conjunto de cálculos muy complicados para  llevar la tasa de regalía vigente  del 16 2/3  al 5%, siempre con la expectativa de bajar más la regalía” (IDEM).


Estas valiosas confesiones del señor Ministro  ante la “Soberana Asamblea Nacional”, son la mejor  prueba no sólo del fraude  y estafa que significa la política de PLENA SOBERANIA PETROLERA, sino la prueba irrefutable, de que dicha política no es más que la continuación de la POLITICA DE LA APERTURA PETROLERA, hoy dirigida y puesta en práctica por los mismos defensores y entusiastas propulsores de dicha política.


Presentemos nuestras pruebas

El 19 y 20 de octubre  de 1998  en la sede del Banco Central de Venezuela se lleva adelante  el “Segundo Encuentro Internacional de Economía” cuyo tema central fue “Los Regimenes Fiscales en Economía Petrolera”.  En dicho encuentro   se congregaron en calidad de ponentes y participantes todo un conjunto de los llamados expertos petroleros y economistas internacionales. (3) Entre los ponentes se encontraba el señor Mommer, que versó su exposición sobre “REGIMENES FISCALES Y PRECIOS DEL PETROLEO”.

La esencia de la exposición del señor Mommer, giró en torno a las bondades de los regimenes fiscales liberales en contraposición a los nefastos regimenes fiscales de los propietarios. En resumen, se trataba del viejo cuento de los economistas burgueses del malvado capitalismo rentístico estadal contra el magnánimo capitalismo productivo privado.  Fue en este encuentro que el señor Mommer acuñó la celebre frase de “la revolución de la OPEP”  de la cual hizo  gala el Ministro Ramírez, en su exposición de 25 de mayo pasado ante la A.N.

El señor Mommer, concluía  su exposición, en abierta defensa de las compañías petroleras y de la inevitable imposición mundial de los regimenes fiscales liberales, con la siguiente sentencia:


“en los países exportadores de petróleo todo el mundo está consciente de la enorme importancia del petróleo para los ingresos fiscales. Sin embargo, se tiende a obviar el hecho de que la industria petrolera es también la industria más importante por derecho propio (medida, por ejemplo, en términos de sus inversiones), a pesar de los efectos limitantes de los regímenes fiscales propietarios  sobre la industria. Por lo tanto, la industria petrolera, incluidas las industrias proveedoras de servicios e insumos, es un poderoso aliado potencial en las políticas de liberalización; y lo será aun más, claro está, mientras peor sea el desempeño de los Estados propietarios. Y obligados a abrirse precisamente en razón de su pobre desempeño, esas políticas de liberalización incluirán, inevitablemente, un régimen fiscal petrolero más liberal…

La tendencia mundial apunta, pues, hacia regímenes fiscales liberales y, por lo tanto, hacia precios más bajos… Los regímenes fiscales liberales podrían desencadenar el desarrollo de la productividad en nuevas provincias de petróleo convencional y no convencional, lo que por sí podría bastar para colocar un freno a los precios del petróleo que duraría varias décadas más.”


Mommer hace esta exposición en octubre de 1998, dos meses antes del triunfo electoral de Chávez. En dicha exposición están presentes Gastón Parra Luzardo y Alberto Quiroz Corradi; Gastón Parra, en  aquellos lejanos tiempos, un ilustre profesor de la Universidad del Zulia y acérrimo opositor de la apertura petrolera.

El profesor Gastón Parra le demuestra al Sr. Mommer que, sencillamente la participación fiscal del Estado ha caído de un 74% en 1976, cuando se nacionaliza la industria, a un 29% en 1997; y que el problema no es coyuntural si no estructural.

Mommer justifica abiertamente este hecho  con la misma argumentación de la meritocracia de PDVSA de la época: “ha aumentado el costo de producción; es culpa del propio régimen fiscal existente… etc., etc.” Sin  embargo lo más importante de ese encuentro es que  desde el público alguien le pregunta:

¿Justifica usted la posición crítica que tuvo en la apertura petrolera?

A lo que el sr. Mommer responde con absoluta claridad y precisión:


Sobre mi supuesta oposición a la apertura debo decir lo siguiente: Yo nunca me opuse a la apertura; al contrario, he sido su defensor y bien temprano, antes de que se pusiera de moda, antes del 89. Entonces ya había llegado a la conclusión de que nosotros habíamos fracasado en lo interno; que nos habíamos aislado y nos estábamos quedando rezagados frente al mundo. La única respuesta frente a esta situación era la apertura. La apertura siempre la consideré como una necesidad, es decir, que no teníamos otra opción que abrirnos. La siembra del petróleo nos salió mal; el manejo de la OPEP nos salió mal así como el manejo del sector petrolero. Por lo tanto, la apertura era un hecho impostergable.

De aquí a afirmar que cualquier apertura sea de mi entero parecer, desde luego, hay un largo trecho. Es decir, las políticas no son un juego de colores blanco y   negro. Se puede estar a favor de la apertura en general, pero al mismo tiempo en contra de otra, de una forma de apertura particular. Esta es mi posición. (4)

Ahora bien, el petróleo es un negocio. Presumo que ustedes me acompañan en esta conclusión y aunque mis esquemas de regímenes liberales y regímenes rentistas propietarios, teóricamente, son atractivos en la teoría y ayudan mucho en el análisis para orientarnos, a la hora de sentarnos con la compañía extranjera, el   punto de partida es que el petróleo es un negocio. Se trata, simplemente. de un problema de negocio, de hasta qué punto somos capaces de negociar”. (Regímenes fiscales y precios del petróleo Ponente: Bernard Mommer, subrayados nuestros.)

Y  aquí tenemos retratado a cuerpo entero a éste agente del enemigo y defensor de la Apertura Petrolera, que según la definición del Ministro de Energía, representa “los más oscuros y bastardos intereses trasnacionales” y hoy este personaje es precisamente su asesor principal, Vice Ministro, Director de PDVSA, y quien lleva adelante junto con Luís Vierma la Política de Plena Soberanía Petrolera.

Nuestras pruebas no se quedan sólo en esta confesión ante nuestros calificados testigos, si no que además se descubren otras ramificaciones de este oscuro personaje hoy devenido en auténtico Rasputín de la Gaviota Humanocrática y del Comandante Fausto.

El Sr. Mommer declara que está de acuerdo con la apertura “antes de que ésta se pusiera de moda, antes de 1989”, el Ministro en su exposición reconoce que esta política de apertura de capital transnacional viene desde finales de la década de los 80; lo que confirmaría no sólo quién es el que le hace los discursos al Ministro y le saca los números (Mommer es matemático), sino también la  relación del Sr. Mommer con ésta política y que el Ministro pretende desconocer y ocultar.

En efecto, el Ministro denuncia el Proyecto Araguaney, dirigido por el economista jefe de PDVSA, Ramón Espinasa, cuyo objetivo era precisamente a través de “un conjunto de cálculos muy complicados” bajar la regalía a 1%.  En estos menesteres Mommer es un reconocido experto, reacuérdese como  matemáticamente eliminó de un plumazo la Orimulsión.  Pues bien:


¿Quién trabaja para esa época bajo las  órdenes de Espinasa y de Luis Giusti?

Nada más y nada menos que nuestro ilustre matemático: Herr Mommer.


En 1987, Luís Giusti, como Gerente de Planificación de MARAVEN, forma un equipo de profesionales encabezado por Ramón Espinasa y contrata a Bernard Mommer. De tal manera  que el Sr. Mommer, no es sólo defensor de la apertura petrolera, incluso “antes de que se pusiera de moda”, si no que trabajó directamente con uno de los padres de la criatura, mucho antes que ésta se hiciera Política  Oficial de PDVSA  y del gobierno de R. Caldera, tal como lo denuncia hoy el Ministro.

En 1991 el Sr. Mommer junto con Ramón Espinasa escriben un trabajo  titulado La Política Petrolera a Largo Plazo” (ver Cuadernos del CENDE, Año 8 No 15-16. 1991). Es suficientemente conocido la defensa de Ramón Espinasa a la Política de Apertura Petrolera, especialmente como economista jefe de PDVSA fue el encargado de demostrar matemática y económicamente las bondades de los convenios operativos, particularmente para las compañías petroleras. En esos momentos el Sr. Mommer era, si se quiere, su más íntimo colaborador y quien a través de “un conjunto de cálculos muy complicados” demostraba por qué era necesario bajar las regalías al 1%, como única alternativa para atraer al capital petrolero internacional, porque:


“...no teníamos otra opción que abrirnos. La siembra del petróleo nos salió mal; el manejo de la OPEP nos salió mal así como el manejo del sector petrolero. Por lo tanto, la apertura era un hecho impostergable.” (Mommer. IDEM)


En 1993 Bernard Mommer, junto con Asdrúbal Baptista, Enzo del Búfalo y Werner Corrales, (5) participan en la elaboración del célebre Programa de R. Caldera Mi Carta de Intención con Venezuela”, donde se delineaba con claridad la apertura petrolera, que de paso era un lugar común entre los candidatos más importantes de la contienda electoral, incluido el Partido Causa R, del cual era dirigente el Sr. Alí Rodríguez. El propio Sr. Mommer, comenta que desde 1993 “se involucró de manera directa en la redacción del Programa Económico de Caldera” (Arrioja.); razón por la cual tuvo que pasar a la “clandestinidad” (bajo perfil, como él mismo lo confiesa).

En agosto de 1993 el Sr. Mommer, logra la Cátedra Andrés Bello en la Universidad de Oxford, no por su oposición a la apertura petrolera, como se ha pretendido, si no como el clásico enrosque de la fauna política venezolana, que premia con cargos en el exterior a personeros que le sirven al capital en cualquiera de sus formas: como opositor o como representante oficial, y que en determinado momento son necesarios preservar.

Lo que si está fuera de toda duda es que desde antes de 1989 “Bernard Mommer y Asdrúbal Baptista habían atisbado la necesidad de incorporar el capital extranjero y nacional al negocio petrolero venezolano”. (Arrioja). El problema de fondo de la apertura petrolera, como hoy, el de las empresas mixtas, es el mismo problema que se debatió en 1975, cuando la nacionalización petrolera: El petróleo debe ser explotado únicamente por el Estado, sin participación privada o por el contrario se debe incluir al capital privado en el negocio petrolero.

La burguesía y el capital, ayer como hoy, sencillamente permiten la discusión en el terreno que le conviene; como es su participación en el negocio petrolero, cuánto va a recibir ella y cuánto el Estado. Esta es una discusión falsa y sin sentido, desde el punto de vista del trabajador y de los intereses colectivos, ¿Por qué tenemos que compartir con el capital privado, parasitario y ladrón, especialmente el extranjero, una riqueza que debería ser colectiva?

Hoy se pretende discutir la reforma al Reglamento a la Ley de Hidrocarburos y el modelo de empresas mixtas, precisamente en el terreno en que la burguesía y el capital permiten su discusión: ¿Cuánto más robará el capital privado internacional del negocio petrolero?; ¿quién  en última instancia decidirá sobre la distribución de la renta petrolera? El Gobierno a través del Ejecutivo y la A.N. o el capital privado que con las empresas mixtas adquiere la propiedad directa  de una parte de esa renta.

El debate petrolero que el Capital y la Burguesía promueven es simplemente cómo el capital público y privado se repartirán la renta petrolera, producto del esfuerzo de millares de trabajadores y técnicos, quienes son en definitiva los que extraen el petróleo de la tierra.

La cuestión petrolera desde el punto de vista del trabajador es antagónica al interés del capital privado, no sólo en relación al reparto de la renta, si no en cuanto a la misma producción del petróleo: Mientras para el capital público y privado lo prioritario es el aumento de la producción, sin importar el daño ambiental y el parasitismo que engendra una riqueza, no fruto del trabajo si no de la naturaleza; para el trabajador, disminuir la producción petrolera, evitar la destrucción del ambiente, reducir  la jornada de trabajo, mejorar las condiciones de higiene y seguridad laboral, diversificar la producción de bienes y la búsqueda y uso de nuevas fuentes alternativas de energías no contaminantes, son entre otras medidas objetivos prioritarios.

En definitiva, el problema  de la producción, en cualquiera de sus variantes, históricamente tiene dos visiones y dos  soluciones totalmente antagónicas: o se produce en función de la máxima ganancia, reduciendo costos, destruyendo el ambiente  y mano de obra, o se produce de acuerdo a las necesidades reales de la mayoría de la población.

Las pruebas que aquí hemos presentado son irrefutables: toda  la política de soberanía petrolera que se le vende al país como una política socialista, revolucionaria, popular, resulta ser que es impulsada y teorizada precisamente por uno de los autores originales de la supuesta política antagónica, la política de  la APERTURA PETROLERA, el mismísimo Herr Mommer quien viene trabajando desde 1987 con el Sr. Luís Giusti, padre de esta política.

Ante estos hechos le preguntamos al General Baduel:


¿Qué hacer  cuando se descubre que el principal asesor del ministerio más importante del país, donde gravita la seguridad del Estado, es un agente del enemigo, convicto y confeso?.


Los mexicanos durante la revolución de Villa y Zapata tenían una sentencia LAPIDARIA para estos casos: HACERLE UN JUICIO JUSTO Y FUSILARLO DESPUÉS.

Qué responden los asambleístas, los simpatizantes del llamado proceso revolucionario y sobre todo la fauna  de izquierdistas “revolucionarios”, los que creen que el presidente Chávez está engañado, cuando hemos demostrado que el Sr. Mommer, Vice Ministro de Energía y  Petróleo, Director de PDVSA, mercenario de oficio, ha sido toda su vida defensor de la apertura petrolera, y hoy el Sr. Ministro Ramírez lo tiene no solo como asesor para desmontar esa política, si no como el artífice de la  Plena Soberanía Petrolera.

Por los momentos es suficiente. En los próximos artículos demostraremos el papel del Sr. Mommer como coautor del programa de la Coordinadora Democrática y el papel de mercenario que desempeñó para eliminar la producción de Orimulsión.

 


 

Albert Einstein dijo en una oportunidad:

“Hay dos cosas infinitas: El  universo y la estupidez humana”.

EvidentementeEinstein no conoció al Ministro Ramírez.

 

 

 

 

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Notas

[1] La cita original de Lincoln: “podrás engañar a todos durante algún tiempo, podrás engañar a alguien siempre, pero no podrás engañar siempre a todos”.

[2] N. Chomsky: The Prosperou Few Restless Many.

[3] Entre los participantes al Segundo Encuentro Internacional de Economía, Sobre Regimenes Fiscales en Economía Petrolera, auspiciado por el Banco central, en Octubre de 1998, encontramos, entre otros:

  • F. Mieres: Director del Centro OPEP, UCV
  • Alí Rodriguez Araque:
  • Alberto Quiroz Corradi:
  • José Rafael Zanoni: UCV.
  • Armando León: BCV
  • Ramón Espinasa: Economista mayor de PDVSA.
  • Román Duque Corredor: Abogado.
  • Juan Carlos Boué: PEMEX Internacional.
  • Asdrúbal Baptista: IESA.
  • Cesar Baena: IESA

Como vemos los testigos de excepción  son numerosos y todos vivos... Por ahora.

[4] Al mejor estilo de CANTINFLAS, esta declaración del Sr. Mommer nos recuerda a un célebre filósofo valenciano que en una oportunidad declaró: “ni lo uno, ni lo otro, todo lo contrario”

[5] Arrioja José E. Clientes Negros, Libros de El Nacional. Caracas 1998. Este libro ilustra con absoluta claridad el origen de la política de Apertura Petrolera. Especialmente el papel desempeñado tanto por L. Giusti como por muchos hoy Bolivarianos que se rasgan las vestiduras contra dicha política pero que en aquellos momentos formaban parte de la corte de Giusti y Quiroz Corradi, como son los casos de Alí Rodríguez Araque y  Bernard Mommer.

 

 

(*) Pablo Hernández

 





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