Empresas Mixtas son una estocada a la soberanía
Leocenis García*
/ Semanario La Razón (Venezuela) - 23/04/06
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Transnacionales evitan estampida de sus accionistas
Las empresas mixtas son la legalización, de todo el mecanismo de robos, estafas y fraude que a lo largo de los últimos 13 años han realizado las compañías petroleras, con todas las ventajas para ellas. Así lo reconoce el propio Bernardo Álvarez:
“...esto no es un problema político ni ideológico, sino de negocios y, en consecuencia, de corregir unos negocios que se hicieron de una manera que generaban muchos entuertos hasta para las propias empresas”.
(Bernardo Álvarez. Diario El Universal. 07/02/05. Economía 2-4).
Resolvemos entuertos para las empresas. Y entuertamos a la nación propietaria del recurso. ¿Y la FAN?: Silencio.
Dicho resumidamente: Mal planteado el problema, mal resuelto. En Venezuela leyes petroleras son quasi constitución. Se nos va la vida económica en ellas. Y la Ley de Hidrocarburos y varios artículos de la constitución constituyen entuertos por resolver. ¿Cómo puede una Asamblea Nacional carente de inteligencia considerar la nulidad de la Ley de Hidrocarburos en sus artículos 22, 33, 34, 35,36 y 37? Empresas Mixtas es la concreción del antiguo artículo 5 de la ley de Nacionalización Petrolera. Engalanada con el artículo 303 de la constitución.
Asamblea Nacional
Una Asamblea Nacional, que dicho sea de paso, es ordenada en fecha 16 de marzo de 2006, bajo documento numero 208 a aprobar el Modelo de Contrato para las empresas mixtas entre la Corporación Venezolana de Petróleo S.A y las entidades privadas. El Ministro Ramírez, que no tiene facultades para ordenar absolutamente nada al poder legislativo, le ordena a Nicolás Maduro la aprobación del referido documento. Es que hemos llegado al culmen del disparate, a un delirio rentistitico. En cualquier país con mediana seriedad, un ministerio envía un documento al Congreso para su consideración nunca le ordena una aprobación per se.
La irresponsabilidad de lo que se está haciendo en Venezuela en materia petrolera; sólo comparable, con esos delincuentes que salen a atracar con un cuchillo oxidado en la mano. Tendrá su desenlace cuando la sociedad venezolana; por ende este empresariado parasitario, y la FAN, entiendan que sencillamente las empresas mixtas y las asociaciones estratégica en la Faja del Orinoco, constituyen una estocada a la seguridad nacional. Habida cuenta que al organizarse en esa relación de concubinato a los fallecidos Convenios Operativos. Se firma de hecho un contrato sujeto al derecho internacional, incluyendo la autorización internacional de intervención militar si no se cumple con el “abastecimiento seguro y confiable” de petróleo que es lo único que le interesa a las compañías petroleras de Venezuela.
Un país que es un barril de petróleo
Dicho de otra forma: para Chevron, Shell, BP, etc., Venezuela no es un país con mujeres de piernas esbeltas o tipos barrigones. Para el capital petrolero -que hemos hecho recientemente nuestros socios de negocio-, este país es un barril de petróleo que bien vale unos 50 dólares para ser considerados. Así de fácil. En pocas palabras, estamos vendidos y sin derecho a pataleos.
El verdadero capital que vale en el negocio del petróleo es las reservas probadas que tengan las compañías o países. De ahí se entiende entonces la participación de cuarenta por ciento de las compañías, que pese a que se quiera decir que son contratos simples de explotación, he de recordarle al Ministro que según la normativa internacional no se reconoce la propiedad, pero sí el derecho sobre los recursos. En otras palabras 40 por ciento es de ellos para explotar y así lo justiprecia por ejemplo el Acuerdo Energético de Lisboa. Una mera elegancia jurídica.
Reservas
Por otra parte, las instalaciones, llámese gasoducto, oleoductos, etc.; el único valor real que tienen como activo es su peso en hierro, vale decir chatarra. Como las compañías no son tan estupidas como estos negociantes de Petróleos de Venezuela, ya han aclarado este particular.
Dice Repsol que:
“En el negocio del petróleo y del gas se sabe que el futuro de una empresa está siempre determinado por un número fundamental: la cantidad de reservas hidrocarburíferas que posea. Esa es la cifra principal que se tiene en cuenta a la hora de valuar a una compañía, y da la pauta de su comportamiento en el mediano y largo plazo (…) Con clara conciencia de la necesidad de incrementar sus hidrocarburos bajo tierra, Repsol YPF logró la firma de un acuerdo estratégico con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), según el cual la empresa tendrá la posibilidad nada menos que de duplicar sus reservas y aumentar hasta un 60% su producción en esa nación. (Declaraciones de Repsol, luego del acuerdo con PDVSA, Marzo-Abril 2005, cuando se constituyo la empresa mixta entre ambas compañías sin autorización de la Asamblea Nacional)
Más allá del 2020
Ahora, por qué las compañías petroleras están promoviendo las empresas mixtas: Sencillamente las únicas regiones con petróleo seguro más allá del 2020 son el Medio Oriente y Venezuela. Lo segundo es que las compañías petroleras no tienen suficientes reservas propias para garantizar su financiamiento y evitar la caída de sus acciones. De hecho,
a excepción de Exxon Mobil, ninguna compañía tiene reservas a largo plazo para sostener el negocio y evitar la estampida de los accionistas; y en consecuencia la desconfianza de la banca.

Dicho sea de paso que a su vez las compañías además de productoras son principalmente comercializadoras de petróleo. De ahí que deban buscar reservas y contratos a largo plazo que le garanticen el negocio. Y que mejor negocio que una empresa mixta en la Faja del Orinoco el “yacimiento petrolífero mas grande del mundo” o en Venezuela la más grande reserva petrolífera de Hemisferio Occidental”, como a diario repite el Sr. Ramírez y el Presidente Chávez.
(*) Leocenis García - Email: leocenis@yahoo.es
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