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Caracas / Venezuela - Sábado 26/04/03
 


Lula y el riesgo-país
Walter Martínez (Dossier) / Últimas Noticias (Venezuela) - 30/06/03



JAQUE El que Lula ha dado a
la economía brasilera. AP


"Es inadmisible el contraste entre la situación de miseria y degradación del pueblo que sufre refugiado en las favelas, los barrios y las periferias de las ciudades, que llega a recurrir a la prostitución y hasta al tráfico de drogas para sobrevivir, y el lujo y sofisticación de condominios cerrados, construcciones suntuosas y desperdicio de riquezas, sin consideración por la miseria que les rodea..."


"La condición aflictiva de gran parte de nuestra población, atormentada por el flagelo de la miseria, coloca una pregunta básica, para la ciudadanía y la promoción del bien común: ¿cómo soportar, a la luz de la dignidad de la persona, la violación sistemática del derecho a una vida plena y todos los demás derechos a ella inherentes?".

Con un discurso explosivo como éste se justifica que Lula ponga en jaque a la economía más grande de América Latina y el Caribe, y décima del mundo. Se justifica, incluso, que las sacrosantas Calificadoras de Riesgo pontifiquen contra la economía brasileña justo en la recta final de unas elecciones presidenciales en las que Lula puntea cómodamente en las encuestas y en las que baja unos punticos cuando esa noticia se vuelve cansonamente reiterativa en la guerra que le tienen montada todos los medios de comunicación actuando como partidos políticos opuestos a su candidatura.

Pequeño problema.

Hay un pequeño problema: Estas incendiarias afirmaciones no son de Luiz Inacio "Lula" da Silva, líder del legendario Movimiento de los Sin Tierra y del Partido dos Trabalhadores (PT), sino que corresponden a la Confêrencia Nacional dos Bispos do Brasil; fue en la 40ª Assembléia Geral. Por si alguien no lo entendió a la primera, se trata de la CNBB, o sea, la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, equivalente a nuestra muy respetada Conferencia Episcopal Venezolana.

Aparece bajo el título "Exigencias evangélicas y éticas de la superación de la miseria y del hambre", y bajo el subtítulo "Cambio de Mentalidad: Cuestión Básica". Apenas diez paginitas en Portugués, pero que no todos están dispuestos a leer, asimilar y mucho menos a aplicar. Dice, por ejemplo: "Las desigualdades sociales aumentan como fruto de la globalización del mercado, que concentra poder y riqueza en tanto hace disminuir los puestos de trabajo en la industria y en el campo, degrada la naturaleza, causa desastres ecológicos y multiplica, a cada día, el número de excluidos, condenados al éxodo, al exilio, a la deterioración física y psíquica, a la pérdida precoz de la vida. Flagelo atroz es el hambre, es la desnutrición que alcanzan especialmente a los niños en los primeros años de vida, perjudicándolos en su desarrollo..." "...Nuestra generación se enfrenta con un proceso de degradación de la dignidad humana, de ofuscamiento de los valores morales en la convivencia conyugal familiar y de corrupción de la vida política y económica..."( SIC).

El becerro de oro.

De acuerdo a los adoradores de esta bíblica figura, que nada tiene que ver con la Copa Jules Rimet, de pronto Brasil es "el segundo peor país del mundo para invertir".

De acuerdo a J. P. Morgan (BBC, junio 21), el peor país del mundo para invertir sigue siendo Argentina, con 6.060 puntos; Brasil se sitúa en segundo lugar con 1.580 puntos y Nigeria en tercero con 1578 puntos. De inmediato el Canciller Celso Lafer calificó este análisis como: "una mezcla de datos objetivos, matemática financiera y astrología...". En tanto José Serra, favorito de los inversores y candidato del actual Gobierno, es visto como una garantía de continuidad de las políticas de Fernando Henrique Cardoso; es decir, un Neoliberal al gusto del Norte Norte.

No obstante y pese a la ayuda de todos los grandes medios de comunicación, no sale de un distante segundo lugar en las encuestas. El Gobierno lanzó algunas cabezas a los leones y le anunció a los mercados financieros que usará diez mil millones de dólares del FMI para apuntalar las reservas internacionales e insistió en que no será arrastrado por la situación argentina.

La guerra mediática se repite.

A los 56 años Lula intentará por cuarta vez, si no lo para una bala, llegar a la Presidencia de la República. El ex líder obrero suena y se ve más maduro.

Tiene un discurso diferente; pero además puede presentar una bancada parlamentaria y una honesta gestión administrativa de gobernadores y alcaldes que siguen su línea. Desde ayer es el candidato presidencial oficial del PT, luego de su discurso que no llegó a una hora en la Convención Nacional celebrada en Sao Paulo.

En su primera campaña en 1989 su lema era "Trabajador: Vota como Trabajador. Lula. Un Brasileño igual a ti." Si bien perdió ante un arrollador márketing de la campaña de Fernando Collor de Mello, obtuvo más de 31 millones de votos, apenas seis por ciento menos que el ganador de triste memoria.

Este organizador y actor político sabe reunir las personas de su entorno. La organización del "Nuevo Sindicalismo", que luego del Peronismo se constituyó en el único movimiento social de gran porte, la fundación del PT y de la Central Única dos Trabalhadores y, más cerca en el tiempo, el Instituto Ciudadanía, da una idea del largo aprendizaje y del estilo político del candidato.

Fernando Henrique Cardoso lo derrotó en las elecciones del 94 y del 98, ambas en primera vuelta. Pero salió de ellas correctamente posicionado al tomar como bandera la advertencia de que la estabilidad monetaria obtenida por el actual mandatario era simplemente "provisoria y electoral". Ahora le salen al paso con toda la vieja artillería de la antigua política.

Se suman los grandes medios de comunicación donde no faltan acusaciones de corrupción que se van cayendo, como la mayoría de los argumentos de la guerra sucia. Hoy la prensa brasileña recoge su más contundente afirmación de ayer tarde: "Haré lo posible y lo imposible para vencer. Nunca estuvo tan fácil." Los medios opinan diferente. Dicen que viajó a China y volvió admirado de lo que vio; que se hizo amigote de Fidel Castro y de Hugo Chávez; que participó en el último acto de campaña del socialista Lionel Jospin. Y no pierden oportunidad de recordar que fue a iniciativa del PT que se organizó el Foro Social Mundial de Porto Alegre opuesto a la Globalización y al Neoliberalismo.

Lula responde con su nuevo lema de campaña: "Quero um Brasil decente, quero Lula Presidente." ¿Alguien necesita un traductor...?


 
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