El paracaidista de la Casa Blanca
Walter Martínez
(Dossier) / Últimas Noticias (Venezuela)
- 16/06/02
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Estados
Unidos no estaba preparado emocionalmente para la baja deshonrosa
de otro presidente.
La Administración Reagan le vendía armas a Irán
(conspicuo miembro del "Imperio del Mal",
hoy "Eje del Mal") y usaba las ganancias
para apoyar ilegalmente a los contras que trataban -ellos también-
de derribar al gobierno legítimamente electo en Nicaragua.
Se había comprobado una clara violación a la voluntad
del Congreso y específicamente a la Enmienda Boland de 1984
la cual prohibía la utilización de fondos en operaciones
militares abiertas o encubiertas en Nicaragua. Pero además,
los aviones provenientes de Estados Unidos que llevaban suministros
a los Contras, retornaban desde la Base de Ilopango en El Salvador
cargados de droga.
Garry Weeb del "San José Mercury News"
denunció cómo Oficiales de la CIA vendieron cocaína
en el Distrito de Watts, en Los Ángeles, para financiar las
compras de armas prohibidas por el Congreso.
Para mayor desgracia, el piloto estadounidense Eugene Hassenfus
cometió el error político de saltar en paracaídas,
en lugar de morir con su tripulación al ser derribado su
avión. Ante la Inteligencia nicaragüense cantó
como Pavarotti.
Este desafío puso al Presidente Reagan "al
borde de la destitución", según palabras
de Lawrence Walsh, Miembro del Consejo Independiente
para la Investigacón del caso IránContras.
Figuras de la talla del Secretario de Estado Asistente Elliott
Abrams, el Tte.Cnel. Oliver North, John
Poindexter, Gral. (R) John Singlaub y
otros altos funcionarios fueron enjuiciados por una amplia gama
de fechorías, entre las que se destaca el haber mentido bajo
juramento ante el propio Congreso de los Estados Unidos.
Otto Reich, quien se encargaba de redactar y distribuir
artículos de propaganda de guerra firmados con nombres de
militantes contras, fue uno de los que se salvó de ser condenado.
Se le premió enviándolo como Embajador a
Venezuela desde 1986 a 1989.
El Poder de un lobby.
En la década de los 90 Reich era un lobbyist.
Gracias a la Lobbying Disclosure Act of 1995 podríamos citar
algunas de las muy poderosas corporaciones a las que Reich prestó
sus servicios. Van desde la Mobil Oil hasta Bacardí
y sólo ésta última según el New York
Times le otorgó 600.000 dólares para pelear sus derechos
de marca contra el gobierno cubano.
Reich fue director del Brock Group desde 1990
a 1996 -se distinguió en las luchas legales de las tabacaleras
contra los enfermos de cáncer, y en la venta de los F16 a
Chile pese a las objeciones del Departamento de Estado basadas en
la prohibición de 1977.
El vocero de la Lockheed (F16) Jim Fetig, confirmó
que Otto Reich "ha estado personalmente involucrado
en el asunto Chile"; pero agregó que la Lockheed
decidió no renovar el contrato con la firma de lobby de Reich,
"RMA International", que debió
expirar en mayo de 2001.
De acuerdo con "documentos oficiales desclasificados"
Otto Reich, como Embajador en Venezuela, dedicó buena parte
de su tiempo a hacer lobby con el Gobierno de entonces, para
lograr la liberación de Orlando Bosch. Este estuvo
detenido diez años por el caso Cubana de Aviación
y no fue juzgado por presiones a las que no estuvo ajeno el Embajador
Reich.
Varios cables desclasificados por la CIA y el Departamento de Estado
evidencian su lobby a favor de Orlando Bosch quien
según el Departamento de Justicia de la Administración
Bush padre, participó en más de treinta actos
terroristas según Ann Louise Bardach en su libro "Cuba
Confidential".
No obstante fue perdonado por Bush padre y se le otorgó
un estatus especial de inmigrante.
Otto Reich se distinguió también por su oposición
pública a la visita de Fidel Castro con motivo de la toma
de posesión de Carlos Andrés Pérez.
La guerra fría.
Otto Reich nació en La Habana, Cuba, el 16 de Octubre de
1945, hijo de un inmigrante judío austriaco, Walter Reich,
y madre cubana. En 1960 se radicó en Miami. En 1966 se graduó
en Estudios Internacionales en la University of North Carolina.
Se conecta con el Senador Jesse Helms, con quien
luego colaborará en la Ley HelmsBurton.
Entre 1967 y 1969 se gradúa en la Escuela de Candidatos
a Oficiales del Ejército y es destinado como Teniente Primero
de Paracaidistas a la Zona del Canal de Panamá. Para esa
fecha ya es ciudadano estadounidense. Es Master en Estudios Latinoamericanos
en la Georgetown University. Hasta hace poco fue integrante del
Equipo de CNN en el Programa "Choque
de Opiniones".
Durante las confrontaciones periféricas entre Estados Unidos
y la ex Unión Soviética que costaron a Centro América
más de 200.000 muertos, Reich contribuiría a hacer
historia como parte de la cruzada anticomunista de Ronald Reagan
en América Latina.
Como Jefe de la nueva Oficina de Diplomacia Pública
del Departamento de Estado se involucró en actividades
prohibidas como la propaganda encubierta.
De acuerdo al Miami Herald un "alto oficial"
describió esa Oficina, la OPD, como
"enorme operación de guerra psicológica de la
clase que los militares conducen para influenciar a la población
en un territorio enemigo". La Oficina tuvo que ser
cerrada.
La propaganda estaba destinada a influenciar al Congreso de los
Estados Unidos para continuar dando fondos a los Contras. Un
ejemplo: La inquietante noticia de que cazas soviéticos Mig
estaban llegando a Nicaragua fue atribuida a "fuentes de inteligencia"
y difundida en los medios estadounidenses justo el día de
la reelección de Ronald Reagan.
En la NBC, Andrea Mitchell interrumpió
la cobertura de las elecciones con esa "noticia" cuando
aún no habían terminado las votaciones. De
acuerdo al Miami Herald la OPD circuló la versión
de que Nicaragua había conseguido armamento químico
de los soviéticos.
Según Newsweek la OPD dejó filtrar a reporteros que
sandinistas de alto nivel estaban involucrados en el tráfico
de drogas, pero luego las autoridades respectivas de los EEUU lo
negaron.
Según afirmó Jeff Cohen, panelista
de "News Watch" del Canal de Noticias
Fox, en 1985 se sugirió desde la OPD que los reporteros de
Estados Unidos recibían favores sexuales de los sandinistas
quienes les proveían prostitutas a cambio de artículos
favorables. Reich le dijo al New York Magazine: "No
son sólo mujeres; para los periodistas gays también
consiguen hombres".
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